11 nov. 2015

Anoche vecinos, familiares y amigos de Lucas Cabello realizaron una marcha desde el lugar de los disparos hasta el Hospital Argerich, donde el joven intenta recuperarse de las graves heridas que le ocasionaron los disparos del efectivo de la Policía Metropolitana. El día había sido intenso en declaraciones, sobre todo con el aporte de la todavía vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal, respaldando la actuación del policía, que aún se encuentra detenido: fue un "caso de violencia de género", dijo la gobernadora electa de la provincia de Buenos Aires. En diálogo con Luis Angió en su programa radial Otras Voces, Otras Propuestas, que se emite por Radio La Retaguardia, Martina Noailles, editora del periódico barrial Sur Capitalino y vecina del barrio, aportó novedades mientras participaba de la marcha. (Por La Retaguardia)

Foto: la Policía Metropolitana custodia la casa de Lucas, donde el policía le disparó... toda una garantía.

—Martina Noailles: Estamos en una movilización que los vecinos hicieron desde la vuelta de la casa de Lucas hasta el hospital, donde hace un rato Lucas abrió los ojos, salió del coma.

—Luis Angió: En las últimas horas, ¿se pudo saber qué pasó?

—MN: Desde la policía y el Gobierno de la Ciudad salieron a instalar la versión de que había sido un tiroteo, que Lucas estaba armado. Esta tarde el coordinador de Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN), Miguel Ángel Palazzani, lo ha desmentido totalmente, porque todos los testigos dan cuenta de que los disparos solo salieron desde la Metropolitana, que Lucas no estaba armado. Pareciera ser que hubo una discusión entre él y el policía, un consigna que está en la puerta de al lado de su casa hacer más de un año. Tenía muchas discusiones con Lucas, que entraba y salía porque cuidaba coches en el restorán que está a media cuadra de su casa. Lo hostigaba, lo estigmatizaba, y Lucas no se callaba; esta vez volvieron a discutir y le puso tres tiros, uno en el piso, como rematándolo.

—LA: O sea que se conocían, no es que Lucas fuera un sospechoso merodeando...

—MN: No había sospecha de nada. Todo lo que están diciendo (violencia de género) no existe. Había conflictos entre los vecinos. El consigna tenía que ver con un conflicto intrafamiliar de una señora que tiene conflicto con un hijo, pero en ningún momento tuvo que ver con Lucas, no hubo un botón antipánico con Lucas. De hecho, la mujer de Lucas estaba presente, y su hija de 2 años también quién presenció cómo le tiraban a su papá, se lo contó a su abuela.

—LA: Leyendo las declaraciones de María Eugenia Vidal, son cosas que se caen por su propio peso. 

—MN: Además es de una irresponsabilidad absoluta que una vicejefa de Gobierno, actual gobernadora electa, salga a decir cualquier versión sin saber lo que se está investigando en la justicia mientras Lucas pelea por su vida en el hospital en terapia intensiva, que dicen que no va a volver a caminar. Ella sale a decir lo que se lo ocurre. Ni los abogados querellantes hoy que representan a Lucas salieron a decir nada que no estuviera en la causa.

—LA: ¿Qué Juzgado está interviniendo?

—MN: El Juzgado 35, la Fiscalía es la descentralizada de La Boca, de Susana Calleja —la instrucción la tiene el Juzgado, parece que no se la dio a la Fiscalía— y de querellante están Gabriela Carpineti y otro abogado más que son de ATAJO (Agencias Territoriales de Acceso a la Justicia) y la Dirección de Orientación, Acompañamiento y Protección a Víctimas (DOVIC), que dan contención a la familia. Por suerte, y por la reacción que tuvimos las organizaciones, los vecinos del barrio, que enseguida estuvimos ahí, enseguida se corrió la bola y se hizo participar y se empezó a denunciar, esto salió a la luz. Lo digo porque hoy nos contaron de un caso de hace un mes, que no nos enteramos. A veces los vecinos por temor no denuncian y queda en la nada. Esta vez la reacción fue muy rápida. En esa manzana hay familiares de otras víctimas de violencia institucional: Roxana, la mamá de Nehuén, a quien atropelló la Metropolitana en diciembre pasado (está impune); la mamá de Ángel Duarte, a quien mató la Bonaerense hace tres meses en la Isla Maciel. Eso generó rápidamente la reacción y el contacto con las instituciones y organizaciones.

—LA: Son casos que quizá por complicidad mediática con el poder no se conocen, y están a la vuelta de la esquina.

—MN: También destacar que si decís que Lucas era un delincuente, si lo estigmatizás, le hablás despectivamente, le decís trapito, es impensable que los vecinos salgan solidariamente. Cuando hay una persona así en un barrio, los que vivimos en los barrios sabemos que eso no sucede. Ayer todos los vecinos hablaban bien de Lucas. Eso desmiente que Lucas pueda haber sacado un arma o disparado, como dijo la Policía Metropolitana.

—LA: Además, si era un muchacho que se dedicaba a cuidar coches, aunque despectivamente le digan trapito, era un trabajo y lo deberían conocer los clientes del restorán.

—MN: Habría que preguntarles a los dirigentes de Boca, porque es el restorán más caro del barrio, ubicado en la misma cuadra donde vivía él, en un lugar del Instituto de la Vivienda, que era transitorio y hace 15 años están alojados ahí. La casa donde el policía le tira —le tira en el pasillo— es del Instituto de la Vivienda del Gobierno de la Ciudad (IVC).

—LA: ¿Se sabe algo de este policía?

—MN: Está detenido en la unidad 28 de Tribunales, pero el nombre no trascendió. Al principio la Policía Metropolitana salió a decir que estaba en libertad, ahora dicen que sigue detenido, y que dio una parte de la indagatoria. Mañana (por hoy) vamos a tener un poco más claras las cosas, algunas pericias, lo que se recogió en el momento del hecho. También hay que decir que la Metropolitana sigue custodiando el lugar donde sucedió todo. La propia fuerza acusada sigue custodiando la casa de Lucas.
La comisaría 24 no le tomó la denuncia a la madre ayer. Las irregularidades obvias cuando empiezan a encubrir un hecho... Ponen a la misma fuerza a custodiar el lugar donde fue el hecho. No te admiten la denuncia en la comisaría. Todo suma.
Los vecinos hoy salieron a la calle porque no hay nada resuelto, el policía no tiene nada. Hay que seguir reforzando eso para visibilizar porque después empiezan las maniobras por atrás. Creo que esta vez funcionó muy bien la comunicación popular y los medios alternativos. Esto también genera las reacciones y por eso Vidal tuvo que salir a decir algo.

Cabe agregar que si no se conoce aún el nombre del efectivo que le disparó a Lucas es, entre otras cosas, porque los integrantes de la Metropolitana no llevan su nombre y apellido visible en el pecho. Pero más allá del nombre, de quién sea, de su historia, hay una lógica imperante que permite que estos hechos ocurran, y que no parece estar cerca de cambiar, gane quien gane el balotaje.

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