29 jun. 2015

A pesar de la señal ante el Banco Central
griego, todo indica que Grecia va hacia
la izquierda.
Dejamos aquí dos entrevistas que ayudan a entender en qué punto está el conflicto entre Grecia y Europa, a horas del anuncio del Primer Ministro Alexis Tsipras convocando a un referéndum para que el pueblo griego rechace o acepte la oferta de los organismos financieros, mientras los bancos permanecerán cerrados.
En la primera, Luis Angió charló con Alia Isichos, dirigente de Syriza es hija de Costas Isichos, viceministros de defensa. La siguiente fue durante una emisión de Enredando Las Mañanas; allí, el periodista Babis Kokosis se refirió a los problemas globales que enfrenta Grecia y su gobierno ante esta hora crucial.

Babis Kokosis: "hay ciertas líneas rojas que Syriza no va a pasar"

Kokosis y Angió durante las elecciones
 Grecia está ante una decisión crucial. Tras la asunción de Siryza al gobierno comenzaron las largas y sinuosas negociaciones con los organismos de crédito internacional y la Comunidad Económica Europea. Durante una emisión del Enredando Las Mañanas, Luis Angió,  que estuvo allí durante las elecciones, dialogó con Babis Kokosis, periodista del sistema público ERT, cerrado durante el gobierno anterior y reabierto por el gobierno de Alexis Tzipras.

Kokosis comenzó trazando un panorama general de la compleja situación: "la cosa es bastante agobiante en Grecia con las negociaciones. Nunca terminan, en un momento iban a llegar a un acuerdo que, finalmente, se rompió. Una vez más, cuando parece que vamos a llegar a un acuerdo, los acreedores internacionales ponen nuevas exigencias en las mesa, nuevos recortes".

—ELM: En la Argentina decimos que van corriendo el arco un poco más para atrás.

—BK: Eso es. Cada vez que se cede un paso, se considera una debilidad, entonces, se exige aún más. Las negociaciones ya se rompieron una vez. Hace pocos minutos concluyó una reunión del Eurogrupo en la que, se supone, terminó con un margen para que el Gobierno griego formulara de nuevo su propuesta. No sabemos en qué puntos, precisamente, los socios europeos quieren que el Gobierno griego ceda. Pero ya tenemos la lista de las nuevas medidas que exigió el FMI, que obligaron al Gobierno griego a rechazar esa propuesta. Tenía que ver con la suspensión de un subsidio a los pensionistas que debían las pensiones más bajas, una especie de solidaridad social. Eso tenía que ser cortado. También incrementar el IVA en determinadas zonas turísticas del país, en las zonas isleñas. Pero, por otro lado, pretendían una exensión de impuestos para empresas con ganancias mayores a 500.000 euros. El Gobierno había propuesto que ese tipo de empresas podrían pagar una contribución extraordinaria para esa coyuntura. Ahora es algo que el FMI rechazó. Esa es la idea más general.
Quiero insistir en que, hasta el momento, decían los acreedores internacionales que el problema es técnico: tiene que ver con los acuerdos ya firmados, y los griegos tienen que seguir los acuerdos firmados. Pero llega el Gobierno griego, propone una serie de medidas que podrían tener los mismos efectos y podrían contribuir con los mismos ingresos para el Estado, y no los aceptan porque, precisamente, tienen que ver con medidas que tenían que pagar o las patronales o las grandes empresas. Pero para los acreedores internacionales es muy fácil proponer medidas del tipo de recortes a las pensiones más bajas.

—ELM: El límite del Gobierno es no aceptar estos recortes que, en realidad, van a los ámbitos más populares, con menores recursos, y con los que el Gobierno tenía un compromiso para bancar esos planes. Hay una infografía que dice que supuestamente Syriza ha aplicado planes para electricidad gratuita para ciento cincuenta mil hogares. ¿Esto lo está aplicando?

