19 jun. 2015

(Por La Retaguardia) El jueves 18 de junio a la noche la escuela artística, ubicada en Avenida Alberdi al 4700 de la Ciudad de Buenos Aires, quedó a oscuras. La preocupación se generalizó en estudiantes, profesores y padres. Unas horas antes, algunos maestros habían recibido un mail enviado supuestamente desde el Ministerio de Educación en el que se advertía que cortarían los servicios en los establecimientos tomados para luego enviar a la Policía Metropolitana. Finalmente esto no ocurrió, la luz volvió a los pocos minutos mientras Radio La Retaguardia entrevistaba a Julián Bouvier, estudiante del profesorado; sin embargo la preocupación permanece. El lunes, el ministro de educación porteño, Esteban Bulrich, recibiría a un contingente de estudiantes compuesto por un integrante de cada colegio en conflicto.

La escuela de Bellas Artes Rogelio Yrurtia se encuentra tomada desde el 27 de mayo. Luego se fueron sumando los establecimientos artísticos Lola Mora, Cerámica y la Escuela de Danzas Aida V. Mastrazzi, y otros colegios medios como Mariano Acosta, Julio Cortázar, Lengüitas y Claudia Falcone.
Los reclamos se enmarcan en la necesidad de mejoras edilicias y en rechazo a las modificaciones en los planes de estudio que surgen a partir de la ley NES (Nueva Escuela Secundaria).
Los jóvenes se organizan en asambleas y comisiones, y realizan diferentes talleres, marchas, reuniones y actividades durante las jornadas de protesta. Sin embargo, este jueves 18 de junio se generó un momento de preocupación.
“Llegó un mail del Ministerio de Educación a varios profesores, a nosotros nos lo comentó una preceptora hace un rato que vino llorando diciendo que no quería que pase nada; parece que el Ministerio amenazó con que iban a cortar la luz en varios colegios tomados e iba a venir la Policía Metropolitana a desalojar las tomas o a preguntar qué estaba pasando. Hace más o menos 40, 50 minutos cortaron la luz en el colegio, y toda esta información que se venía manejando tomó otra forma. Hicimos una asamblea para comunicar la situación, y estamos a la expectativa, ahora un poco más tranquilos que hace un rato, pero estamos intentando comunicarnos con toda la gente que nos puede apoyar y ayudar con esta situación”, relató Julián Bouvier, estudiante del profesorado que se dicta en el Rogelio Yrurtia, a La Retaguardia.
“Está cortada toda la luz del colegio, estamos a la luz de las velas”, agregó el joven aclarando que estaban intentando desdramatizar la situación porque se encontraban todos muy nerviosos.
“Estos mails estaban firmados por nadie, sin ningún nombre, ni forma aparentemente legal… acaba de venir la luz”, afirmó Bouvier a los pocos minutos de iniciado el diálogo con La Retaguardia. De fondo ya se escuchaban a los estudiantes cantando y chiflando.
“En otras escuelas sucedió lo mismo –continuó Bouvier–, en el sentido de que también los amenazaron de esa manera, cortaron la luz y al rato volvió. De todos modos, lo entendemos como una forma de amenazar a los estudiantes, que sintamos que va a pasar algo, generar miedo, algo que intentan generar desde un montón de lugares y esa es una forma bastante violenta, nadie se pudo quedar tranquilo aunque ahora con la luz tampoco vamos a estar tranquilos”.
Durante la emisión de Enredando las mañanas del mismo jueves 18 de junio, Mailen Nicanoff del Colegio Mariano Acosta había relatado que la policía entró al establecimiento y pidió documentos. Respecto a la experiencia en el Yrurtia, Bouvier afirmó: “en ningún momento entró la policía acá; sí el segundo día de toma vino un efectivo, tocó la puerta, vino supuestamente con buena onda, aunque nosotros no creemos en la buena onda de la policía, pero nos dijo que querían saber cómo estábamos, querían saber cuándo íbamos a levantar la toma; al rato vino otro policía y nos empezó a interrogar, empezó a decir las cosas de mala manera, terminaron diciéndole a una estudiante de escuela media que con lo que estábamos haciendo nos íbamos a ganar que nos caguen a patadas. Eso le dijo textualmente el policía. Hace un par de días tuvimos también una secuencia, que no sabemos bien qué pasó, pero bajaron 4 personas de un auto, de una camioneta, y robaron la bandera de la escuela tomada, la cortaron y se la llevaron, no sabemos de dónde provenía esa gente, no tuvimos oportunidad de ver bien qué pasó porque lo vio solo un padre como a las corridas. Venimos teniendo algunas secuencias en las que nos sentimos amenazados o que intentan generar miedo”.
Hacia el final de la entrevista, el estudiante del profesorado aseguró: “volvió la luz pero no nos quedamos tranquilos. Tuvimos la suerte de que había una reunión de padres en el momento en que se cortó la luz por lo tanto había padres dentro del colegio, se estaba cursando el profesorado por eso algunos de los chicos más grandes estábamos acá, y eso por lo menos generó una situación de no tanto desconcierto pero sí de tratar de apaciguar las aguas. Sigue habiendo padres que al ver lo que pasó se quedaron y los chicos del profesorado lo mismo”.
A pesar del susto del momento, la toma se mantiene, los reclamos por mejoras en las condiciones edilicias y la marcha atrás con las modificaciones en los planes de estudio aún no obtuvieron respuesta por parte de las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires.

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