19 sept. 2015

Freddy Espejo trabajó en la minera Barrick Gold entre 1995 y 2001, hasta que lo despidieron por denunciar la contaminación con cianuro del Río Jáchal, en San Juan. Tras conocerse el derrame de la última semana dialogamos con él y lamentó haber tenido razón cuando hace 14 años dijo que esto iba a ocurrir con la minería a cielo abierto. (Por La Retaguardia)

El derrame ocurrió el domingo 13 de setiembre por la mañana en el emprendimiento Veladero de la minera Barrick Gold, que se lleva adelante en la provincia de San Juan. Los vecinos de la localidad de Jáchal se fueron enterando y compartieron la información a través de una cadena de mensajes como el que ilustra esta nota. Uno de los caños que transporta cianuro a la mina se había pinchado y los ríos de la zona podrían haberse contaminado. El dato habría surgido de los propios trabajadores de la minera. Los rumores se fueron convirtiendo en certezas y los habitantes del departamento afectado se movilizaron obligando a la empresa y al gobierno a dar explicaciones, y a la justicia a actuar. Así fue como Barrick reconoció que derramó al menos 224 mil litros de solución cianurada en Veladero, y que el juez de Jáchal Pablo Oritja hizo lugar a un pedido de los ambientalistas y ordenó la suspensión de los trabajos en Veladero por 5 días, además de distribuir agua potable.

Desastre anunciado

La Retaguardia dialogó con Freddy Espejo, quien vive en Jáchal y trabajó durante 6 años en la empresa minera. El primer llamado que le hicimos no fue oportuno: Freddy levantó el teléfono y no pudo más que avisar que todo se movía, que el terremoto no para, que era muy largo. Del otro lado de la línea, no habíamos alcanzado más que a saludarlo y vivimos su desesperación en medio del fuerte terremoto. El segundo intento nos fue mejor, Freddy ya no estaba agitado, pero el derrame ocurrido unos días atrás lo ponía triste. Y eso se notaba: “hace 14 años que venía diciendo que esto iba a ocurrir con la minería. En aquel momento decían que era un loco resentido. Mi primera denuncia fue el derrame de cianuro sobre el Río Blanco, que en realidad es el Río Jáchal. El primer derrame fue hace mucho, allá por el año 2000, y uno de los primeros síntomas que ya empezamos a percibir dentro del departamento, tanto de Iglesia como en el de Jáchal, fue que no resultó creíble la información en aquel momento y por esa razón tuve que acudir a Capital Federal, a algunos medios nacionales, para que se hicieran eco de esto. Me apena muchísimo decir ahora que esto en algún momento iba a pasar y ha pasado algo demasiado grave, porque se ha roto un caño, una válvula dicen ellos, que se les ha escapado de las manos y que no ha sido culpa de la empresa sino de la naturaleza porque han tenido un sismo de menor magnitud al de hoy (miércoles 16 de setiembre) y entonces se rompió la válvula, y además por el frío dicen que se rompió... Las informaciones que ellos nos dan no son creíbles dentro de la comunidad. El gobierno de la provincia dice que no hubo derrame, el gobierno municipal dice que está todo bien, que tomemos agua, pero ¿por qué el juez ordena que se reparta agua a los 21.000 habitantes de Jáchal y a los 8.000 de Iglesia?, eso es porque algo grave ha ocurrido con esto, de lo contrario no estarían repartiendo agua mineral”.

Los nuevos preocupados

Espejo advirtió que la población está muy preocupada: “salvo algunos muy pro-mineros que están diciendo que si la minería se va no nos van a dar trabajo, es la primera vez que veo gente preocupada, gente que está yéndose hacia el centro, hacia la ciudad porque tiene temor por el agua, el aire. Si esto no hubiera sido tan grave el juez no hubiese obligado a la empresa a que nos reparta agua mineral a cada habitante del departamento tanto de Iglesia como de Jáchal. Lamentablemente los análisis que se están haciendo del agua los hace la empresa y el gobierno, así que no sabemos a ciencia cierta qué es lo que está pasando... en realidad si ha sido solamente cianuro lo que salió de ese caño o si fue cianuro y mercurio también juntos”.
Freddy Espejo trabajó en Barrick Gold entre 1995 y 2001, año en que lo despidieron por denunciar contaminación: “cuando la Barrick comienza a trabajar con piletones piloto, eran 10, 2 los hacían trabajar con agua y 8 con cianuro. En ese momento yo era supervisor de medio ambiente y detecté peces y sapos muertos sobre el Río Jáchal; pregunté qué era lo que estaba pasando y adujeron que ellos no sabían qué podía ser. Pregunté a los compañeros que estaban ahí y me dijeron que en esos piletones estaban trabajando con cianuro, haciendo pruebas piloto para ver la cantidad de oro cada un metro. Llevé a analizar a esos peces y entonces dije que eso que hacían en los piletones era lo que los estaba matando. La empresa siguió negándose a decirme lo que estaba pasando, en aquel momento no teníamos servicio de celulares, solamente teléfono, entonces me comuniqué a través de una carta con la gente de Greenpeace y ellos me dieron toda la información, fui a ver a un antiguo profesor de química que tenía que me explicó y con ese resultado fui a decirles que lo que estaba matando a los peces del Río Jáchal era el cianuro, y ahí comenzó una campaña hasta que me despidieron”.
Al ser consultado sobre sus sensaciones luego de que se conociera este último derrame, Espejo aseguró sentir bronca y tristeza: “vino gente de Greenpeace, de medios nacionales, insultaron a esa gente que venía a prevenir porque en realidad nosotros, y no es por denigrarnos ni nada, pero somos un pueblo muy ignorante y en esto se basó la minería, en la falta de trabajo, entonces se llevó la gente a trabajar y cuando ganó más plata se sintió importante por el dinero, pero la ignorancia la seguimos teniendo, porque no sabemos nada de los peligros que puede suscitar una minera a cielo abierto. Y aquí no es solo esto, hemos puesto en peligro también la fauna, recordemos que este río pasa por medio de Reserva de la biosfera San Guillermo, de esa agua beben los guanacos, vicuñas y todas las otras especies, y también los animales que tiene la gente en (las localidades de) Malimán, El Chinguillo y Angualasto, es grave lo que está pasando”.
Este jueves 17 de setiembre la empresa le entregó al Ministerio de Minería de la provincia el informe en el que reconoce haber derramado 224 mil litros de solución cianurada en Veladero. Puede presumirse que la cantidad volcada al lecho del río sea mayor, ya que la empresa reconoce los 224 mil litros derramados entre las 10 am del domingo y las 11:45 del mismo día, en el que pudieron contener la pérdida. Pero es difícil saber cuánto tiempo paso hasta que descubrieron la rotura. Esto quiere decir que no se sabe el total de litros derramados, por lo que la contaminación en los ríos podría ser aún mucho peor. Los "extremistas" informados lo habían advertido.


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Foto: mensaje a través de whatsapp por el que se fueron enterando los vecinos.

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