7 ene. 2016

A casi cuatro años de la tragedia de Once, ocurrida el 22 de febrero de 2012, los familiares de las 52 víctimas y los sobrevivientes del fatídico choque del tren Sarmiento llegaron al día de la sentencia. El 29 de diciembre pasado fueron condenados 21 de los 28 procesados, todos funcionarios y empresarios excepto Marcos Córdoba, el motorman. María Luján Rey es mamá de Lucas, una de las víctimas fatales y, además, un joven que fue hallado muerto en el tren casi dos días después del accidente. En comunicación con Alfredo Grande e Irene Antinori durante Sueños Posibles, por Radio La Retaguardia, Rey analizó todos los pormenores de la decisión del Tribunal. (Por La Retaguardia)

Foto de M.A.F.I.A

“Es un fallo histórico, que es lo que esperábamos; estamos muy orgullosos de lo que hemos logrado. Hemos demostrado que se puede enjuiciar y condenar a funcionarios por más cercanía al poder que tengan. Celebramos esta instancia y esperamos el momento de las apelaciones que seguramente vendrán por parte de los imputados y también por parte nuestra”, expresó Rey, junto con el deseo de que se repitan estos procedimientos dentro del poder judicial: “Cuando iniciamos esta lucha a final de 2012 escuchábamos por parte de muchos sectores de la sociedad que nos acompañaba un descreimiento de que se iba a hacer justicia. Había una sensación de que acá nunca nadie era condenado y mucho menos siendo funcionario”. Par Rey, ese paradigma se pudo revertir y eso “es ejemplo de lo que puede y debe ser y de lo que ahora en más exigiremos en cada oportunidad que sea necesario. Justicia independiente, basta de impunidad, juicio a los corruptos. Nosotros sentimos un grato acompañamiento de la sociedad, del ciudadano de a pie”.
Rey atribuyó el acompañamiento, en parte, a la empatía generada con la sociedad entera por ser una tragedia que pudo haberle sucedido a cualquiera. “Entre nuestros acompañantes en esta lucha y en este largo proceso, hemos tenido a referentes importantísimos a nivel cultural, político, social, y eso nos llenó de orgullo. Sin duda, sin saber que teníamos una sociedad atrás exigiendo justicia junto a nosotros, no hubiéramos podido llegar aquí”. Contó, además, que sí sufrieron abandono por parte de los organismos del Estado: “Deberían haber brindado una asistencia integral a cada una de las víctimas. Hemos sentido cada intento por parte del gobierno que ya no está de ensuciar nuestra lucha, nuestro reclamo, pero del ciudadano de a pie, del laburante, del que todos los días tiene que pelear para salir adelante, de ese hemos sentido el acompañamiento en todo este tiempo y desde los rincones más lejanos del país”.
Rey mencionó a algunos de los referentes que acompañaron la lucha de los familiares: “Juan Carr, (Juan José) Campanella, las Madres de Plaza de Mayo de Línea Fundadora, Nora Cortiñas, Elia Espen, referentes que nos llenan de orgullo. También están presentes familiares de víctimas de otras tragedias previsibles como la de Cromañón, los inundados de La Plata. Nuestra lucha siempre fue la de muchos más que estuvieron detrás de las familias”.
“El hecho de que la sociedad se haya ido corriendo del reclamo en otros casos como Cromañón creo que tiene que ver un poco con los tiempos. Pensemos que los tiempos judiciales en esa tragedia fueron larguísimos y también quizás la empatía de las personas”, analizó sobre la falta de acompañamiento en algunas causas. “Nosotros también sufrimos que por momentos en un proceso tan largo deja de ser noticia y pareciera que la gente se olvida, pero ahí estuvo el trabajo de estar siempre haciendo memoria, de tener presente la lucha en cada lugar que se pudo y seguramente los tiempos son muy importantes”, dijo. Rey destacó el momento de la causa en que se encuentran ahora: “Este próximo mes de febrero cumplimos 4 años y ya tenemos a los condenados. En otros casos ha demorado muchísimo más y el no estar en los medios hace que la gente se vaya olvidando o vaya pasando a otras noticias que ocupan el lugar”.
Para Rey, la condena debe ser un antes y un después: “Tenemos que dejar de quedarnos en la resignación y en la naturalización de la corrupción y la impunidad y entender que los corruptos tienen que ser encarcelados, los funcionarios no tienen por qué gozar de impunidad”, expresó con ímpetu. “La justicia, poniendo voluntad, y si los querellantes no claudican en sus luchas, si la sociedad entera exige que cada uno cumpla con su rol, todos aportamos a un país mejor. Se puede: nosotros, un grupo de familiares dolientes, pudimos llevar al banquillo de los acusados a funcionarios de un gobierno en ejercicio, a empresarios amigos del poder, y han sido condenados”. Rey aclaró que aún falta por los procesados que fueron absueltos, por la sentencia firme y la cárcel efectiva: “Vamos a seguir luchando, pero este fallo tiene que devolvernos esa confianza perdida y renovar el compromiso. No es lo mismo cuando nos quedamos en casa llorando la suerte o lamentando vivir en un país donde los corruptos ocupen la función pública, que cuando salimos a denunciar, a pelear y cuando quisimos que los delincuentes estén en la cárcel. No es lo mismo y se puede vivir en un país mejor”, aseguró.

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