25 may. 2016


Tras el boicot #SúperVacíos, las redes de comercialización y mercados de la Economía Popular, Social y Solidaria proponen hacer un boicot a los supermercados los 365 días del año. Dialogamos con Vanesa de la Casa, integrante de la cooperativa Caracoles y Hormigas, que distribuye alimentos producidos bajo los conceptos de economía solidaria y precios justos, y propone que el rechazo a las grandes cadenas no sea una circunstancia excepcional. (Por La Retaguardia)


El 10 de mayo, la Asociación Consumidores Libres, la CTA Autónoma y la Defensoría de la Tercera Edad llevaron adelante el segundo boicot del año a supermercados, bajo la consigna #SúperVacíos, con el objetivo de visibilizar los aumentos indiscriminados de precios y la inacción del gobierno nacional ante esta situación.
En este marco, las redes de comercialización y mercados de la Economía Popular, Social y Solidaria llamaron a extender esta medida a los 365 días del año: “a raíz del nuevo boicot, desde las redes de comercialización y mercados populares reforzamos nuestra propuesta en unidad: participar cotidianamente en otras formas de producción y comercialización, a través de la transformación de las prácticas de consumo. Además exigimos al Estado políticas de incentivo al sector, tanto en la producción y comercialización de la Economía Popular y Solidaria, preservando fuentes de trabajo y el consumo de los trabajadores y trabajadoras”, expresaron a través de un comunicado Caracoles y Hormigas (Buenos Aires), Puente del Sur (Buenos Aires), La Minga (Buenos Aires), Colectivo Solidario (Buenos Aires), El Almacén Andante (Mendoza), Cooperativa La Chipica (Mendoza), Paseo de la Economía Popular Martín Oso Cisneros (Buenos Aires), Cooperativa de trabajo Iriarte Verde (Buenos Aires) y Me.Co.Po. (Buenos Aires).
En un emisión del programa radial La Retaguardia, Fernando Tebele y María Eugenia Otero dialogaron con Vanesa, de Caracoles y Hormigas, quien explicó las ideas y objetivos de estas organizaciones: “nosotros, por ejemplo, somos una cooperativa de trabajo que comercializa producciones de la economía popular y solidaria, de la agricultura familiar, de pequeños productores,  de cooperativas de trabajo, también de fábricas recuperadas y producciones de organizaciones sociales y también más urbanas. Lo que hacemos es comercializar directo entre productores y consumidores tratando de acortar las distancias y que haya la menor cantidad de intermediarios posibles, lo que favorece tanto al productor que puede comercializar su producción a un precio justo y también al consumidor tener información de dónde está viniendo el producto y pagar un precio justo además de fomentar otro tipo de economía también”.
Al ser consultada acerca del eslabón más complicado para llevar adelante esta cadena que va desde el productor hasta la casa de los consumidores, Vanesa señaló: “nosotros tratamos de reducir ese traspaso lo más posible, pero también hay cosas que se nos escapan, sobre todo el tema de los transportes. Para aquellos alimentos o productos que vienen de otras regiones, muchas veces estamos sujetos a ese intermediario y por eso también la importancia de la unidad no solo en el posicionamiento y en el reclamo sino también en el trabajo conjunto, estamos tratando de traer algunas producciones juntas para abaratar costos, esto también implica a las redes de comercialización avanzar en algo muy importante que tiene que ver con la organización de la producción, la comercialización y el consumo”.

Precio justo

Una de las expresiones comunes en este tipo de redes de comercialización es “precio justo”, que no necesariamente implica valores más caros de los productos: “muchas veces se sobreestima eso o se piensa que cuando hablamos de precio justo es un precio elevado –aseveró Vanesa–, pero nosotros llamamos así a algo que nos parece justo no por acertado sino por justicia, que tiene que ver con poder pagarle al productor un precio que él decide poner, no como sucede con otras formas de comercializar, sobre todo las grandes marcas de supermercados, que es el mercado el que le impone el precio al productor exigiéndole además otras condiciones, y esto tiene que ver con entender la conformación de precios de otra forma, mucho más solidaria y sustentable, y que lo que también hace es fomentar a aquel productor que decidió volcarse a otro tipo de producción más sana, agroecológica, o con otras características como libre de trabajo esclavo y en otras relaciones laborales, como también es justo que el consumidor también pague eso si está fomentando ese tipo de trabajo que para nosotros es lo más importante que hacemos desde nuestra labor, no solo poder llegar con buenos precios que sabemos que hoy está un poco en boga”.
En este punto, Vanesa retomó la campaña del boicot a supermercados: “a raíz de este boicot salimos con otro propuesta para aprovechar y visibilizarnos, pero lo más importante son las historias que hay detrás de esta producción, nosotros estamos apostando a que los consumidores apuesten a otra forma porque no creemos que con un día de boicot vamos a solucionar que los formadores de precios se vean escarmentados y digan que es verdad que están aumentando mucho los precios, sino con una construcción colectiva y un consumo organizado que sabemos que a veces cuesta por el nivel de ritmo de vida que a veces llevamos, pero no es algo inalcanzable, muchas familias optan hoy por este tipo de consumo y no solo Caracoles y Hormigas, esa declaración que sacamos a raíz del segundo boicot del año hacia los supermercados lo firmamos con otras redes, mercados y organizaciones que trabajan en la comercialización de productos de la economía popular y solidaria, tanto de Buenos Aires como de otras regiones”.
Hacia el final de la charla, le preguntamos a Vanesa si ante una urgencia realizaba compras en supermercados: “entendemos que hay algunos productos que todavía las redes no podemos comercializar o que quizás no haya aún algunas producciones de forma cooperativa, y algunas cosas que lamentablemente todavía tenemos que comprar no sé si en supermercados, nosotros optamos más por los almacenes de barrio o algunos espacios más reducidos de los barrios, pero al supermercado creo que hace mucho tiempo que no voy”.
Para conocer más sobre Caracoles y Hormigas y efectuar pedidos se puede ingresar al sitio: caracolesyhormigas.com.ar; escribir a [email protected]; o llamar al 4763-0732.

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