18 dic. 2015

El rabino Damian Karo contó que hallaron 6 prostíbulos y 9 talleres esclavistas, uno de ellos ubicado enfrente de una comisaría. Esos fueron algunos de los resultados de este trabajo conjunto realizado por la Asamblea Once de Pie junto a la Fundación La Alameda en una de las zonas comerciales más concurridas de la Ciudad de Buenos Aires. (Por La Retaguardia)

Un grupo de vecinos viene reuniéndose y elaborando este mapa del delito desde el mes de agosto: “más allá de las cuestiones electorales y partidarias los vecinos tenemos conflictos diarios que tenemos que ver cómo se resuelven y que evidentemente mucha gente que debiera ocuparse no lo hace, y no estoy hablando del gobierno saliente y del gobierno entrante, sino de todos a los que les corresponde ocuparse, conformamos un mapa del delito e hicimos las denuncias”, expresó el rabino Damián Karo, vecino de Once e integrante de La Alameda, en diálogo con La Retaguardia.
El mapa fue presentado este martes 16 de diciembre en los Tribunales Federales de Comodoro Py, específicamente en la fiscalía Nª6 a cargo de Federico Delgado: “hicimos entrega formal de la denuncia, después pasamos por la Comuna, estuvimos tanto con la gente de allí como del Ministerio de Seguridad de la Ciudad y Prevención del Delito. A la tarde nos juntamos en la puerta de la sinagoga que tiene un bunker narco tremendo a la vuelta, enfrente tiene talleres clandestinos, a la vuelta está la comisaría que tiene talleres clandestinos enfrente, también marcamos en el mapa zonas de arrebatos, lugares de venta de los celulares robados que por ahí mismo se arrebatan, a la vuelta hay un lugar de venta de drogas, prostíbulos en los que además sabemos que generalmente también se vende droga”, especificó el rabino.
Karo aclaró que los vecinos entienden el problema de inseguridad no como un tema que se resuelve solamente poniendo más efectivos en las calles: “creemos que debe hacerse efectiva la ley y el trabajo que a cada organismo le compete. Seguimos visitando los organismos correspondientes, tanto de ciudad como de nación, y entregando la denuncia en lo que queda de esta semana y la que viene para que todos se pongan a trabajar. Hacemos todo muy ordenado, muy pacífico, pidiendo que cada uno haga lo que corresponda. Esperamos prontamente volver a visitarlos para agradecerles que hemos visto los resultados y los cambios, o en su defecto para volver a recordarles y seguir incrementando la denuncia. No es la primera que lo hacemos en el barrio y seguiremos porque nosotros vivimos ahí”.
Este mapa del delito es el segundo que los vecinos presentan en la zona de Once. Al ser consultado acerca de cuáles fueron las reacciones de las autoridades ante el primer mapa, Karo manifestó: “dijeron que se iban a ocupar, que estaban todos trabajando. La vez anterior marchamos a la Agencia Gubernamental de Control (AGC), que también está en la comuna. Nosotros tenemos un barrio bastante golpeado, tuvimos la masacre del 22 de febrero con los trenes, tuvimos Cromañón, AMIA, es un barrio en el que tenemos manteros, arrebatos, venta de drogas, talleres clandestinos, es un barrio muy complicado y la verdad que es muy difícil vivir. Ayer (por el martes 16) nos presentábamos algunos con máscaras por miedo, muchos vecinos que formaron parte de esta asamblea no vinieron, y algunos nos vestimos con unas chaquetas tipo presos para tratar de explicarle a la gente que nos sentimos presos en nuestro propio barrio. Salir a comprar el pan a veces es una aventura, es común que un marido llame a la mujer para saber a qué hora llega así la va a buscar porque cayó el sol y caminar por la calle es peligroso”.

La fe no es zonza

Respecto a cuál es su expectativa ante esta segunda presentación del mapa, el rabino señaló: “soy un tipo de fe en que se puede hacer un mundo mejor y justamente por eso hacemos todo lo que hacemos, pero me cuesta creer que vayan a hacer algo, no veo que haya real voluntad, hemos escuchado al presidente (Mauricio Macri) anunciar que acabar con el narcotráfico es uno de los 3 pilares de su función y no es muy difícil saber dónde están porque están las denuncias. Además, él era jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y aquí se produce clorhidrato de cocaína y todos lo sabemos, se hicieron las denuncias, en la Legislatura se publicó un libro con las más de 100 denuncias que hizo Jorge Rodríguez trabajando para el gobierno nacional y nadie ha hecho nada, y esto crece y empeora, entonces si no nos movemos como sociedad civil, si no nos juntamos los vecinos y empezamos a ejercer algún tipo de presión para exigir soluciones no creemos que vaya a solucionarse. Yo creo más en el movimiento popular, vecinal, que en la voluntad política que hasta ahora no hemos visto de ningún lado”.

