14 nov. 2015

En la emisión del jueves 12 de noviembre de Enredando las mañanas dialogamos con la hermana de Luciano Arruga, acerca de su visión del próximo balotaje presidencial del 22 de noviembre. ¿Existen matices entre ambos candidatos? ¿Qué le pasa a una persona que ha sufrido en carne propia lo peor del Estado a la hora de pensar qué hacer en esta elección?  Fueron algunas de las preguntas y reflexiones que compartimos con ella. (Por RNMA)

La primera aclaración que hace Vanesa Orieta en el inicio de la charla con Enredando las mañanas es que trata de no pensar el tema del balotaje desde el lugar de víctima, sino que intenta tener un panorama “un poquito objetivo acerca de lo que está pasando en este momento”. Además, aclaró que el 22 de noviembre no votará a ninguno de los dos candidatos que se postulan como presidenciables, aunque señaló que considera que todos estamos obligados a sentarnos a analizar el panorama: “creo que todos estamos de acuerdo en que no queremos concentrar el poder en la derecha que es el macrismo; pero yo también tengo la consideración de que Scioli es parte de la derecha también, quizás su política puedan llevarnos a una crisis un poco más lejana en el tiempo, con una distancia que permita no hacer la crisis tan dura para determinados sectores, pero en definitiva los ajustes los vamos a sentir los que sentimos siempre de la misma forma la injusticia, la desigualdad, que somos los sectores más humildes; seguramente los sectores medios también van a empezar a sentir parte de esos ajustes que son los mismos que en este momento quizás muestren más interés en el futuro más que nada económico de la Argentina”.
En este marco, Orieta advirtió que realiza su análisis desde el lugar de cualquier persona que “sale a buscar el mango todos los días”, que vive con la necesidad de acceder a los derechos: “tratando de pelear para que esos derechos sean derechos disponibles para todos los sectores de la sociedad, y desde ahí digo que hasta ahora los más humildes no han encontrado una respuesta concreta de parte de ninguno de los funcionarios políticos que se han presentado como presidentes en esta democracia. Así que la deuda sigue pendiente para con nosotros, y no creo justo tampoco que tengamos que decidir entre dos personajes que en definitiva no van a solucionar el gran problema de fondo que tiene que ver con la desigualdad”.

Violencia institucional

Respecto a la violencia institucional, Orieta consideró que no existen matices entre ambos candidatos: “esto que planteaba antes parecería que muestra un matiz entre uno y otro, pero es la trampa a la que nos han llevado. En realidad lo que uno critica es todo el sistema electoral en esta democracia, en el que algunos concentran un poder excesivo que hace que los veas en todos lados, en las rutas en carteles, por las calles, pegatinas en las paredes de los barrios, es ostentoso el poder que manejan algunos respecto al que manejan otros y eso hace que la realidad no refleje lo que cada uno de los que se postulan para presidente puede ofrecer. En ese sentido, para mí los discursos también han sido bastante pobres, pero puntualmente con lo que tiene que ver con la violencia institucional ambos responden de la misma manera a la hora de encarar la gran problemática de inseguridad, tratando de apuntar principalmente sobre los sectores humildes y sobre los diferentes problemas que se concentran en los barrios humildes, y terminan quedando rehenes de estas situaciones los que provienen de sectores más vulnerables, faltos de derechos, y la verdad que en este sentido cada uno de los que se presentan en este caso para futuro presidente, Macri o Scioli, responden controlando los barrios y persiguiendo sobre todo a los sectores humildes”.
Orieta remarcó que no se ve ningún cambio de mirada respecto a que se empezará a intervenir dentro de las fuerzas corruptas que manejan y controlan los grandes delitos: “no tienen el mínimo interés en desarticular eso que en definitiva termina beneficiando también a sectores políticos porque estamos hablando de redes de trata, de venta de drogas, de armas, y ahí es imposible que no exista una articulación de parte del poder político, de parte del poder judicial también y por supuesto que los lamebotas de cada uno de estos, los policías o las diferentes fuerzas de seguridad, que son las que se encargan de llevar adelante estas políticas de control que son manejadas por estos sujetos. En este sentido, yo no veo diferencias, cada uno va a seguir endureciendo esta mirada que apunta a discriminar como siempre a los sectores humildes, y esto se va a recrudecer cuando veamos, por ejemplo, lo que está pasando ahora en Merlo pero no en este contexto sino ya con una persona electa, en un futuro cuando alguien se arriesgue a ejercer su derecho, tratando de tomar una porción de esa gran tierra que tenemos en Argentina, ahí se le va a caer con todo el peso de la ley, y eso ya lo están hablando en los discursos, allí se plantea que aquel que se atreva a tomar territorios en el futuro ni piensen en poder acceder a una vivienda propia, ¿a quién le estamos llamando la atención? ¿A personas que viven en situación de calle, a personas que están viviendo entre cuatro chapas, a personas que están alquilando una piecita que les permite vivir de una forma indignante, a un valor totalmente irrisorio? ¿A quiénes les estamos hablando cuando les decimos que ni se atrevan a tomar tierras?, ¿a quiénes les hablamos cuando les decimos que ni se atrevan a cortar calles o rutas? Les estamos hablando a las personas trabajadoras, que seguramente van a sentir esta crisis, y creo que ambos van a apuntar de la misma forma, ejerciendo el control y la represión, va a ser la única manera de poder ajustar económicamente y controlar a los sectores que se rebelen, con represión”.
“Pero yo soy una persona dentro de un país –continuó– que tiene un montón de habitantes, que tienen un montón de pensamientos y de lo que se trata es de ver en definitiva cómo podemos solucionar esta cuestión, no creo que sea la única que piensa las cosas de esta manera y se necesita que empecemos a hacer valer esta voz. Acá es donde creo que estamos cayendo en la trampa, en lugar de hacer una fuerte crítica sobre cómo está sostenida esta democracia, sobre qué cimientos débiles, lo que hacemos es posicionarnos en tratar de decirle a la sociedad a quién votar. Me parece que tenemos que ponernos bastante críticos y empezar a reorganizarnos y a tomar fuerza para enfrentar lo que vendrá porque uno u otro en definitiva va a provocar un desastre en este país”.

