2 abr. 2016


El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta dictó 12 años de prisión para Marcos Levín, dueño de La Veloz del Norte, y los policías retirados Víctor Hugo Bocos y Víctor Hugo Almirón, además de 8 años para Víctor Cardozo, también ex policía. Levín es el primer empresario en ser condenado por delitos de lesa humanidad al ser hallado culpable de la privación ilegal de la libertad y los tormentos agravados en el secuestro, ocurrido en enero de 1977, de Víctor Cobos, entonces empleado de la empresa de transporte y delegado de la UTA, quien en diálogo con Oral y Público relató el accionar del ahora civil condenado. (Por La Retaguardia)

Foto: Cobos festejando la sentencia contra Levín

“Para nosotros la sentencia fue muy satisfactoria, la verdad que fue un triunfo, más en la zona de las provincias del norte que es donde más dominan los poderosos y siempre tenemos dudas respecto a cómo va a fallar la justicia, pero hemos visto con beneplácito que el tribunal, especialmente los doctores (Federico Santiago) Díaz y (Carlos Enrique Jiménez) Montilla (que junto a Gabriel Casas conformaron el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Salta) son personas que realmente guardan su honorabilidad y han fallado como corresponde. No son los 20 o 18 años que pidió la fiscalía, pero me parece que estos 12 años es más o menos una cantidad justificada para el delito que Levín ha cometido. Hemos tenido un día satisfactorio, de alegría, de emoción, y por lo menos ya se empezó con la justicia contra los empresarios, contra los civiles que colaboraron con la represión de aquella época”, expresó Víctor Cobos en diálogo con el programa Oral y Público, que se emite por Radio La Retaguardia.
Además de Marco Levín, dueño de la empresa de transporte La Veloz del Norte, también fueron condenados los ex policías Víctor Hugo Bocos y Víctor Hugo Almirón (también a 12 años), y el ex oficial Víctor Cardozo (a 8 años).
En total fueron 15 los trabajadores secuestrados bajo las órdenes de Levín: “fuimos torturados, retenidos, encapuchados en el galpón de La Veloz del Norte; algunos fueron secuestrados en la ruta, bajados de la unidad, encapuchados y llevados a la Comisaría 4ª que era un centro clandestino de detención. Toda la orden la daba este empresario Marco Levín, quien pasaba la lista de la gente que se tenía que secuestrar. Como había gente que era de Tucumán, mandó a un micro de la empresa, un colectivo manejado por un chofer de la empresa, para traer a la gente de esa provincia, que fue traída directamente de la Brigada en Tucumán hasta la Comisaría 4ª de Salta. En la puerta esperaba Marco Levín, junto con Bocos. Muchos compañeros fueron detenidos dentro de la empresa cuando, por ejemplo, llegaban del viaje, los estaban esperando el subcomisario Bocos con Cardozo y Figueroa, que era otro policía que colaboraba en los apremios y las torturas, y sin preguntar ni decir nada los bajaban y encapuchaban, los llevaban directamente a la comisaría, los metían al fondo y los empezaban a torturar”, relató Cobos.

Los tormentos

“La verdad que sufrimos tormentos terribles dentro de la comisaría –continuó–, estuvimos una semana tirados en el piso donde nos torturaban con picanas cada 3 o 4 horas, nos hacían descansar y nos volvían a picanear, además de golpes, y todas las preguntas eran sobre nuestra actividad. Yo como sindicalista era integrante de la Junta Ejecutiva de la UTA (Unión Tranviaria Automotor) y a la vez era delegado representante de todos los compañeros de La Veloz del Norte. Era una persona muy peligrosa para Levín, por lo tanto fui su principal víctima, a quien el empresario tenía que dar su máximo castigo”.
A pesar de que fueron 15 los trabajadores secuestrados, sólo el caso de Cobos llegó a juicio: “fui el único querellante de la causa porque a los otros compañeros el juez en primera instancia no les dio lugar a que lo que ocurrió con ellos fueron delitos de lesa humanidad. Nosotros por supuesto hemos apelado a Casación, pero para no entorpecer la prosecución del juicio hemos dejado que se siga como estaba, siendo yo el único querellante, porque si no se volvía todo para atrás y había que esperar a que volvieran los otros casos de Casación para empezar nuevamente. De esta manera, con el doctor (David) Leiva, decidimos seguir solos en esta causa hasta que vuelva de Casación el expediente de los otros muchachos. Por fiscales de Casación sé que ya se ha aprobado que se trataron de delitos de lesa humanidad lo ocurrido con los compañeros, así que en algún momento se hará otro juicio contra Marco Levín y los policías”.

