16 nov. 2015

El testimonio de Fabian Tomasi, víctima de los agrotóxicos, es duro. El silencio se adueña del aire cuando termina de hablar despidiéndose con un abrazo “de los míos, sin brazos”. A la vez, se la rebusca como puede, con todas las limitaciones de su enfermedad, para denunciar, contar y enseñar. En el Enredando Las Mañanas de este jueves conversamos con él e inauguramos una columna que estará a su cargo. (Por RNMA)

Ya la mayoría conoce a Fabián Tomasi. Lo que muestra y lo que dice es difícil de olvidar, por eso la importancia de empezar a escucharlo cada vez más seguido, como testimonio de una realidad actual, de la que las campañas políticas no están hablando, ni los medios hegemónicos, ni las publicidades de los productos que consumimos a diario.
“Yo trabajaba en el campo como peón rural, en negro”, recuerda Tomasi. “Mi trabajo era cargar las aeronaves con los venenos tóxicos al avión sin ningún tipo de protección”. Asegura que lo que le pasó “puede ser tomado como que no tuve cuidado, pero estas sustancias te llegan aunque te cuides, porque están diseñadas para matar”.
Fabián Tomasi empezó con problemas en sus manos y con su peso. Tras numerosas consultas médicas lo empezaron a tratar como si padeciera diabetes, hasta que por sus propias investigaciones decidió contarle a los médicos sobre su trabajo con agroquímicos: “se sorprendieron al darse cuenta de que eso me había dejado piel y huesos”.
“Después de un largo andar por muchos centros médicos no lograron determinar cómo mejorar mi salud y recurrí a la terapia alternativa”, cuenta Fabián, que pese a las sugerencias sobre mentir ante la junta de Anses diciendo que tenía diabetes para que determinen su incapacidad se plantó y les dijo que lo que padecía era por culpa de los agroquímicos. Decirlo “despertó en la junta una mejor revisión y decían que lo que yo tenía era una polineuropatía tóxica, también denominada enfermedad del zapatero”. Tomasi explica: “todo aquel que esté en contacto con solventes, como el pegamento que se usa en los zapatos, pueden caer en este tipo de problemas y el sistema nervioso no se recupera”.
“Estoy piel y hueso”, asegura y se puede comprobar en las fotos: “asisto a un tratamiento de terapia neural que consiste en la aplicación de procaína en todo el cuerpo. La medicina no supo qué hacer conmigo”.
“Cada cuerpo es un universo”, detalla Fabián Tomasi, “lo que tienen estas sustancias es que provocan infinidad de problemas y el general de la medicina no sabe determinar qué es lo que nos afectó y qué tratamiento seguir; yo conozco  miles de casos, pero nadie quiere salir a la luz”.
Tomasi es claro: “yo pongo de ejemplo mi vida; vivo encerrado, vivo solo y soy la paria para los gobiernos y para mi propio pueblo, que ve en esta actividad la salida y el éxito para los próximos días”. Asegura que votará en blanco porque “no voy a votar a nadie que me haya perjudicado o me vaya a perjudicar”.
“Hacer periodismo es dar noticias que a la mayoría le molestan”, dice y cuestiona a los medios tradicionales: “lo demás es todo relaciones públicas y de las relaciones públicas estoy cansado”.
El papá de Fabián falleció en 2007 mientras lo veía a él desmejorarse. “Él empezó a verme así y calló, por eso siempre digo que murió ahogado, porque no pudo decir todo lo que tenía para decir, y yo no quiero morir así”. Su hermano falleció hace un año, a los 54 años de edad: “su único problema físico era que no podía movilizarse por un accidente que tuvo a los 18 años, murió de celiaquía y cáncer en el hígado”, remarcó. “La celiaquía en adultos es a causa de un agente externo como los químicos que invaden la flora intestinal; él termina con un cáncer de hígado y fallece; él no fue a donde estaban los venenos, los venenos vinieron a mi casa sin pedir permiso”.
“Así de simple y concisa es la historia de estas sustancias: se esparcen 300 millones de tóxicos al aire, ¿cómo pueden ser controladas por el hombre, aunque tengan títulos de ingenieros agrónomos? No existe manera de hacer las cosas bien, no hay forma de que esto trascienda en el tiempo sin seguir matando individuos”, concluye.
Más de Fabián Tomasi en quince días.

ESCUCHAR O DESCARGAR EL AUDIO

0 comentarios:

Publicar un comentario