4 mar. 2016

En su programa Sueños Posibles, que se emite por Radio La Retaguardia, Alfredo Grande e Irene Antinori dialogaron el pasado lunes con el periodista y escritor venezolano sobre el triunfo parlamentario de la oposición en su país, el gobierno de Mauricio Macri en Argentina y el “NO” a una nueva reelección de Evo Morales en Bolivia. También repasaron la actualidad en Brasil y el futuro de Rafael Correa en Ecuador. (Por La Retaguardia)


“Necesitan que cambie lo que cambió en América Latina en los últimos 17 años, que se dé vuelta, que cambie en sentido opuesto, que regrese, que se revierta; el asunto es si lo pueden lograr. La tendencia es que lo están logrando poco a poco en algunos lugares de manera mediada o relativa, pero no veo todavía un cambio absoluto, general o completo, sí han ganado Argentina toda, por muy pocos votos, pero no importa la poca cantidad de diferencia de voto para el poder, sí importa para medir la tendencia. Pero en Venezuela solo ganaron el parlamento y en Bolivia un referéndum”, expresó Guerrero respecto a las intenciones en común entre el Departamento de Estado de Estados Unidos y las tendencias de derecha de América Latina.
“Un intelectual de ellos, de la derecha, de los defensores de Mauricio Macri en América Latina y España, escribió hace unos días un artículo advirtiéndole a su propio pollo de derecha que no se entusiasme que los cambios porque aún han sido muy pocos, o sea que están comprometidos a que sean muchos más y es importante entender el mensaje de este hombre. Eso explica por qué Macri fue directo al Mercosur contra Venezuela, están preparando la salida de Nicolás Maduro por un referéndum y la salida de Evo Morales por otras vías. Este es el cambio, ellos necesitan urgentemente en América Latina lograr lo que lograron en Argentina, no importa si es por pocos votos, porque saben que tener el poder es la gran palanca transformadora para aplastar a la gente o adormecerla o las dos cosas, controlarla, contenerla y aplicar las políticas, ese es el peligro”, agregó el periodista venezolano.
En este punto, Guerrero hizo una diferenciación entre la derecha en su país y la de, por ejemplo, Argentina: “la derecha venezolana es derecha completa, en Argentina hasta hace unos meses uno hablaba de derecha y tenía que decir de qué derecha hablaba porque en el gobierno también había una derecha; entonces había una derecha explícita y otra implícita, pero en Venezuela la derecha es derecha, es la burguesía y sus partidos políticos. En tanto, la izquierda está en el gobierno con su organización, movimientos y partidos. Esto significa que, durante todos los gobiernos de Hugo Chávez y los 2 años y medio de gobierno de Maduro, la derecha, sus partidos y organizaciones, han matado mucha gente. En vez de ser el gobierno, teniendo el recurso de las armas y el monopolio, el que mata, persigue y asesina, allá lo ha hecho la derecha con sus organizaciones. Ahora, la oposición que ganó la mayoría parlamentaria posee la capacidad legislativa de decretar, y lo acaba de hacer hace unos días, una medida de amnistía, que puede liberar a una cantidad de asesinos o de políticos que cometieron crímenes sociales, políticos, que están presos por eso”.
En este sentido, Guerrero aseguró que se trata de una batalla perdida por el gobierno venezolano en cuanto a la vida mediática mundial; “si se define bien la enfermedad se puede intentar curarla mejor, pero si no dices que estás derrotado en eso, porque en el mundo al que le interesa el saber de América Latina y de Venezuela se cree firmemente que a los 43 muertos del año 2014, durante la insurrección de Leopoldo López, los mató el gobierno, ellos han logrado convencer a la opinión pública mundial que el gobierno es el causante de la muerte. Ellos no crean realidades, las usan, los muertos estaban y ellos le dieron la vuelta a la causal. Esto es algo gravísimo porque si por la amnistía se libera a Leopoldo López, Antonio Ledesma y otros dirigentes de la insurrección violenta de 2014, es como el punto final en Argentina. No son dictadores, pero hacen lo mismo, entonces Maduro en una reacción bastante positiva sobre ese tema dio argumentos bastante correctos, pero vamos a ver si las condiciones sociales y políticas del gobierno y la Corte Suprema impiden la amnistía, porque si no puede ocurrir una reacción social contra eso, o sea que los movimientos y víctimas salgan contra eso, y entonces va a haber un problema de orden público muy serio”.