El objetivo

Los trabajadores secuestrados en el mismo marco que Cobos también pertenecían al sindicato, pero no eran delegados. Para el querellante, el objetivo de Levín era disciplinarlos: “a los otros compañeros que estuvieron conmigo después los tomó a trabajar, ¿cómo puede ser posible?. En la primera audiencia discutí con el doctor René Gómez (abogado del empresario) porque él me quería hacer ver que Levín era una gran persona porque los tomó a trabajar después de que estuvieron detenidos y fueron torturados, pero lo hizo porque su objetivo era echarme de la empresa. Yo estuve 3 meses en la cárcel y sufrí de todo, de noche me sacaban al pasillo a las 3 de la mañana con colchones y toda la ropa porque decían que me iban a dar la libertad, ellos apagaban todas las luces de la cárcel y yo veía los camiones del Ejército sacando gente que estaba en otros pabellones, que según decían eran los pabellones de los subversivos; a esa gente la cargaban y se la llevaban. Después de que salí de ahí me di cuenta de que mucha gente fue desaparecida, que eran asesinados en la ruta y muchos tirados en el dique”, aseveró Cobos.
Antes de conocerse la sentencia, los imputados tuvieron la posibilidad de decir sus últimas palabras: “Levín dijo dos palabras ‘soy inocente’, es todo lo que dijo, no tiene vergüenza. Y Bocos, otro sinvergüenza, se atrevió a mencionar a Dios y a la Virgen y que se haga justicia. Y, bueno, se hizo justicia, 12 años les han metido”, expresó Cobos.

Los medios

A nivel nacional, este juicio ha tenido bastante difusión, si se compara con la escasa visibilización que por lo general tienen las causas que se tramitan en las provincias. Esto podría obedecer a que se trata del primer empresario condenado. A nivel local, el proceso sí ha tenido una importante difusión; para Cobos esto es consecuencia de que en Salta se conoce quién es y qué ha hecho Levín no solo en épocas de la dictadura: “saben de sus andanzas y negociados, saben bien lo que él hizo en aquella época, una empresa que estaba en un nivel medio bajo y después del golpe de Estado empezó a florecer; disciplinó a todos los trabajadores, les pagaba lo que quería, hacía lo que quería con la gente. A las azafatas las usaba como quería, yo denuncié eso y un compañero de Tucumán también hizo lo propio respecto a lo que hacían con las chicas que trabajaban, las usaban para la gente que venía de Buenos Aires a Salta, él armaba jodas, fiestas y les mandaban las azafatas para que salgan con ellos. Todas estas cosas las denuncié y mi compañero de Tucumán lo corroboró porque fue jefe de personal y lo echaron porque no quiso prenderse en eso. Son cosas muy graves las que ha hecho este hombre".

El hotel del presidente

Levín dialoga animadamente con el
presidente Macri.
(Foto: La Gaceta)
"Levín además tiene en Salta el Hotel Alejandro I, debe ser que capaz pidió préstamo a los trabajadores para hacer semejante hotel -aseguró con ironía Cobos-. Y allí es donde estuvo (Mauricio) Macri y donde se reunieron con Levín, yo tengo la foto cuando se dan el abrazo y él le dice ‘vos vas a ser presidente’. Pero además tiene empresas de toda clase, maneja la Mercedes Benz, la FIAT, tiene compañía de seguros, de aviación, hay un montón de negociados que ha hecho este hombre”.
La lectura de los fundamentos de esta sentencia se realizará el próximo 23 de mayo, a las 12. Mientras tanto, Cobos espera que este sea tan solo el inicio del juzgamiento de distintos empresarios que estuvieron involucrados en delitos de lesa humanidad: “muchos más van a ir cayendo a partir de ahora. Acá en Salta estuve con (Julio) D'alessandro que era (trabajador) de la Mercedes Benz. A su vez el año pasado estuve en Buenos Aires en la ESMA junto con la gente de Ford, ahí nos intercambiamos conocimiento de la situación de cada uno, así que yo estoy en conocimiento de todo lo que pasó en Ford, Acindar, Mercedes Benz, en todas las empresas que realmente han actuado en complicidad con los militares. Espero que lleguemos a tener la justicia que estamos esperando, porque no es venganza lo que queremos sino justicia, y tengo fe que los jueces van a cambiar en su forma de actuar. Vamos a activar el tema de Blaquier, nos vamos a reunir con la gente de Jujuy, no puede quedar eso como está, con todas las pruebas que hay en contra de ese multimillonario opresor. Vamos a seguir”, cerró Víctor Cobos.
Si bien es cierto que los juicios por los secuestros y desapariciones de trabajadores de Ford y Mercedes Benz están cerca, no ocurre lo mismo con otras causas como las que involucran a Vicente Massot del diario La Nueva Provincia en Bahía Blanca o Carlos Pedro Blaquier de Ledesma en Jujuy. Sin embargo, la condena a Marcos Levín de La Veloz del Norte es un importante antecedente, que quizá actúe para alivianar la presión sobre los jueces que deberán juzgar a otros empresarios y civiles por sus actuaciones durante el Terrorismo de Estado. El primer paso ya está dado. Y hubo condena.

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