7 may. 2016


Virginia Creimer fue perito en el juicio por los crímenes de los militantes Osvaldo Cambiasso y Eduardo Pereyra Rossi. Desarmó la versión oficial que hablaba de un enfrentamiento. Luego de su testimonio en este proceso, un cuchillo con sangre apareció clavado en la puerta de su casa. Fue el final de su trabajo en el Estado. Volvimos a charlar con ella, porque el miércoles 4 de mayo, el Tribunal Oral Federal N° 2 de Rosario condenó a prisión perpetua por los dos asesinatos a 4 represores, entre ellos Luis Abelardo Patti, y dictaminó seis absoluciones. (Por La Retaguardia)

El Tribunal, integrado por los jueces Omar Digerónimo, Jorge Venegas Echagüe y Beatriz Caballero de Barabani, resolvió por mayoría condenar a prisión perpetua a Luis Abelardo Patti, Pascual Oscar Guerrieri, Luis Américo Muñoz y Juan Amadeo Spataro por el secuestro y asesinato de los militantes peronistas Osvaldo "El Viejo" Cambiaso y Eduardo "Carlón" Pereyra Rossi ocurridos en 1983.
Además, los magistrados dictaminaron la absolución para Reynaldo Benito Antonio Bignone, Juan Andrés Cabrera, Ariel Antonio López, Walter Dionisio Salvador Pagano, Rodolfo Jorge Rodríguez y Carlos Antonio Sfulcini.
En tanto, la lectura de los fundamentos de la sentencia se dará recién el próximo 1° de julio, a las 20.
“Estábamos conversando con otros compañeros, amigos, luchadores de organismos de derechos humanos, incluso del Estado, sobre el impacto de esta sentencia y muchos decían ‘¡solamente cuatro perpetuas!’, y yo les contesté que sí, eran solo cuatro de diez, pero que para la estadísticas que uno lleva en los últimos años cuatro sentencias a perpetua para estos torturadores es un montón; sobre todo en esta coyuntura, es un mensaje. En los ’90 Patti obtuvo millones de votos (y fue elegido intendente de Escobar y diputado nacional), y no es casualidad que ahora estemos en una situación tan cercana a esos años, entonces con esta coyuntura tener una sentencia fuerte en la que hay jueces que tienen el valor de poner la firma para cuatro perpetuas, a mí me parece sumamente importante, si bien es doloroso los que quedaron afuera, creo que uno tiene que ver la parte positiva de que no es lo mismo esta sentencia hoy que esta sentencia hace un año”, expresó Virginia Creimer en diálogo con Fernando Tebele durante Oral y Público, que se emite por Radio La Retaguardia.
“Creo que el partido judicial está muy posicionado y aún así tenemos cuatro perpetuas y tenemos otras condenas en otras causas –continuó Creimer–; y de hecho en los últimos años tuvimos condenas, muchos han salido absueltos, como algunos de estos 10 que estaban imputados, pero creo que hay que verlo de una forma positiva. No sé qué peso tendrá o cómo arbitrará esta coyuntura, todavía está un poco lejos mi análisis sobre las posibles apelaciones, quiero pensar que esta sentencia augura mejores resultados porque si pudo escaparse de la coyuntura creo que de alguna manera obliga a que los que tengan que emitirse más adelante en las apelaciones a tomar conciencia de que no estamos jorobando, que somos muchos los que seguimos con esta lucha”.

