6 nov. 2015

¿Es lo mismo que triunfe Daniel Scioli o Mauricio Macri? ¿Continuarán las medidas reparatorias por los hechos ocurridos y los delitos cometidos durante el Terrorismo de Estado? Tras el resultado de las elecciones nacionales del 25 de octubre, resulta imposible no preguntarse qué pasará con las políticas de derechos humanos, más allá de quien gane finalmente el balotaje. ¿Cómo influye la coyuntura político electoral? Sobre estos interrogantes dialogamos con Guadalupe Godoy, abogada querellante en las causas de La Plata, y Pablo Salinas, letrado e integrante del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) de Mendoza. (Por La Retaguardia)

Foto: pintada sobre un mural en Mendoza (Marcelo Ruiz-Diario Los Andes)
“Hay cuestiones que no tienen vuelta atrás y eso está claro, y en eso sí ha habido un cambio institucional que no es sencillo que cualquier gobierno revierta”, afirmó Guadalupe Godoy a Oral y Público, al ser consultada sobre si los juicios por delitos de lesa humanidad podrían modificarse ante la asunción de un nuevo gobierno.
“Sin embargo, todos sabemos que los juicios se desarrollan en un ámbito que es el Poder Judicial –aclaró– que es absolutamente permeable a los gobiernos y que tiene una ideología clara, y que en todo caso con determinados gobiernos que fijan una determinada política pueden disfrazarlo, encubrirlo, pero todos sabemos que la democratización necesaria dentro del Poder Judicial no se dio, y entonces hay un panorama donde por un lado las preocupaciones tienen que ver evitar que los juicios se transformen en algo simbólico y mecánico donde los que nos quedan sean los mismos imputados que ya hemos logrado condena. Por otro lado, hay una preocupación y creo que no es solo en La Plata, supongo que debe ser en todo el país, y es que la mayoría de los juicios que hemos hecho al día de hoy no tienen una sentencia firme y muchos están empantanados en la Corte Suprema de Justicia, así como hace unos años el tapón era la (Cámara de) Casación, hoy por ejemplo de los juicios de La Plata solo tenemos firmes Von Wernich, Etchecolatz y Unidad 9, pero Circuito Camps, Cacha y el que se hizo ahora no, y ahí empieza a jugar otro factor que es qué hace la Corte y si la Corte va a favorecer la impunidad biológica. Y la Corte va a cambiar porque hay que renovar 3 cargos”.

Guadalupe Godoy
En este sentido, Godoy ejemplificó con el juicio por el Circuito represivo Camps en el que se condenó a 22 genocidas, de los que hoy quedan 16 con vida: “todos los demás técnicamente murieron impunes porque no nos olvidemos que si fallecen antes de una sentencia firme lo que hay es un sobreseimiento por fallecimiento”.
La abogada alertó sobre otras mecánicas que se están observando: “en el caso de la Casación el planteamiento de nulidades; en vez de dictar un nuevo fallo le ordenan al tribunal que llevó adelante el juicio que vuelva a dictar sentencia, nos imaginamos esos factores, y en eso sí claramente, más allá de cualquier política institucional que se haya fijado, juega y mucho las decisiones que tomen los gobiernos de turno”.
“Todos sabemos cuáles eran los tres propuestos por Scioli para la Corte, también era un panorama preocupante –continuó su reflexión Godoy–. Obviamente los compromisos que había tomado Scioli respecto al Ministerio de Derechos Humanos y demás por lo menos permitían albergar la esperanza de que no existiera un cambio brusco o que hubiera una posibilidad mucho más fehaciente de poder dar una pelea sobre eso. Creo que es importante hablar de cuáles son las preocupaciones que durante esta semana, que hemos hablado con muchos compañeros de distintos organismos de derechos humanos y demás, nos sobrevuelan a todos, y de esas preocupaciones hay que tomar decisiones y pasar a la acción, que es lo que siempre hemos hecho. Este el momento depresivo previo a ver cómo se acciona”.

