27 sept. 2015

Se trata de Luis Genoud, flamante presidente del Consejo de la Magistratura. El sábado 19 de setiembre se realizó un escrache en la puerta de su casa, en el marco de la Campaña Pública “A 40 años…si no hay Justicia, hay Escrache”, en la que se denuncia a Genoud por su complicidad con el aparato represivo estatal tanto en dictadura como en democracia. Dialogamos con Nelly Bartucci, integrante de la Comisión por la Memoria de Florencio Varela, sobre esta actividad y el cruce que tuvo con Genoud cuando desapareció su hermano Francisco. (Por La Retaguardia)

“El escrache se hizo porque todos los años nos ponemos una actividad con una consigna. Este año fue `Si no hay justicia, hay escrache’, ya que evidentemente nosotros no estamos teniendo justicia como nosotros queremos, porque todavía en Varela siguen impunes todos los que fueron, participaron o colaboraron porque caminan normal y libremente por Florencio Varela, nadie los llama a testificar, ni les preguntan si es cierto o no lo que nosotros estamos diciendo. Lo que nosotros decimos lo tenemos comprobado y tenemos las pruebas, no es que hablamos porque se nos ocurre, tenemos las pruebas de todas las palabras que decimos. De él (Genoud) pensamos que tuvo una gran participación en la época de la dictadura en el municipio de Florencio Varela, fue el que hizo hacer el código de faltas, fue miembro de una comisión de homenaje y festejo que estaba dentro del ámbito del municipio y en la época de la dictadura, o sea que para nosotros colaboró”, afirmó Nelly Bartucci en diálogo con Oral y Público.
Bartucci participa de la Comisión por la Memoria de Florencio Varela desde hace 10 años y tiene a su hermano Francisco desaparecido desde el 29 de julio de 1976. “A través del Centro Angelelli se reconstruyó la historia de todos los desaparecidos de Florencio Varela. Mi hermano hace ya 39 años que está desaparecido. Eso marca que anteriormente nadie se hizo eco en Varela del problema de los ciento y pico de desaparecidos que hay. Nosotros teníamos un registro de más de 70 personas desaparecidas y con el correr del tiempo fuimos viendo que llegamos a 105 personas desaparecidas en Florencio Varela, gente que vivía o militaba o que se fue de su lugar de origen y se fue a vivir a Varela, llegamos así a esta cifra, y a través del Centro Angelelli se está reconstruyendo todo lo que pasó en Florencio Varela”, describió Bartucci.

Prontuario

Luis Genoud fue nombrado recientemente presidente del Consejo de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires. Comenzó su carrera en 1966 como egresado de la Escuela de Policías Juan Vucetich. Durante la dictadura y como miembro del Colegio de Abogados de Florencio Varela participó de la redacción del Código de Faltas local e integró la Comisión de Festejos, Homenajes y Acción Comunitaria, dependiente de la municipalidad. Ya en democracia desempeñó distintos cargos en los gobiernos locales de Julio Carpinetti y de Julio Pereyra. En 2002 fue ministro de Seguridad de la provincia, cargo que ocupaba cuando se produce la Masacre de Avellaneda. Entre los nombramientos que llevó adelante se encuentra el de Mario Alberto Mijin como subjefe de Seguridad Departamental de Lomas de Zamora. Mijin es también conocido como “El Verduguito” por su actuación en el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio del Destacamento de Arana.

"Si me pasa algo andá a verlo a Genoud"

