20 jul. 2015

El escrache se dirigió por Corrientes
hasta el edificio de Ledesma.
(Foto: González Ve)
(Por La Retaguardia) Este jueves 16 de julio se realizó una radio abierta, escrache y movilización a los tribunales donde se encuentra la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, que revocó el procesamiento de Carlos Pedro Blaquier y de su mano derecha, Alberto Lemos, y luego a las oficinas que la empresa Ledesma tiene en la Ciudad de Buenos Aires. En este marco, La Retaguardia dialogó con Ricardo Aredez, uno de los hijos de Luis, médico e intendente de Libertador General San Martín, Jujuy, que fue secuestrado y desaparecido durante la última dictadura cívico-militar.

La jornada comenzó con una radio abierta frente a Tribunales. El frío intenso no alcanzó para hacer desistir al grupo de militantes de derechos humanos y organizaciones políticas y sociales que se juntaron en la Plaza Lavalle para escuchar las voces de Ricardo Aredez, Mónica Alegre, la mamá de Luciano Arruga; Pablo Pimentel, de la APDH La Matanza; representantes de H.I.J.O.S. La Plata y Zona Oeste y Alejandrina Barry, del C.E.P.R.O.D.H., entre otros. La radio, que contó con la conducción de La Colectiva y La Retaguardia, finalizó con la participación de Natalia Revale, integrante del área de cultura del Frente Popular Darío Santillán, quien arrancó las sonrisas de todos encarnando a Nelly Arrieta de Blaquier, ex esposa y socia de Carlos Pedro Blaquier, el dueño de Ledesma. Revale no soltó la copa de Champagne en ningún momento. Cuando arrancó la marcha para ir hacia Corrientes y de allí al bajo, hasta el edificio de las oficinas de Ledesma en Buenos Aires, la falsa Arrieta se subió al camión de la marcha con el muñeco de papel con la cara de Blaquier y un traje a rayas, del preso que aún no es.

Blaquier, Francisco y Arrieta

Arrieta, el Papa y Blaquier en el obelisco
(Foto: González Ve)
En el obelisco se produjo un cruce inesperado. Rodeado de turistas que no paraban de sacarse fotos con él, un falso Papa Francisco, con su careta sonriente a más no poder, veía pasar la marcha sin entender demasiado quiénes serían ni por qué. Allí Arrieta, que seguía subida al camión, bajó con esfuerzo por uno de los laterales (rápida de reflejos Revale) para llevar al muñeco de Blaquier y conseguir una foto juntos. Antes, Arrieta tomó la mano del muñeco Francisco y se arrodilló ante él con veneración.
En medio de la Ciudad de Buenos Aires, marchando junto a diversos organismos de derechos humanos y organizaciones sociales, conversamos con Ricardo Aredez: “por suerte siguen las marchas, por suerte siguen los escraches, pero yo esperaba ver a más gente acá, esperaba ver mucha gente, inclusive del partido gobernante que son militantes, y los estoy esperando. Una lástima que no caminemos juntos en esta búsqueda de verdad y justicia, qué difícil se hace a veces, pero es así la historia, cuando se pone en discusión el sistema del poder económico de la dictadura la cosa se complica bastante, por eso es que vamos a tener que seguir como sea hasta conseguir la verdad y la justicia que es lo que esperamos”, expresó en diálogo con La Retaguardia para el programa radial Oral Y Público.
Ricardo Aredez fue testigo de una de las noches del apagón: “ocurrieron durante una semana, del 20 al 27 de julio de 1976, noches en las que se apagaron las luces de la ciudad de Libertador General San Martín. En ese momento estaba en plena cosecha la empresa Ledesma, la fábrica, ellos sí tenían luces, a las 10 de la noche se apagaban y empezaban los móviles de la empresa a levantar gente, perfectamente señalada por la policía privada de la empresa Ledesma y por la Gendarmería y por la policía de la provincia. A mí me tocó ver eso en la Plaza de Libertador San Martín”.
Al ser consultado acerca de si aún le quedan esperanzas de que Carlos Pedro Blaquier sea finalmente juzgado y condenado por estos delitos, aun cuando han pasado 39 años de los hechos, Aredez afirmó: “no lo sé… lo que teníamos que hacer se hizo. Gracias a la voluntad del gobierno del presidente (Néstor) Kirchner de seguir adelante con los juicios, se pudo llegar a la instancia de los militares, el problema y el desafío grande era el tema del poder económico de la dictadura, y ahí estamos empantanados. Yo espero que la historia no la sigan escribiendo ellos, los poderes económicos genocidas, como siempre lo hacen, porque hay demasiada sangre derramada en esos lugares desde hace 150 años, y espero que tengamos el derecho a escribir la historia también nosotros”.
El próximo jueves 23 de julio se realizará una nueva Marcha del Apagón. Como todos los años, miles de personas recorrerán los 10 kilómetros que separan las localidades jujeñas de Calilegua y Libertador General San Martín. Respecto a sus expectativas ante esta nueva movilización, Aredez manifestó: “espero que la marcha sea multitudinaria, y que sea entre otras cosas un homenaje a todas las madres y padres, hermanos e hijos que militamos en ese lugar tan difícil y con propuestas para la población para que conozcan más sus derechos”. Radio La Retaguardia realizará un programa especial en vivo junto a la Red Nacional de Medios Alternativos.

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