Los CCDTyE de La Plata

Finalmente, durante la conversación con Oral y Público, Godoy se refirió a la situación actual de los espacios de la memoria, de los ex Centros Clandestinos de Detención Tortura y Exterminio en La Plata. La abogada querellante se refirió en primer lugar al BIM 3 (Batallón de Infantería de Marina), donde actualmente funciona la Universidad Nacional: “cada organismo tiene su mirada, creo que debe ser uno de los puntos donde más difícil ha sido homogeneizar miradas. En particular cuando las facultades se trasladaron allí, hubo un grupo de gente que formó un grupo que se llama ‘Memoria del BIM’, que es el que logró que no se toque nada de lo poco que había quedado que eran las letras que están adelante y las torretas de vigilancia que permanecen; ese fue un pedido expreso de la Facultad de Humanidades porque el juez (Arnaldo) Corazza en su momento ni siquiera dictó una medida de no innovar sobre esos rastros que quedaban. Ahí ahora hay una maestría, la primera de Latinoamérica, que costó mucho hacerla porque en general la idea de historia reciente es bastante resistida por los historiadores, pero es una Maestría de Historia y Memoria, donde se ha hecho un trabajo fuerte para visibilizar el BIM. La secretaria académica de la Maestría, Laura Lenci, fue una de nuestros testigos de contexto (en el juicio por FT5) y aportó muchísimo para la investigación, por ejemplo los planos del BIM que ellos los habían pedido y los habían recuperado, y que cuando el juzgado ofició a Defensa años atrás para solicitarlos la Marina había respondido que no los tenía”.
En cuanto a la situación general de los centros clandestinos en la provincia de Buenos Aires, Godoy la calificó como “terrible”: “se lo recordamos al tribunal en nuestro alegato; nosotros habíamos solicitado y el tribunal así lo había ordenado, la desafectación de todas las comisarías que funcionaron como centro clandestino de detención, y finalmente el balance a pocos días de que Scioli se vaya del gobierno es que no hubo desafectación de ningún centro, hubo solo uno parcial que es la de la Comisaría Quinta, y digo parcial porque lo que se hizo fue otorgarle mediante un convenio a Abuelas de Plaza de Mayo el sector que era la parte de atrás de la comisaría que era donde estaban las celdas y donde estaban los compañeros, pero la parte de adelante sigue funcionando. En el caso de Arana, si bien anunciaron que lo iban a hacer nunca se desafectó, lo mismo en los casos de Puesto Vasco, Pozo de Banfield y los demás centros. El Pozo en realidad fue desafectado antes y por otra historia que en algún momento contaremos. Así que desde ese punto de vista la situación es preocupante, de hecho esta desafectación parcial de la Comisaría Quinta ni siquiera tiene hecho un convenio por escrito, cosa que también tiene preocupados a quienes habían recibido el lugar en su momento. No es casual que ninguna de esas comisaría haya dejado de funcionar, y tampoco es casual que la desafectación en el caso de la Comisaría Quinta no solo sea parcial sino que tenga esa idea del adelante y el atrás, que fue uno de los argumentos muy utilizados por todos los que eran parte de la comisaría esta idea de que lo que sucedía atrás correspondía a otra cosa y los que estaban adelante no tenían nada que ver”.