Cada vez que Nelly Bartucci habla en alguna actividad se refiere a Luis Genoud y al cruce que tuvo con él tras la desaparición de su hermano: “Francisco desaparece el 29 de julio de 1976 a las 17.30 en la curva de Berraymundo. Ni mi mamá, ni yo sabíamos qué era lo que estaba pasando. Mi hermano se fue de casa a trabajar y todos los días tipo 14.30, 15, venía a almorzar; se quedaba un rato con nosotras y después se iba a militar. Ese jueves él no vino. Yo no había ido a trabajar porque estaba resfriada, pero el viernes sí, y con mi hermano teníamos por consigna que si él no venía a dormir a casa, al otro día me llamaba a la oficina. Ese viernes no me llamó, y mi mamá me dijo que era raro ya que tampoco había ido a comer. El sábado a la mañana, como mi hermano tampoco volvió a dormir, mi mamá me despertó temprano y me pidió que vaya a ver al trabajo de él, que era operario de Segba, a ver qué había pasado. Fui hasta Avellaneda donde él trabajaba y los compañeros, cuando me vieron, se quedaron medio sorprendidos porque me dijeron que el jueves sí había ido a trabajar pero que el viernes no, y en Segba tenían un régimen muy estricto en cuanto a las faltas y la disciplina, vos no podías faltar porque se te ocurría, tenías que avisar y el médico iba a tu casa y demás. No era fácil faltar (en ese momento Segba era estatal, hoy es Edesur). De su militancia, mi hermano me había dicho que si alguna vez le llegaba a pasar algo, que fuera a verlo a Luis, que es Genoud, que él me iba a decir lo que tenía que hacer. Fui a mi casa, lo busqué a mi hermano más grande y fuimos a verlo”, relató.
Nelly y su familia ya lo conocían a Genoud: “hace 40 años Varela era la mitad de lo que es ahora y todos nos conocíamos, y Genoud tuvo una mínima participación en la militancia de la JP de Varela, mínima porque para mí militancia era otra cosa y lo de él nada que ver. Lo que sí cuando él se recibe de abogado, los chicos de la JP le hacen un asado, porque era compañero de ellos. Lo voy a ver a la casa y justo estaba parado en la puerta. Le explico que hacía dos días que Pancho no venía a casa y le pido que me diga qué podíamos hacer. Me dice: ‘yo con las cosas como están ahora no puedo hacer absolutamente nada’; me lo quedé mirando... ‘mirá que Pancho me dijo que te venga a ver a vos si pasaba algo’, ‘Sí, bueno, te pudo haber dicho cualquier cosa, pero yo no puedo hacer absolutamente nada con las cosas como están ahora’. ‘Bueno –le respondo– decime qué hay que hacer que lo hago yo’,  y me contestó ‘si querés andá a la comisaría y hacé una averiguación de paradero’. Era el primer trámite que se hacía en estos casos, entonces voy a la comisaría que quedaba a la vuelta de donde él vivía, y hasta que dimos la vuelta con el auto y llegamos, él ya estaba ahí hablando con el oficial a cargo de la comisaría porque era sábado y el comisario no estaba. Cuando me ve entrar le dice al oficial: ‘esta es la chica’, y a mí me dice: ‘te van a tomar declaración’. Yo le digo: ‘Luis, ¿qué declaración si lo único que sé de mi hermano es que tomó El Halcón?, porque me lo contaron sus compañeros de trabajo que lo vieron sobre Mitre, El Halcón que iba a Varela, pero otra cosa no sé’. ‘Bueno, no importa decí eso’, me contestó. Todo esto que cuento tiene una connotación porque estábamos adentro de la comisaría de Varela, de la 1ª que era la única que estaba en esa época. Todo esto hubiera tenido otro contexto si yo hubiera estado en la vereda, pero estábamos dentro. Cuando salgo de hacer esa declaración, me pregunta si había firmado, le dije que sí y entonces, delante del oficial, Genoud me pregunta dónde dormía mi hermano, yo me lo quedé mirando y le dije: ‘en casa’; ‘no, no, vos sabés muy bien que él tenía otro lugar donde dormir’. Le reiteré que no sabía y que no creía que tuviera otro lugar porque siempre dormía en casa. ‘No, vos sabés muy bien que él tenía otro lugar donde dormir’, entonces le respondí: ‘no sé si mi hermano tenía otro lugar dónde dormir, pero si lo hubiera sabido no te lo voy a decir a vos’. Esas fueron mis últimas palabras previo a un insulto que tuve con el doctor Luis Genoud el 31 de julio de 1976 adentro de la comisaría y con el oficial parado al lado de él escuchando y mirándome a ver qué era lo que decía. Esta situación yo la tengo denunciada en los Juicios por la Verdad de La Plata, y donde sea yo dejo testimonio de esta situación que tuve, porque él en ningún momento tuvo la delicadeza de decirme ‘no te puedo hacer un habeas corpus, no puedo firmarlo, pero tenés que hacer así’, o decirme que me firmaba ese primero pero nada más, mil cosas podría haberme dicho para dejarme tranquila o explicarme cómo tenía que hacer para empezar a buscar a mi hermano, pero él no tuvo ni esa delicadeza, por eso yo no se lo perdono, fue compañero de militancia y traicionó, dentro de todos los traidores que hubo en Florencio Varela con la Juventud Peronista”.

