12 nov. 2015

Lucas Cabello continúa peleando por su vida en el hospital Argerich luego de recibir tres disparos a quemarropa de parte de un policía de la Metropolitana el lunes por la tarde. El asesoramiento jurídico de la familia es garantizado por la PROCUVIN (Procuraduría de Violencia Institucional) que denuncia al agresor, en sintonía con la carátula de la causa, por el delito de homicidio agravado en grado de tentativa. Familiares y amigos de Luciano Arruga, en su programa Desde afuera, que se emite por Radio La Retaguardia, conversaron con Maximiliano Medina, abogado del organismo, quien hasta hace poco representó a la familia de Luciano en su causa. (Por La Retaguardia)


Foto: La Boca no quiere más gatillo fácil. (Foto: Sur Capitalino)
Lucas se encuentra en grave estado de salud en el hospital Argerich, Medina amplió la información: “Hoy nos contaron que hubo una operación que fue positiva pero sigue corriendo riesgo su vida y, en caso de sobrevivir, corre riesgo de no poder volver a caminar. Estamos a la expectativa de ver cómo avanza su estado de salud, pero hasta ahora está muy delicado”.

La difamación

Ante la vinculación que planteó la vicejefa de gobierno de Lucas Cabello con una situación de violencia de género, Medina dijo: “Hay que ser muy prudentes. Lo de María Eugenia Vidal es de mucha irresponsabilidad; a un día del hecho y con un pibe que se está debatiendo entre la vida y la muerte, salir a decir algo sin chequear ni corroborar es de mucha irresponsabilidad. Nosotros, por ahora, además que hemos tenido intervención sobre la causa, no tuvimos ningún tipo de información sobre algo por el estilo”. El abogado planteó un orden de prioridades para avanzar en la investigación: “Lo que tiene que importarnos ahora es el hecho principal: hay un funcionario de las Fuerzas de Seguridad que baleó a quemarropa a un chico que estaba indefenso y que en principio no estaba haciendo nada. En segundo lugar, honestamente, nosotros, que intervenimos en la causa junto al juez de instrucción, no tenemos ningún elemento que vincule a Lucas Cabello con algún problema o conflicto relacionado con violencia de género”, aclaró. Medina contó además que fue el propio subjefe de la Policía Metropolitana quién la desmintió en un medio con la excusa de que Vidal se había confundido: “Hay que ser muy precavidos por respeto a la familia, a la víctima. Sabemos cómo se manejan estas cosas así que nos preocupó mucho que una autoridad política salga a decir eso. Lucas vive en La Boca y allí sucedieron los hechos, en la puerta de su casa. Con los trabajadores de PROCUVIN estuvimos viendo toda la información posible y no encontramos absolutamente nada. Es preocupante, grave y de mucha irresponsabilidad”. Medina insistió en la falta de respeto que representan las declaraciones de la funcionaria en el contexto de salud en que se encuentra Lucas.

La causa

Con respecto a la investigación, “hay elementos muy contundentes, muy fuertes. Algunas cosas que todavía no podemos adelantar pero la producción de prueba hasta ahora permite asegurar que la hipótesis del Ministerio Público Fiscal es la de una tentativa de homicidio agravado por el hecho de ser un funcionario público. Seguramente se irá conociendo más información, pero por ahora podemos sostener esa figura y profundizaremos en ese punto”, explicó Medina, y reveló que el policía denunciado ya habría sido indagado, así que pronto se sabrá más sobre su conducta. “Hay parte de la causa a la que aún no accedimos, así que no sé qué participación tuvo el gobierno de la Ciudad allí, pero a nosotros no se acercaron a ofrecernos ninguna ayuda en ninguna instancia”, dijo sobre la gestión del distrito.

Reconstrucción

El abogado ayudó a organizar el relato con todo lo acreditado en el expediente judicial: “Lucas volvía del kiosco con dos sándwiches de milanesa junto a su hija. Habría habido un incidente, un altercado con este agente de la Metropolitana, no tenemos todavía detalles de eso porque de esa porción del hecho aún no hay testigos. Sí sabemos que la reacción del policía en esta situación fue efectuar tres disparos sucesivos, inmediatos uno de otro, y dos de ellos cuando Lucas ya estaba en el piso”. Aclaró, por otra parte, que en los procedimientos de producción de prueba intervino la Prefectura como fuerza alternativa, y que fueron ellos quienes secuestraron el arma y recogieron las tres vainas de los disparos. “Todas las demás conjeturas e hipótesis que se hicieron en los medios de comunicación no surgen, por lo menos, del expediente”, aclaró.

La PROCUVIN

La Procuraduría de Violencia Institucional es una fiscalía especializada en la investigación de delitos cometidos por agentes del Estado y en el acompañamiento de las víctimas. Medina amplió el trabajo que realizan: “Tenemos diversos protocolos de actuación ante determinado universo de casos. Los más usuales son de apremios o torturas donde hay estandarizadas ciertas medidas de prueba que tomar y lo hacemos con los fiscales que trabajan eventualmente con alguna fuerza de seguridad. Nosotros también tenemos contacto con ellas a veces pero no hay nada protocolizado, trabajamos en la medida que van sucediendo los hechos”. Aclaró que, siempre que hay involucrada una fuerza de seguridad, se intenta avanzar en las medidas de prueba en concordancia con otra alternativa. “Hacemos principalmente un trabajo de coordinación con los fiscales que intervienen en casos concretos. En el caso Cabello nosotros nos enteramos del hecho, la familia nos contactó así que los recibimos, los escuchamos y nos pusimos a trabajar. Lo bueno, sin querer ser autorreferencial, es que la intervención fue ágil y rápida, lo que es fundamental porque muchas veces la demora termina siendo contraproducente”, destacó.

Los antecedentes de la Metropolitana

Medina reconoce varios antecedentes claros de violencia policial perpetrada por la Metropolitana: “Intervenimos también en el caso de Robertito Autero que falleció en febrero de este año por un disparo por la espalda y en forma muy injustificada y desproporcionada. El policía fue indagado el 21 de octubre así que ahí también estamos trabajando. Hay casos clásicos de los que sería gatillo fácil, son al menos siete y hay que incluir también la represión en el Indoamericano”. El abogado señaló que no sólo se trata de gatillo fácil, “además de los casos de muerte más resonantes, registramos un aumento único en casos de específicamente apremios y torturas, contra niños, niñas y adolescentes en los últimos dos años por parte de la Metropolitana”.

Cabe recordar también el caso de las tres personas baleadas por la Metropolitana, dos de ellas integrantes de la Red Nacional de Medios Alternativos, durante uno de los intentos de desalojo de la Sala Alberdi.

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