23 mar. 2016

A pocos días de cumplirse el 40 aniversario del golpe genocida, Alfredo Grande e Irene Antinori dialogaron con Pablo Pimentel, referente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza, en el programa Sueños Posibles, que se emite por Radio La Retaguardia. Sus recuerdos del 24 de marzo de 1976, la importancia de marchar este jueves, las deudas de la democracia a la que calificó como “preadolescente” y la necesidad de construir un contrapoder popular fueron algunos de los temas de la charla. (Por La Retaguardia)


El 24 de marzo de 1976

“Estaba caminando por la calle Florida, era muy temprano, 8.30, 9 de la mañana, iba a una oficinita que mi viejo tenía en la vieja Galería Güemes, y en el puesto de diarios que está sobre Florida y Bartolomé Mitre veo el título ‘Junta Militar se hace cargo del gobierno nacional. Comienza el gobierno de la Reorganización Nacional’. Me acuerdo que después nos juntamos con mi viejo y me puso al tanto de cómo venía el tema”, así relató Pablo Pimentel su primer recuerdo relacionado con el comienzo de la última dictadura cívico militar.
Su viejo era Eduardo Pimentel, cofundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, cuya sede en La Matanza integra Pablo. Alfredo Grande, para quien Eduardo fue una de las pocas personas que influyó muchísimo en su vida, le consultó a Pablo qué le decía respecto al golpe: “me acuerdo que él estaba muy preocupado, inclusive yo había estado en reuniones previas a la organización de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos que se hacían en la primera iglesia metodista, que está en Avenida Corrientes al 600, y había estado acompañándolo junto con hombres y mujeres de distintos partidos de izquierda y de sindicatos organizando a la APDH, y advirtiendo que la triple A venía haciendo estragos y que era necesario constituir un organismo más para que se sume a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre que junto al Serpaj eran en ese momento los únicos 2 organismos que estaban. Ellos venían advirtiendo la desaparición de personas, había gente que ya se había acercado a denunciar y a presentar habeas corpus que por supuesto eran rechazados. Yo tenía 19 años y mi viejo me dijo ‘yo no les voy a coartar la libertad, lo que les pido es que a partir de ahora a cualquier lado que vayan me digan dónde van a estar’. Estamos hablando del año ’76, que si alguno tenía teléfono de línea en la casa era porque era un privilegiado, no había forma de comunicarse, y en esos momentos quienes estábamos en plena edad de salir a bailar y demás era un problema. Así que yo recuerdo esa charla con él primero respecto a la visión política y después también como padre, las recomendaciones que me hacía”.

