21 oct. 2015

El 15, 16 y 17 de octubre se celebró el Tercer Congreso Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados, que ya no sólo denuncian la intoxicación de poblaciones enteras por agrotóxicos y glifosato en zonas rurales sino la llegada de productos contaminados como gasas, algodón o tampones, a las grandes ciudades. Durante el programa Te digo más, que se emite por Radio La Retaguardia, Meriem Choukrun dialogó con Jorge Jabkowski, uno de los impulsores de la campaña contra el glifosato e integrante de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (FESPROSA). (Por La Retaguardia)

“Los médicos de muchos de los pueblos del interior que están sometidos a fumigación producto de agrotóxicos, no es sólo sojero sino de muchos otros cultivos transgénicos, empezaron a notar el aumento de patologías como el cáncer, abortos espontáneos, hipotiroidismo, malformaciones, problemas neurológicos, respiratorios”, comenzó Jabkowski. El profesional señaló que si bien en muchos casos estas patologías eran producto de la fumigación directa porque los ‘mosquitos’ pasaban muy cerca de los pueblos, también comenzaron a verse las consecuencias crónicas en las estadísticas: “El cáncer ha crecido por tres o hay muchos más abortos espontáneos que nacimientos”.
FESPROSA comenzó a acompañar el combate contra el glifosato además de una larga lista de otras causas ambientales y de salud pública. A mitad de este año, con el colectivo Andrés Carrasco largaron la campaña por la prohibición del glifosato: “Es el que compone al 65% de las fumigaciones que alcanzan 350 millones de litros. Hace diez años se tiraban 35 millones de litros, hoy 350. La curva de empeoramiento del cáncer y otras patologías es exactamente igual a la curva de aumento de estos agrotóxicos vertidos sobre los cultivos”, informó Jabkowski. Según el médico, el glifosato ya no es una problemática exclusiva de las zonas rurales sino que se extendió a los centros urbanos en aquellos productos de los que no puede ser eliminado el veneno. “El 80% de los morrones, el 85% de los cítricos, el 80% de la lechuga, el 70% del tomate, el 85% del algodón y el 50% de las gasas estériles y los tampones también tienen glifosato producto de que el veneno no se degrada desde el capullo del algodón hasta que se envasa. Estéril, sin bichos, pero con un químico que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró cancerígeno”, detalló.

La Patria Sojera

El médico se posicionó a cerca de las actuaciones gubernamentales ante esta problemática: “La cúpula de SENASA y sus asesores son servidores de la patria sojera y de Monsanto. Ya 75 países prohibieron el glifosato después de la reclasificación de la OMS, pero nosotros presentamos con organizaciones y abogados ambientalistas un pedido de revisión del glifosato por su toxicidad que ni el SENASA ni el gobierno de Cristina Kirchner atendieron”. Jabkowski amplió su crítica a los candidatos con posibilidades de ganar, y denunció que los tres, Massa, Macri y Scioli, “son absolutamente sojeros y mineros. No hay mucha esperanza de que, de por sí, sin movilización social, ellos hagan algo. De hecho, cuando fue el derrame de cianuro en Veladero y la gente se movilizó en todo San Juan, el primero que viajó a apoyar a Gioja y a anunciarlo como ministro de Minería fue Scioli”. El médico comparó ese episodio por parte del actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires con la oportunidad en que Cristina se dirigió a la sede de Barrica Gold para firmar los contratos para su intervención en Argentina y recordó cuando la primera mandataria vetó la ley de glaciares que hubiera impedido el uso indiscriminado de agua para las grandes explotaciones. “Esto tenemos hoy –caracterizó- un gobierno que se muestra progresista y es sojero y minero; que dijo pelearse con el campo, pero le permitió ganancias enormes a costa de la salud de la gente y tres candidatos que van por la misma línea”.
Jabkowski proyectó la continuación de la lucha contra el glifosato en los próximos años: “El tema estaba invisibilizado, se habla poco y los grandes medios de comunicación no lo quieren tomar pero en nuestra fan page hay 350 mil impactos, tenemos 7000 seguidores, sesenta publicaciones, más de 5000 firmas por la prohibición de glifosato y es sólo una parte. Alguien va a tener que explicar por qué tenemos cianuro y glifosato a patadas”, sentenció.

Los millones que impiden el debate

Muchos dirigentes políticos admiten la peligrosidad de los productos tóxicos pero sostienen que generan una cantidad de ingresos imposible de remplazar con otras actividades, Jabkowski rememoró una entrevista con el ministro de Salud, Daniel Golan: “Me decía: 'Sí, estoy en contra del cianuro y el glifosato, pero ¿de dónde sacamos los 30.000 millones de dólares para los planes sociales y todas esas cosas?'. Le dije: ‘3000 millones de dólares ya gastás en agrotóxicos y otro tanto en la salud de la gente. El cáncer no es gratis, ni los abortos espontáneos ni el hipotiroidismo. Hay que discutir otro modelo que nos deje de enfermar'”.
Según Jabkowski, “ya no se trata de un problema de una escuela rural fumigada con chicos pobres a los que nadie les da pelota. Es un problema global de la ciudad y vamos a tener que hacernos cargo porque esto que está en el algodón y en los tampones de las mujeres, trae cáncer, ya lo dijo la OMS”. Advirtió, además, que si Cristina y, a futuro, Scioli siguen sosteniendo este modelo que trae cáncer, “vamos a tener que discutir de otra manera y va a tener que haber una movilización de toda la sociedad para que haya un cambio de paradigma y empiece una autoridad sanitaria a hacerse cargo de la situación”, finalizó.

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