7 nov. 2015

El jueves se conoció la noticia de la restitución del nieto 118. Martín es hijo de Stella Maris Montesano y Jorge Oscar Ogando, militantes del PRT secuestrados el 16 de octubre de 1976. Recuperó su identidad a la distancia, a través de un trámite consular, ya que vive fuera del país. En una entrevista que se emitió en Paraguay Vive, de Ángel Fernández Schejtman, y en Oral Y Público, ambos por Radio La Retaguardia, dialogamos con Alan Iud, abogado de Abuelas de Plaza de Mayo, con quien también hablamos de Relmu Ñamku, ya que se criaron juntos en Esquel. Iud siguió la transmisión especial de medios comunitarios, alternativos y populares de la que participamos. (Por La Retaguardia)


“Martín es el nieto de la abuela Delia, que llevaba mucho tiempo buscándolo, es una de las abuelas fundadoras. En todos los casos es una alegría enorme, pero en este en particular se potencia porque es una abuela que siempre estuvo al pie del cañón y nunca dejó la lucha. Pasando por momentos muy difíciles, siguió adelante”, destacó Iud emocionado. El abogado entendió que este encuentro es una reparación, “que su nieto se haya acercado a analizarse voluntariamente como ella contó recién, que hayan conversado, que puedan empezar a reconstruir la relación que debió existir desde el principio”.
Iud recordó que es el segundo caso de un nieto restituido que vive en el exterior: “La anteúltima nieta, también de una fundadora y dirigente muy reconocida en la historia de Abuelas, Alicia de La Cuadra, estaba en Europa, se analizó por vía consular y este es el segundo caso que da positivo. Es un procedimiento aceitado, hay muchos análisis que se hacen desde el exterior, por suerte estos dos dieron positivo”.

Con la sangre de Virginia

El abogado explicó que la sangre de Martín, el nieto 118, se cotejó con la de quien fuera su hermana, que luego de años de búsqueda desesperada e infructuosa se quitó la vida en agosto de 2011 en La Plata: “Primero, la tristeza por que no haya llegado antes y que Virginia no lo haya llegado a conocer. Que no se haya dado este encuentro antes seguramente incidió en cómo se tomó una decisión de este tipo, es un dolor muy grande que se repara tarde y continúa produciendo más dolor durante todo este tiempo”. Iud aseguró que la noticia tiene también un sabor amargo: “ese dolor presente de que no se pueda dar ese abrazo entre hermanos, especialmente con una hermana como Virginia que lo buscó incansablemente. No estuvo desinteresada en la búsqueda de su hermano, para nada. Es algo triste y que impacta en la impotencia de no haber podido resolverlo antes”.
Iud fue prudente para explicar el contexto de crianza de Martín, y aseguró que no está acreditado aún si quienes lo criaron son apropiadores: “No hay información concluyente sobre eso. No era una adopción, un proceso judicial de adopción, pero para responder de manera certera nos faltan unos cuantos pasos hasta tener algo más de información que iremos reuniendo en las próximas semanas”.

Diálogo inmediato

“En muchos casos el encuentro entre nieto y abuela tarda algunos días y a veces semanas. En otros se pueden dar en el día. En este caso, la distancia fue lo que impidió que fuera ahora porque el diálogo que tuvieron fue muy cálido y lindo. Muestra la predisposición de Martín que no por nada se acercó, quería conocer su identidad”, destacó Iud porque el joven se comunicó telefónicamente con su abuela el mismo día de la noticia.
Iud reflexionó sobre el rol de Abuelas, y aseguró que no dejan de tener el rol de víctimas por ser quienes sufrieron de forma más directa a la dictadura militar: “Eso hace que todo el trabajo que se realiza está enmarcado en su propia experiencia y un contacto constante y diario con ellas de parte de quienes trabajamos en la institución. Eso hace que siempre la persona, las personas, estén antes que nada. Produce una reflexión constante acerca de las distintas experiencias de vida”. El abogado mencionó que ningún caso es igual que otro, y que ese no es un eslogan sino la prueba de que “la experiencia de trabajo se va nutriendo de las distintas experiencias de vida de cada una de las Abuelas, los familiares, los nietos, produciendo reflexiones sobre el trabajo que hacemos. Este año, por ejemplo, producto de esa reflexión, se incorporaron profesionales nuevos para hacer trabajo social, un poco de contención de nietos restituidos”. Según Iud, los equipos interdisciplinarios de Abuelas no sólo trabajan con nietos restituidos recientemente, sino con algunos que recuperaron su identidad hasta hace veinte años: “Hay un seguimiento de lo que pasa con nietos y familias mucho tiempo después del resultado del análisis de ADN. El ADN es algo insustituible para llegar a recuperar la identidad pero también somos concientes de que la auténtica recuperación de la identidad es un proceso mucho más largo y complejo que un análisis”.

El juicio a Relmu Ñamku

El abogado, por último, se permitió una reflexión a propósito del juicio realizado contra los tres referentes de la comunidad mapuche de Zapala, Neuquén, por tentativa de homicidio. “A Relmu Ñamku (una de las acusadas, finalmente condenada por un delito menor y excarcelable) la conozco desde muy chiquito, porque yo nací en Esquel y la familia donde se crió Relmu y la mía eran muy amigas. Después me fui de Esquel muy chiquito, a los tres años más o menos, pero en muchas ocasiones ellos vinieron a Buenos Aires o mis hermanos y yo fuimos para allá”. Iud asegura que compartió con la militante muchas vacaciones: “Relmu es un poquito más grande que yo pero había un contacto muy fluido entre nuestras familias. En particular, con el hermano nos vemos bastante seguido en Buenos Aires. Con ella hace algunos años que no, pero sabemos qué hace cada uno y estos días fueron muy angustiantes por el juicio”. El abogado contó que no pudo estar en Zapala para presenciar el debate oral y público, pero destacó la lucha que lleva adelante toda la comunidad y definió al juicio como injusto. Además, aseguró haber escuchado las audiencias gracias a la transmisión en vivo que realizaron Radio Zona Libre, La Caterva, La Retaguardia y El Zumbido: “No debería haber existido ninguna condena –afirmó por el delito de daño simple adjudicado a Relmu en el fallo-, pero para lo que fue a buscar la fiscalía, eso tan injusto, tan injustas las acusaciones principales, el veredicto es reconfortante. Fue importantísimo poder seguirlo a través de la radio de ustedes porque no había otra forma si no, más que Twitter y algunas notas de prensa. Esa transmisión fue fundamental", nos animó Iud, al tiempo que destacó el rol de Darío Kosovki, uno de los abogados de los mapuches, al que también conoce.

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