10 nov. 2015

Con el objetivo de ir más allá de la referencia habitual al evento mundialista, el periodista santafesino Nicolás Lovaisa escribió el libro “Tiempo Recuperado” en el que relata diferentes hechos que dan cuenta del vínculo entre la dictadura y el deporte en esa provincia. Edgardo “Gato” Andrada, Alberto Julio Candioti, Víctor Hermes Brusa, fútbol, rugby y Terrorismo de Estado fueron los temas que repasamos con él en esta entrevista realizada durante Oral Y Público. (Por La Retaguardia)

Nicolás Lovaisa participó del III Encodepo, el Encuentro por una Comunicación Democrática y Popular, que se desarrolló el sábado 31 de octubre y domingo 1 de noviembre en la ciudad entrerriana de Paraná, y del que también participaron tanto La Retaguardia como la Red Nacional de Medios Alternativos. El periodista santafesino fue uno de los integrantes de la mesa destinada a hablar del vínculo entre el fútbol y la dictadura.
Por lo general, cuando se habla de este tema se menciona casi únicamente al Mundial ’78, disputado en Argentina, y que tuvo por objetivo mostrar una mejor imagen del país en el exterior. “La idea era salir del Mundial ’78 como único lugar en el que se habían cruzado la dictadura y el deporte –señaló al respecto Lovaisa–, lo que yo siempre cuento en relación a la ciudad de Santa Fe es que cada 24 de marzo las tiras deportivas de la ciudad hacían mención a ese mundial y entrevistaban casi siempre a Leopoldo Jacinto Luque, el jugador que salió y es hincha reconocido del club Unión, y que jugó el Mundial ’78, fue uno de los goleadores del equipo, algunos de ellos muy recordados; pero ahí es como que se terminaba cualquier intento de vincular la dictadura con el futbol, era como la nota obligada de cada 24 de marzo. La idea era salir de ese lugar y tratar de investigar algunas otras cosas, y había un hecho muy puntual que ha sido bastante público que era un homenaje de Colón a Roberto Viola en el año 1981, cuando era presidente de facto; entonces lo que hice fue escribir sobre eso. Entrevisté a viejos dirigentes, uno de ellos, que se había opuesto a ese homenaje, conservaba el volante original que se repartió ese día, que le daba la bienvenida a Viola. Colón lo que quería era evitar el descenso, que se terminó consumando, es decir que se anularan los descensos cosa que no pudo concretar y yo creía que se terminaba ahí, que escribía eso y no había nada más detrás, y la verdad que siempre digo que fue como tirar un piolín y que empezaran a caer otras historias en las que se habían entrecruzado, y de una manera bastante más brutal, la dictadura y el deporte en Santa Fe”.

Andrada, un gato botón

A partir de la nota sobre el homenaje de Colón a Viola, Lovaisa empezó a investigar otras historias: “Santa Fe es una ciudad que tiene 500.000 habitantes, pero tiene la particularidad que es muy fácil conocerse, es muy difícil que vos no tengas algún vínculo con una persona determinada. Se conserva eso pese a que es una ciudad grande, creo que anda más o menos por la cantidad de habitantes de La Plata. En Santa Fe siempre se había comentado que Edgardo ‘Gato’ Andrada, aquel histórico arquero de Rosario Central, de la Selección Nacional, de Vasco da Gama de Brasil, Colón, había sido un integrante o un buchón de la dictadura, algo que finalmente fue confirmado. Mientras el Gato Andrada era arquero de Colón, cumplía funciones para el Batallón 601 de Inteligencia, era uno de los que marcaba blancos para la dictadura, y además se lo menciona como uno de los integrantes de la patota que secuestraba gente”.
Lovaisa se entrevistó con compañeros de plantel de Andrada y también con algunos periodistas que habían tenido relación con él: “lo que confirman es que era un tipo muy jodido, que habitualmente portaba armas, y que en alguna ocasión le dijo a un periodista con el que tuvo un cruce ‘yo te puedo hacer desaparecer de Santa Fe’. Esta fue como una de las historias más impactantes, primero por el peso específico del nombre, pero hay otros casos como el de Juan de la Cruz Kairuz, aquel entrenador que integraba patotas que secuestraban gente en Tucumán. De todos modos, el caso de Andrada me resultaba muy llamativo porque era un tipo muy importante dentro del futbol argentino”.
Andrada incluso está sospechado de haber participado de los crímenes de Osvaldo Cambiasso y Eduardo Pereyra Rossi, cuyo juicio se está desarrollando actualmente: “hace no mucho tiempo atrás se le dictó la falta de mérito, a mí entender y el de los fiscales también, de manera insólita, porque Andrada fue mencionado por (Eduardo) ‘el tucu’ Costanzo, uno de los represores que fue condenado a cadena perpetua, y está totalmente probada su participación en el Batallón 601 de Inteligencia, había varios testimonios que lo mencionaban como uno de los integrantes de la patota. Sin embargo, el juez (Carlos) Villafuerte Ruzzo le dictó la falta de mérito, y la verdad es poco entendible, pero Andrada sí está involucrado en este caso que es emblemático”, explicó Lovaisa en diálogo con Oral y Público.

