14 ago. 2015

El juicio comenzó el martes pasado.
(Por La Retaguardia) El martes 11 de agosto arrancó el juicio por la desaparición, en febrero de 2012, de Facundo Rivera Alegre, el Rubio del Pasaje. Se trata, en realidad, según denuncia la familia, de un procedimiento investigativo irregular donde se juzga el asesinato del joven pero la hipótesis que se desarrolla en el expediente no se sustenta en evidencia conducente. Luego de salir a bailar cuarteto a un boliche de Córdoba, con versiones encontradas de los testigos sobre su vuelta, Facundo no volvió más a su casa. Para aclarar la posición de los allegados, el programa de Familiares y amigos de Luciano Arruga, Desde afuera, dialogó con Viviana Alegre, la mamá de Facundo. Quienes cumplieron el rol de entrevistadoras, en este caso, fueron Mónica Alegre y Vanesa Orieta, mamá y hermana de Luciano Arruga. El clima fue diferente a cualquier comunicación telefónica, la sensibilidad y empatía que sintieron las tres mujeres se tradujeron al aire de radio. Quizá, esperamos, se note en este texto.

“Mucha fuerza, Vivi”, son las palabras que, tímidamente pudo esbozar Mónica Alegre. “Hola, Vane, Moni, chicas, ¿cómo andan? Falta fuerza y mucha”, respondió Vivi Alegre y dio rienda suelta, como la caracteriza, a la compleja explicación que requiere el caso de su hijo.
“Hoy, uno de los testigos pidió desalojar la sala y le dijo al fiscal: ‘¿Por qué no venís vos acá?, yo voy ahí. Porque yo salgo de acá y no sé qué me puede pasar’", comentó Alegre en relación a la situación de inseguridad en que se encuentran las personas que declaran en la causa. Y agregó que muchos pibes de su barrio y sus familias fueron “verdegueados” y “maltratados” y que se les hicieron preguntas estigmatizantes: “cómo era Facu, sobre su relación conmigo, su mujer, su hija, si consumía, cuánta plata había llevado al baile, si tenía droga, pero estamos ante una desaparición”. Viviana marcó la diferencia entre ese trato y el que recibió Damián Córdoba, señalado por ella como uno de los posibles responsables, ligado al narcotráfico y a la mafia de las bailantas de cuarteto: “Ya van dos veces que lo va a buscar la policía para que declare y se niega. Mañana es la tercera y última, y lo tiene que intimar la fuerza pública, pero es la misma que lo protege”.
“Cuando yo declaré, lo dije: tienen poder y están amparados, y los chicos que están acá son perejiles. Son el eslabón más débil, que no me vengan a decir que ellos hicieron desaparecer a Facundo”, Viviana se refería a dos jóvenes hermanos que se constituyeron como testigos y un empleado de cementerio que pudo haber visto o participado de alguna irregularidad. Según la mamá de Facu, este juicio terminará con la absolución de los imputados y la investigación deberá continuar, pues aún no se halló a los verdaderos responsables. De los 100 testigos que tendrá este juicio, explica Viviana, la enorme mayoría son jóvenes que fueron citados por vivir en el mismo barrio que Facundo y ser amigos de él, y que el objetivo es seguir profundizando la estigmatización sobre el joven desaparecido.
Viviana se centró, luego, en una versión de los hechos que a su criterio es errónea. Una testigo declaró haber visto cómo un narcotraficante que vivía frente a su casa le disparó a Facundo luego de que éste le entregara un billete falso. La mamá del chico desconfía de la proveniencia de la testigo y justifica su planteo con una explicación conmovedora: “Ese día llovía torrencialmente, y ustedes me van a entender, yo me acuerdo como si fuera hoy”, interpela a Mónica y Vanesa. “Me levanté a las cuatro de la mañana y Facundo no había llegado y digo ‘uy, la mojadura que se va a pegar este’”, Viviana expuso sus sentimientos de aquel momento, antes de sospechar una desaparición, y concluyó: “Entonces, la distancia que dijo la testigo con la lluvia... no sé de dónde apareció y qué pudo haber visto. Ella dice que vio hasta el color de la plata que Facu le dio al tipo, es muy dudoso”.

“Vivi, desde acá te mandamos un fuerte abrazo. Estamos con vos y nos estamos informando. Cuidate y dejate cuidar. Descansá, son momentos muy difíciles que te desgastan mucho la vida y hay que reponerse para lo que vendrá. Te mando un abrazo con todo mi corazón”, se despidió afectuosamente Vanesa Orieta.

“Toda la fuerza para vos, Vivi. Desde acá, Familiares y amigos estamos con vos”, saludó Mónica Alegre, emocionada.

Una vez más, los familiares de víctimas de casos que si bien son distintos tienen algún tipo de poder jugando el rol de los malos, se hermanaron en un diálogo como solo ellos podrían.

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