19 jun. 2015

Cortiñas sale de la audiencia con
Soares y Pérez Esquivel.
(Foto: J.F.)
(Por La Retaguardia) El jueves 18 de junio se llevó a cabo una audiencia convocada por el Juzgado de Instrucción 12 en el Palacio de Tribunales, a partir de un habeas corpus presentado por la integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora para que el Estado le diera información sobre el paradero de su hijo Gustavo, desaparecido desde el 15 de abril de 1977. Además de Cortiñas, estaban citados el jefe del Ejército César Milani y el ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi, pero ambos se ausentaron. En su lugar fueron representantes jurídicos de las dependencias estatales, que le dijeron a Nora: "el Estado no tiene datos sobre su hijo". La Retaguardia acompañó a Norita en tribunales. Repasamos las palabras de Eduardo Soares, abogado de Cortiñas, y Graciana Peñafort, encargada de asuntos jurídicos del Ministerio de Defensa, tras la audiencia. Además charlamos con la propia Nora Cortiñas sobre sus sensaciones tras esta extensa jornada.

La audiencia estaba pautada a las 16 y comenzó puntual. Estaban presentes Nora Cortiñas y sus abogados de la Gremial, Eduardo Soares, Verónica Heredia y Gabriela Conder. También ingresó, tras mucha insistencia, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. Afuera aguardaron, soportando el frío intenso, unos 40 militantes de derechos humanos. Ante la ausencia de César Milani y Agustín Rossi, asistieron la encargada de asuntos jurídicos del Ministerio de Defensa, Graciana Peñafort; el subjefe del Estado Mayor General del Ejército, Gustavo Motta, personal de archivo y derechos humanos de esa fuerza.
La audiencia se extendió hasta las 19.50. En esas casi 4 horas, la única respuesta que recibió Nora Cortiñas de los funcionarios fue una negativa. “No tenemos datos sobre su hijo”, le repitieron una y otra vez los representantes del Estado que asistieron al Palacio de Tribunales.
Al salir, La Retaguardia dialogó con Eduardo Soares, integrante de la Gremial de Abogados: “empezamos la audiencia diciendo que no tenía ninguna validez porque no estaba presente la gente que la propia Cámara y el juez (Ricardo Warley) habían citado en su momento a comparecer. Así que si no comparecían, hicimos la reserva de recurrir a todas las instancias porque ellos no cumplieron con lo que la justicia les ordenó, y el resto fueron varias horas de discusión donde nosotros planteamos que el objeto del habeas corpus es que ellos nos digan dónde está Gustavo, y finalmente después de tantas horas de discusión ellos tuvieron que reconocer por lo menos a lo que hace a la representación del Estado del Ministerio de Defensa y del Ejército que habían agotado la búsqueda, así que por lo tanto el Estado ha demostrado hoy, por lo menos en esta audiencia, que es ineficaz para poder informar la suerte de un ciudadano argentino desaparecido. Se ve que carece de herramientas y las que tienen son ineficaces, no pudieron darle una respuesta a Nora”.
Una de las personas que dijo que la búsqueda estaba agotada fue Graciana Peñafort, quien también conversó brevemente con La Retaguardia: “nosotros nos presentamos como Ministerio de Defensa, aportamos información que ya habíamos aportado que es toda la existente dentro del Ministerio, y ofrecimos la permanente colaboración que tiene el Ministerio de Defensa desde el 2003 en adelante con los juicios de verdad y memoria. No tenemos más datos sobre Gustavo”.

