29 jun. 2016


Jonatan Baldiviezo, integrante del Observatorio del Derecho a la Ciudad, se refirió al aumeito en el subte que aún no entró en vigencia por un recurso de la justicia local. Hace algunos días se realizó en la Ciudad una audiencia pública a partir del anuncio del aumento a casi el doble de la tarifa del subte. Se supone que esos eventos son convocados para que los legisladores que adhieren a cada proyecto puedan dialogar con los ciudadanos acerca de los beneficios que pueden tener las nuevas sanciones. No suelen hacerlo, sin embargo, en los casos de tarifazos y negocios inmobiliarios, pues suelen ser audiencias conseguidas por los vecinos por la vía judicial. Lo explicó Baldiviezo por Radio La Retaguardia en el programa Otras Voces, Otras Propuestas. (Por La Retaguardia)

La tarifa técnica

“Esta audiencia pública se hizo gracias a un amparo que presentó el diputado Gustavo Vera. En cierta forma, el Gobierno hacía una audiencia pública por aumento de la tarifa al usuario, pero nunca realizaba la audiencia pública por el aumento de la tarifa técnica. La tarifa técnica es el costo de la explotación del subte dividida por cada uno de los usuarios, es decir, el monto que debería pagar cada usuario si es que el Gobierno no otorgara subsidios al servicio. Si no existiera el Estado, cuánto nos costaría a cada usuario mantener el servicio del subte. A esa tarifa técnica el Gobierno la determinó en $13”, explicó Baldiviezo. El activista informó que, una vez determina la tarifa técnica, “hay una segunda instancia en la que se determina cuánto de esa tarifa técnica va a pagar el usuario, que es la tarifa al usuario, de esos $13, cuánto va a pagar un usuario . El Gobierno ahora propuso que fueran $7.50. Lo que sucedía en las audiencias públicas es que siempre se conversaba sobre la tarifa al usuario, y cuando llegábamos a esa instancia, ya estaba todo cocinado, ya estaba determinada la tarifa técnica. Entonces, únicamente discutíamos sin tener ningún tipo de información sobre los costos del subte, sin tener acceso a los balances de Metrovías o de SBASE (Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado), cuánto era la ganancia de la concesionaria. Discutíamos solamente, sobre un monto cerrado, cuánto iba a pagar el usuario”, señaló Baldiviezo sobre el reclamo realizado por bloques opositores, vecinos y activistas. “Lo que se logró con esta acción judicial es que estas audiencias públicas también abarquen la discusión de la tarifa técnica y de esa forma la ciudadanía pueda acceder a la información de cómo están compuestos los gastos del subte. Los gastos están compuestos por el mantenimiento, el pago a la concesionaria, por el pago a los empleados. Con esa información, uno puede discurrir con más profundidad si se están haciendo mal los gastos o si hay una mala inversión e, incluso, detectar si hay hechos de corrupción. La jueza obligó al Gobierno a que realiza esta audiencia pública. Es la primera vez en la historia que una audiencia pública toca el tema de la tarifa técnica”, aseguró.
A la diferencia entre los $13 de valor y el monto de $7,50 que se busca impartir a la ciudadanía, explicó Baldiviezo, la completa el Gobierno. “No todo va directamente para Metrovías, porque hay gastos que Metrovías no administra, como, por ejemplo, la amortización de los coches. Pero un gran por porcentaje de ese monto va para Metrovías, que es para los salarios. Lo que, lamentablemente, nunca se sabe —incluso, hoy se preguntaba— cuando gana Metrovías. No se ve en ninguna parte del listado. Debería ser uno de los gastos. Obviamente, no creemos que Metrovías esté administrando el subte en forma gratuita y por amor al bien común de la ciudad”, ironizó.

La decisión judicial

“Por ser la primera vez y al presentarse mucha documentación, hubo deficiencia. Cuando se informó de esta audiencia pública, el Gobierno dijo que toda la documentación estaba en el lugar donde uno se inscribe para la audiencia, o, si uno se inscribía por internet, la mandaban al mail. La información que nos mandaron es un listado de ítems de la memoria de cálculo donde decía el valor de cada uno de los gastos: cuánto se gastaba por pagarle al empleado, cuánto se gastaba por amortización de los coches; pero no nos daban ningún tipo de fundamento ni documentación que sustente esa información”, explicó Baldiviezo. “Pocos días antes de la audiencia nos enteramos de que más de sesenta mil fojas se encontraban a disposición de la ciudadanía en la sede de SBASE, Agüero 68. Lamentablemente, no se pudo chequear toda esa información. Eso se informó dentro del marco de la causa judicial; el resto de los inscriptos que hoy se manifestaron en la audiencia no se enteraron de eso. Muchos de que intervinieron hoy manifestaron que no podían hacer uso de sus derechos a participar porque no habían contado con el acceso a la información necesaria para poder evaluar esa tarifa técnica”, se lamentó sobre las irregularidades en la privación de información a los ciudadanos”. Cuando nosotros le comentamos esta situación a la jueza y pedimos que se suspenda la audiencia porque no se había informado correctamente dónde se encontraba la información, al extremo de que nadie había ido a consultarla, ella decidió no suspenderla. Esta deficiencia del acceso a la información pública fue muy evidente el día hoy. Todas las manifestaciones de cada una de las personas intervinientes pusieron en evidencia que la información que se había otorgado en un principio era absolutamente deficitaria”, expresó.

