23 dic. 2015

La semana pasada el flamante ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano, se reunió con los organismos del sector. Aquí las reflexiones luego del encuentro de Nora Cortiñas, integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, y José Schulman, secretario general de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. Ambos se refirieron no solo a la reunión sino a los tiempos por venir en materia de derechos humanos. (Por La Retaguardia)

Foto: el ministro Garavano escucha a Estela de Carlotto. (Ministerio de Justicia y dd.hh.)


Salir a las calles

“Escucharon las propuestas de cada organismo, cada uno pudo exponer con total libertad, dijimos lo que queremos que siga. Ellos escucharon, se interesaron en ese momento especialmente en lo único escrito que se presentó que fue un documento muy completo de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, que empezaba ya con el rechazo a la Ley Antiterrorista, muy bien todos los puntos”, explicó Nora Cortiñas de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora en diálogo con La Retaguardia durante un alto en la ronda que todos los jueves realizan alrededor de la Pirámide de Mayo.
Respecto a la respuesta de los funcionarios, Cortiñas dijo: “propusieron que con el tiempo iba a haber diálogo con cada organismo, y que íbamos a seguir adelante. Se abrió un espacio de diálogo muy importante si es que somos escuchados y si vemos que se van respetando las propuestas de las defensas de los logros que tuvimos hasta este momento. En cada organismo el tema fundamental fue la continuidad de los juicios, un tema que es crucial tener en claro en este momento que tiene que seguir. En realidad no se discutió nada porque ellos escucharon, fueron a escuchar, nada más. Ahora veremos cómo sigue cada organismo con sus planteos y cómo va a seguir la totalidad del movimiento de derechos humanos”.
Uno de los temas eje del Ministerio de Justicia en estos pocos días de funciones es el pedido de renuncia a la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó. Al respecto, Cortiñas aseveró: “el gobierno mantiene que tiene que dar un paso al costado, no tienen intención de dejarla, pero lo dijeron abiertamente y no hubo discusión sino que expusieron la posición que tienen. Eso ya lo sabemos. Yo pienso que tiene que continuar, no hay ningún motivo para hacerle un juicio político, ni para negarle su honestidad y trabajo, así que sería un error del gobierno sacarla, pero dentro de cada gobierno siempre hubo esa salida de personas que eran de estima para seguir con su función”.
Otro tema que tuvo gran repercusión pública fue la designación en comisión por decreto de dos jueces para integrar la Corte Suprema de Justicia: “fue un error muy grande – expresó Norita –, uno de ellos (Carlos Rosenkrantz) para nosotros es una gran preocupación porque ya desde 2007 había dicho de la inconstitucionalidad de la continuidad de los juicios. Nos preocupa mucho, pero lo que yo digo es que vamos a seguir luchando, vamos a estar en la calle todas las veces que sea necesario, los jueves vamos a seguir viniendo, vamos a respetar que el gobierno está elegido por el pueblo y que la historia nuestra tiene que seguir por la vía de la democracia, así que por lo pronto las Madres Línea Fundadora vamos a seguir viniendo los jueves, y vamos a seguir siendo críticas cuando haya algo que no corresponda y como pasó esta semana que respondió toda la civilidad, todo el pueblo estuvo respondiendo, y vamos a reconocer cuando las cuestiones por las que estamos peleando sean respetadas y veamos un avance en la defensa de los derechos humanos”.

