29 dic. 2015

La agrupación de mujeres Mundanas difundió un comunicado el pasado lunes 14 de diciembre como respuesta a un boletín interno de Izquierda Socialista al que pudieron acceder y que las declara enemigas del partido. El conflicto comenzó hace 4 años cuando Yamila Corin, actualmente militante de Mundanas, denunció por abuso sexual contra su hija al progenitor de la niña, militante de IS. En aquel momento alertó al grupo de la situación que pudo constatar y la causa judicial siguió su curso en paralelo. La militante dialogó con Desde afuera, el programa de Familiares y Amigos de Luciano Arruga que se emite por Radio La Retaguardia, para echar luz sobre el conflicto que, después de 4 años, se dio a conocer públicamente. (Por La Retaguardia)

Así empezó

“Esta situación data de hace 4 años cuando detecté que mi niña estaría siendo abusada sexualmente por su progenitor, militante de Izquierda Socialista. El abuso sexual en la infancia es un daño inmenso comparable a la tortura y es algo que ningún niño ni ninguna niña puede padecer sin un adulto que pueda ayudarlo a salir.  Es terrible y es un desmoronamiento enorme para toda la familia, para las mamás”, explicó Corin y agregó que prefiere referirse en plural a las personas damnificadas para que se entienda la categoría política y no sólo la causa particular. “Cuando detecto esta situación lo consulto con una psicóloga, lo confirmo y ahí comienza a intervenir la justicia y esa es otra de las discusiones. Nosotras como Mundanas y todas las organizaciones sociales y populares desconfiamos y sabemos perfectamente cuál es el accionar de la justicia: que es patriarcal, que defiende a los poderosos”, aclaró. La feminista planteó que el comportamiento de la justicia no es el correcto y que por eso la militancia debe presionarla, pero “esto no quita el hecho de que no hay otro recurso posible ¿Quién condena? ¿Quién protege? ¿Quién establece medidas cautelares? Lamentablemente, sólo esta justicia patriarcal. Entonces, cuando se pone en debate esta cuestión, nosotras entendemos que no hay otro camino que hacer la denuncia”, declaró.

Alerta para Izquierda Socialista

“Cuando hago la denuncia y porque me reivindico clasista y militante, informo a la organización sobre lo que sucedía. Lo que hace la organización es establecer un período de tiempo durante el que investiga.  Ese período se extiende durante un año y medio, investigación lenta... Finalmente determinan que los elementos que había no eran suficientes para considerar culpable a su militante”, explicó. Corin aseguró que esa reacción de la agrupación política fue un golpe importante, pero” nosotras como Mundanas aprendimos de la temática, la militamos y trabajamos y ese fue nuestro centro: cuidar a mi niña de toda situación posible de revinculación y también de lo que implica el proceso judicial. Entendemos a la problemática del abuso sexual en la infancia como una de las violencias que este patriarcado genera: genera violentos, genera violadores, genera femicidas”.
La militante feminista denunció que Izquierda Socialista decidió sostener una defensa acérrima del imputado y, en un intento de revincularlo con la niña, “una dirigente del partido ha ido a su escuela haciéndose pasar por su abuela. Es decir, cosas graves, realmente graves. Aun así, nosotras tratamos de corrernos de entrar en un debate público”. Corin explicó que decidieron mantenerlo de esa manera hasta que les llegó el boletín interno donde eran acusadas de stalinistas: “Nosotras, juro, la KGB no la tenemos y tampoco entramos en el local de Izquierda Socialista con una llave maestra a robarles el documento. Nos lo hicieron llegar, un militante nos lo dio. Allí se plantean toda una serie de justificaciones, es decir, un cuento sobre la causa que justifica que no lo hayan condenado”. La militante dejó en claro que el acusado tiene acceso a la causa y por lo tanto también su partido, por lo que están al tanto de que “en el expediente hay una infinidad de informes psicológicos que constatan la situación que denunciamos. Lo que es más grave aún y que ellos niegan es la palabra de la propia víctima”.

Actuar como la justicia  

“Denunciamos el accionar patriarcal, el desconocer a la víctima como sujeto de derechos, desconocer la palabra y la voz de una niña y entender a una madre que intenta defender a su niña como una alguien que inventa para satisfacer algún interés particular. Ellos (IS) decidieron reproducir tal cual ese procedimiento de la justicia. Como si eso fuera poco, nos declaran, a mí en lo personal con nombre y apellido y a Mundanas agrupación de mujeres, enemigas de su organización”, afirmó Corin.
Corin desarrolló que Izquierda Socialista desconoció todas las intervenciones profesionales realizadas en el marco de la causa y que no propone ninguna salida alternativa a la denuncia judicial: “¿Qué le recomienda Izquierda Socialista a las mujeres que enfrentan una situación de violencia? ¿A quién deben recurrir? ¿A quién pedir una medida cautelar de protección? Sinceramente lo pregunto, quiero saber cuál es la respuesta que tienen. La justicia actúa así, siempre. El tema es cómo nos organizamos para arrancarle a los tribunales la justicia que necesitamos”.


Qué buscaban

“No sé si el militante nos hizo llegar este documento porque tiene algún grado de disenso con Izquierda Socialista, si lo hace a modo de chicana. Lo pensamos, ¿es alguien que está en crisis con este material y por eso nos lo acerca? ¿Nos está amenazando? ¿Qué se hace con los enemigos? ¿Qué hacemos con nuestros enemigos los que pertenecemos a esta clase trabajadora?”, reflexionó y analizó la gravedad del planteo. Para Corin, no es clara la intención del militante que les hizo llegar el material: “Lo concreto es que es algo escrito para todos los militantes de ese partido que establece a una mamá protectora y una organización de mujeres, un colectivo feminista, como sus enemigas. Dicho sea de paso, yo soy ferroviaria. La gravedad de esta situación fue la que por primera vez en 4 años nos llevó a hacer público esto”. La militante repitió que venían evitando enfrentamientos públicos con IS porque “sabemos que cuando nos peleamos entre nosotros el enemigo disfruta y siempre es bueno no perder el contexto, pero ahora nos pareció demasiado grave como para no responder”.

La voluntad de una niña

Con respecto al episodio en que una dirigente de Izquierda Socialista fue a buscar a su hija a la escuela, Corin aseguró: “Se salvaron de que soy una persona con control de los impulsos. Está probado y es grave, muy grave. Ellos no cuentan con que hay una niña que tiene voluntad y que fue ella la que se negó al contacto absoluto, no sólo con su progenitor sino con todo su entorno. Entonces, cuando en la escuela le dijeron que estaba su abuela ella manifestó que desde ningún punto de vista quería ver a nadie”. La militante feminista pudo saber luego quién era la persona que buscaba a su hija y aseguró que, si bien la niña no corrió riesgo, “estas situaciones no vienen sin costo. Alguien que pasó por una situación de vulnerabilidad tan grande siente en circunstancias como esa una descompensación emocional muy profunda”.

Nadie está exento

“Ninguno de nosotros está exento de la violencia patriarcal, ni siquiera de reproducirla. La cuestión es qué responsabilidad elegimos asumir como militantes. Ninguna organización está libre de violentos o abusadores porque, de hecho, por estadística, seguramente los tengan. Pero, ¿cómo pensamos o nos replanteamos nuestras propias prácticas?”, reflexionó. Corin interpeló a la militancia: “¿Qué capacidad tenemos, efectivamente revolucionaria, de replantearnos qué puede estar funcionando mal y tener la grandeza autocrítica de entender dónde faltaba? Porque la problemática del abuso sexual en la infancia no estaba en la agenda de nadie. En la mía tampoco y me declaro feminista hace muchísimos años, pero jamás creí que me iba a tocar vivir una situación así”.
Sobre sus herramientas a la hora de iniciar el proceso, Corin explicó: “Tengo la suerte de tener cierta experiencia militante y recursos hasta para pagar un abogado, porque sostener una causa de estas características es terriblemente duro en todo sentido. Tenés que enfrentarte a jueces que te dicen: ‘¿Cómo se atreve usted a hacer semejante denuncia?’”. La militante también mencionó que una enorme cantidad de profesionales defienden la figura del padre como de absoluta autoridad para hacer lo que le parezca. “Ese es el síndrome de alienación parental: el patriarca, el hombre, está justificado en todos sus actos. Encima de tener que soportar lo que tiene que ver con el costado emocional. Es muy difícil y muy doloroso ver a tu hija en el lugar que menos quisiste en la vida, se te desarma el mundo”, aseguró. Por otra parte, la militante dejó en claro que su voz expresa sus vivencias a partir de las circunstancias, pero que “la víctima contará su historia cuando ella lo decida y le parezca bien, no pierdo el eje que la víctima es otra persona y que yo no hablo en su nombre”. Sobre la versión que maneja IS de la posibilidad de una falsa denuncia, Corin respondió conmocionada: “Nadie lo hace por ninguna otra razón que no sea la defensa de sus hijos. Para quien vive esto, insinuar una falsa denuncia es lo peor que pueden hacer. Pienso en las veces que tuve que llevar a mi hija a la psicóloga. Es duro sostener esto... entonces, decir que una no tenía nada que hacer y tenía ganas de arruinarle la vida a IS es hablar sin saber -aseguró irritada-. Plantear algo así es no tener ninguna idea de lo que es sostener una causa de estas características y muchísimo menos lo que es acompañar a una víctima de abuso”, sentenció.

Solidaridad

“Hay que destacar el enorme apoyo de tantas compañeras y compañeros que, además, tienen una calidad humana y una trayectoria de lucha inigualables. Sin eso no se hubiera podido abrir esta problemática”, señaló Corin. En relación a las organizaciones que integran el Frente de Izquierda, la militante expresó su necesidad de ser clara: “El Partido Obrero nos acompañó siempre. Siempre, siempre, siempre. El PTS no, pero el PO siempre y guardo un respeto en función de esa defensa y ese acompañamiento. En este caso no firmaron, la pregunta de por qué le cabe a algún compañero del PO. Yo estoy agradecida, entendiendo que somos compañeros y es lo que corresponde y lo que está bien, pero estoy agradecida porque me han acompañado siempre, desde el primer momento. Si su decisión de no firmar tiene que ver con el cuidado del FIT o a qué, debería responderlo algún militante”, concluyó.


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