12 may. 2015

Mónica Alegre, de pie, ante los
integrantes de Familiares y Amigos
que sostienen el programa de radio.
(Por La Retaguardia) A días de la lectura del veredicto en el juicio contra el ex policía Julio Diego Torales por las torturas a Luciano Arruga, durante su detención ilegal del 22 de septiembre de 2008 en el ex Destacamento de Lomas del Mirador, Mónica Alegre participó del programa Desde Afuera, que Familiares y Amigos realizan por Radio Zona Libre y Radio La Retaguardia. La mamá de Luciano contó en sus minutos al aire cuáles fueron sus sensaciones de las últimas horas, especialmente de su declaración en el marco del primer día de juicio.

Mónica contó que esperó la instancia de su declaración con muchos nervios. Reconoció que hubo momentos en que no la pasó bien: “me di cuenta de que era como que querían enredar o poner palabras que quizás yo no entendía, y tratar de desviar las preguntas, traté de tranquilizarme y traté de responder, porque en sí lo que yo dije quizás no fueron exactos los horarios, los tiempos, pero lo que sí sé es que yo dije la verdad, lo que viví y lo que vivió Luciano. El tiempo, las horas y el momento es lo de menos, lo que importa acá es la tortura, la falta de respeto y, como decía mi hija el otro día, el boludeo que sufrimos esas 10 horas ahí”, dijo en el marco del programa de radio que llevan adelante Familiares y Amigos de Luciano Arruga.
Tanto para Mónica, como para todos los que estaban dentro de la sede de la Unión Industrial de La Matanza, acondicionada especialmente para el desarrollo del proceso, transcurrir estas audiencias fue doloroso. Sin embargo, Moni, como la llaman todos cariñosamente, tiene sobre su espalda años de lucha y cuenta con la sabiduría de poder seguir adelante a pesar de las barbaridades dichas y preguntadas por los defensores del policía Torales durante su declaración: “la pregunta que el señor abogado (Juan Grimberg) me formuló en ese momento yo creo que no me la voy a olvidar nunca más, y a cada momento me la recuerdo, y podría decir que me dijo con mucho respeto, pero también con mucha ironía: ‘Señora, usted, en su papel de madre, ¿qué sintió o qué pensó cuando su hijo salía con el carro a cartonear?’. Fue como un cachetazo, de pronto sentí como que me estaba acusando de que mi hijo estaba en la calle o de ser una mala madre; en ese momento me sentí muy mal pero después respondí, respondí lo que tenía que responder, y le dije que yo sentía orgullo de que mi hijo salga a cartonear, de que junte botellas y de que gane pesos, monedas miserables, para un sandwich, una coca, siendo que en esos momentos varios policías regenteaban chicos y que esos chicos, tanto como él que ya había tenido el ofrecimiento, podían tener su bolsillo más abultado y con mucha más plata, pero mi hijo prefirió juntar cartones, tener monedas en su bolsillo, prefirió andar con las zapatillas rotas y no con unas Adidas o Nike, sentí orgullo, mucho orgullo, el mismo orgullo que siento hoy y que voy a sentir mañana y pasado, yo ando por la calle con la frente bien alta en todos lados que voy, acá, en el juicio, en todos lados”.
El juicio fue acompañado por muchas personas, algunas presentes en la sala de audiencias, otras siguiendo las distintas instancias a través de las coberturas periodísticas, en su mayoría de medios comunitarios, alternativos y populares. En Desde Afuera, Mónica dijo que en todos estos días sintió el abrazo de la gente: “quiero agradecer todos los mensajes, gracias por el apoyo que le dan a Vanesa (Orieta, hermana de Luciano), gracias por el apoyo que le dan a todos los chicos de Familiares y Amigos. Gracias y no me voy a cansar de decirlo, sea cual fuese el resultado de todo esto, no guardo rencor, no guardo odio y todavía sigo creyendo en la justicia”, aseguró.
Como cierre de su presencia en el programa, Mónica Alegre recordó, tal como lo hace habitualmente, un diálogo con su hijo Luciano: “no me voy a despedir, no me gustan las despedidas, pero sí recordar algo muy lindo, y se lo voy a decir a todos, una vez le dije a Luciano ‘Soñá, negro, soñá’, y él me dijo ‘¿Para qué, mamá, voy a soñar?’. Le respondí: ‘un nene sin sueños es un hombre sin futuro’”.
En la audiencia de este viernes se conocieron los alegatos de las partes. La querella pidió 16 años para Julio Diego Torales, mientras que la fiscalía solicitó 10. Como era de esperar, la defensa reclamó la absolución. El Tribunal Oral en lo Criminal Nº3 de La Matanza dictará sentencia el viernes 15 de mayo, a las 12, en Almafuerte y Mendoza. Allí estaremos, desde la Red Nacional de Medios Alternativos, para que quienes no puedan acercase puedan escucharla a través de la radio de la RNMA (www.rnma.org.ar) y Radio La Retaguardia, entre otros medios.

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