23 ene. 2016

Junto a Víctor Basterra, integrante del equipo del programa Oral y Público, reflexionamos sobre las novedades PRO en derechos humanos. Despidos en dependencias relacionadas con el seguimiento de los juicios, la designación de Claudio Avruj como secretario del área a nivel nacional y sus reuniones con personas que evidencian el retorno de la teoría de los dos demonios fueron algunos de los temas que repasamos con él. Basterra recordó además unas cuantas reuniones que mantuvo con el funcionario mientras existía el IEM y Avruj era el secretario de DD.HH. porteño. También hubo lugar para el recuerdo de Hugo Cañón y dejó espacio para las dudas acerca del accidente en el que perdió la vida. (Por La Retaguardia)

Foto: Basterra declarando en el juicio a las juntas.

La coyuntura

“El asunto está peligrosamente movido”, afirmó Víctor Basterra al inicio de la charla con Fernando Tebele y María Eugenia Otero, durante la emisión de esta semana de La Retaguardia, en referencia a las distintas medidas tomadas por el gobierno de Cambiemos en sus primeras semanas de gestión.
“Discutíamos recién con mi compañera y yo le decía que estos sujetos que están ahora en estos estamentos superestructurales como son los gobiernos nacionales y provinciales, y que tienen la categoría de supuestamente ser centro de algo, pero no lo son ya que son una derecha abierta y recalcitrante, que sorprenden por la potencia con que llevan adelante las medidas que van tomando, desde el despido de trabajadores hasta el encarcelamiento de una luchadora social, por más que pueda tener alguna mancha evidentemente es una luchadora social; la criminalización de la protesta; la represión como sucedió en Cresta Roja y La Plata... es notable y ahora están en el Foro de Davos que hacía años y años que no se iba a ese lugar, el Foro en sí es un rejunte de ricos y poderosos para cagar más al mundo, y estos están ahí acompañando toda esta historia. Si uno mira todo esto es sorprendente, y justamente discutíamos porque yo le decía que me hacían acordar a la dictadura, porque cuando ocurrió la dictadura cívico militar del año ’76 en adelante, uno pensaba que podía ser represiva, peligrosa para el conjunto del pueblo, pero no había dimensión de lo que fue posteriormente. Y estos también, uno calculaba que iban a dar algunos pasos pero los primeros 100 días van a ser terribles. Ahora hay que estar preparado”, reflexionó Basterra.
A pesar del panorama sombrío que describe, el sobreviviente de la ESMA hizo referencia a ciertos puntos que podrían calificarse como positivos: “lo que tiene de ‘bueno’ esto o lo que tiene de resultado estas políticas es que nos junta a todos los afectados, afectan a buena parte de la sociedad, a aquellos que tenemos un poco de sensibilidad social”.

Decenas de miles de despidos y dos demonios

En estas primeras semanas de gobierno, en el ámbito de los derechos humanos se produjeron despidos en programas estatales relacionados con el desarrollo de los juicios por delitos de lesa humanidad, como es el caso del Programa Verdad y Justicia, que sostiene el impulso de estos procesos en todo el país; tampoco está operando el Centro de Asistencia a las Víctimas del Terrorismo de Estado “Fernando Ulloa”, que asiste a los testigos. A su vez, el actual secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, recibió primero a los organismos de derechos humanos y una semana después al Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTyV) nada menos que en el Espacio de Memoria que funciona ahora en el predio de la ESMA.
Esto significa, sin duda, un retorno de la teoría de los dos demonios: “no hay ninguna duda –aseveró Basterra–, la impronta de este gobierno en buena parte de sus integrantes es esa. Primero van a retomar una teoría, por ejemplo la de los dos demonios, y segundo van a decir que dejemos de mirar el pasado, miremos al futuro, para adelante, no revolvamos más, restablezcamos las relaciones entre todos los sectores de la sociedad sin distinción de clases, siempre desde una posición de fuerza; pero no hay ninguna posibilidad de unidad cuando se hacen desde una posición de fuerza, lo que pasa es que estos están acostumbrados a hacerlo porque son todos, casi todos los funcionarios, CEOs, gente que manda, gerentes de grandes empresas, que se van a cargar a buena parte de la sociedad”.
Basterra no solo vivió la teoría de los dos demonios, sobre todo la sufrió y sabe los años que costó derrumbarla para poder contar la historia desde la mirada de quienes fueron las verdaderas víctimas del Terrorismo de Estado: “uno tiene la experiencia de haber vivido situaciones muy penosas, porque incluso desde el mismo campo del que uno forma parte, del campo popular, de los organismos de derechos humanos, uno era mirado con sospecha, y después en el año ’87 las dos leyes, la de punto final y obediencia debida, que garantizaron 20 años de impunidad, para nosotros también fue un baldazo de agua fría, pero la cuestión era no bajar los brazos, seguir yendo a las marchas cada vez más, me acuerdo la del indulto, y tantas marchas que sorprendieron en su momento a un juez español (Baltasar Garzón) que fue el que estableció el principio de la justicia universal, y obligó a buena parte del Poder Judicial en Argentina a empezar a revisar sus concepciones. Uno ya sabía, porque había transitado tantos estrados judiciales, que había jueces que eran tipos sensibles, que tenían una mirada colectiva, eso hizo que se estableciera desde el Poder Judicial un cuestionamiento a las leyes de punto final y obediencia debida y comenzó a trabajarse y de a poco se fueron incorporando más y más sectores del Poder Judicial, y eso dio lugar a una camada de jueces y fiscales, de los que uno se siente orgulloso de ser casi compañeros”.