Un acto de cobardía y un trago amargo


Nora es recibida por quienes la
esperaban afuera (Foto: J.F.)
La jornada fue muy extensa, la aquejó un dolor en la pierna que la haría ir al hospital al día siguiente. A pesar del cansancio, que se le notaba en la voz, Nora Cortiñas dialogó con el programa radial Oral y Público, que se emite por Radio La Retaguardia acerca de sus sensaciones tras la audiencia: “no se presentaron ni Milani, ni Rossi, yo creo que fue como un acto de cobardía, a mí me da un poco de vergüenza como ciudadana porque no enfrentar un planteo de una madre que hace 38 años que está en la calle, me parece que es una falta de ética política. No vinieron e igual decidimos seguir adelante pero apelar porque no estamos conformes con la respuesta que dieron, no saben nada, no tienen nada, es una respuesta que no se corresponde con la realidad. A mi hijo no se lo tragó la tierra, ni se esfumó en el aire, a Gustavo lo secuestraron las Fuerzas Armadas, y si no tienen ningún archivo… qué terrible ¿las fuerzas armadas no tienen un archivo con el nombre de mi hijo? Si se llevaron a 30.000 personas, ¿las borraron? La verdad no entiendo, vamos a seguir, esto no para acá, esto es un paso, y además para comprobar que hay mucho que hacer, y que si el gobierno se decidiera como hizo el otro día la presidenta que le dijo a la SIDE que abriera los archivos de la AMIA, acá la presidenta tendría que decirle a la SIDE y a todos los cuarteles, todas las oficinas, todos los lugares donde estuvieron los militares, que abran todo lo que tienen. A mí me parece bien las dos trabajadoras del Ministerio de Defensa, la actitud de ellas, que ellas buscaron, que no hay nada y que está agotada toda la búsqueda, no sé..., yo tengo un sabor amargo de esto”.
Cortiñas afirmó que está convencida de que César Milani tiene información sobre Gustavo o que si no la tiene al menos sabe dónde podría buscarse: “¿cómo no va a saber Milani si fue un oficial del Ejército? y, sí, era joven, todos eran jóvenes, pero él estuvo en un cargo, ¿cómo no va a saber dónde se buscan los archivos? Yo no digo que sepa precisamente, suponiendo, qué pasó con Gustavo, dónde está, pongamos que eso requiere una investigación, pero requiere entonces que se investigue, no que me digan que no saben nada, que no encontraron nada. ¿Cómo en un archivo del Ejército no aparece mi hijo que fue secuestrado en 1977? Si yo hace 38 años que estoy en la calle, buscando por los 30.000, porque quiero dejar claro que mi búsqueda es por los 30.000, pero un habeas corpus se hace por una sola persona. En algún momento tiene que aparecer en algún lado el nombre de Gustavo”.
En la audiencia también hubo representantes de la Iglesia Católica. Al respecto, Nora señaló: “(el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María) Arancedo dijo que ellos buscaban, yo le digo que hable con el Papa y que abran los archivos del Vaticano. Sé que los tienen, nosotros fuimos a hacer denuncias, ellos tenían en la mano una carta de un obispo al que yo fui a pedirle por Gustavo, y si ellos lo tenían en la mano quiere decir que hay un archivo. En aquellos años yo fui a ver a un obispo de La Pampa a pedirle por Gustavo, y el obispo agilizó la denuncia, la investigación y le preguntó a la Conferencia Episcopal. Yo hice una recorrida y ese obispo de La Pampa fue uno de los que vi, pero se ve que fue el único en responder porque lo único que tenían era esa carta. Si tenían esa carta quiere decir que hay archivos. Hoy fue una reunión, que es el primer paso y seguiremos”.
No es la primera vez que Nora Cortiñas interpone un habeas corpus por su hijo, incluso el juez Ricardo Warley, a cargo del Juzgado de Instrucción Nº12, había rechazado y archivado algunas de estas presentaciones. En esta última oportunidad fue obligado por la Cámara de Casación a tratarlo y a convocar a esta audiencia: “(el juez) lo había archivado 2 veces, y ahora también lo había hecho, pero la Cámara lo obliga a seguir con el habeas. Hoy le dije que basta de archivar, que no corresponde, que yo la primera vez que lo presenté hasta lloré de la emoción que tenía pensando que un juez había aceptado el habeas, y resulta que lo que hizo fue archivarlo, pero vamos a seguir… lo que pido es que un día la presidenta, en un gesto político y claro, decida que abran todos los archivos, que busquen, dar un llamadito como hizo con el tema de AMIA; yo le pido que abran los archivos y entonces uno no tiene la necesidad de estar haciendo un habeas corpus y pasar un trago amargo como el de hoy. Para mí fue un trago amargo que me digan que no saben nada, mirándoles la cara... pero bueno son las fuerzas armadas, así que basta de ocultamiento y negativas”, expresó Cortiñas.
Hacia el final de la charla, la incansable madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora aseguró: “espero que el juez no archive el habeas corpus, porque sería un error. Y vamos a apelar para que vayan Milani y Rossi. Veremos cómo sigue. Yo estoy muy reforzada de mi ideario, quiero que me digan dónde está Gustavo, quiero que la realidad salga a la luz, fue secuestrado por las Fuerzas Armadas, hicieron un operativo en mi casa, como pasó con los 30.000. El accionar de las fuerzas armadas está reconocido en los juicios, también el Genocidio. Seguiremos adelante con prudencia y decisión”.
Los abogados que representan a Nora Cortiñas tendrán que esperar la decisión del juez para luego resolver los pasos a seguir con el objetivo de lograr que el Estado brinde información sobre el destino de Gustavo y abra todos los archivos aún clasificados y/o ocultos de la época del Terrorismo de Estado. Ella, con sus pasos cortos pero inteligentes, seguirá insistiendo.