Los empresarios

“En Metrovías, plata no están perdiendo. Pero sí, cuando algo se oculta, es que es grave y no quieren que se haga público. Entonces, si alguien oculta cuánto está ganando, es que la ganancia debe ser bastante grande, y es un elemento trascendental para definir si la ciudad quiere seguir enriqueciendo a Roggio o asumir la administración del subte y estatizarlo”, explicó Baldiviezo. Sobre la aplicación de la medida, el activista desarrolló: “La tarifa no se discute en la Legislatura. No tiene doble lectura. No hace falta una ley. Ya la ley le otorga a SBASE la facultar de establecer nuevas tarifas. Sí habían exigido en forma legal que exista una audiencia pública previa. Una vez transcurrida la audiencia pública, se deberían realizar los cuestionamientos y ratificar o modificar la decisión de aumentar la tarifa. Generalmente, estas audiencias públicas son un mero trámite para el Gobierno, no tienen vocación de escuchar a la ciudadanía ni de plantear cuestiones para que opine”, denunció.

Tarifa social y gratuidad

“Los estudiantes escolares tienen pase libre, que tiene una cantidad de usos limitado: dos boletos por día. Había muchos cuestionamientos en las audiencias públicas con respecto a ciertos grupos a los que se les otorga la tarifa social. Por ejemplo, en los jubilados el uso de la tarifa social es limitado, de uso temporal”, informó Baldiviezo en explícito desacuerdo con esa restricción: “Esos son los cuestionamientos que casi la mayoría de los que intervinieron en la audiencia manifestaron. SBASE hace un aumento automático al aumentar la tarifa técnica, es decir, aumenta los cotos del mantenimiento de los servicio del subte y aumenta lo que tiene que pagar el usuario. Lo que no tiene en cuenta SBASE es que el servicio del subte no es únicamente algo con lo que se beneficien los usuarios, sino que se beneficia toda la ciudad, porque el transporte del subte es el más eficiente, el menos contaminante, el más seguro y el que ocupa menos espacio urbano en la superficie”, destacó Baldiviezo, que considera que estimular el uso del subterráneo beneficiaría a toda la sociedad porteña. “Y si se aumenta la tarifa al mismo nivel que cuesta el colectivo, se expulsa a usuarios del subte, perjudicando a la ciudad, porque esa cantidad de personas sufre a la superficie. No solamente tiene que ser una medida automática que si aumenta la tarifa técnica aumenta la tarifa al usuario, sino que se tiene que establecer una verdadera política de transporte previa, donde se proteja, estimule el uso del subte en detrimento de otros medios de transporte públicos”, esgrimió.

Los mecanismos que faltan para abaratar costos y agilizar el acceso al transporte público

“SBASE siempre compara lo que se paga en otras ciudades del mundo para decir que acá paga poco con el uso del subte. Lo que no dice es que en la mayoría de las ciudades del mundo existe el boleto unificado: una persona paga una sola vez por el uso de varios medios de transportes públicos que se encuentran unificados e interrelacionados. En cambio, en la Ciudad de Buenos Aires, uno paga el colectivo, se baja del colectivo, toma el subte, vuelve a pagar, sale, toma otro colectivo y vuelve a pagar”, denunció Baldiviezo.
Hay ciudades, informó el integrante del Observatorio del Derecho a la Ciudad, en las que un mismo ticket sirve durante un período de tiempo para la utilización ilimitada de transportes: “Ahí también se explica por qué es más caro en otras ciudades. Si en la Ciudad de Buenos Aires se sumara lo que un trabajador o un estudiante gasta en transporte, quizá termina gastando mucho más que en las ciudades que SBASE hace la comparación”.
En la audiencia intervinieron delegados gremiales y trabajadores de Metrovías: “Señalaron deficiencias que van desde mala compra de coches hasta cuestiones más operativas, como las escaleras mecánicas o la falta de protección del lugar donde trabajan: no tienen vidrios con seguridad, una promesa incumplida de SBASE. También Piccardo prometió que cada tres minutos iba a pasar una formación del subte, y los propios trabajadores dijeron que eso era imposible que se logre, al menos, en este próximo año”, denunció Baldiviezo. “Hay dos realidades: lo que quiere vender SBASE que se está logrando y lo que todos los días vivimos los usuarios, las deficiencias, las demoras, rotura de coches y los accidentes que ocurren. El tarifazo va a tener mayores consecuencias, porque lo que gasta una familia en el transporte del subte se va a duplicar”, consideró.
Mientras tanto, la tarifa continúa sin aumentos y no queda demasiado claro cuándo aumentaría y de cuánto sería el tarifazo.


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