Problema político

Bartucci recordó además una conversación que tuvo con el intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, en el marco de una reunión con la Comisión por la Memoria en el que le pedían, una vez más, la apertura de los archivos de la dictadura: “en un momento le conté esta situación que había tenido con Genoud, y Pereyra me dijo ‘yo pensé que era un problema personal que tenía con él’, que se puede leer de distintas maneras el problema personal, cuando otro hombre te dice así puede tener distintas lecturas. Y yo le respondí: ‘mire, señor Pereyra, yo no tuve ningún problema personal con Genoud, ni lo tuve, ni lo tengo, ni lo tendré en mi vida. Mi problema con Genoud es político y estoy segura de que él sabe el destino de los restos de mi hermano, estoy convencida de eso, lo único que pretendo es justicia y que me digan los que saben, porque yo sé que saben, dónde está, que lo busquen, me lo entreguen, yo tengo que cerrar esto, porque le prometí a mi mamá que iba a buscar sus restos, se lo prometí a mi hermana, no me puedo olvidar de todo esto, entonces yo con él tengo un problema político’”.

Familiares sin justicia

Ante estas situaciones vividas con Luis Genoud, Bartucci no puede menos que indignarse al enterarse que fue nombrado presidente del Consejo de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires: “cuanto más lo denunciamos, más cargos le dan, esa es nuestro bronca, por eso el escrache, porque era juez de la Corte Suprema de Justicia de la provincia y ahora lo premian con ser presidente de la Magistratura. ¿El accionar que tuvo él durante la dictadura no tiene nada que ver? Lamentablemente para él esto va a seguir hasta que se haga justicia, nosotros lo único que queremos es justicia y tuvimos esa jornada de escrache a este señor. El domingo 20 de setiembre restituyeron los restos de Julio Gushiken, que fueron encontrados en lo que fue Puente 12, en la Ricchieri. Encontraron una parte de su cuerpo y el domingo la familia le hizo una misa en la Parroquia Juan Bautista. Todos los estamentos que estamos pasando los familiares sin tener la justicia como se debe... está bien que puede ser que a nivel nacional sea otra cosa, pero en la provincia y en determinados sectores y en determinados lugares, por ejemplo en Varela, es una impunidad total la que se vive, y pasamos todo ese sufrimiento”.

Seguir buscando

Hacia el final de la charla con Oral y Público, Bartucci recordó a su hermana Graciela: “la perdí hace un par de meses, y lo último que ella hizo cuando fue el escrache a (Francisco) ‘Chicho’ Basile, otro colaborador de la dictadura, fue dar un discurso que fue majestuoso, fue un discurso con historia. Yo le había dicho que íbamos a hacer un escrache y que habían pedido que dijera unas palabras, y le pedí a Graciela que me escriba algo pero ella dijo que lo iba a escribir y a leer ella, ‘voy a tener la fuerza para leerlo’, me aseguró y la tuvo porque me dijo basta de sentimentalismo; y yo no puedo dejar de lado el sentimentalismo porque a mí todo esto me sigue doliendo en el alma, la desaparición de mi hermano, la pérdida de toda mi familia, quedé yo sola, tengo mi marido, mis hijos, pero a mí familia primera la perdí toda en estos 39 años, entonces yo tengo que buscar justicia y la voy a seguir buscando con sentimentalismo, con política o con lo que sea”.

Foto: FM La barriada


0 comentarios:

Publicar un comentario