DESCARGAR

1 comentarios:

  1. .
    Carlos Gustavo Cortiñas: ¿“desaparecido”?

    No es lo mismo que alguien —o algo— esté “desaparecido”, a que se sepa de modo fehaciente que alguien se lo ha llevado. En el caso de Carlos Gustavo Cortiñas, secuestrado en un operativo en cercanías de la estación Castelar realizado por fuerzas que se encontraban bajo la competencia del general de brigada Carlos Alberto Martínez, la responsabilidad del terrorismo de Estado queda ratificada por el posterior allanamiento de su domicilio a cargo de fuerzas militares y policiales.
    Designar a las víctimas de la represión del gobierno peronista ’73-’76 y de la dictadura militar como “secuestrados” o “víctimas de desaparición forzada” —cuando se está en presencia de esa figura criminal— desarticula el discurso con el cual los culpables pretendieron evadir su responsabilidad: “No tenemos datos sobre esa persona: está desaparecida”, decían en comisarías y cuarteles. Videla oficializó ese discurso el 13 de diciembre de 1979: “...mientras sea desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial, es una incógnita, es un desaparecido: no tiene entidad, no está. Ni muerto ni vivo, está desaparecido”.
    En el primer congreso continental de la Fedefam, Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desaparecidos, en 1981, y a propuesta de la delegación argentina, se votó rechazar la mentira videlista reemplazándola por “detenidos-desaparecidos”, “víctimas de desaparición forzada” o “secuestrados”.
    Una vez, hace muchos años, le reproché a Hebe que ella, su organización y las Madres en general prefirieran la designación urdida por los represores en lugar de la que es descriptiva de la realidad de los hechos. Ella me respondió —y el argumento luego se generalizó entre las Madres— que ella usa «la palabra “desaparecidos” porque así los conoce la gente». Una sospechosa renuncia a dar la batalla en el terreno de las ideas, que son las que después se traducen en hechos.
    Estamos en presencia de un caso de higiene mental. Por supuesto que los que están en favor del statu quo le niegan relevancia a los temas que tienen que ver con la conciencia política y de clase, y prefieren seguir “en la lucha” llevando en alto las supersticiones que nos trajeron hasta aquí. Pero si los explotados y los sumergidos estuviéramos en posesión de los instrumentos ideológicos y organizativos adecuados no seríamos ni explotados, ni saqueados, ni embrutecidos por nuestros enemigos.
    Por eso, en todos los temas, jamás debemos dejar de combatir las palabras mentirosas y emponzoñadas que, como “desaparecidos”, nos han sido inoculadas por nuestros enemigos.

    Juan del Sur
    .

    ResponderEliminar