Coberturas y visibilizaciones

Esta semana un agente de la Policía Metropolitana baleó a Lucas Cabello en la calle, en pleno barrio porteño de La Boca. A diferencia de otros casos de gatillo fácil, en esta oportunidad hubo mucha repercusión en los medios de comunicación tradicionales. Sobre este hecho, reflexionó Vanesa Orieta: “no miro mucha tele, no consumo noticieros de los grandes medios de comunicación, me indigna bastante el trato que se le da a este tipo de noticias. Si están transmitiendo tanto esta noticia en los grandes medios, puedo pensar que si son oficialistas es porque claramente quieren pegarle al macrismo y es una causa que vale la pena tomar para pegarle al macrismo porque es real, esta problemática existe en la Ciudad de Buenos Aires. El macrismo se ha encargado de correr a los sectores vulnerables, a los sectores pobres, se ha encargado de disciplinar a los jóvenes, aquella famosa UCEP (Unidad de Control del Espacio Público) maldita que salía a pegarle a las personas en situación de calle, todavía deben seguir las herramientas instaladas en este momento por otras fuerzas como la Metropolitana, pero creo que esto es lo que siempre molesta de la utilización que se hace desde los medios de comunicación o mismo desde algunas organizaciones políticas, que según dónde esté ubicado el caso se toma o no, y según a quién golpee el caso se lo toma o no. Eso a mí no me gusta mucho, no considero que esté bien trabajarlo solamente desde la mirada del beneficio; sin embargo creo que si los medios han difundido esta causa está bien, bienvenido sea y que nos ayude a seguir visibilizando la problemática, pero creo que tenemos que tomar cada uno de los mensajes que nos mandan los medios de comunicación masivos, monopólicos, y analizarlos vengan de donde vengan, venga del sector del oficialismo o de la derecha, no son amigos, no son compañeros, buscan pegar en el momento que lo necesitan para obtener algún tipo de beneficio y nosotros simplemente tenemos que aprovechar si nos sirve la difusión del tema que se está tratando, y tratar de al mismo tiempo hablar de eso como un hecho que ocurre en todos los lugares de nuestro país, no solo en la Ciudad de Buenos Aires”.
Hacia el final de la charla con Enredando las mañanas, la hermana de Luciano Arruga llamó a continuar construyendo poder popular: “creo que los tiempos que vendrán nos tienen que encontrar construyendo con los sectores que más lo van a necesitar, tratando de generar un poder popular que intente empezar a salir, empezar a defender los derechos y enfrentar a esos poderes que en definitiva son los que quieren someternos y dejarnos cada vez con menos de lo que nos corresponde”.

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2 comentarios:

  1. gracias Vanesa por la coherencia y la claridad. somos muchxs lxs que tenemos una sola opción: organización y lucha.

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  2. Muy bueno,que suerte que lo aportan en archivo ,lo escuché diferido

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