—BK: Se está aplicando, sí. A partir del viernes 26, ya los que han presentado estas solicitudes pueden recibir luz gratuita. Pero también para los más afectados, comida a través de cupones, que se dan donde pueden cubrir sus necesidades básicas. Y también sus subsidios para los alquileres. Y fíjate, el Gobierno griego no ha podido aplicar su programa inicial en toda su extensión porque tuvo que hacer recortes. La verdad es que el Gobierno de Syriza ha retrocedido en varios aspectos sobre lo que había propuesto antes de las elecciones. Pero hay ciertas líneas rojas que el Gobierno ha dicho que no va a sobrepasar. Y parece que es lo que va haciendo.

—ELM: Todo esto es en la parte de los ejes del poder, tanto de un lado como del otro. Desde el lado del pueblo, de los sectores trabajadores, ¿cómo se está sintiendo? ¿Se manifiesta con apatía, con fuerza hacia el Gobierno para demostrarle que tiene apoyo?

—BK: Se han celebrado manifestaciones a favor de una postura digna del Gobierno en las negociaciones, de apoyo al Gobierno para no ceder ante estas presiones o, incluso, chantajes por parte de los acreedores. Hay un amplio apoyo al Gobierno griego. Según encuestas, más del 60% de la ciudadanía griega está apoyando la postura del Gobierno. Porque no tiene sentido seguir con el programa anterior que condujo al país a la recesión durante seis años y, además, con los más ricos, los más poderosos, prácticamente sin ser afectados. Porque la crisis y todos esto es pagado por los sectores de la sociedad peores remunerados. La verdad es que la sociedad griega, la opinión pública, según las encuestas, se preocupa más por el desempleo. Este es el problema más grave entre la sociedad griega, según los ciudadanos, y no una salida de Grecia de la zona euro. Al ciudadano medio le da igual si existe el euro, el dracma, como moneda de circulación, si no tienes ni un duro en el bolsillo. Lo más importante es la recuperación de la economía griega, que se ha destruido a lo largo de esos años de neoliberalismo duro. Eso se manifiesta de varios modos en Grecia.

—ELM: Stathis Kouvelakis, miembro del Comité Central de Syriza, de Plataforma de Izquierda, tiene una posición bastante crítica al respecto dentro del seno del partido y del bloque parlamentario.

—BK: Eso es lo que te comentaba antes. El Gobierno ha cedido ciertas cosas y ha dado marcha atrás en ciertos aspectos en las negociaciones y en algunos puntos que no son aceptados por una parte de Syriza, que es Plataforma de Izquierda. Esa parte también dice que si en esas negociaciones en curso el primer ministro no vuelve al Parlamento Griego con un acuerdo que incluya también una reestructuración de la deuda, no va a votar a favor de cualquier tipo de acuerdo que se presente. O sea, hay una pugna muy fuerte en Syriza para que no dé más marcha atrás el Gobierno. Por ejemplo, este programa de ayuda humanitaria que comentábamos se ha recortado y otras cosas también, gracias a estas presiones que se han ejercido. No hay lugar para dar más marcha atrás y eso es lo que quiere subrayar la Plataforma de Izquierda.

—ELM: Ha habido mucha fuga de capitales y retiro de dinero de ahorristas en estos últimos tiempos.

—BK: Sí. Hasta la semana pasada, sí. A partir del lunes, cuando hubo cierta euforia porque se iba a alcanzar un acuerdo, no, este proceso se ha frenado un poco. Pero sí, en las últimas semanas se ha producido una fuga de capitales muy grande. Eso es grave porque también afecta toda la economía.

—ELM: ¿El Gobierno no ha tomado medidas con el sector financiero, con la banca privada, para evitar esa fuga de divisas?

—BK: Ahora mismo lo que está haciendo en coordinación con el Banco Central Europeo. En función de cómo van a acabar las negociaciones, eso sería otro aspecto para examinar. Pero, al menos, ahora con el apoyo del BCE es algo controlable. Pero si las negociaciones salen mal, si no hay un acuerdo, luego todas opciones están sobre la mesa.

—ELM: ¿Cómo es la situación de los trabajadores de prensa de ERT?

—BK: La ERT ya está abierta. Era una de las promesas principales del programa prelectoral de Syriza. Todos los trabajadores han vuelto a sus trabajos, al menos, los que lo deseaban, y los que se han jubilado en estos años en los que la ERT estaba cerrada. Ahora está operando plenamente. Con varios problemas, claro, ya que son los primeros días. La ERT empezó a emitir nuevamente su señal el 11 de junio, dos años exactamente después del cierre autoritario por parte del Gobierno de Samarás. Ahora están trabajando unos dos mil trescientos trabajadores de los dos mil seiscientos cincuenta que había antes. Hay varios problemas técnicos y de infraestructura, pero problemas pequeños que en poco tiempo se van a resolver y todo va a funcionar de manera óptima.

—ELM: ¿ERT Open (la cooperariva fundada por un grupo de trabajadores de ERT tras el cierre) ya quedó fuera de aire?

—BK: Claro, porque no tiene sentido. La ERT está abierta, está operando, entonces, la plantilla de ERT Open volvió a la ERT.

—ELM: Eso quiere decir que ERT va a tener libertad de expresión, libertad de poder tratar todos los temas como lo hacían ustedes en ERT Open y pueden, entonces, hacer su tarea profesional sin ningún inconveniente, sin ningún condicionamiento.

—BK: Claro, por supuesto. Por eso hemos luchado durante estos dos años y por eso seguiremos luchando. Ahora estamos de vuelta para proteger estos principios y en contra de toda esta propaganda que viene de los medios privados que vigilan otro tipo de intereses: los intereses de sus propietarios, todos magnates de la vida económica griega. Y, sobre todo, vigilan sus propios intereses, en vez de cumplir con el deber de la información de la sociedad y de la ciudadanía.

—ELM: ¿Las trabajadoras de limpieza del Ministerio de Finanzas que habían sido despedidas se reincorporaron, como se había comprometido Tsipras en la campaña electoral?

—BK: También han sido reincorporadas. No en el mismo edificio, sino en varios edificios del Ministerio de Finanzas. Pero lo más importante es que de nuevo tienen trabajo, entre otros casos emblemáticos de la dureza de la aplicación de las medida neoliberales del Gobierno anterior que ahora se van recuperando con este nuevo Ejecutivo.

—ELM: Son dos muy buenas noticias, a pesar de esta lucha de poderes económicos y políticos que describiste tan bien. Lo que están viviendo en este momento es esta parte que todavía queda pendiente.

—BK: Vosotros en América Latina han sufrido ya hace mucho tiempo, décadas, todo lo que está pasando aquí. Es un gran ejemplo para nosotros lo que pasó allí.

—ELM: Acá hay sectores que seguimos apostando a eso. Sabemos que es muy duro, pero también sabemos que si hay fortaleza, movilización y el pueblo está decidido a defender lo que quiso, seguramente se va a triunfar más temprano que tarde.

—BK: Claro. Siempre hay que luchar contra todos esos ataques tan crueles.

En las últimas horas, y luego de un nuevo fracaso en las negociaciones, el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras convocó a un referéndum para que la población acepte o rechace el acuerdo que ofrece Europa: “quiero que esta cuestión la resuelvan con orgullo y responsabilidad”, dijo en el discurso en el que anunció la consulta popular.
Kokosis dejó este completo análisis de la situación griega, seguida aquí por quienes creemos que la lucha de los pueblos es crucial, más allá de las distancias.

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Alia Isichos: “la gente está lista y preparada para ir a una ruptura con la zona euro”.

Masiva manifestación en respaldo al
gobierno griego
(Foto: Kaos en la Red)
En conversación con Luis Angió, este domingo 28 de junio, Alia Isichos, dirigente de Syriza e hija de Costas Isichos, vice ministro de Defensa del gobierno griego, nos dio las últimas informaciones sobre la negociación con la “troika” y la convocatoria al referendum para el próximo domingo 5 de julio, donde se deberá decidir si se acepta o no las condiciones que quieren imponer los organismos económicos internacionales.

—Alia Isichos: Estamos dando una lucha muy difícil. Creo que ustedes conocen mucho de qué lucha estamos hablando, ya que lo han vivido.

—Luis Angió: En Argentina hay un sector interesado en saber qué está pasando.

—AI: Ayer a la tarde, el primer ministro Alexis Tsipras y el Gobierno griego pidieron un prórroga de parte del Banco Central Europeo (BCE) por su mecanismo urgente de liquidación (Emergency Liquidity Assistance, ELA) de los bancos griegos a partir del martes, que es el último día que estará activo el paquete de apoyo de parte de la troika. Ahora, el BCE no aceptó dar la prórroga, lo que significa un cierre inmediato de parte de los bancos y de liquidación a la sociedad griega. Para evitar una quiebra, el Gobierno está dando, por lo menos en el Banco Nacional de Grecia, un límite para retirar en los ATM (red de cajeros automáticos) de 60 € por día para una semana a partir de mañana. El problema es que el pueblo griego, no entendiendo lo que estaba pasando, desde ayer sacó su dinero del banco, y eso creó más problemas de financiación de los bancos.

—LA: Lo que en Argentina se llamó el corralito...

—AI: Estamos viviendo algo similar o lo mismo. Nos estamos transformando en la Argentina de 2001. Al mismo tiempo, tenemos que quedarnos en la vanguardia para una campaña a favor del “no” en el referéndum que se realizará el domingo 5 de julio. Eso es muy importante para el pueblo griego.

—LA: ¿Cómo está viviendo el pueblo griego esta situación?

—AI: La gente común, aparte de lo que está pasando con los bancos, tienen un poco de pánico, es normal. Nosotros hemos comenzado una campaña en esas máquinas para informar a la gente lo que está pasando. También estamos construyendo quioscos y comisiones del no. Por lo que estamos viendo, la gente está lista y preparada para ir a una ruptura con la zona euro. Han entendido muy bien que estamos viviendo una estrangulación de tipo colonial de parte de las instituciones de la Unión Europea, el FMI y el BCE. El pueblo entiende muy bien también que el objetivo de esa estrangulación es, en realidad, la humillación económica y social de Grecia. Eso se entiende muy bien.

—LA: No es solo una cuestión financiera, económica, sino que hay un hecho político de querer demostrar una acción de castigo, incluso para lo que pueda llegar a suceder en otros países de Europa.

—AI: Exacto. Y que va a suceder en otros países de Europa si nosotros perdemos esta lucha. Va a pasar en España, en Irlanda y en otros países que pertenecen a la zona euro. Pero nosotros no somos los primeros; Islandia también hace dos años salió de la zona euro de la misma manera.

—LA: ¿El Gobierno de Tsipras tiene para tomar en estos días alguna medida para con la banca privada griega, que tiene una relación muy directa con la troika?

—AI: En este momento, los bancos griegos permanecen cerrados y no pueden aceptar el límite que está dando el Gobierno griego de los 60 €. Los bancos privados están trabajando por la troika. Estamos viviendo un ataque de los medios sistémicos nacionales e internacionales, creando pánico entre la gente, y al mismo tiempo estamos sufriendo un ataque político de parte de los bancos privados. Aparte, el ministro del Interior Nikos Voutsis y el viceprimer ministro Yanis Dragasakis mañana comienzan una gira de discusiones y negociaciones con el sector privado.

—LA: ¿Los bancos privados griegos se niegan a ese corralito de 60 €?

—AI: Exacto. Dicen que no tienen liquidez.

—LA: ¿Y el Gobierno no puede tomar medidas?

—A: Puede, y eso es lo que va hacer mañana con las reuniones que se realizarán entre Voutsis y Dragasakis y el sector privado y con el gobernador Apostolos Tamvakakis (CEO), Vassilios Rapanos (Chairman) del Banco Nacional de Grecia.

—LA: Sería muy importante para la Argentina poder tener la palabra de Costas Isychos.(vice ministro de Defensa y dirigente de nacionalidad argentina)

—AI: Como argentino, también es muy importante para él. Es su país, su pueblo.

—LA: En Argentina hay un sector de la sociedad, movimientos de izquierda y grupos sociales, que está pendientes de que lo que está pasando en Grecia.

—AI: Lo sabemos y agradecemos que estén tan al tanto y atentos de nosotros, de verdad. Es muy importante para nosotros que nuestros compañeros internacionales sepan y estén informados correctamente de lo que está pasando en realidad.


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