Los errores de los gobiernos progresistas

“Los gobiernos progresistas, sin quererlo, muchas veces en forma involuntaria, otras veces por la suma de impericia, idiotez, todo eso sumado en partes desiguales, sirven y abren el camino a la vuelta de la derecha”, aseveró Modesto Guerrero.
Para el periodista venezolano lo que no se hace bien en política le abre camino y le facilita la tarea al enemigo: “esta lógica de la política que es la lógica del ajedrez no la entienden los dirigentes de estos gobiernos porque están educados en la inspiración ideológica, el formateo socialdemócrata que es una cosa más compleja, porque ese formateo hace 100 años lo que inventó es que se puede gobernar y acostarse con el enemigo y no amanecer cagado, pero está demostrado que el que se acuesta con el enemigo amanece mal, y ellos creen que pueden gobernar con los enemigos. Menos Chávez y Evo Morales, todos prometieron y todos apostaron a una solución con la burguesía, Chávez y Morales cometieron otro error distinto, pero no el de apostar a la burguesía, escogieron el sujeto histórico equivocado para hacer lo que proclamaban que era un cambio social. Yo les creo cuando dicen que quieren cambiar la miseria, la pobreza, porque no creo que sean tan cínicos para decir una cosa así, pero creo que en su cabeza está acerado el pensamiento de que esto se puede hacer con el enemigo, pero lo sorprendente es que 100 años después no hayan aprendido esa lección, o no hayan comprendido que la mayoría de las derrotas verificadas del Siglo XX son producidas o coproducidas por los mismos autores del cambio social, así fue el peronismo en el ’55 pero así fue (Salvador) Allende en el ’73 (en Chile), porque un tipo que huye y deja un proceso que podría hasta ganarlo, porque tenía todas para ganarlo menos la convicción de ganarlo, entregó un proceso sin querer entregarlo, y Allende por incomprensión e idiotez política absoluta, no personal, ni moral, entregó un proceso dándose un tiro. Lo mismo hizo Getulio Vargas 30 años antes en Brasil. Es una tragedia o un drama de la política, de la resistencia, porque todos ellos incluido Perón han hecho resistencia, pero tienen en la cabeza muchos conceptos equivocados principalmente aquel según el cual las relaciones de fuerza no se pueden cambiar”.
En este marco, Guerrero señaló que se debe aprender de Chávez quien sí apostaba a modificar estas relaciones de fuerza: “cuando a él le decían que tal cosa no se podía, por ejemplo lo del ALCA, esa es una historia secreta, Néstor (Kirchner) y Lula (da Silva) le dijeron en febrero de 2005 que era muy difícil lograr lo que se proponía él y montar un ALBA a partir de la derrota del ALCA y empezaron a darle los argumentos que son reales, Chávez les dijo que si esa era la relación de fuerzas había que cambiarla, lo mismo le dijeron respecto al gasoducto, al Banco del Sur, Telesur. Igualmente, 25 proyectos quedaron en el camino de la gran transformación de América del Sur porque siempre el argumento fue que no había relaciones de fuerza, y él palanqueaba al movimiento social en el caso de Venezuela para cambiarlas y así lo hicimos, pero eso no se quiso replicar en otros lugares de América Latina. Y el resultado es este, hay que mirar los gobiernos de Lula y Dilma (Rousseff), ellos hicieron cosas maravillosas como sacar a millones de personas de la miseria, del trabajo magro y convertirlos en clase asalariada alta, pero con un costo altísimo porque destruyeron la ley laboral que tenía ese país que garantizaba el trabajo en blanco, eso en Brasil fue destruido, la tercerización en Brasil se multiplicó en forma exponencial. Esa precarización significó una destrucción de la capacidad de la clase obrera para defenderse. En el inicio del segundo gobierno de Dilma, la burguesía estaba tan empoderada, acumulada en capacidad de destrucción que liquidó a ese gobierno”.
Guerrero señaló que cuando se habla de derrota en Argentina, parlamentaria en Venezuela y referéndum en Bolivia, se debe completar el escenario con una derrota en la calle en Brasil: “la prensa dice que la mayoría de los brasileños de la opinión pública, que siempre es de clase media, opina que Lula está involucrado (en los casos de corrupción denunciados); su secretario privado, el que iba a los palacios de América Latina a negociar las políticas exteriores, está preso por corrupto, cómo no va a estar involucrado Lula en forma indirecta aunque no se haya agarrado un dólar. La derrota en Brasil no está aún en el terreno del poder político, pero porque la Corte Suprema de ese país tiene una cláusula de oro desde 1980 en adelante que es la de no echar gobiernos. Solo lo practicaron con (Fernando) Collor de Melo porque una profunda movilización de la que yo fui parte, durante el año en que estuve militando en ese país, para echarlo, sino no lo echaban. La clausula de oro de la Corte es salvar la nación y por eso Dilma sigue gobernando, sino la hubieran echado en 2 oportunidades en que estaba prácticamente echada”.
En cuanto a la situación en Ecuador, Guerrero reveló: “Rafael Correa no se va a volver a presentar porque los cálculos dicen que va a perder. En un sentido superficial está bien que no lo haga, porque él no quería ser un presidente permanente como sí quería Chávez, pero en realidad él sabe que puede perder, entonces también hay una media derrota porque él rompió con los movimientos sociales. Este tipo de gobiernos hace cosas maravillosas como las que hemos presenciado durante 17 años, porque nadie nos contó, las vivimos; los cambios que han vivido incluso países moderados como Uruguay y medio moderados como Argentina que también ha habido cambios que son rescatables, el que no lo acepte es porque es muy de derecha o está loco, pero al no haber hecho la tarea completa, todo comenzó a devolverse y en ese devolverse facilitaron el camino y ahí está Macri gobernando Argentina”.

