27 may. 2016



El 20 de mayo, la empresa Tessicot SA, principal proveedora de Adidas y Nike, impidió el ingreso de 7 trabajadores que reclamaban mejoras laborales. Despidos realizados de hecho, sin previo aviso ni carta correspondiente. Tres meses antes se impuso en la planta un sistema de trabajo en el que tomar agua o ir al baño son acciones improductivas que repercuten en el salario final. (Por La Retaguardia)

Foto: El frente de la empresa. (Rene Vasquez)
Con apoyo de organizaciones textiles, medios alternativos y a través de las redes sociales, el reclamo tomó estado público exponiendo a la vez las condiciones precarias de trabajo. Los trabajadores despedidos mantuvieron una jornada de lucha y organización el lunes 23 en la puerta de la empresa, ubicada en Dorrego 737/41, casi avenida Corrientes. El reclamo está centrado en el cese de despidos, reincorporación inmediata, mejoras en salario y en condiciones laborales. Durante el programa Tengo Una Idea, que se emite por Radio La Retaguardia, Nico Rosales, Carlos Morchio y Gabi Barro Gil dialogaron con Román Mamani Rosales, despedido de Tessicot.
"En los últimos tres meses, nos hemos visto obligados a organizarnos ante las condiciones que estamos viviendo. La fábrica implementó un método asiático llamado 'Lean System', consistente en elevar la productividad y reducir nuestros salarios. Las metas son inalcanzables y llegar a cumplirlas es inhumano. Es decir, para llegar a una producción más o menos viable, necesitamos trabajar el doble de tiempo que se trabajaba antes, sin poder ir al baño o tomar agua. Los tiempos utilizados para nuestras necesidades básicas nos los han arrebatado", explicó Mamani Rosales
En este contexto, continuó Román, "intentamos organizarnos ante el despido de un compañero. Nuestros reclamos recibieron sus frutos cuando logramos la recategorización, equivalente a $ 250 más por quincena como adicional. Sin embargo, no logramos la igualdad salarial ni los servicios reclamados. Nosotros sufrimos cierto grado de discriminación por parte de la patronal -explica-
cuando la diferencia de sueldo respecto de los otros sectores es de $ 1500 a $ 2000. Por otro lado, seguridad e higiene también son precarios e insuficientes; por ejemplo, para 200 varones hay 3 urinarios y 3 tazas. Tenemos que hacer cola, y cuando tardamos un minuto más, vienen los encargados a buscarnos o los supervisores, o terminamos sancionados. A consecuencia de estos reclamos, terminamos en la calle".
Con un plantel total de 649 operarios/operarias, Mamani Rosales graficó que "el sector del taller se compone de 450 aproximadamente, de diversas colectividades, pero en su mayoria de la colectividad boliviana".

Responsabilidades evadidas 

"No tengo el número exacto de despedidos al día de hoy. El viernes (20/5) fueron 7, el lunes (23/5) se agregó 1 más. Pero desde hace tres meses vienen despidiendo de a uno, en especial personas con discapacidad. Discapacidad laboral -aclaró- debido a la forma de trabajo que atenta contra la salud. Si hay algún enfermo, nos despiden, y no se hace cargo ni la ART, ni la obra social, ni la empresa."
El sindicato que los representa es la Asociación Obrera Textil (AOT). Según Román: "Lamentablemente nos vimos no representados por los delegados. Los delegados patean para el otro lado, y tienen un conflicto con los del gremio. Estos últimos (AOT) quieren jugar, pero hasta ahí nomas. Nosotros esábamos en la calle, en conflicto y deberían haber pedido una reincorporación obligatoria y no lo hicieron. Sólo se pidió una audiencia con Ministerio de Trabajo que se llevó a cabo hoy (24/5). Tuvimos una mediacion; la postura de la empresa es negar que fuimos despedidos sin causa y ofrece la indemnización, y nosotros queremos la reincorporación. La respuesta será en una semana, y de acuerdo a ella, veremos cómo proceder".

El respeto y la dignidad no pasan por el dinero

"La empresa ofreció la indemnización disponible para que podamos acceder al dinero. Pero no pasa por el dinero -expresó claramente Román-, pasa por respeto y dignidad hacia los trabajadores. Tessicot es la principal proveedrora de Adidas y Nike, pero trabajamos con salarios muy debajo de la canasta familiar. Apenas llegamos a los 10 mil, si llegamos, y si cumplimos la produccion en las condiciones de explotación existentes, sin ir al baño y terminando con la lengua afuera. El sistema  asiático es una esclavitud moderna". Por ello, Román insistió: "El dinero no compra ciertas cosas, no compra dignidad ni respeto. Nos ponenen la guita para que nos vayamos".
Respecto al acompañamiento, dijo: "Hemos recibido apoyos de muchas organizaciones, en especial las de corte; La Alameda; diferentes delegados de distintas fábricas del barrio; la gente de la colectividad. La lucha sigue, no bajaremos los brazos hasta que estos señores sepan que somos trabajadores, que no nos pueden usar como si fuésemos desechables, y cuando te enfermás te echan."


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