Como pedir seguridad sin convertirse en un pequeño fascista

Desde La Retaguardia le consultamos a Damián Karo acerca de cómo se hace para generar una movilización con los vecinos hablando de cuestiones de seguridad sin rozar el fascismo, es decir sin que se termine señalando a los pibes chorros o a las prostitutas como los culpables de estas problemáticas: “uno como rabino tiene un poco esa cuestión educativa, por eso nos venimos juntando desde agosto para este mapa del delito, porque primeramente hay que reunir a la gente, segundo hay que poder explicarle a los vecinos cómo son las leyes, cuáles son los organismos competentes, cuáles son los tiempos legales y políticos, y por sobre todo hay que hacer una tarea educativa profunda de poder entender que el mantero es un señor que no tiene trabajo y que está trabajando en pésimas condiciones por nada, pero que atrás hay grandes mafias y corporaciones apoyadas por un sistema que permite que todo esto suceda, entonces el problema no es la señora que está reducida a la esclavitud sexual o las personas que están reducidas en talleres clandestinos, el problema son las grandes corporaciones que están detrás y el poder político, judicial, de las fuerzas, que lo avala, que nuevamente no son todos, hay una especie de asociación ilícita muy aceitada donde hay gente que obra de mala fe en todos lados, pero nosotros lo que estamos tratando es de organizar la asociación lícita, es decir la gente de buena fe que sí se pueda reunir y trabajar por el bien común. Sabemos que hay muchísima gente de las fuerzas de seguridad, por ejemplo policías, que se acercan a traernos denuncias pero que los obligan en un código de silencio a trabajar por otra cosa, entonces lo que nosotros queremos es ver cómo nos organizamos y apoyamos. Estamos planteando la sindicalización de la policía, que es un gran debate, pero nosotros venimos viendo casos desde por ejemplo Nancy Miño (auxiliar de la policía que denunció corrupción en la División Trata de Personas de la Policía Federal Argentina), un caso muy conocido, hasta una persona encadenada en los últimos días, porque aquel que investiga honestamente y no quiere ser parte de la banda delictiva, no solamente es un paria sino que corre riesgos muy fuertes”, explicó el rabino.
Hacia el final de la charla con Karo, retomamos su participación en la Fundación La Alameda y en Bien Común y señalamos la reciente designación del rabino Sergio Bergman como ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación en el flamante gobierno de Cambiemos; en este sentido le consultamos si es común que los rabinos actúen en política partidaria: “no sé cuán común es, pero creo que hay cada vez más esta sensibilidad social del guía espiritual, del que se junta con un grupo de gente y va escuchando los problemas y va entendiendo que hay que buscar soluciones de fondo. Invito a hojear La Biblia y por ejemplo leer a Amós, que es un profeta menor; él es un sindicalista de cualquier época y de cualquier lucha obrera de cualquier tiempo; también Isaías 58 o Isaías 1, hay una gran cantidad de fuentes; Jesús mismo es quien está viniendo a decir que no nos hagamos amigos del poder que se está quedando con la humanidad, que seamos más humanos, no nos quedemos en los ritos. En Argentina tuvimos al rabino Marshall Meyer que fue una persona tremendamente activa en lo que tenía que ver con los derechos humanos en época de la dictadura militar, que de hecho fue parte de la Conadep llamado por Raúl Alfonsín y fue el que trajo el grito judío de la Segunda Guerra Mundial del Nunca Más a la cuestión de los desaparecidos en Argentina. O sea que tenemos antecedentes, tenemos dónde ubicarnos. En cuanto a lo partidario, yo no estoy ocupando ningún lugar si bien soy parte del movimiento, a diferencia del rabino Bergman, también porque somos un movimiento incipiente y aparte La Alameda es más una organización social. No sé qué va a pasar en un futuro, si tomaré algún lugar o no, pero no es lo que me preocupa hoy, hoy me preocupa la cuestión social de cada día”.
La presentación y denuncia de este mapa del delito del barrio en el que vive es una de esas cuestiones sociales en las que Damián Karo trabaja y por las que se preocupa cada día.

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