Macri / Scioli

Ante la consideración de Alfredo Grande sobre qué estaría haciendo Daniel Scioli si hubiera ganado el balotaje, Guerrero reflexionó: “en un sentido fáctico no es lo mismo Scioli que Macri. En esencia, Scioli hubiera hecho lo mismo que lo que está haciendo Macri, pero la diferencia es que Scioli iba a tener una mediación política y social que le iba a impedir hacerlo de esta manera descarnada. Lo que Macri ha hecho en 80 días, Scioli iba a tener que negociarlo para hacerlo en 6 meses. Lo que Macri va a hacer en lo que resta del año, lo que (el ministro de Hacienda, Alfonso) Prat Gay llamó el paquete duro, el ajuste brutal, en el marco de la negociación con los fondos holdouts, eso Scioli tenía que negociarlo con las burocracias porque su gobierno iba a ser negociado. En cambio, el de Macri no es negociado, sino pactado con los CEOs de las gerencias, esa es la diferencia. Yo no apoyé a Scioli, ni hice campaña, ni caí en esa trampa de votar por él contra Macri, yo no voto por burgueses, salvo que sea una guerra o un golpe de Estado”.
En este punto, Irene Antinori advirtió que el actual gobierno de Cambiemos sí implica un golpe económico brutal; definición con la que el periodista venezolano coincidió: “está liquidando derechos pedacito a pedacito, y dándonos la capacidad de sobrevivir y reproducirnos porque ya no se puede consumir lo mismo que un año atrás, entonces sí es un golpe muy duro al estómago. Ese es el costo de la derrota que Cristina (Fernández) de Kirchner no comprende, que los amigos kirchneristas no comprenden, porque ellos creen que es una derrota arriba, de la política, pero es una derrota social también, o el efecto que tiene es social y eso lo pagan los de abajo. En este marco, les he reclamado a mis amigos kirchneristas que son unos cabrones porque ni siquiera tuvieron la reacción química de insubordinar el Congreso con 40 parlamentarios que tenían hace 2 meses. Yo fui diputado en el ’82 y uno como tal tiene unas prebendas con las que no cuenta como periodista o abogado, entonces yo hubiera levantado los 40 diputados en las gradas del Congreso hasta que sesionara, y si no sesionaba porque a Macri no se le daba la gana, y lo cerraba para gobernar por decreto, entonces iba a ser un escándalo internacional, pero al menos estás dando muestras que ese cargo que te dieron con el voto lo estás usando para la gente; sin embargo, ellos prefieren negociar respecto a que no se vaya (Diego) Bossio con los otros, negociar los cargos y las oficinas, y esperar a que la jefa vuelva, ese es un grave error político porque lo está pagando la gente, y ellos no lo saben porque no estudian historia pero la gente puede desmoralizarse”.
“Ellos dicen que van a volver –continuó Modesto Guerrero–, está bien como esperanza, pero si es para hacer lo mismo es un primer problema. Y el segundo es con quién vas a volver porque la gente se puede desmoralizar”.
En los últimos meses, Guerrero ha dado charlas sobre las causas de la regresión de los gobiernos progresistas y la derrota en Argentina, una temática que incluirá en un libro que publicará en pocas semanas; la mayoría de su público ha sido kirchnerista: “ellos mismos me invitan, y yo les pregunto si no hay un intelectual de Carta Abierta que pueda explicar intelectualmente la derrota, o un jefe de La Cámpora, pero no, no hay. Además, salvo excepciones individuales, ellos no llaman derrota a la derrota”.
Para Guerrero, la candidatura presidencial de Daniel Scioli fue un grave error político, al igual que las postulaciones de Aníbal Fernández a la gobernación bonaerense, entre otros: “la mayoría de los designados por Cristina perdieron. Nunca vi a nadie equivocarse tanto con sus designaciones. Esto condujo a una derrota social, o los efectos sociales de una derrota política y eso duele en el estómago, en la existencia cotidiana de la gente, y ese es el criterio que no tienen cuando no entienden que hay que evitar las derrotas porque son las peores consejeras de la historia. Los oprimidos si no logran sumar una victoria tras otra, se transformarán en derrota, no hay manera de evitarlo porque los oprimidos, los trabajadores no tenemos la capacidad de resistir como sí tienen las clases dominantes que cuentan con recursos para aguantar, por ejemplo, en Venezuela 17 años fuera del gobierno, ellos pueden hacer eso porque tienen los recursos, pero un pobre si no tiene un sindicato para defenderse o un trabajo para comer no lo puede soportar”.

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