14 sept. 2015


Aunque el juzgado penal Nº44 lo había ordenado de manera inmediata el viernes 11 de septiembre, autoridades penitenciarias de la cárcel modelo de Bogotá se negaron a recibir las boletas de libertad expedidas. La medida recién se hizo efectiva ayer por la madrugada tras 66 días de detención. Entre los 13 había un periodista. (Por La Retaguardia)

Según explicaron desde el Congreso de los Pueblos, el juzgado declaró la ilegalidad del procedimiento de captura de los jóvenes, ocurrido el 8 de julio pasado, al señalar que no se realizó el control efectivo de este operativo por parte de un juez de garantías dentro de las 36 horas siguientes, conllevando a una prolongación ilegal de la privación de la libertad.
El juez  manifestó además que los cargos se limitan a la presunta organización y participación de 10 de los detenidos en disturbios en la Universidad Nacional de Colombia, y a la ejecución de actos de propaganda política del Ejército de Liberación Nacional (ELN) a través de las llamadas “panfletarias” que -según el magistrado- no tienen mayor poder destructivo.
A través de un comunicado, desde el Congreso agregaron: “por otro lado, decretó la nulidad de la decisión mediante la cual se impuso la medida de aseguramiento privativa de la libertad de nuestros compañeros, al considerar que en la misma ‘brilló por su ausencia la motivación’, incumpliendo con la obligación que tienen todos los funcionarios judiciales de argumentar sus fallos. Esta situación, advirtió el juez, vulnera el debido proceso y el derecho a la defensa, razón por la cual dispuso que debía volverse a pronunciar la judicatura sobre la solicitud elevada por la Fiscalía”.
Cabe recordar que desde un principio, los 13 jóvenes detenidos fueron acusados por el presidente colombiano, el vice fiscal general de la Nación y la Policía Nacional como responsables de los atentados contra las instalaciones del Porvenir, sucedidos el 2 de julio pasado en el centro financiero de Bogotá.
Los jóvenes recuperaron la libertad en las primeras horas de ayer luego de varias demoras por parte de la autoridad penitenciaria para dar cumplimiento a la disposición judicial.
Ese día por la mañana, un funcionario del Centro de Servicios Judiciales de Paloquemao pretendió notificar las boletas de libertad expedidas la noche anterior en dos oportunidades, pero en la Cárcel Modelo de Bogotá se negaron a recibirlas por orden del director general del INPEC (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario), Jorge Luis Ramírez, pese a que ningún funcionario tiene la facultad de suspender u obstaculizar este tipo de decisiones judiciales.
Desde el Congreso de los Pueblos denunciaron que en los últimos dos años existe un acuerdo entre el Centro de Servicios Judiciales y la Cárcel Modelo de Bogotá para tramitar las boletas de libertad los días sábado hasta el mediodía, y que esta es la primera y única vez que el establecimiento se niega a recibirlas.
En tanto, durante la mañana del sábado también se llevaron las boletas a la Reclusión de Mujeres El Buen Pastor de Bogotá, pero su subdirector dijo que no se encontraban los funcionarios encargados de tramitarlas e indicó que la libertad solo podría otorgarse el lunes. Situación que finalmente pudo resolverse.
Tras las liberaciones, el Congreso de los Pueblos emitió un comunicado de agradecimiento: “Seguiremos respaldando a los líderes sociales vinculados a esta investigación y a sus familiares quienes han demostrado con su fortaleza, que es posible develar las injusticias del sistema judicial. Consideramos que para que en nuestro país haya paz, son necesario cambios estructurales en el modelo de justicia.
A los defensores y defensoras de derechos humanos, abogadas y abogadas, manifestamos nuestro más sincero agradecimiento por su destacado trabajo en este proceso. Instamos al pueblo colombiano a rodear la labor de estos compañeros que hicieron posible que hoy los líderes sociales detenidos estén a la espera de su libertad.
A las organizaciones que nos han acompañado desde Colombia y desde diferentes latitudes, les agradecemos la solidaridad manifestada durante estos difíciles meses. Reconocemos que todavía hay una importante cantidad de presos políticos recluidos en las cárceles de nuestro país y que la lucha por su libertad continúa.
Si bien se trata de una importante victoria, el proceso continúa y la persecución lejos de disminuir, se agudiza a diario. Nuestra apuesta es y será construir un país para la vida digna”.
En pleno diálogo de paz, las fuerzas represivas del Estado colombiano continúan presionando a los activistas políticos. Por esa razón, la liberación de los 13 se ha festejado como un verdadero triunfo.

Foto: 4 de los liberados en la audiencia en la que se decidió su liberación 

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