Potenciar lo que une

Durante la última emisión Oral y Público, José Schulman, secretario general de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH), que se encontraba en Córdoba reunido con distintas organizaciones con el objetivo de construir solidaridad con Colombia, también dejó su opinión: “con la convicción de que hay una pelea única en América Latina y que la nuestra es parte de esa”, explicó.
Al ser consultado por el encuentro con el ministro Garavano, Schulman afirmó: “nosotros tenemos un criterio de que en principio vamos adonde nos convocan, pero no somos de los que vamos a escuchar, ni nos vamos a callar, ni de los que vamos a convalidar nada, así que nosotros llevamos un documento que hicimos público que plantea la anulación de la Ley Antiterrorista, la desmilitarización del servicio penitenciario federal, de las cárceles, el desescalamiento de la policía, por supuesto diciendo no a las prácticas de gatillo fácil y tortura, planteamos nunca más a la tortura y planteamos por supuesto la defensa del proceso de memoria, verdad y justicia. El ministro tuvo un discurso muy hábil, en el que a todo parecía decir que sí ‘pero a mi modo’, y creo que la respuesta es que la ministro de Seguridad Patricia Bullrich acaba de declarar la emergencia en seguridad a nivel nacional, que es casi un estado de sitio endulcorado o con vaselina, según la metáfora que se quiera utilizar. En la reunión estuvieron efectivamente muchos organismos y desde ese punto de vista marca un momento de reinicio de un esfuerzo de encontrar puntos de unidad de acción, así sean de unidad de acción con los que quieran, con todos; de hecho estábamos dispuestos a ser parte de una conferencia de prensa que se había convocado en Abuelas por el tema de la Corte, y en estos días vemos una iniciativa que viene empujando Adolfo Pérez Esquivel con nosotros y con quien integrábamos el Instituto Espacio para la Memoria (IEM), que también estamos buscando la manera de conseguir un diálogo, ya no hay mucho espacio para seguir discutiendo; está claro que hay que defender todo lo que hay que defender pero la lucha por los derechos humanos en Argentina hoy tiene nombre y apellido y se llama emergencia de seguridad nacional”.
En efecto, este jueves 17 de diciembre, tras reunirse con el Consejo Nacional de Seguridad, integrado por los ministros de Seguridad de cada provincia, la titular de esa cartera a nivel nacional, Patricia Bullrich, declaró la emergencia en seguridad para todo el país: “esto es lo que hay que enfrentar porque esta misma emergencia en la provincia de Buenos Aires, según la propia Comisión Provincial por la Memoria, trajo el colapso de los derechos humanos por la irrupción de todas las policías en los barrios, en las calles y en el territorio. Es difícil construir una imagen más acabada de un gobierno pro yanqui, represor, que en el mismo día devalúa el 45% la moneda y declara la emergencia de seguridad nacional, se pueden decir muchas cosas de Mauricio Macri, pero lo que no se puede decir es que el hombre no es transparente, nadie puede declarar que tiene alguna duda o que se siente engañado, estamos ante este tipo de gobierno que por supuesto no por nada logró los votos que logró, ya que se apoya en valores culturales negativos construidos de la dictadura para acá y que existen, pero creo también que el movimiento popular tiene valores positivos de nunca más, de solidaridad, de respeto al trabajo, a la vida, ahora es el momento de salir, movernos, para construir resistencia hay que tener no solo voluntad de salir a la calle, sino que hay que tener una propuesta superadora”, expresó Schulman.
Respecto a la declaración de emergencia, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, afirmó que esta medida "va a permitir reorganizar y planificar los aspectos de gestión, potenciar las áreas operativas y dotar a los organismos estatales de los instrumentos que permitan adquirir equipamiento y realizar las obras para el desarrollo de una acción más eficaz en materia de seguridad"
Sin embargo, para Schulman las palabras del ministro pueden traducirse en “más policía, más coches, menos controles, más tortura, más estigmatización, más discriminación, más atropello, más autoritarismo, menos derechos humanos, menos democracia. La potenciación de lo que viene sucediendo”.
“Me temo que todo lo que criticábamos va a ser desigual y peor –continuó–, no se va a dar marcha atrás en ningún aspecto negativo de la gestión (Daniel) Scioli- (Alejandro) Granados-(Sergio) Berni, y aún más se la va a profundizar. Siempre se puede estar peor, creo que es un concepto que hay que asumir, la derecha puede ser mucho más cruel, mucho más represora y la violación de derechos humanos puede ser mucho más amplia y el único límite es la firmeza, la organización, la resistencia y creo que más que nunca la unidad, no una unidad a lo pavote de juntarse o no juntarse, sino una unidad en base a programas, coherencias, principios, que cada uno aporte lo que pueda, pero creo que hay una inmensa parte del movimiento popular que no convalida la tortura, el gatillo fácil, y la tenemos que articular, así mantengamos seguramente sobre otros temas diferencias profundas, pero creo que como siempre hemos dicho se trata de potenciar lo que nos une y que en esa convivencia cada uno demuestre lo que es el mejor programa”.
En este punto, el secretario general de la LADH retomó el documento que el organismo acercó a la reunión con Garavano: “presentamos propuestas para cada tema, de anulación de leyes, de desmilitarización, y creo que el movimiento popular va a tener que construir para cada tema una propuesta, una bandera, porque tenemos que volver a conquistar la simpatía y convencer a millones de argentinos de que se puede vivir mucho mejor en democracia, con respeto a los derechos humanos y no al revés; creo que han convencido a una parte de la gente de que se vive mejor con el dólar que se pueda comprar y dándole palos a negritos, y hay que dar esa batalla. Con esa perspectiva fuimos a esa reunión e iremos a todas las reuniones que nos inviten, nosotros no tenemos miedo de contaminarnos pero tampoco nos callamos y plantamos bandera adonde vamos”.