La historia de Candioti y Estela en el teléfono

Otro de los nombres que ha vinculado el fútbol con el Terrorismo de Estado y que Nicolás Lavoisa mencionó es el de Alberto Julio Candioti: “un ex dirigente de Colón y de mucho peso en la AFA (Asociación de Fútbol Argentino) en algún momento, que hoy está detenido en Montevideo después de estar un año prófugo; hace dos años que se está pidiendo su extradición por su participación en crímenes de lesa humanidad. En Santa Fe está acusado de la desaparición de un conscripto, que también son de los casos más terribles, hay cerca de 200 conscriptos desaparecidos en Argentina, secuestrados por sus propios superiores”.
A partir de la nota sobre la historia de Candioti, Lovaisa recibió un llamado telefónico muy importante: “tuve la suerte que después de esa investigación me llamaran desde Abuelas y tuve la chance de conocer a Estela de Carlotto. Esto fue antes de la aparición de Guido, Candioti fue uno de los jefes de comando de La Cacha, el centro clandestino donde fue asesinada Laura Carlotto y donde nació Guido, y yo reconstruí toda su historia, que además es una de las más llamativas en cuanto a cómo un hombre que fue tan importante en el esquema de la represión ilegal, se recicló en democracia y en un cargo muy importante”.
Candioti fue representante de Colón en la AFA durante la década del ’70, y en los años ’80 se recibió de abogado en la Universidad Católica de Santa Fe: “él se retira como militar en 1986 y en 1989 se recibe de abogado. Yo traté de tener acceso a esos expedientes y no los pude conseguir, evidentemente tuvo mucho tiempo para cursar en aquel momento pese a que al mismo tiempo era militar; inmediatamente inicia además una carrera política muy importante, llega a estar a cargo del Renaper (Registro Nacional de las Personas)..., un tipo que venía de los servicios de inteligencia a partir del año ’90, en el gobierno de Carlos Saúl Menem, forma parte del organismo que controla los datos de todos los argentinos, llegó a ser el hombre más importante del área jurídica del Renaper, al mismo tiempo que hacía campaña política muy grande en AFA que lo llevó a ser el hombre de confianza de Julio Grondona hasta el año 2000, 2001; tuvo una pelea con él, nadie sabe por qué, y se termina alejando de AFA. Pero fue un tipo de perfil muy alto en Santa Fe, fue candidato a presidente de Colón, con lo cual es muy llamativo cómo un tipo con ese pasado tan oscuro, que muchos denunciábamos, llegó a tener un lugar tan importante  en la sociedad santafesina. Me parece que el de Candioti en Santa Fe es uno de los ejemplos más brutales, aparte fue siempre muy bien tratado por la prensa, como el hombre fuerte de Santa Fe en AFA”, agregó Lovaisa.

Brusa

“Otro de los casos en los que también se termina rozando el deporte, es un caso muy conocido en cuanto a la importancia que tuvo simbólicamente también en Santa Fe que es el de Víctor Hermes Brusa, el primer juez destituido por el Consejo de la Magistratura de la Nación”, afirmó Lovaisa.
Brusa formaba parte de lo que en Santa Fe se denomina la patota judicial, porque durante la dictadura fue secretario del juez Fernando Mántaras y después, ya en democracia, llegó a ser juez federal de Santa Fe: “él integraba parte de esa patota que convalidaba confesiones arrancadas bajo tormentos; a fines de la década del ’90 protagoniza un accidente en la Laguna Setúbal, cuando con su lancha atropella a una persona y la deja allí. A partir de esa causa, que no tenía ninguna vinculación con lesa humanidad, él pierde sus fueros, y a partir de ahí se lo pudo juzgar y fue condenado en 2009. Brusa fue entrenador del CRAI (Club de Rugby Ateneo Inmaculada), uno de los clubes más importantes de rugby de Santa Fe. De hecho, en 1979, cuando ya presenciaba sesiones de tortura, fue uno de los que acompañó al CRAI por una gira por Sudáfrica. Fue un tipo que recibió mucho apoyo también de gran parte de la alta sociedad santafesina cuando se lo intentaba juzgar a fines de la década del ’90, tuvo mucho respaldo de dirigentes deportivos, gremiales, algunos políticos, hombres de la Iglesia, pero por suerte no le terminaron sirviendo para esquivar la cárcel, aunque demoró mucho más tiempo que el que correspondía”, completó el periodista.

Tiempo Recuperado

Nicolás Lovaisa publicó su libro en 2011. Fue una edición de 500 ejemplares que hoy ya no se consigue: “hice una edición a pulmón. En primer lugar porque cuando hacés las cosas por tu cuenta tenés la libertad total de elegir el papel con el que se imprime y ese tipo de cosas, que cuando por ahí vas a una editorial se complica un poco; hice una tirada de 500 de libros y tuve la suerte de vender casi todos en Santa Fe, que la verdad que es algo que no pensaba hacer, porque vender 500 libros acá de un libro local era algo que no pensaba y casi todos los colegas que han escrito libros en Santa Fe lo dan como un logro”.
La publicación cuenta con prólogo de Claudio Cherep y un texto de contratapa de Ariel Scher: “Ariel vino a Santa Fe a presentar el libro, y mi idea fue además que cada periodista o tipo con el que por ahí yo tenía alguna relación escribiera un pequeño texto antes de cada historia y ahí aparecen Pablo Llonto, Ariel Scher, Claudio Morresi, Walter Vargas, el Nene (Juan José) Panno, tipos con los que yo tengo una muy buena relación y aceptaron de muy buena gana participar. Para mí fue un orgullo enorme y es también un reconocimiento a mi laburo que tipos a los que yo admiro mucho hayan decidido dar una mano desinteresadamente, esa es una de las mayores satisfacciones que me dio el libro”.
Tras la primera edición agotada, volver a publicar el libro costaba mucho dinero: “no tenía ganas de andar buscando sponsors, así que decidí subirlo completo a un blog, porque la idea no era hacer un negocio con esto porque tampoco es posible, entonces la idea fue volcar todo el contenido en el blog, allí están tanto las fotos como los textos”, expresó Lovaisa hacia el final de la charla con Oral y Público.
Es así como el libro Tiempo Recuperado de Nicolás Lovaisa puede leerse completo en su blog.

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