31 ene. 2016

Dialogamos con Ezequiel Pagliano, vecino del complejo de torres ubicado en La Rioja al 1800 del barrio porteño de Parque Patricios. Los vecinos están preocupados por la construcción de cocheras subterráneas en un depósito que pertenecía al Banco Ciudad, que generó temblores y rotura de vidrios en las viviendas.(Por La Retaguardia)

“Esas cocheras fueron del Banco Ciudad desde el año ’70, allí funcionaban los depósitos judiciales y los suministros, resmas de papel y demás, que utilizaba el Banco. Ese lugar se vendió a no sabemos quién todavía, si es un grupo o una persona física, pero el tema es que esta gente lo compró por una suma irrisoria de 200 mil dólares y estamos hablando de una manzana y tres pisos subterráneos, el equivalente a un estacionamiento en un shopping de tres pisos, miles de metros cuadrados en el famoso Parque Patricios que es el Polo Industrial tal como lo llama el presidente”, expresó Ezequiel Pagliano al inicio de la charla con La Retaguardia.
Pagliano es vecino de una de las 7 torres de 18 pisos que conforman el complejo de La Rioja al 1800; además es trabajador del Banco Ciudad.
“No hay papeles, no se sabe nada más excepto que vino una persona que aparentemente bajó de un BMW con malos modales, yo no estaba pero me contaron los vecinos, y en realidad lo que sucedió fue el hecho de querer construir o hacer unas refacciones en un lugar que no está habilitado, ya que incluso está inundado. Al hacer estas perforaciones se generaron vibraciones en el edificio. Es un complejo de 7 torres y se rompieron algunos vidrios, realmente pensamos que era un sismo”, describió Pagliano.
La situación fue denunciada y se acercó al lugar personal de Defensa Civil que clausuró la obra: “esto se tomó como una burla porque rompieron la faja e ingresaron igual, lo hicieron en tres oportunidades. Actualmente hay policía allí, pero el misterio es saber quién es la persona o las personas que compraron esto, dejando al Banco Ciudad por otro lado sin depósito. Yo soy empleado del Banco, que tuvo que alquilar un depósito en otro lado, porque este lugar lo estaban usando y las excusas fueron que por ahí había que invertir mucho, pero se estaba utilizando normalmente. Es como vender tu casa por 2 pesos e ir alquilar otra casa, teniendo la tuya propia”, señaló el vecino.
Pagliano explicó que el detonante para los habitantes del complejo de torres fue un informe elaborado por el propio gobierno porteño en el que se hablaba del deterioro generado durante la obra de una columna maestra de las que sostienen el edificio: “fue deteriorada al punto tal de tener casi que apuntalarla y evacuar el edificio, esas fueron las palabras textuales de gente de Defensa Civil, y la verdad que es bastante alarmante. Lo que pasa es que no dan una respuesta, porque al ya estar el tema en la Fiscalía no dan una respuesta más concreta, no hay ningún papel, incluso hoy estaba la gente de los medios y no pudieron tomar una imagen donde haya una faja de clausura, no hay un papel en el que figure esto por escrito. Igual no me sorprende porque esa es la forma de gobernar que lamentablemente estamos viviendo, todo es de la forma que quiere el macrismo”, agregó.
Actualmente la información oficial es que el lugar está clausurado y no hay entrada de autos, sin embargo aún quedan algunos estacionados dentro: “son de vecinos que estacionaban allí porque hace unos meses instalaron sobre La Rioja una bicisenda por la mano izquierda entonces se vieron en la obligación de estacionar en este garaje”, expresó Pagliano.
Para quien lo mire, lo sucedido en La Rioja al 1800 parece un gran negocio pensado con anterioridad. Hace 1 o 2 años se compró esta espacio subterráneo a un precio muy barato, a los 6 o 7 meses se instaló una bicisenda que impide estacionar en una de las manos, lo que lleva a que los vecinos estacionen sus vehículos en este estacionamiento: “esto fue conduciendo a los autos hacia abajo, hacia el embudo”, graficó Pagliano.
“Lo loco además es que si vos guardabas tu coche ahí, y yo tuve posibilidad de hacerlo, ahora no porque está clausurado y con personal policial adentro, pero nadie te daba un ticket, una factura, ni un número de CUIT, nada. Con lo cual si uno se quisiera enterar quién compró o quién es el dueño, no hay forma, es totalmente ilegal. Además están provocando un daño que podría ser una tragedia porque estos edificios tienen 18 pisos y estamos hablando de 7 torres, un complejo que está encadenado en el cuarto y en el décimo piso, con lo cual son 500 viviendas, estamos hablando de 2000, 2500 personas que si se llega a derrumbar esto no sé quién va a responder. Si se puede evitar, no es un accidente, y no sé qué están haciendo acá para poder evitarlo”, finalizó Ezequiel Pagliano.

Sin dudas, los hechos dan cuenta de un negocio muy bien preparado y amparado generalmente por amigos del poder. De todos modos, la preocupación y ocupación de los vecinos de La Rioja al 1800 lograron, hasta el momento, la suspensión de las obras en las playas subterráneas.

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