6 jul. 2015

El Tigre Acosta en sus años
de uniforme.
(Por La Retaguardia) El título de esta nota podría ser un llamativo nombre de una banda de rock, pero en realidad no lo es. En el marco de sus últimas palabras antes del comienzo de los alegatos en el tercer tramo de la Megacausa ESMA, el represor siguió el camino de varios de sus colegas y optó por romper el silencio que habitualmente mantienen los genocidas en los procesos orales y públicos. Jorge Eduardo Acosta, uno de los jefes del centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada, cargó contra los sobrevivientes del Terrorismo de Estado; para ello hizo referencia a haber escuchado Oral Y Público, el programa de los juicios a los genocidas que se emite por Radio La Retaguardia. Además, recusó a la fiscal Mercedes Soiza Reilly acusándola de ser parcial, por lo que se demoró el comienzo de la instancia de alegatos, que finalmente arrancó hoy tras el rechazo de la recusación. Por otro lado, La Retaguardia presentó una nota ante el TOF Nº5 para advertir sobre el carácter intimidatorio que trae implícito el uso de nuestros materiales con el fin de recusar a fiscales o descalificar a los testigos.


-Oral y Público: ¿Se habló de alguna otra marcha?
-José Schulman: no se dieron nombres pero se planteó abiertamente que hay que organizar movilizaciones populares, hubo consenso en eso, y yo tengo puestas mis expectativas y mis ilusiones, nunca las pierdo para nada, sino que las renuevo, en que se produzca un proceso de organización y de movilizaciones populares, por ahí hay que pensar en una primera que sea contra Blaquier y Massot en todo el país. (...) Nosotros tenemos muchos años, más de 70 años de existencia, y hemos aprendido algo en estos años y es que para conquistar algo en un movimiento de derechos humanos se necesitan dos cosas: una es articular una enorme fuerza social, con mucha generosidad, y la otra es poner el pueblo en la calle.
-Víctor Basterra: Estaba escuchando la reflexión de José acerca de la unidad y la decisión por sobre las diferencias, y además evitando caer en las boludeces, en las huevadas, las cosas que están hechas al pedo… y acuerdo totalmente…

Esta conversación se dio durante la emisión de Oral y Público del 9 de abril de este año, luego de la reunión mantenida por un grupo de organismos de Derechos Humanos con la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, que preside Jorge Auat, ante la preocupación generada por la seguidilla de faltas de mérito dictadas a favor de Vicente Massot en Bahía Blanca, Pedro Blaquier y Alberto Lemos en Jujuy, y los acusados por la apropiación de Papel Prensa en Buenos Aires.
Al repasar las palabras de Acosta en la audiencia del jueves 25 de junio con el diálogo entre José Schulman (secretario general de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre) y Víctor Basterra (sobreviviente de la ESMA) las similitudes resultan demasiado evidentes: "el 8 de abril (se realizó una) reunión de testigos enemigos, para influir sobre la justicia. Se hizo en la Procuraduría General de la Nación, en la que se resolvió entre otras cosas y como ya lo mencioné la ampliación de la denuncia, leyes especiales, activos militantes de la movida además de los fiscales, como Schulman y Basterra. Escuché a Basterra y Schulman contando esto por la radio", dice una de las versiones traquigráficas a las que accedió La Retaguardia, en obvia alusión a aquella emisión de Oral Y Público.
Al ser consultado sobre las declaraciones del represor, el integrante de la LADH afirmó: “yo me asumo como agitador radial, callejero, en los tribunales, es un derecho que tengo a decir lo que pienso y lo único que falta es que alguien me quiera indicar de qué manera debo rebelarme. Y menos un asesino serial como Acosta”.
Schulman relató cómo se fue enterando de las "acusaciones" de Acosta, el mismo 25 de junio mientras iba hacia el Puente Pueyrredón en un nuevo aniversario de los asesinatos de Kosteki y Santillán: “en la causa de la ESMA hay un abogado de la Liga, Pedro Dinani, y Oli, otro compañero de la Liga, observando el proceso, y ellos me mandaron algunos mensajitos de texto pero yo estaba viniendo para el Puente Pueyrredón y no terminé de saber exactamente. Lo que entendí es que parece que nos acusó a Víctor y a mí de reivindicar la lucha de los ’70, aunque con algunas confusiones el señor. Lo primero, cuando un genocida me insulta la verdad que me siento honrado, es una especie de medalla que la vida me da, porque no estamos al cohete, les molestamos. Y la verdad que me citen con Víctor Basterra para mí es un honor. No es la primera vez que me putean los represores, también pasó cuando habló (Mario) Facino, el asesino de Alicia López, en el juicio de Santa Fe”, expresó Schulman, que evidentemente entendió bien a quienes escucharon directamente la intervención de Acosta.
En este sentido, explicó que no quería adelantarse porque no había escuchado exactamente los dichos de Acosta, aunque aseguró que tampoco quería dejar de relacionarlo con otros hechos que se sucedieron en los últimos tiempos: “le quemaron el auto a Vanesa (Orieta, la hermana de Luciano Arruga). A nosotros nos amenazaron un testigo en Bahía Blanca, a un abogado en La Rioja... me parece a mí que el Tigre, como todos los otros fascistas que hay en Argentina sueltos o presos, está sintiendo que hay sectores que están dispuestos a volver a reprimir, a cerrar espacios democráticos, y creo que se envalentonan y están equivocados, tengo una mirada de que efectivamente por arriba están apareciendo dirigentes políticos bastante alejados de la lucha popular y de las banderas históricas, pero que no se equivoque el Tigre ni ninguno de ellos, porque en Argentina hay una enorme mayoría del pueblo que ha dicho Nunca Más, que no quiere Terrorismo de Estado, que no va a aceptar amnistía, ni indulto para ninguno de los asesinos”.
“José, nosotros somos agitadores seriales”, manifestó en ese momento, entre risas, Víctor Basterra. “Esto ha ido creciendo a medida que hemos tenido la oportunidad de expresarnos más libremente –continuó el sobreviviente de la ESMA–, tener más amplitud de miras y todo lo que se ha ido creando en términos de activismo, se va desarrollando una nueva visión, van surgiendo compañeros y compañeras con una mirada mucho más amplia, por supuesto siempre existen los compañeros que equivocadamente piensan que pueden manejar las cosas desde su propio territorio pero no es así. Lo que evidentemente les molesta a los tipos es que están oliendo sangre, las amenazas a Rozanski (Carlos, juez en debates de La Plata y Junín), las amenazas de bomba en la ESMA, hay varias cosas diseminadas por ahí, eso les da fortaleza a estos sujetos miserables para tener la voz que muestran en los estrados. Yo creo que nos tenemos que quedar tranquilos porque estamos bien cubiertos las espaldas, a pesar de que José es un provocador… un querido provocador”.
“Yo soy muchas cosas –respondió Schulman–, y también soy partidario de Paulo Friere y él decía que educar es provocar el sentido común, y yo me he planteado como tarea provocar el sentido común de la izquierda, y de los militantes. A veces uno se puede enojar, pero yo me asumo como un provocador, creo que es una de las cosas que he aportado en esta vida”.
Hacia el final del diálogo, Basterra afirmó que está convencido de que seguirán hablando: “evidentemente a los tipos les molesta que yo esté vivo, esa es la realidad, mala suerte para ellos. Somos agitadores seriales, no hacemos el daño a troche y moche, lo hacemos a quien lo merece y con las armas de la legalidad, y eso también les duele mucho porque para ellos eso es casi peor que el hecho de que les peguen un tiro, porque si no se convierten en mártires. En este caso se convierten en basura y eso les duele, les jode mucho, mala suerte para ellos”.