El 24 de marzo de 2016

Al ser consultado acerca de cuál eran sus pensamientos y reflexiones de cara al 40 aniversario del golpe genocida, Pimentel afirmó: “creo que el mejor homenaje que le podemos hacer a los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, a los miles y miles que tuvieron que cambiar su vida porque se tuvieron que exiliar, a los nietos que todavía no han sido recuperados, es salir a la calle a un grito, aunque sea en distintos horarios de marcha en todo el país, de fuerte reaseguro de que todas las ideas que los compañeros tenían para cambiar un país, para hacerlo totalmente diferente a lo que viene siendo en estos 32 años de democracia, con los más y con los menos, con lo progresista o cuasi progresista, hay un montón de gente con la voluntad de seguirlo y se lo vamos a estar marcando permanentemente a quien esté frente al gobierno, sobre todo con este que viene a restaurar las ideas de Martínez de Hoz, que empezó la dictadura militar justamente con ese proceso de entrega, donde se endeudó para no hacer absolutamente nada con la industria, donde se generó cantidad de desocupados y la deuda creció de 5.000 millones a 35 mil millones para cuando asume Raúl Alfonsín. Con este acuerdo perverso con estos buitres, este señor Macri está reeditando de alguna manera el incremento de la deuda del país, donde va a hipotecar nuevamente a 4 generaciones más”.
En este sentido, pidió no tomar al 24 de marzo como un feriado argentino con asado y fútbol: “la verdad que no estoy de acuerdo con el feriado, creo que ese día hay que llamar a la reflexión y marchar, y el que no marcha estar en su fábrica, en la universidad, en el lugar que sea haciendo un acto de reflexión y memoria, porque sino el día de mañana cuando pasen 30 años más va a ser un feriado y cuando pregunten qué pasó dirán ‘hubo un golpe, qué se yo’, como por ahí tomamos el 25 de mayo o el 9 de julio. Creo que hay que poner a discutir nuevamente las organizaciones y llevar al Parlamento que el 24 debe ser un día de memoria y de reflexión donde se discutan por ejemplo todas las violaciones que se vienen cometiendo en democracia. Recordar que en estos 32 años de democracia tenemos a 200 chicos que las distintas policías han hecho desaparecer perversamente, más de 4000 chicos han sido aniquilados por el gatillo fácil y el armado de causas, la cantidad de mujeres que mueren todos los años por femicidios y la locura violenta de este machismo perverso, me parece que todos los días pero el 24 particularmente tiene que ser un día que refleje justamente los derechos que se violan en esta democracia que todavía está en pañales, o en una preadolescencia que para madurar le falta mucho”.
Por este motivo, Pimentel consideró que este 24 se debe salir contundentemente a la calle a plantear las barbaridades que está llevando adelante el gobierno de Mauricio Macri: “está echando a tanta gente, tienen que parar con esta ola de despidos, tienen que ser reincorporados. Y debemos denunciar fuertemente que con esta política económica el gobierno nos va a llevar nuevamente a lo que vivimos en el’76, fábricas enteras en San Justo, mi territorio, desoladas, abandonadas por toda esta política de importación que ahora va a empezar nuevamente. Las consignas por supuesto tienen que ser de juicio y castigo a todos los genocidas, aparición de los nietos que faltan, pero también todas estas violaciones que se están haciendo, el esclarecimiento de todos los casos de desaparición, lo que sucedió con Luciano Arruga, con Gabriel Blanco que estamos en pleno juicio. Las olas que vienen no son justamente en pro de los derechos humanos, viene bastante negativa la cosa, creo que este 24 tiene que ser contundente, masivo, y que todos marchemos, juntos pero no revueltos. Esto es algo que dice Norita Cortiñas, marchemos todos juntos pero no revueltos, cada uno con sus diferencias pero me parece que es hora de hacer una síntesis en Argentina respecto a por qué nos fue como nos fue en estas elecciones, porque si bien el otro no era lo mejor, ganó lo peor y ahora más de uno se está cuestionando”.
“Creo que no hubo una autocrítica de las organizaciones populares de fines de los ’60 y ’70 como sí tuvieron los hermanos uruguayos –continuó Pimentel–, y hay también un divorcio entre la intelectualidad de la izquierda con la realidad de todo el pueblo, lo que es la masa, los hermanos que viven en los lugares más marginales, hay una distancia, los partidos de izquierda también la tienen, y los lugares que salieron un poco más de ese encierro intelectual obtuvieron un 11, 12% de votos como ocurrió en Salta o Mendoza. Creo que el hecho de no haber hecho la autocrítica en su momento también llevó a que se dispersen todos estos grupos, y que después pasen a conformar parte de los partidos del sistema, creo que ese fue el mayor error. Cuadros maravillosos que hubo fueron abandonados o dejados, se quebraron, y me parece que si nos ponemos a hablar con muchos de nuestra generación nos damos cuenta que es una deuda que nosotros tenemos también para con nuestro país de empezar a juntarnos y debatir seriamente qué modelo querían nuestros compañeros, qué modelo garantizaría una dignidad igualitaria, una justicia justa, qué estrategia tendríamos para este modelo de país y en todo caso después discutir qué herramientas se necesitan para llevar adelante el proyecto y la estrategia. Creo que esto no se ha dado, por un lado, por la coyuntura que hay que atender permanentemente como bomberos casos muy jorobados, y después porque los intelectuales han producido un divorcio entre quienes tienen que discutir en qué condiciones se quiere vivir y estar respondiendo a cuestiones de la coyuntura en las distintas gestiones que ha habido en esta democracia que por más que tenga 32 años, porque se supone que un hombre o una mujer a los 32 años se está acercando a la madurez, está en una pre-adolescencia en términos de persona y de irresponsabilidades, porque se han cometido errores muy graves y quién lo paga son los más pobres, y entre ellos los pibes que justamente tienen que padecer el brazo armado de este sistema que con políticas regresivas en lo económico cierran con un fuerte control social y son justamente esos fuegos los que los organismos de derechos humanos, los que estamos en el territorio, tenemos que andar apagando como podemos”.

Por los próximos 24 de marzo

En el marco de la charla con Alfredo Grande e Irene Antinori, Pablo Pimentel se refirió a la necesidad de construir un contrapoder popular: “siempre digo que al aparato nefasto, al poder nefasto, mafioso e inescrupuloso hay que armarle contrapoder popular, transparente, horizontal y dejarlos en evidencia de toda estas barbaridades y ahí empezás a cambiar un poquito la relación de fuerzas. El actual gobierno realmente es desastroso, si bien el anterior no era lo ideal, por eso hay que construir el ideal y para mí eso está pendiente. Y en ese ideal de país tenemos que jugar todos los que tenemos una vocación social política sin ningún interés particular más que el general del bienestar y el respeto integral de los derechos humanos de todos, ahí seguramente estaremos evitando que surjan más pibes víctimas de este tipo de gobiernos, pero es el desafío que creo nos queda por delante. Hay que armar esos espacios, hay que seguir profundizando en esa búsqueda, no solo un día al año, por ahí habría que empezar a juntarse una vez por mes y charlarlo”.
“La gente dice que quiere un país distinto, y quienes por ahí tenemos esa idea tenemos que acompañar en la búsqueda del armado de ese proyecto. Hay infinidad de pibes en la APDH y de otros lugares que me lo han planteado muchas veces y creo que en algún momento hay que sentarse, laburarlo, hay gente que lo está haciendo, hacer una síntesis rápida de redes, está pasando en algunos lugares de Europa como España, Portugal, Grecia. Me parece que acá hay que hacerlo, pero desde una mirada no de aparato sino de movimientos, de gente que el único interés que la mueve es que este mundo tiene que ser para todos por igual y no para algunos en particular”, cerró el referente de la APDH-La Matanza el diálogo con Sueños Posibles.

0 comentarios:

Publicar un comentario