22 feb. 2016

En el cine Gaumont se proyectan todos los días dos funciones de la película Antonio Puigjané, el piru (un franciscano a contrapelo). El documental realizado por Fabio Marcelo Zurita, relata la historia del Fray Antonio, como es conocido, que fue, además de sacerdote, militante social y político del Movimiento Todos por la Patria, compañero de la primera hora de las Madres de Plaza de Mayo y preso político acusado de formar parte del ataque al regimiento de La Tablada. Zurita visitó La Retaguardia. (Por La Retaguardia)

Primer acercamiento

“Yo había leído, en la revista humor, una entrevista de Mona Moncalvillo a Antonio. Como les pasa a muchos, me quedé sorprendido con lo que hizo, su lucidez, haber acompañado a las Madres en el momento en que era tan peligroso acercárseles. Participó de las rondas. Después padeció 20 años de prisión con un bombardeo enorme de los medios”, explicó Zurita sobre sus primeras noticias sobre Puigjané. “Así quise saber quién era esa persona, que en 5 años transformó tanto la imagen que tenía de él, y quise conocerlo. Mientras él estaba en prisión yo le hice una entrevista a Osvaldo Bayer en su casa y me habló de que visitaba a los presos de La Tablada y después me hizo todo el camino para entrar a la cárcel. Cuando fui no llegué a conocer a Antonio porque ya había cumplido 70 años y 10 de prisión y le dieron por el resto domiciliaria”, relató, y finalmente detalló el encuentro: “Fui a la Iglesia Gowland y me recibió muy bien. Al poco tiempo lo entrevisté con una cámara muy básica, uno de los encuentros en los que se lo ve en la peli. Allí dice que se alegró cuando le dieron 20 años porque toda la gente iba a salir a protestar”. Puigjané comprendió, con el paso del tiempo, que si le daban 40 hubiera sido lo mismo: no pasaba nada. “Me pregunto cómo sería Antonio en esta época en prisión. Me parece que estamos un poquitito más preparados que en ese entonces, que veníamos de levantamientos, persecución y mucho miedo”, reflexionó Zurita.

Por qué lo silenciaron

Según el documentalista, los años de Puigjané en la cárcel fueron fundamentales para muchos presos. “Comenzó ahí su trabajo como sacerdote también. Él, oprimido, y con la prohibición de dar misa, era a quien aguantaban los compañeros del Movimiento Todos por la Patria (MTP) para que no la pasara mucho peor y para tener visibilidad. Antonio recibía cartas de todo el mundo, sobre todo cuando fue declarado preso de conciencia por Amnesty, preso por su pensamiento y ninguna otra causa, en democracia”. La Iglesia, denunció Zurita, “le dio la espalda y el castigo. Lo mataron de otra manera. Lo silenciaron. Él, sin embargo, continúa. Creo que el Tribunal que lo condenó buscaba que él tuviera un comportamiento con sus compañeros parecido a la traición: o iba a la cárcel sosteniendo sus vínculos o se despegaba y quedaba en libertad”.

¿Cómo se hace un documental?

“Con el desarrollo de esta película comprendí que en el cine son los tiempos los que definen y aprendí a adaptarme. Yo tengo muchos proyectos que llevan más de 10 años esperando y no los abandono. Creo que, a pesar de que fue un proceso larguísimo, este es realmente un gran momento para el estreno”, Zurita se refiere al momento político: “Dimos toda la vuelta y volvimos al mismo lugar: fue preso del neoliberalismo y lo mantuvo encerrado y desoyendo todos los pedidos internacionales de libertad, prometiendo que era un amigo de todos los argentinos y que Antonio Puigjané salía en libertad ese año y nunca salió. Estamos casi envueltos en un mismo proceso en el país, por desgracia. Traté, en estos 15 años, de meterme en su pensamiento, y una de las cosas que tanto amó fue a las Madres”. Puigjané sostiene que “nació después de haberlas conocido, que abrió los ojos. Aún siendo que tenía una vida muy intensa antes de eso. Por eso me pareció importante empezar y terminar el documental con las Madres”.

La opinión de Fray Antonio acerca de la peli

Puigjané fue consultado por periodistas de Canal 7 en una actividad en la que se vería la película: “Le preguntaron qué le pareció y él respondió 'todavía no la vi'. Ellos, parecía, se querían ir, entonces le volvían a preguntar, y yo esperaba que él dijera 'confío en que va a estar bien', pero estaba cerrado en decir 'no la vi, tengo que verla' y eso me generó una presión enorme ¿Y si no le gusta? Semejante esfuerzo, trabajo, no tiene sentido. Le tiene que gustar a él, porque es una película que no busca el contrapunto sino que acompaña”. Zurita retrató el momento posterior, cuando el film ya se había reproducido: “Se quedó un rato largo en silencio y era porque estaba muy emocionado y le había gustado mucho. Hay muchas cosas de la película que no se ven pero están registradas en mi memoria. Entrevistas o cosas con militares o jueces que no quisieron entrevistarse con cámara pero sí me hablaron abiertamente y si uno pudiera proyectar todo eso sería una flor de película”.
Zurita contó que también está trabajando, para documentar, en la vida de Osvaldo Bayer, “pero lo tengo abandonado. Me he juntado con la hija, Ana Bayer, que filmó muchas cosas en Alemania, del muro, de su familia, y habíamos pensado en juntar las dos historias, mi archivo de acá y su archivo de allá”, dijo, y adelantó otro de sus trabajos en suspenso: “Hay un guión, también, llamado Colombia, una historia de amor, que quedó ahí hace ya más de 10 años. Las presento, les achico cosas para que el presupuesto cierre, pero siguen esperando”.

Las citas y las primeras críticas

El documental fue estrenado el jueves 18 en el Gaumont. También fue proyectada en La Rioja, ya que Fray Antonio trabajó con Angelelli, estuvo en Anillaco y fue expulsado por el entonces gobernador, Carlos Menem. “Si bien se sostiene en el tiempo en función de la convocatoria que genere, los cines en los que se reproduce tienen un tope muchísimo más accesible que una sala comercial. Ya me anticiparon que iba a estar dos semanas, seguro. Hay muchas personas interesadas que llaman”, contó Zurita. Las funciones son en Rivadavia 1635 a las 15.45 y 20.10 todos los días durante, al menos, dos semanas.
Lucila Maraga, ex presa política y militante por los juicios por crímenes de Lesa Humanidad en La Rioja, recordó a Puigjané y opinó acerca del documental, en diálogo con Oral y Público, por La Retaguardia: “Estuvo acá en La Rioja durante muchos años en la época de Angelelli, eso se relata en el documental. Allí se cuenta toda su experiencia vivida aquí y todo lo que es su participación social y política luego de irse de acá y lo que tuvo que sufrir con su detención y su pensamiento de hoy”. Para Maraga, se trata de una persona “para reivindicar. Estos capuchinos han cumplido un rol muy importante y, por ahí, han pasado desapercibidos. Si han pasado por algún episodio histórico como La Tablada, además, seguro tienen algún calificativo extra que los desprestigia”, consideró.

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