Provocaciones

Cabe recordar que Acosta no fue el único en mencionar al menos a Víctor Basterra en esta instancia del juicio. La mayoría de los 56 imputados lo hizo, como Ricardo Cavallo que mostró ante el tribunal fotos y notas periodísticas publicadas por, entre otros medios, La Retaguardia con la intención explícita de deslegitimar a los fiscales Mercedes Soiza Reilly y Guillermo Friele; y Adolfo Donda, quien a través de una supuesta humorada señaló: “Tampoco es preciso que el suscripto haya prestado funciones a partir de noviembre del ’78, sino a fines de diciembre de ese año, para comenzar en el año ’79. Lo puedo afirmar cuando comencé, parezco Basterra por lo memorioso, pero sí comencé en diciembre del ’78 y lo recuerdo porque tuve que cubrir operativos el 24 y 25 de diciembre, y el 31 (de diciembre) y 1 de enero, las cuatro fiestas, cosa inolvidable para mí, afectado a tareas que había que hacer, generalmente las personas que eran prófugas, son capturada o cuando van a votar o a alguna fiesta familiar, es algo normal por eso motivo y con información que se disponía en la UT me pidieron que adelantara mi participación, estuve presente en esa oportunidad, esa es la fecha que pido sea considerado el inicio de mi actividad en la UT”, sostuvo Donda quien, de esa manera, admitió haber estado en la ESMA cuando fue un campo de concentración.
Ante la inclusión por parte de Cavallo y otros represores de notas periodísticas realizadas por La Retaguardia, este medio alternativo acercó una carta ante el Tribunal Oral Federal Nº5, que fue presentada por la querella de Víctor Basterra, a cargo de Rodolfo Yanzón, y que seguramente será respaldada por la querella de Justicia Ya! y la fiscalía.

Allí manifestamos nuestra preocupación por la continua utilización de parte de varios de los imputados en este tramo de la megacausa ESMA de contenidos periodísticos, tanto del programa radial Oral y Público, como de este portal de noticias, ya que si bien todo el material es de acceso público y de libre uso, nos preocupa que los imputados lo hayan utilizado para intentar descalificar a testigos y fiscales de esta causa. Aclaramos además que desde un principio hemos guardado siempre mucho cuidado en el tratamiento de un tema social tan sensible, y que es por eso que nos preocupa que el material sea utilizado para entorpecer el juicio, a modo de chicana judicial, como parte de la estrategia de la defensa. Desde La Retaguardia nos resulta incómodo ser utilizados con la finalidad contraria. Además, dejamos en claro que entendemos que el uso de nuestros contenidos está vinculado íntimamente con la presencia en nuestro equipo de trabajo de Víctor Basterra, testigo y querellante en esta causa, por lo que su utilización nos parece, además, estar cargada con fines intimidatorios.
En el caso de Acosta, él fue aún más allá y pidió la recusación de la fiscal Mercedes Soiza Reilly. En la jornada de hoy, antes de dar comienzo al alegato, el tribunal rechazó ese pedido, por lo que comenzó la lectura del alegato de la fiscalía, que podría durar cerca de 2 meses.

1 comentarios:

  1. Debemos comprometernos a difundir esto que uds hacen para que los jóvenes sobre todo tomen conciencia de crueldad e impunidad con la que se creen ungidos estos genocidas

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