10 jun. 2015

Pamela Arévalos fue
asesinada hace 20 días.
(Por La Retaguardia) El 3 de junio fue una jornada especial, seguramente histórica, miles de personas se concentraron en distintas plazas del país. La Retaguardia recorrió la multitudinaria convocatoria en la Plaza de los dos Congresos de la Ciudad de Buenos Aires. Escuchamos el testimonio de personas que trabajan diariamente contra la violencia de género y también con familiares y conocidos de mujeres asesinadas. Las historias de Karem Arias, Pamela Arévalos y Laura Iglesias, cuyo juicio se está realizando esta semana.

Miles de personas salieron a la calle para gritar #NiUnaMenos; para muchas fue su primera participación en una manifestación, convirtiendo esta convocatoria en una oportunidad única para hacer más visible una problemática latente desde hace tiempo en la sociedad. Muchas mujeres pudieron contar sus historias, grupos de familiares encontraron espacios para relatar lo vivido; y todos los medios tradicionales, que habitualmente dedican su tiempo a hablar de cualquier otro tema y/o cuentan en su staff con personajes cómplices en la construcción de la desigualdad de género, se vieron obligados a tratar estas temáticas.

Pamela Arévalos

Marcelino Ríos, acusado por el
femicidio de Pamela, está prófugo.
La Retaguardia asistió a la convocatoria en la Ciudad de Buenos Aires y registró algunas de las miles de historias que se movilizaron en la tarde del miércoles 3 de junio.
XX Aráoz es referente del Barrio 21 de septiembre de Campana. Allí una joven fue asesinada por su pareja hace 20 días. “El 21 de mayo a las 3 de la madrugada nos vienen a avisar que Pamela Arévalos estaba muerta. Cuando llegamos nos encontramos con que el concubino con el que estaba le metió un disparo en la nuca. Ella tenía nada más que 15 años y esa noche había decidido dejarlo, pero él la encerró. Él tenía la llave de la casa y ella no podía salir; le metió un disparo en la nuca y ella cayó en la cama muerta. Hasta el día de hoy Marcelino Ríos de 26 años, paraguayo y con 2 homicidios más en Paraguay, está prófugo. El bebé tiene 5 meses y lo está criando la familia de Pamela”, relató Aráoz.
La causa se encuentra en la fiscalía de Campana y los vecinos exigen justicia. Reclaman que el caso se visibilice, ya que solo se hizo notorio en Campana.

Karem Arias

El micro en el que llegaron
familiares y vecinos de Karem.
En la Plaza de los Dos Congresos pudieron verse muchos grupos de familiares acompañados por sus vecinos. Tal fue el caso de los padres y la hermana de Karem Arias, que llegaron a la convocatoria en un micro junto a sus vecinos del barrio de Ciudad Evita.
“Estamos en la marcha porque a mi hermana la mató el novio de un disparo en la cara hace un mes y medio, está preso, pero queremos que la justicia se ponga firme en la condena que le tiene que dar porque todavía no tiene juicio. Estamos con todas las expectativas positivas porque sabemos que la justicia va a poder condenarlo como tiene que ser y que pague lo que le hizo a mi hermana, que tenía 16 años”, contó Isabel, hermana de Karem.
Como todos, Isabel veía los casos de femicidios a través de la televisión, pero nunca pensó que podría pasar en su familia: “siempre me pregunté y decía ‘mirá lo que pasa con estas criaturas’, y tener ahora que estar presentando algo así, viviendo algo así, la verdad que es muy feo, entendemos a todas esas familias, los entendemos y sabemos que es horrible y estamos ahora en esta situación, con mi mamá, mi papá que tratan de salir adelante, de estar bien, es muy duro perder a su nena de 16 años en manos de una persona a la que no le importó nada su vida. Estamos tratando de salir adelante, de estar acá en esta marcha para que la justicia se dé cuenta de que no puede haber más chicas que pierdan la vida por personas, hombres, que no les importa la vida de los demás”.
Karem, como muchas víctimas, no había hecho denuncias previas contra el agresor: “no contaba mucho de lo que pasaba en la relación, amigas de ellas contaron que quería dejarlo pero no sabía cómo y tenía miedo, pero nosotros como familia no lo sabíamos. Tuvo la maldita desgracia de haber pasado por esto y no estar nosotros al tanto de todo lo que pasaba, no pudimos ayudar en nada”, afirmó Isabel, quien relató que durante esta concentración frente al Congreso muchas personas se acercaron a su mamá para darle números de teléfono y contactos para que pueda asesorarse y saber qué es lo que tiene que hacer para que haya justicia para su hija.

Laura Iglesias

Laura era trabajadora social del Patronato de Liberados y el 29 de mayo de 2013 fue violada y asesinada en Miramar. El lunes pasado comenzó el juicio contra el único imputado por este crimen, Esteban Cuello. Sin embargo, los familiares y compañeros de Laura exigen que se siga investigando.
Ximena trabaja en la Universidad de Luján y forma parte de un colectivo de trabajadores sociales. El miércoles estuvo presente en la Plaza de los Dos Congresos: “a partir de lo que sucedió con el asesinato de Laura Iglesias, nos sumamos a acompañar a las compañeras que trabajan en el Patronato de Liberados de la provincia, a la familia, en el reclamo de verdad y justicia, principalmente vinculado a que Laura Iglesias era trabajadora social y su asesinato se dio en el marco del ejercicio de la profesión y por lo tanto salimos a reclamar en contra de las condiciones de precariedad laboral y exigir que se retomen las líneas de investigación que fueron abandonadas para realmente encontrar los culpables materiales e intelectuales de su asesinato”, dijo a La Retaguardia.
Junto a Ximena se encontraba Alejandra, que trabaja en el Patronato de Liberados de la zona de Olivos: “Laura Iglesias trabajaba en el Patronato que supervisa Miramar, que es el lugar donde la mataron. Lo que nosotros necesitamos es que se esclarezca y se identifique a quienes la mataron y hacer hincapié en que fue un asesinato dentro del marco laboral y no hacerlo pasar como un tema más de inseguridad como lo quieren hacer pasar. Nosotras le pedimos primeramente a Daniel Scioli, a Ricardo Casal como ministro de Seguridad de aquel momento, y a Alejandra López que es la directora del Patronato, que no dejen esto en blanco y que se hagan cargo, y que si no lo pueden hacer tendrán que dejar los cargos”.
Alejandra remarcó que el crimen de Laura tuvo que ver con su condición de trabajadora y de mujer: “tiene toda la precariedad con la que se trabaja, primero por ser trabajadora, por ser trabajadora social, y por ser mujer por sobre todas las cosas. Aparte en el Patronato trabajamos con una población en la cual también la mujer cumple un rol importante, entonces estamos como mucho más expuestas que tal vez en otras profesiones y en otro rol”.

Los Refugios

“Es un día muy importante porque es una marcha masiva, se reclama que se reglamente la ley (de Protección Integral de las Mujeres Nº 26.485, aprobada en 2009 por el Congreso), porque está sancionada pero nunca se reglamentó, están mirando para los costados, además se necesita más presupuesto, los feminicidios aumentaron, los homicidios vinculados también, y necesitamos más refugios, necesitamos que las autoridades presten más atención porque firman acuerdos internacionales que después no terminan de concretar. Va a haber que hacer presión desde las bases, que es donde se muere la gente”, afirmó Claudia Bani, coordinadora del refugio para mujeres víctimas de violencia doméstica de la Ciudad de Buenos Aires. Bani forma parte además del Consejo Académico del postítulo de la especialización superior en educación sexual integral que se dicta en el Joaquín V. González de manera pública y gratuita.
El refugio que ella coordina es el único de la Ciudad de Buenos Aires para esta problemática: “el lugar tiene capacidad para 50 personas pero se cuenta a las mujeres con sus hijos, y hay mujeres que tienen 5, 6 chicos, –explicó– se necesita más pero no solamente más refugios, sino también acciones concretas de educación, de prevención, de trabajar inclusive en la justicia porque tenemos jueces que todavía no se enteraron que las mujeres se mueren. El refugio tendría que ser la última instancia, habría que empezar trabajando en las escuelas, en salud, en la justicia, en los medios masivos de comunicación, y en los mensajes que vos recibís de los medios que son justamente los que exacerban los estereotipos de género y la violencia”.
Bani consideró que una de las consecuencias de la marcha será que muchas mujeres comenzarán a animarse a denunciar: “creo que a partir de ahora la línea de Atención a Víctimas de Violencia de Género (de la Ciudad), el 0800-666-mujer (0800-666-8537) explotará, porque si no hay difusión la persona no se entera, no sabe que tiene que hacer la denuncia, que tiene derecho a la denuncia, a ser escuchada, que tiene la posibilidad de pedir la exclusión, de pedir medidas cautelares, de vivir de otra manera. No están enteradas”.
Efectivamente la convocatoria #NiUnaMenos generó una gran visibilización de la problemática. No caben dudas de que si se llegó a esta marcha masiva y heterogénea fue porque existe un movimiento de mujeres y organizaciones que desde hace tiempo viene planteando la necesidad de poner la violencia de género en agenda. De ahora en más quedará también la responsabilidad del movimiento de mujeres y las personas que trabajan en estos temas de llenar de contenido esta consigna. Y esto se relaciona con ir al fondo con las causas; una de ellas tiene que ver, por ejemplo, con la educación sexual integral, es decir reclamar que en todas las escuelas haya educación sexual integral con perspectiva de género y con una mirada de derechos, como así también la implementación de leyes, programas, políticas públicas que vayan en consonancia con la eliminación de la violencia de género.


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