2 jun. 2016


Ariell Luján, denunciante de Cristian Aldana -cantante de El Otro Yo- aportó su testimonio y sus miradas acerca de las expectativas que tiene el grupo de mujeres que en los últimos meses han hecho públicas situaciones de abuso, violaciones y violencia de género de parte de figuras públicas y de influencia. Además de Aldana, fueron denunciados José Miguel del Pópolo -de la banda La ola que quería ser chau-, y los periodistas Dante Palma y Lucas Carrasco, entre otros.
Fue en el marco de Otras Voces Otras Propuestas, que conduce Luis Angió junto a Rosaura Barletta, apenas a horas de la convocatoria para la segunda manifestación Ni Una Menos, que se realizará este viernes a las 17 desde Congreso hasta Plaza de Mayo,  (Por La Retaguardia)

Luján recordó dónde estaba el año pasado para la primera movilización #NiUnaMenos: "Estaba viviendo en el sur, en San Martín de los Andes y allá hubo una juntadita en la plaza principal. Hubo una marcha también que empezó ahí y siguió hasta el lago. Se hizo algo más de pueblo, más chiquito, con charlas e información, más tranquilo. Yo participé y colaboraron muchas personas. Este va a ser mi primer #NiUnaMenos en Buenos Aires".

El testimonio

"Yo denuncio a Cristian Aldana por violencia de género, violación, abuso sexual, golpes, manipulación, contagio de enfermedad de transmisión sexual. Siempre siendo menor de edad. Esa es mi denuncia. En 2010 fui tres veces a la comisaría. La primera, a la comisaría de la Mujer de Morón. Las otras dos veces fui a la Correccional 1ª de la calle Lavalle, porque me dijeron que, como yo había vivido con él en Congreso, era allí donde tenía que denunciar", explicó Luján sobre los primeros pasos que dio para obtener justicia por la violencia padecida. "Siempre lo cuento, fue una experiencia bastante horrible. La pasé bastante mal. En la primera denuncia en la comisaría de la Mujer después de dar el testimonio me dijeron: 'No, pero esto lo tenés que hacer en Capital'. Después, en la siguiente denuncia, llegué a mi casa muy conmocionada y un familiar que lee el texto se da cuenta de que me habían puesto mal el nombre. Tuve que volver ahí y recién la tercera vez me la tomaron y quedó en la nada porque a la semana y media me mandaron a hacer una pericia. Yo hice eso muy sola, prácticamente no tenía amigos ni amigas, la mayoría de las personas no me creían", recordó Luján. La joven explicó que muchas personas conocían la situación, pero "fueron cómplices y me conocieron a los 14 años. No querían embarrarse con esta situación y no había el apoyo ni la contención que hay ahora. Yo no sabía de qué se trataba la pericia, entonces fui al microcentro y antes de entrar me puse a llorar, me imaginaba que me tenían que desnudar y revisar. Me dio miedo y no entré, así que eso quedó ahí, no avanzó.
Ahora vuelvo a retomar mi denuncia. Yo había hecho una pancarta en San Martín de los Andes el año pasado una vez que vino El Otro Yo (la banda que lidera Aldana), que decía 'Cristian Aldana: golpeador, psicópata, abusador de menores. Las mujeres no callamos más'". Luján recordó que en aquella oportunidad "estaban mi compañera, mi mejor amiga, mi hermana, un amigo. Se sumaron siete personas más en ese momento. Fue una situación bastante rara, extraña, medio violenta, como siempre, impune de parte de ellos".
Cristian Aldana respondió con alto perfil las denuncias que se hicieron contra él por abuso, pedofilia y violencia de género: se presentó vestido de monja en el evento Basta de Violadores y Abusadores en el Rock. Para Luján, ese episodio fue en sintonía con la reacción de Aldana el año pasado ante su reclamo con la pancarta. "Con esta actitud de 'no me importa nada, no me importás, hago lo que quiero, mirá qué tanto hago lo que quiero'. En su momento, cuando puse la pancarta, se tiró encima de nosotras al público. Fue la misma actitud que aparecer de monja, vestido como se aparecía en las fiestas perversas del 2000 en su casa. Lo dicen las fotografías y los testimonios de las chicas y de toda la gente que iba. Es sabido en el ambiente de las orgías de Cristian, de que siempre estuvo con menores. Son sabidas también atrocidades muy grandes", aseguró Luján.

El recorrido

"Cuando esto comenzó estaba con miedo, muy movilizada y asustada. Cuando empecé a conocer a las chicas que armaron el Facebook Víctimas de Cristian Aldana, a otras denunciantes, porque sólo conocía a una y no la veía hacía años porque en 2010 me fui del país, conociendo a estas personas me di cuenta de que no me había pasado a mí sola, y de que no estaba loca. Principalmente eso, me sentí acompañada, apoyada, escuchada y contenida", destacó Luján y anunció que ya se está armando otro evento de Basta de Abusadores y Violadores en el Rock para julio.
"Me enteré de la denuncia de Mailén (contra José Miguel del Pópolo) sin siquiera ver el video porque tenía mensajes en Facebook que me decían que se estaba propagando la pancarta que hice el año pasado porque El Otro Yo había hecho un mensaje repudiando la violencia de género y la gente les empezó a decir '¿Y esto? ¿Qué pasó el año pasado?'. A partir de que se propagara tanto, decidí hacer la denuncia, retomarla. Después de hablar con Checha (Merchán) que me aconsejó ir al Atajo Fiscal", contó Luján sobre su decisión de volver a buscar justicia y continuó: "Ahí vi el video, se contactaron conmigo y se hizo la primera marcha. Me invitaron a leer la carta que yo había escrito para publicar el cartel a través de Imaga Fémina. Así se fue generando todo esto, que por un lado me pone contenta, obviamente, y a todas, que se estén visibilizando estas problemáticas asquerosas, horribles y tristes que suceden día a día".

Los obstáculos

"Lo que nos tiene bastante enojadas, sí, es este tema de la justicia injusta y la burocracia. Es algo increíble. Todavía no me dieron una restricción, yo fui a pedirla. Sabiendo la fiscalía que se iba a presentar en la actividad de una forma muy arrogante y amenazante. Yo no era la única denunciante y además, que se aparezca ahí era una falta de respeto y una provocación a todas las personas que estábamos ahí en mayor o menor grado fuimos víctimas de violencia o abuso", aseguró Luján. "Que un abusador se haga presente con siete denuncias penales, que habrá más, y hay más de sesenta testimonios, debería implicar una restricción. Por suerte la Consejería de la Mujer, la UFEM, hablaron con la policía, nos dieron el cordón policial de la Metropolitana que lo sacaron inmediatamente cuando empezó a tocar la canción y lo escoltaron como diez cuadras así que por suerte no se pudo acercar. Es impresionante que no hayan dado una restricción, que no se tomen algunas medidas", consieró. En el caso de la causa que investiga a Aldana, Luján contó: "Hay demasiadas pruebas. Hay siete denuncias penales, videos, fotos, conversaciones. Además, era algo súper recontra sabido el hecho de la morbosidad y perversidad del sujeto. Con eso estamos enojadas y por eso, también, vamos a ir el viernes a reclamar. Por lo que todavía falta. Yo voy a estar marchando con las chicas que organizaron el festival", concluyó.

1 comentarios: