25 may. 2015

(Dibujo de Pablo Ramírez Arnol)
(Por La Retaguardia) “Crueldad de género”. Así calificó Alfredo Grande a los hechos de violencia y femicidio que diariamente se producen en nuestro país. En su programa Sueños Posibles, que se emite por Radio La Retaguardia,  y co-conduce junto a Irene Antinori, Grande entrevistó a Fabiana Tuñez, directora ejecutiva de la Asociación Civil La Casa del Encuentro, quien se refirió a la falta de asistencia integral a las víctimas. También dialogó con Carolina Abregú, quien relató la historia de su hermana Karina, tanto en lo que se refiere a la violencia recibida por parte de su ex pareja como a las dificultades que tuvo para conseguir asistencia médica y judicial.

“Insuficientes”, así definió Fabiana Tuñez, de la Asociación Civil La Casa del Encuentro, las actuales políticas públicas implementadas para prevenir y erradicar a la violencia de género.
“Por ejemplo –detalló–, no hay cumplimiento de la ley 26.485 (Ley de Protección Integral a las Mujeres), cuando habla del diseño integral de un plan nacional para la erradicación de la violencia; consideramos que no se cumple tampoco el artículo de elaboración de estadísticas oficiales en la temática, faltan hogares de refugio, faltan dispositivos integrales para asistencia a la mujer, falta capacitación a los efectores que intervienen a la hora de la toma de una denuncia de una mujer, y fundamentalmente lo que hace falta es asignar mayor cantidad de presupuesto para políticas públicas tendientes a prevenir y asistir, para poder erradicar posteriormente”.
La Casa del Encuentro brinda fundamentalmente asistencia integral e interdisciplinaria a víctimas de violencia de género y víctimas de trata, y a familiares que están atravesando ambas situaciones. En su sede, ubicada en Avenida Rivadavia 3917 de la Ciudad de Buenos Aires, trabajan más de 40 profesionales voluntarias que todos los días asisten y orientan a mujeres que están en esta situación. Además, a través del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, elabora sus propios informes anuales de femicidios, ante la ausencia de estadísticas oficiales sobre el tema. El último dato señala que en 2014 se registraron 277 femicidios en nuestro país.
Desde La Casa del Encuentro hablan de femicidio y no de feminicidio. En diálogo con Sueños Posibles, Tuñez explicó esta diferenciación: “esta definición está discutida en América Latina. Por un lado, feminicidio se utiliza en México pero en Argentina la realidad es que hay políticas desde los diferentes estamentos del Estado. Que son insuficientes y no alcanzan no cabe la menor duda, pero hay leyes y dispositivos que protegen, por eso nosotros hablamos de femicidio y no de feminicidio”.
En su sitio web, se especifica: “El término Femicidio es político, es la denuncia a la naturalización de la sociedad hacia la violencia sexista. El Femicidio es una de las formas más extremas de violencia hacia las mujeres, es el asesinato cometido por un hombre hacia una mujer a quien considera de su propiedad”.

Lo que no se puede mostrar 

En diálogo con Sueños Posibles, Tuñez remarcó que “la realidad es que todavía la violencia de género no es considerada como una causa de derechos humanos”: “a partir de allí lo que hay son declaraciones o posturas que son políticamente correctas, pero no se convierten en programas, en dispositivos. Todavía nos falta un paso fundamental que es entender que este tema afecta a todo el tejido social, y lamentablemente la política todavía entiende estos temas como un gasto, no como una inversión, entonces lo que hay que hacer es cambiar ese paradigma. Yo siempre doy el ejemplo, a la política en general le encanta inaugurar semáforos, asfaltos, rutas, que está bien, pero inaugurar refugios, generar dispositivos, brindar una asistencia integral a una mujer sostenida en el tiempo no se puede mostrar, entonces en un tiempo donde todo lo que no se muestra no existe, pareciera ser que a la política partidaria le cuesta mucho... entonces creo que el gran desafío hoy por hoy de parte del movimiento de mujeres, de las organizaciones sociales, de todas aquellas personas que entienden esta problemática como un problema de derechos humanos, es obligar a la clase política a generar posturas y propuestas, no solamente ‘ay, qué terrible el femicidio de tal lugar’, sino propuestas concretas; creo que para eso está la política para cambiar la vida de la gente y mejorarla”, afirmó.

Problema integral y federal

Tuñez remarcó además la falta de dispositivos en distintas localidades argentinas: “estamos hablando de la vida de miles y miles de mujeres, niñas, niños y todas las víctimas colaterales que hay detrás de cada uno de esos hechos de violencia. Nosotras vemos con preocupación que nos llegan consultas de diferentes lugares del país, incluso esas personas viajan a la ciudad de Buenos Aires por falta de dispositivos en cada una de las localidades. Es evidente el malgasto de recursos en tantas cosas, tenemos que pensar la problemática de la violencia de género como un problema integral, como un tema federal, al que hay que darle respuestas, y hay que poner al frente de los lugares que se ocupan de estas temáticas a personas idóneas y capaces que sepan de qué estamos hablando cuando hablamos de violencia de género, porque si no pasa que son políticamente correctos o correctas y hacen una jornada multidisciplinaria, internacional, para unas pocas personas y después tenés una comisaría de la mujer que no tiene un baño para la víctima, que no tiene hojas de papel para tomar la denuncia, hay lugares con 20 botones antipánico de los cuales funcionan solo 10, y realmente es mala praxis y es algo que nosotras como sociedad y todos como sociedad tenemos que exigir que esto se cumpla, no hay posibilidad de no cumplir la ley, si no lo hacemos estamos mal”.

La historia de Karina

“El 1 de enero de 2014, el marido violento, con muchos años de violencia -ella lo denunció muchas veces pero no fue escuchada-, decide en una situación típica, normal de violencia que él llevaba a cabo, prenderla fuego, después del brindis de las 12 de la noche, una fecha especial. El grado de quemaduras que tuvo Karina es más o menos el mismo que tuvo Wanda Taddei, la mujer del baterista de Callejeros. Karina terminó internada durante 6 meses”, así comenzó el relato Carolina Abregú sobre lo vivido por su hermana Karina en los últimos meses.
“Cuando pasó esto del fuego, lo primero que hizo este señor fue llamar a su familia para ver cómo procedía, él estaba alcoholizado, así que hasta que llegaron sus familiares más o menos pasó una hora, digo creo porque hasta el día de la fecha no tuvimos registro de a qué hora entró al hospital Eva Perón de Merlo donde estuvo los primeros 4 días, y donde la desatendieron a más no poder, y donde casi la dejan morir. Nosotros a partir de distintas acciones que hemos llevado a cabo como familia, porque veíamos que Karina agonizaba y se moría, logramos que la trasladen a la Clínica Figueroa Paredes de Laferrere, donde gracias a Dios le salvaron la vida y la atendieron como corresponde”, continuó Carolina.
Al principio, la familia de Karina no pudo realizar la denuncia, esto generó que el marido estuviera presente en el hospital junto a la víctima, a pesar de haber sido el causante de la agresión. “Después de muchas horas sí pudimos presentarla –explicó Carolina–, pero la justicia justo estaba en feria judicial y a pesar de que tendría que haber actuado porque más allá de la feria siempre hay juzgados que están de guardia, éstos no actuaron en consecuencia y por tal motivo tuvimos que aguantarlo los 2 meses siguientes que él siga decidiendo sobre el estado de Karina, siga frecuentándola tanto en el Hospital como en la Clínica. La verdad que fue una situación súper dolorosa, íbamos y golpeábamos miles de puertas diarias, distintos familiares, distintas personas, y no podíamos lograr que este señor dejara de ingresar porque hacía que Karina se tirara al abandono porque ella no quería salvarse para no volver a vivir esto que había pasado. La clínica decía que tenían derecho de admisión, pero que como él era el marido legal y no había nada por el tema de la justicia, que debió haber hecho un escrito que diga que este señor no podía entrar, le daban la entrada, y recién 2 meses después se logró, y fue cuando lo detuvieron, pero lamentablemente solo estuvo 33 días preso”.