Un retroceso que duele

En el marco de la emisión de Oral y Público hablamos también con el abogado Pablo Salinas, integrante del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos en Mendoza, quien se mostró muy preocupado por las posibles consecuencias en el área de Derechos Humanos ante un gobierno nacional de Mauricio Macri: “tengo una nota acá donde el macrismo proponía en 2009 una amnistía para los represores y a mí no me cabe ninguna duda de que Macri, que ha dicho que los derechos humanos son un curro, va a ir en contra de todos nosotros y ahí, tal cual pasó en la dictadura, no va a haber diferencias, ahí vamos a volver a estar todos juntos, en contra de Macri, no me cabe ninguna duda. Vamos a estar todos juntos de nuevo pero es muy triste, porque para nada voy a decir que mi voto es un voto con el que uno pueda decir que está contento, feliz, no, es una situación donde tengo muy en claro quién es Macri, qué representa, qué hizo en la Ciudad de Buenos Aires, y tengo muy en claro que Macri no es lo mismo que Scioli. Y me parece muy triste que muchos compañeros, amigos, familia, hermanos, hijos, porque es así, todos los que estamos en el campo popular y en la izquierda tenemos distintas visiones en nuestras familias, crean que es lo mismo, y para mí no lo son. Macri es muchísimo peor y no solo eso, creo que vamos a tener que ver cómo enfrentamos de nuevo una situación que ya hemos vivido con los indultos, la obediencia debida, con el punto final, donde enfrentamos un Estado que va a tener, y no me cabe ninguna duda en el caso de Macri, muchísima gente vinculada a represores en la esfera pública”.
En este marco, Salinas aseguró: “yo no puedo dejar de pedirle a los oyentes que voten a Scioli, no puedo dejar de militar un minuto porque estoy convencido de que Macri es la vuelta al neoliberalismo, a pagarle a los fondos buitre, la vuelta a claudicar en nuestro reclamo por soberanía de Malvinas, a barbaridades, cosas que ha dicho como que la homosexualidad es una enfermedad, propuestas de impunidad como la que hizo el macrismo de amnistía para los represores. Me parece claramente que es un retroceso que me duele profundamente. En Mendoza pintaron un mural sobre la recuperación de la nieta 117 diciendo ‘son historia’. La visión que hay es de revancha, es como ‘Viva el cáncer’”.
Tras las elecciones del 25 de octubre, el mural que la agrupación La Cámpora de Mendoza había realizado ante la aparición en esa provincia de la Nieta 117, que incluía la frase “Bienvenida nieta 117”, además de dibujos de madres, abuelas y mujeres secuestradas, apareció con una leyenda pintada en rojo: “Son historia, chau”. (Ver foto que encabeza esta nota)
“Es el mismo mensaje revanchista –aseguró Salinas–, además de la misma incoherencia porque si la juventud milita en La Cámpora es demonizada, y si milita en el PRO es fantástico. El control social a través de los medios de comunicación, que hace más de 6 años vienen todos los días construyendo realidad y diciendo que todo está mal, es tremendo. Hoy estamos ante la posibilidad cierta de volver a un gobierno que en todas sus manifestaciones política ha dicho lo que va a hacer, que ni siquiera es como Menem cuando tenía las patillas, que te decía iba a hacer la revolución productiva y después resulta que trabajaba para el círculo rojo. Acá estamos en el segundo Menem, en el que ya te decía que iba por el neoliberalismo a ultranza y reivindicaba a Bush, en este caso Macri es íntimo amigo de Donald Trump. Entonces para mí sinceramente no es lo mismo el proceso político, el movimiento político y social, que hay tras de Macri que el que hay tras de Scioli. Podemos decir que nos equivocamos muchas veces en mucho tiempo, muchos militantes nos hemos equivocado, es verdad, puede ser, pero el proceso o movimiento social que hay tras una candidatura es muy diferente de la que hay tras la otra”.
Al ser consultado acerca de cuál sería el rol de los organismos para que ante un eventual gobierno de Macri no se produzca un retroceso en las políticas de derechos humanos, Salinas reflexionó: “hay que pensar qué concepción de Estado tenemos, además hay un posible camino de impunidad que ya se anunció, porque hemos tenido algunas editoriales de La Nación, hemos visto algunos adelantos de lo que puede pasar y si nos vamos un poquito atrás en el tiempo vemos la propuesta concreta del macrismo en este sentido. Yo no subestimo la fuerza que podamos tener los organismos, pero sí digo que es muy difícil frente a un Estado presidencialista como el que tenemos, si por conformación política y movimientos sociales el candidato a presidente viene comprometido a continuar cierta política es muy distinto a un candidato que lo han votado con el mensaje de que él no va a sostener el curro de los derechos humanos. Es muy difícil el mensaje de un candidato y el movimiento social que lo impulsa al otro, más allá de que él por alguna cuestión coyuntural haya solventado los gastos de un espacio por la memoria, en los momentos en los que más avanzaron las políticas de derechos humanos en la Argentina, que además y hay que decirlo no se puede evaluar toda la política de derechos humanos de Néstor y Cristina por (el ex jefe del Ejército, César) Milani, por la Ley Antiterrorista. Creo que sería un error no reconocer el cambio de la Corte Suprema, la nulidad de las leyes, de los indultos, el acuerdo entre los tres poderes del Estado para llevar adelante los juicios de lesa humanidad, entonces me parece que el movimiento de derechos humanos está mucho más fortalecido, hemos crecido muchísimo, tenemos muchísimo más peso institucional, pero sinceramente le temo mucho a un país que tradicionalmente es presidencialista, y con un presidencialismo fuerte, y a un retorno a Menem más a ultranza, un Macri que es más allá que Menem, no me cabe duda a mí que ha recibido en forma clara y contundente el voto de todos los represores y sus familias. Me queda claro porque me lo han dicho los defensores de los represo res.  Es fuerte y difícil para uno este escenario, un escenario bastante impensado”.

La fortaleza de quienes vienen bregando por un camino de memoria, verdad y justicia será imprescindible para evitar, como dijo Godoy, que los juicios se transformen en algo simbólico y mecánico donde los que quedan sean los mismos imputados que ya están condenados; y para lograr que no haya un retroceso, ni un nuevo camino de impunidad, tal como reclamó Salinas. Una nueva etapa de resistencia. De eso, el movimiento de derechos humanos, algo sabe.

1 comentarios:

  1. No hay mucho para pensar.No me gustan ninguno de los dos.Pero no puedo ser indiferente ante las circunstancias.Comprendiendo las diferencias del sustrato social que acompaña a uno y a otro.,mi voto seguro,es SCIOLI. Abstención,voto en blanco o no votar,es una cobardía y no pensar en los compañeros que cayeron.

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