16 oct. 2015

Repasamos parte de la vida y la militancia de Diana junto al referente de la APDH La Matanza, Pablo Pimentel, quien la conoció hace 20 años, y el psicólogo y psicoanalista Jorge Garaventa. la noticia que Diana Sacayán fue hallada muerta en su departamento de Flores nos conmovió. Tenía una herida de arma blanca en el tórax. La Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres solicitó intervenir en la causa y el INADI pidió ser querellante.  (Por La Retaguardia)

Foto: M.A.F.I.A.

“Muy triste, muy doloridos”, así describió sus sentimientos y los de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Matanza, Pablo Pimentel. El referente del organismo dialogó con La Retaguardia mientras se dirigía, junto a su hija Paula, al velatorio de Diana Sacayán en la Asociación de la Comunidad Boliviana de Laferrere, su lugar en el mundo aunque había nacido en Tucumán. “La verdad, nos sorprendió a todos. Pedimos que se agudice todo el andamiaje que tiene la fiscalía, la justicia, para saber verdaderamente qué pasó. En primer lugar, quiero decir que Diana era una mujer muy comprometida. La conocí hace 20 años, nunca se calló absolutamente nada y la última vez que la vi me dijo que tenía dos denuncias hechas: una contra la Gendarmería Nacional porque sufrió una golpiza muy grande el año pasado en Laferrere, lo supimos, la atendimos y la escuchamos, la acompañamos a hacer la denuncia y ahora me estaban comentando que también había una denuncia contra la Policía Metropolitana. La verdad, nosotros exigimos una profunda investigación”, agregó Pimentel.
Efectivamente, Sacayán había denunciado hace algunas semanas a efectivos de la Metropolitana por una detención arbitraria de la que fue víctima. Incluso al menos 12 policías fueron llamados a indagatoria por torturas y privación ilegítima de la libertad.

Diana hace 20 años, luchando igual que ayer

Pimentel conoció a Diana Sacayán hace 20 años: “un día nos llama Delia Blanco, que era la presidenta en ese momento de la APDH La Matanza, y me pide que vayamos a ver a 3 hermanas trans que habían sido detenidas y estaban en una comisaría de 20 de junio, que es la última zona de La Matanza, lindante con Merlo. Las fuimos a ver y las habían llevado ahí de castigo, porque era una comisaría a la que se podía trasladar muy poca gente porque prácticamente no llegan medios. Ahí la conocí a Diana, que estaba presa, y la verdad que su imagen creció cuando me enteré por qué estaba ahí. Diana estaba presa porque se había negado sistemáticamente, con dignidad, a pagarle a la policía o a compartir en todo caso lo que ellas ganaban utilizando con libertad su cuerpo; a partir de ahí creo que no nos dejamos de ver. Ella siempre luchó por los derechos de las trans, lesbianas, homosexuales, luchó por la igualdad, por su documento, por la identidad que ella eligió. En toda movilización, en toda actividad que había en La Matanza, Diana era infaltable. Hoy íbamos con los Vecinos de Autoconvocados de González Catán, otro de los lugares donde me viene a la mente su presencia, su claridad meridiana para plantear los temas, en las asambleas que se hacían al comienzo de 2003, cuando los vecinos de González Catán cansados se organizaron para pedir el cierre definitivo (de la planta del CEAMSE). Ella, como vecina del lugar, de Laferrere, muy cercana y siempre solidaria, llevó su carpita al primer bloqueo (al CEAMSE) y también acampó con los vecinos de González Catán”.
Aquella primera vez en la Comisaría 20 de junio fue la única vez en que Pimentel debió actuar para sacarla de una detención. Sin embargo, en estos 20 años la acompañó permanentemente en sus denuncias: “ella las venía haciendo por la discriminación, los tratos xenófobos, por el desprecio que tenían algunos miembros de las fuerzas de seguridad, que le impedían ejercer su libertad”, explicó.

Un seminario sin ella

La militancia y lucha de Diana Sacayán podía encontrarse en diferentes ámbitos. Pimentel recordó uno: “hoy hablaba con Betty, una compañera de la APDH, que me decía que estaba de abuela cuidando a su nietita Eva, porque el hijo y la nuera estaban en un seminario de educación sexual, que había sido promovido y convocado por Diana Sacayán. Justamente un curso de educación sexual a personas trans por todo lo que significa el cuidado y el ejercicio de la prostitución, para que todas aquellas que lo quieran hacer de forma libre lo hagan de manera responsable. Ella preparó este curso con estos dos médicos que se han especializado en educación sexual, y Silvia que es la nuera de Betty le contó que llamaron muchas veces a la mañana al celular de Diana porque le querían preguntar si ya estaba yendo para el lugar. Pero cuando terminó el seminario y prendieron los celulares les llegó la noticia. Fue realmente muy duro para ellos, porque estaban en un lugar que ella había convocado y generado”.
Hacia el final del diálogo, Pimentel reiteró la necesidad de investigar en profundidad lo sucedido con Sacayán en su departamento del barrio porteño de Flores: “tiene que ver con una cantidad de denuncias que Diana venía llevando adelante, acá no tenemos que ser ingenuos, tampoco paranoicos, por eso queremos que la investigación se ajuste a la verdad, hay cámaras de seguridad, hay una persona a la que se la ha visto entrar con ella y que después salió sola, al menos esos son los comentarios que estuve escuchando en los medios que toman este caso como el asesinato de una trans, pero sin conocer quién era esta mujer. Una de sus características es que a Diana le costó el doble que a cualquiera de nosotros vivir, instalarse, pelear sus temas”.
Finalmente, Pimentel adelantó que la APDH La Matanza presentará un escrito a la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires para que se le ponga el nombre de Diana Sacayán a la ley de cupo que ella misma impulsó: “Diana fue una de las impulsoras de la ley del cupo de la provincia, donde se le pide al gobierno bonaerense que en toda la planta permanente de empleados del Estado haya un porcentaje que sea de origen transexual. Y nosotros le queremos poner a esa norma el nombre de Ley Diana Sacayán, y lo vamos a proponer como organismo, y esperamos encontrar eco en el Parlamento bonaerense”.