Desarmando historias falsas

El testimonio de Virginia Creimer fue muy importante en este juicio ya que revirtió la versión oficial que indicaba que Cambiasso y Pereyra Rossi habían muerto en el marco de un enfrentamiento: “el posicionamiento de un perito es científico y a partir del análisis de todo lo investigado se pudo determinar, aunque quizás no era necesario que lo determinara yo porque todo estaba en la causa, había que querer verlo. El hecho de las torturas, el pasaje de corriente eléctrica, todo estaba a la vista de aquel que tuviera no solo la formación sino la capacidad y el deseo de ver lo que se estaba mostrando. Estaba claro que habían sido torturados, que habían recibido pasaje de corriente eléctrica como método de tortura, que tenían lesiones por haber sido aprehendidos, por haber estado sujetados, y que las lesiones que tenían por los impactos de proyectil no eran coincidentes con un enfrentamiento. Todo esto fue, creo yo, lo que marcó una diferencia entre lo que se llama la versión oficial que corría hasta ese momento y la nueva versión que surge en el juicio a partir de mi convocatoria como experta en casos de tortura”.
Además de haber dado un aporte indiscutible en este juicio y sentencia, Creimer también ha sido perito en casos que involucran a fuerzas de seguridad en democracia como los de Luciano Arruga en Buenos Aires y Guillermo “Coco” Garrido en El Bolsón.
Esta es la segunda vez que Oral y Público entrevista a Virginia, sin embargo su voz respecto a la de aquella primera comunicación suena distinta. En setiembre de 2015, tras haber declarado en este juicio, le dejaron un cuchillo con sangre en la puerta de su casa, le asesinaron una mascota y recibió continuos llamados intimidatorios, lo que la llevó a dejar su cargo de subdirectora del Área Procuración en el Ministerio Público Fiscal de la Nación. En esta oportunidad, se la notó más suelta y aliviada: “seguramente tiene que ver con la sentencia, el paso del tiempo, mucho trabajo para poder reponerme de ese último episodio que fue tan terrible, que en realidad en ese momento fue como morirme. El día que encontré el cuchillo yo sentí que me estaba muriendo, que era el final de todo. Pero más allá de todo eso, y que en ese momento de tanto terror, decidí dejar el Estado creo que nunca dejé la justicia, por más que fue muy difícil nunca dejé la justicia”, reflexionó Creimer.

Del Estado a la sociedad civil

El cuchillo con sangre en la puerta de
la casa de Creimer (Foto: Archivo LR)
Tras haber dejado su lugar en el Estado, Creimer impulsó con algunos colegas la Consultora Pericial de Ciencias Forenses: “estamos formando profesionales con una mirada diferente, que además de tener el conocimiento, el bagaje de información que tiene que tener un perito, tengan el compromiso, la necesidad de devolverle a la sociedad todo aquello que la sociedad sacrificó a través de, entre otras cosas, sus impuestos para que estos profesionales pudieran estudiar en escuelas y universidades públicas. Y esto lo remarco, somos casi todos hijos de universidades públicas, en un momento en que las universidades están siendo acechadas para ser cerradas porque se considera que las universidades que están en las distintas provincias o en el conurbano bonaerense o en el rosarino no tienen calidad. La calidad está en los profesionales que tienen ganas de cambiar las cosas. Y lo que nosotros hacemos desde la consultora es ayudar a los profesionales a tomar este conocimiento con el objetivo de devolverle a esa sociedad lo que le deben, que es un poco más de justicia y compromiso. Algunos colegas tienen un sello particular, que es el de clink-caja; creo que la verdad tiene mucho valor pero no tiene precio, aquel que puede poner un precio a la verdad no merece tener el título de perito. Un perito es un experto que no solo lo es en una ciencia, sino que es un experto que tiene la obligación de decir la verdad desde esa ciencia”.
El único requisito para formarse en la consultora es haber terminado el secundario: “los cursos están abiertos para todo aquel que quiera generar un cambio, aprender y con lo que aprende generar un cambio”, agregó Creimer.
La forma de contactarse es a través de la página web: www.cpcf.com.ar y el correo electrónico: [email protected]

Tras haber tenido que dejar el Estado como consecuencia de las reiteradas amenazas que recibió tanto ella como su familia por ejercer su profesión con el objetivo de generar un cambio social, la perito Virginia Creimer encontró en la Consultora una forma de continuar aportando a la justicia desde el compromiso. Es imposible que un ataque mafioso no genere consecuencias. Lo que queda claro en el caso de Creimer es que cuando hay un objetivo claro, uno puede moverse de un espacio a otro sin correrse nunca del mismo lugar. Los 4 condenados pueden dar fe de eso.

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