Silencios

Carolina explicó que la causa tiene muchas irregularidades, motivo que llevó a la familia a salir a difundir lo que estaba pasando: “ya no aguantamos más el silencio de las distintas instituciones. Cuando Karina sale de estar 6 meses internada, este señor ya había estado preso y ahora está nuevamente en la calle, recién ahí sale una perimetral para que él no se acerque más ni a ella, ni a la familia. Este señor compartía el ámbito laboral con Karina, la hizo despedir del trabajo, así que ella se quedó sin entrada económica, y a su vez sin algo importantísimo que era su obra social, así que fue a pedir ayuda al hospital donde casi la dejan morir los primeros días, donde no se la dieron. Hará un mes y medio más o menos que después de mucho luchar Karina comenzó a atenderse en el Hospital del Quemado, porque lamentablemente no la quería atender nadie por la situación legal, por la situación clínica. Estamos denunciando muchas instituciones que siguen callando, porque al día de la fecha no estamos teniendo respuesta. Mientras tanto, él sigue suelto. Volvió a su vida normal, al trabajo, sigue haciendo su vida normal, salió de estar detenido y siguió trabajando como si no hubiera pasado nada. Karina está mal, recién en diciembre empezó a trasladarse, después de tener casi un 60% del cuerpo quemado, y si bien le dieron el alta fue porque le estaban agarrando infecciones y no podía estar expuestas a ciertas situaciones, prefirieron que no estuviera en la clínica sino en un domicilio donde esté más prevenida de cualquier enfermedad e infección intrahospitalaria, ella necesitaba un control exhaustivo y no lo tuvo hasta hace 2 meses. Así que lo que podía llevar un par de meses para que se recupere, va a llevar mucho tiempo”.

El costo de sobrevivir

Carolina contó que hace unos días operaron a su hermana para colocarle injertos en el cuello, para que pudiera comenzar a moverlo: “no puede movilizar los brazos, y recién en diciembre comenzó a caminar. Estuvo mucho tiempo sin poder hablar, cuestión psicológica, patológica, no sabemos bien por qué ni tampoco lo han podido explicar los médicos. Estamos en la situación en que la víctima a nivel clínico ha sido juzgada, desatendida. Desde lo judicial, nosotros estuvimos muchos meses buscando un abogado que nos represente penalmente y no lo conseguimos porque no teníamos recursos. Los meses de internación, los pocos bienes que Karina tenía, el ingreso económico, el trabajo, ya no lo tenía más, además ella tiene dos hijos, así que priorizamos atender la salud de Karina y tratar de acompañar a sus hijos, y hace un mes y medio salimos a difundirlo por los medios, por eso le pedimos a la gente que nos ayude a difundir, que va a ser esencial para obtener respuestas. Nosotros no pertenecemos a ningún partido político, pero sí estamos escuchando a todos los que se quieran acercar y necesitamos que nos den una mano. Por ejemplo, yo soy docente y tengo a mi familia, soy sola y tengo a mi hija que mantener, tengo una familia, una casa y ayudo a mi hermana y a sus dos hijos. Y hace 3 meses que no cobro el sueldo, tengo que estar saliendo a trabajar de otra cosa. Estamos pidiendo ayuda. Karina antes de ayer tuvo que ir al Hospital del Quemado, viajar en tren, ir parada cuando tiene que hacer reposo absoluto, porque un remise me sale 1300 pesos, que no tengo. Y así estamos, seguimos gritando que nos ayuden porque necesitamos ayuda para que Karina se recupere. Ella no murió, está viva, y todas las instituciones que nos cerraron las puertas hace 1 año y 5 meses hoy tienen la posibilidad de resarcirse, hoy estamos pidiendo que la ayuden, no tenemos ni para la medicación, ni para que viaje. Y de eso va a depender que mi hermana se recupere”.
“Los hijos de Karina no son de él, son de una relación anterior, y por supuesto que no lo siguen viendo. Pero yo la tuve que traer a mi hermana y a sus hijos a vivir conmigo porque este señor sigue infringiendo una perimetral que hay, no la cumple, sigue pasando por la puerta, sigue amedrentando, y no va a parar hasta matarla o que algunos de sus hijos se interponga como pasó muchas veces y termine alguno en alguna situación trágica, entonces están todos viviendo conmigo pero tampoco es el tema, porque tienen su casa y además, ¿por qué tiene que estar escondida?, seguimos con lo mismo, ¿dónde está la justicia? Hay una organización de mujeres de izquierda que nos está dando una mano, hace 20 días pusieron a un equipo de abogados que está encabezado por Ivana Cividino, que también es abogada de víctimas de Cromañón y cuando tengamos acceso a la causa la vamos a poder ver, vamos a pedir una audiencia con el nuevo fiscal y el nuevo juez, porque esto está elevado a juicio. Vamos a seguir difundiendo y no vamos a parar hasta que este señor esté preso, y Karina sea atendida y tenga los recursos que necesita para recuperarse”, cerró Carolina Abregú el diálogo con Alfredo Grande e Irene Antinori.

Trata y prostitución

En la entrevista con Fabiana Tuñez en Sueños Posibles también se habló sobre la trata de personas y la prostitución.
Para la directora ejecutiva de La Casa del Encuentro, existe un avance en materia legislativa en relación a la ley de trata, pero existe un déficit con la creación del Consejo Federal de Lucha contra la Trata: “hay un déficit muy grande de asistencia integral a la víctima de trata sostenida en el tiempo, y esto es grave, y por el otro lado no hay verdaderamente una campaña que tenga que ver con la prevención, con la difusión de cuál es la ideología que sostiene la trata. En un sistema donde nuestro país es abolicionista todavía faltan políticas públicas que expliquen qué es el abolicionismo y que expliquen fundamentalmente lo que significa pagar por sexo y eso también es un déficit muy grande, entonces creemos que lo que falta entender en el tema trata para explotación sexual, que es lo que nosotros trabajamos fundamentalmente, es a la víctima como algo integral, como una problemática integral y que el Estado se tiene que hacer cargo en su totalidad, y lamentablemente todavía vemos cómo proliferan los prostíbulos, burdeles o como quieran habilitarlos y que se llamen, en todo el país, donde no solamente hay víctimas de trata, también hay mujeres en situación de prostitución que forman parte de una misma esclavitud”.
A su vez, Tuñez afirmó que existe una tendencia a querer regular la actividad de la prostitución: “son nada más que meros representantes de un sistema proxeneta y mafioso, se disfrazan de progresistas y de defensoras de los derechos humanos de las mujeres. La realidad es que este es un debate que nos debemos dar porque no podemos hablar de erradicar la trata sino hablamos de erradicar la esclavitud de la mujer, reduciéndola a una cosa, un objeto que se consume, se compra, se vende, se tira, porque esta es la realidad, la mujer en situación de prostitución es nada más que un objeto para una sociedad que sostiene todavía valores del sistema patriarcal, del sistema prostituyente, pero que las condenadas son las mujeres en el caso de la prostitución, y en el caso del trabajo esclavo mujeres, varones, niñas y niños, entonces hay que erradicarlo, pero hay que dar un debate profundo en la sociedad porque también las complicidades que hay alrededor de este negocio hace que sea tan difícil y tan dispar la lucha contra estas redes mafiosas”.

La sede de la Casa del Encuentro está ubicada en Avenida Rivadavia 3917 de la Ciudad de Buenos Aires. Sus teléfonos son 4982-2250. De lunes a viernes de 15 a 19. Su sitio web es http://www.lacasadelencuentro.org. En tanto, la familia de Karina Abregú abrió una página de facebook para difundir su caso: Justicia por Karina.

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