4 sept. 2015


(Por La Retaguardia) En la última emisión del programa Patria Soñada, que se emite por Radio La Retaguardia, se pudo escuchar la voz de Néstor Castro, Juan Carlos Tillería, Luis Olmedo, Dolores López Peralta, Lucia Agüero, Adalberto Castro, Felipe Benítez Balmori y Arnaldo Quintana. Ellos se encuentran cumpliendo prisión domiciliaria en la Pastoral Social de Asunción mientras son juzgados por la muerte de 6 policías, ocurrida el 15 de junio de 2012 durante los hechos conocidos como la Masacre de Curuguaty. Aquel día también murieron 11 campesinos, pero nadie está siendo juzgado por sus crímenes. En el programa, también dio testimonio Martina Paredes, quien perdió a 2 de sus hermanos en la Masacre.

“Acá no se investigó la muerte de los campesinos, solamente se está investigando la muerte de los policías. Nosotros como campesinos exigimos que se investigue porque tenemos nuestra dignidad, somos paraguayos, somos cristianos, eso es lo que le exigimos a la autoridad, a la que sabemos que no le importa nada, pero hay una articulación formal, si trabajamos encadenados, especialmente la gente humilde, trabajadora, creo que vamos a hacer temblar a este gobierno, a estos supuestos distribuidores de la justicia”, afirmó Martina Paredes, que integra la Comisión de Familiares de Víctimas de la Masacre de Curuguaty. Allí ella perdió a 2 de sus hermanos, y un tercero salió herido pero ya se encuentra a salvo.
Cabe recordar que el 15 de junio de 2012, más de 300 policías del Grupo de Operaciones Especiales y de los cuerpos de elite de la Policía Nacional de Paraguay ingresaron a las tierras “Marina Kue”, ubicadas en el distrito de Curuguaty, del departamento de Canindeyú, con el objetivo de desalojar un campamento campesino integrado por más de 60 personas que se encontraban ocupando estos terrenos. Como consecuencia de este operativo hubo heridos, detenidos, torturados y fusilados. 11 campesinos y 6 policías fueron asesinados. Quien ordenó el desalojo fue la Fiscalía de Curuguaty, la misma que tras la Masacre quedó a cargo de la investigación. En muy poco tiempo presentó una acusación contra los campesinos por la muerte de los efectivos policiales; nada dijo del otro grupo de asesinados.
Durante la última emisión de Patria Soñada, que se emite por Radio La Retaguardia, se escucharon las voces de los campesinos detenidos con prisión domiciliaria, que están siendo juzgados por la muerte de los 6 policías. Uno de ellos, Néstor Castro criticó que se haya ido a juicio oral a pesar de no haberse investigado correctamente. En este sentido hizo un reclamo que luego reiterarían sus compañeros: “queremos que haya un juicio justo”. Es por esto que han presentado una recusación de las autoridades del tribunal que inició el juicio oral y público en julio pasado. “Las autoridades no dan garantía a los campesinos”, agregó Luis Olmedo, otro de los detenidos en la Pastoral Social.
El juicio tuvo un comienzo con sorpresas, ya que los acusados decidieron cambiar de abogados durante la primera jornada. Los campesinos no tienen duda respecto a la connivencia que existe entre fiscales, jueces de la causa y los primeros abogados defensores oficiales que tuvieron hasta ese momento. Así lo explicó Paredes: “el fiscal es amigo de Riquelme que es este político que se adueña de las hectáreas, inclusive es novio de la nieta de Riquelme. Hay una foto que circula en las redes sociales y queremos que esté en el expediente, que demuestra que es amigo de los Riquelme y no puede estar en esta situación porque nunca va a ir en contra del amigo. Este fiscal es anti campesino, anti pobre, ellos son grandes sojeros. La familia Riquelme tiene más de 75.000 hectáreas que abarcan 3 departamentos, nosotros no confiamos en el fiscal, tampoco en los jueces. El juez Ramón Zelaya tiene antecedentes por coimas, con su asistente. En 2007 salió una foto en la que está esposado por coima, entonces ¿en manos de quién estamos? No son santos, no es gente a la que le gusta que se diga la verdad. Son jueces y fiscales corruptos. Primero se tiene que anular el juicio porque no se hizo una investigación formal, y cambiar estos jueces y fiscales corruptos”.