Las dos caras

Antes de ser designado en la Nación, Claudio Avruj fue secretario de derechos humanos de la Ciudad de Buenos Aires durante muchos años. Fueron varias las veces que se cruzó con Basterra cuando éste ocupaba un cargo en el Consejo Directivo del Instituto Espacio para la Memoria, que llevaba adelante las políticas que tenían que ver con los sitios de memoria en el marco de un ente autárquico con presupuesto de la Ciudad: “me reuní con él más de una vez y me dio la sensación de ser uno de esos clásicos tipos que tienen una especie de doble cara. Una cara amistosa, atenta, amable, y después por detrás comienza a tirar el hilito para romperte el pantalón, pero siempre por atrás la cosa. Es un tipo que siempre da la sensación de que no tiene la posición firme tomada sobre un determinado campo, pero evidentemente la tiene y la desarrolla gradualmente”, recordó Basterra.
Respecto a la teoría de los dos demonios, afirmó que no tiene en claro si Avruj mantiene esta postura “en esos términos de blanco y negro, pero es un tipo que transita, como buen burócrata, tal como uno podría llamarlo, dentro de determinados ámbitos, y se mueve en esos lugares. Con la causa AMIA también se generaron distintas organizaciones, está (Sergio) Burstein, (Laura) Ginzberg y (Jorge) Elbaum, son todos tipos diferentes pero con una concepción muy firme de defender una causa para investigar lo que sucedió en la AMIA, en cambio Avruj siempre estuvo en una nebulosa y después accedió al cargo en la Ciudad de Buenos Aires, también con una especie de nebulosa y ahora también está en lo mismo, recibe a unos y otros, él está siempre como en el medio y recibe a todos, y en estos espacios hay que tomar una determinación, no se puede ser neutral, no se puede aceptar a un luchador social como un delincuente subversivo, terrorista, ubicándolo en esa posición y a un genocida hijo de puta que realmente secuestró, torturó y desapareció compañeros, en el mismo lugar; es imposible eso, la historia lo establece así, pero no porque uno lo diga, cuando uno analiza la historia así lo establece, esto es así”, agregó.

El 24 de marzo

Hacia el final de la charla, desde La Retaguardia le consultamos a Víctor Basterra cómo se imaginaba el próximo 24 de marzo, a 40 años del golpe de Estado y a 10 de la desaparición de Jorge Julio López: “es complejo para nosotros los activistas, los que hemos peleado siempre... lo convertiremos en un día de lucha, cosa que antes se fue estableciendo como una fecha de realizaciones, y ahora hay que pelear de nuevo. Es una situación que nos pone en un brete jodido porque además estamos muy veteranos algunos, pero tenemos mucha fuerza. El sábado nos reunimos con un grupo de compañeros y hace 10 días nos reunimos con otro grupo de compañeros y hay mucha fortaleza para enfrentar toda esta serie de cosas, así que será un día de lucha, de pelea, de recordaciones con contundencia y veremos cómo se desarrolla, pero es lamentable que se va perdiendo de a poco lo que se había ganado y se había dado lugar a muchos de los reclamos que eran nuestros, eran derechos ganados”.

La muerte de Cañón y algunas dudas

A principios de año falleció en un accidente de tránsito en la ruta provincial 51, cerca de la localidad de Olavarría. el ex fiscal federal de Bahía Blanca y ex integrante de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón. Basterra aseguró que su partida le provocó un “desgarramiento muy grande” y agregó: “encima cuando estas cosas se dan de esta forma, siempre te queda una sensación de oscuridad, medio sospechosa de muerte accidental, además hace unos meses nosotros casi estuvimos sometidos a una situación muy particular viniendo de 9 de julio, que casi nos hacemos pomada y a uno le queda una sensación desagradable, además era un tipo muy entrañable, muy querido, un amigo”.
Nos despedimos de Víctor Basterra hasta la primera semana de febrero. El jueves 4 daremos inicio a un nuevo año de Oral y Público, el programa sobre los juicios que comenzó en 2010 y que en el 2016 tendrá sin dudas una temporada especial.

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