Capitalismo y Derechos Humanos

“Nosotros estamos convencidísimos, más que nunca y después de la experiencia en América Latina, que el capitalismo es incompatible con los derechos humanos y para nosotros la lucha por los derechos humanos es la lucha por la liberación, otros piensan que no y los respetamos, pero que tengamos distinta opinión sobre estos temas no puede impedir, como viene sucediendo hasta ahora, que nos unamos contra la tortura y el gatillo fácil, contra todo esto que representan ahora estos personajes como Patricia Bullrich, Cristian Ritondo y todos los que están por debajo, muchos de ellos formados por el FBI, la DEA, las escuelas de la CIA, los colombianos, etc.”, agregó Schulman en diálogo con Oral y Público.
De la reunión con Garavano, también participó el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, quien viene de ocupar la misma función en el ámbito porteño: “si dijera que no habló, espero no ofender a nadie, pero creo que dijo ‘Buen día, buenas tardes’, no dijo nada”, aseguró Schulman.
Avruj es un viejo conocido de los organismos que participaron del Instituto Espacio para la Memoria. Respecto a su conducta en aquel puesto y cuál será su modo de actuar en el nuevo cargo, Schulman reflexionó: “creo que la estrategia de Avruj, puedo equivocarme, pero en base a lo que hizo en Ciudad, va a ser una estrategia de ampliar ficticiamente la temática de derechos humanos, de manera tal que los problemas que a nosotros nos interesan, que son los temas relacionados a las garantías constitucionales, los derechos económicos y sociales y de memoria, quedan diluidos en una ampliación de temáticas en donde por ejemplo en los temas de memoria entran todos los temas que tienen que ver con el Holocausto y las temáticas de discapacitados, un montón de otras temáticas que son genuinas, pero imagino que la estrategia va a hacer presentar una política de derechos humanos ‘muy amplia’ en donde los temas que a nosotros nos interesan dejen de ser políticas públicas”.
En este punto, Schulman volvió a reivindicar los derechos humanos como una bandera de lucha del pueblo: “con la Liga vamos a cumplir 78 años de lucha y la mayoría de esos años las políticas de derechos humanos no eran políticas de Estado para nada, eran banderas del movimiento popular y creo que siempre debió ser así más allá de que este gobierno compartiera o no algunas, los derechos humanos es una bandera de lucha del pueblo, nunca puede ser una oficina, un escritorio de un gobierno sea cual sea, los derechos humanos son una bandera de lucha para conquistarlos y veremos qué parte de esa bandera el actual gobierno acepta discutir”.
De todos modos, Schulman aclaró que este punto no es lo que más le preocupa: “lo que tengo en la cabeza es cómo logramos convencer, entusiasmar y conmover a millones de argentinos de que vale la pena jugarse para que no torturen a un chico, que la vida de una niña vale la pena, que no podemos permitir que los traficantes vendan droga a nuestros niños, eso es lo que me mueve el sueño y trato de pensar”, finalizó el secretario general de la LADH dejando en claro los grandes e imprescindibles desafíos que tienen por delante los organismos de derechos humanos.

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