Cambio de abogados

“Condena cantada”, “cárcel injusta”, “juicio montado”, fueron las palabras que repitieron una y otra vez los campesinos detenidos. Ellos señalaron como parte de los responsables de esta situación a sus primeros abogados defensores. Al respecto, Martina Paredes explicó: “los compañeros decidieron rechazar a sus abogados porque no querían llegar al juicio porque sabemos que esto va a ser una condena cantada, y como los abogados están sumariados y tampoco sabíamos por qué... Sabemos que van a culpar solo a los campesinos, son 17 muertos, y ellos quieren encontrar 1 o 2 culpables, o los 11 que hoy están detenidos, pero gracias a Dios estamos unidos, en una lucha muy fuerte y dura. Acá se ve la solidaridad de la gente, que trae su granito de arena, compra comida, leche para las criaturas, pañales, la gente de la iglesia también está apoyando fuertemente. Ellos están trabajando sin ningún interés, codo a codo, a pulmón, está trabajando con nosotros, y ojalá que haya más gente de diferentes países para que podamos salir adelante en esta lucha dura para nosotros”.
Paredes destacó la labor de los nuevos defensores que están trabajando con ellos, incluso dentro de la Pastoral Social donde los campesinos cumplen con su prisión domiciliaria: “vemos y sentimos que los nuevos abogados están trabajando acá mismo en la casa con los afectados. Les muestran los expedientes, ellos no sabían qué había en los expedientes y es algo muy importante porque ellos tienen que saber cuál es la acusación que hay en su contra. Felipe Benítez Balmori no sabe leer ni escribir, y la fiscalía le tomó una declaración conjuntamente con el abogado defensor público, y dicen que la mayoría de los compañeros tenía armas y otras cosas, y ni se lo leen en voz alta y ponen su dedo como si él aceptara haber dicho eso. De todo esto se enteraron ahora. Yo perdí a dos hermanos, uno de ellos está muerto pero según la fiscalía se declaró como rebelde y hasta lo imputó, pero él está muerto. Nos estamos enterando de varias cosas más que nosotros no sabíamos que estaban en el expediente”.
Paredes agregó que están pidiendo que se cite a declarar a los funcionarios que se encontraban en el gobierno al momento de la Masacre. Mencionó al por entonces presidente Fernando Lugo, quien a partir de estos hechos fue sometido a un juicio político exprés y separado de su cargo; y Carlos Filizzola, ex ministro del Interior: “son personas que estuvieron en ese momento en esa institución. Ellos tienen que saber qué pasó ahí, por qué se mandó a tanta policía habiendo una ocupación de la tierra con apenas 65 personas entre ellas mujeres y niños. La gente que debería estar como testigo no está”.
“Cuando pasó la masacre no sabíamos a quién recurrir en ese momento –continuó Paredes–, estábamos asustados porque nunca esperábamos lo que pasó. Encontramos ahora a este abogado en la Pastoral Social, es jovencito, trabajamos 6 meses y nos ayudó bastante a relacionarnos con mucha gente, inclusive con las instituciones como el Ministerio de Interior. Ni siquiera teníamos los certificados de defunción. En estos momentos ya son 5 los abogados que están trabajando con los campesinos”.

Pisar fuerte

Tras escuchar el testimonio del joven trabajador Adalberto Castro Benítez, también detenido en la Pastoral, Martina Paredes recordó una vez que fue a visitarlo a la cárcel: “le dijo a un compañero ‘Darío, yo soy inocente y prefiero morir haciendo huelga de hambre que estar toda la vida en la cárcel’, ese es también un compromiso para todos los luchadores; a levantarse, sacudirse y acompañar esta difícil situación que estamos pasando. Esto no es un capricho, lo que pasó ahí fue muy fuerte. Perder hermanos, amigos, vidas jóvenes, esta situación para nosotros es inolvidable. Hay que moverse como Adalberto, hoy nos tocó a nosotros, mañana le puede pasar a otra gente sea en Paraguay, Argentina u otro lugar, así que hay acompañar esta causa fuertemente. Como dijo el Papa, armar lío, pero un lío organizado. El gobierno quiere desarticular a los familiares, a los presos, para que perdamos la credibilidad que teníamos. Pero estamos unidos, y esta tierra es innegociable porque se perdieron vidas, jóvenes que eran el futuro de Paraguay, padres de familia que estaban peleando por un pedazo de tierra”.
En este sentido, Paredes agregó: “acá hay que pisar fuerte la tierra. Yo como mujer no tengo miedo de salir a hablar con cualquiera, con quien sea, hombre, mujer, no me da vergüenza, me alienta más. Estas causas no son cosa fácil, hay que pisar fuerte la tierra, hablar y golpear la puerta, reclamar y acompañar fuerte a los esposos, a los hermanos; 25, 30 años de cárcel es mucho. Hay que pisar fuerte y arrancar como un motor de primera”.
Tras varias interrupciones, el juicio sigue en pie. Entre otras medidas, los nuevos abogados defensores han pedido tiempo para avanzar en el conocimiento detallado de la causa además de reiterar el pedido de la presencia en las audiencias de traductores ya que la mayoría de los acusados hablan guaraní.

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Foto: De Los Santos Agüero, uno de los campesinos asesinados.

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