Femicidios

La muerte de Diana no fue la única de los últimos meses. Muchas chicas trans son asesinadas, solo que el caso de Diana se hizo visible por su militancia. Marcela Chocobar en Río Gallegos, Fernanda “Coty” Olmos en Santa Fe, Laura Moyano en Córdoba solo por mencionar los casos más recientes. A su vez, entre el 6 y el 11 de octubre, se cometieron 9 femicidios. El 6 de octubre, Sandra Constantopulos de 44 años fue asesinada en Mar del Plata. Cuando caminaba por la calle con una amiga, su ex pareja, Javier Soto, le dio 3 puntazos con 1 tijera y escapó. Un día después, Daiana Rodríguez de 17 años fue baleada por su novio mientras discutían en Carmen de Areco, y María del Carmen de la Cruz fue ahorcada en una casa de Bariloche por un amigo cercano. El 8 de octubre Marlene Carriman López, de 18 años, fue encontrada muerta en un pastizal de la localidad mendocina de Los Corralitos. El 9 de octubre, Silvina Barba de 23 años fue asesinada delante de sus hijos, en Tartagal, Salta, y la policía busca a su pareja, que se encuentra prófugo. El 10 de octubre Rosario del Carmen Salinas recibió 11 puñaladas en su casa de Mar del Plata, el mismo día que se daba inicio al 30° ENM en esa localidad. La policía detuvo a su ex pareja. El mismo día, Claudia Sposetti apareció apuñalada y degollada dentro de su auto, luego de permanecer 2 días desaparecida. También el sábado 10 de octubre María del Rosario Díaz fue degollada por su novio mientras discutían en su casa en Pergamino. Y el 11 de octubre Julieta Mena de 23 años fue asesinada a golpes en Ramos Mejía, su novio fue detenido.
Tras conocerse la noticia del asesinato de Diana Sacayán y esta cantidad de femicidios en tan pocos días, el psicólogo y psicoanalista Jorge Garaventa envió un mensaje a La Retaguardia mientras viajaba a la ciudad de La Rioja. Allí reflexionó: “lo de Diana a mí me parece que hay que enmarcarlo dentro de lo que nosotros llamamos odio de género, y creo que merece un capítulo especial. En relación a la serie de femicidios, creo que hay un efecto desilusión de algo que lamentablemente era esperable, porque en realidad se tomó la cuestión del 3 de junio como un antes y un después, y en realidad yo siempre planteo que el 3 de junio fue una especie de toma de conciencia de los femicidios, pero no hubo una relación entre los femicidios propiamente dichos, y estos como la etapa superior de la violencia contra la mujer. Creo que ahí es dónde hay que ver la cosa. La otra cuestión es que es evidente que el camino no es punitivo; las medidas restrictivas, perimetrales, de impedimento de contacto que se toman en relación a los agresores de las mujeres, si no van acompañadas de una cuestión de contención, lo que terminan haciendo es como generando, alimentando, potenciando más el rencor femicida. Con esto no lo estoy justificando, sino que lo que estoy diciendo es que así funciona la psiquis y me parece que hay que tener en cuenta esto”.
En el marco del 30° Encuentro Nacional de Mujeres que se desarrolló el último fin de semana en Mar del Plata se convocó a una nueva movilización bajo la consigna #Niunamenos para el próximo 25 de noviembre, en el marco del Día Internacional contra la Violencia de Género. Sin duda, durante esa jornada, la imagen, la voz y la lucha de Diana Sacayán estarán presentes.

Desearía una montaña de flores

Cuando yo me vaya no quiero gente de luto. Quiero muchos colores, bebidas y abundante comida; Esa que de niñ* me hacia falta.
Cuando yo me vaya no aceptare críticas; mas razonable y serio seria que me las hagan en vida.
Cuando yo me vaya desearía una montaña de flores… Esa que l*s mil amores por los que he sufrido nunca supieron regalármelas
Cuando yo me vaya no quiero farsantes en mi despedida; quiero a mis travas queridas, a mi barrio lumpen a mis herman*s de la calle, de la vida y de la lucha.
Cuando yo me vaya se que en algunas cuantas conciencias abre dejado la humilde enseñanza de la resistencia trava, sudaca, originaria.
Cuando yo me vaya quiero una despedida sin cruces ; tod*s saben sobre mi atea militancia
Y sin machos fachos porque también; saben sobre mi pertenencia feminista.
Cuando yo me vaya; espero haber echo un pequeño aporte a la lucha por un mundo sin desigualdad de genero, ni de clase
Cuando yo esta humilde trava se vaya; No me habré muerto …simplemente me iré a besarles los pies a la Pacha Mama.

Amancay Diana Sacayán

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