10 jul. 2016


Domingo 10 de julio de 2016. Frente al palacio de justicia las mujeres, parientes, amigos de los campesinos, se han encadenado simbólicamente, en un mensaje que habla de compromiso, e identidad.  Este juicio que en pocas horas más nos brindará un nuevo capítulo dramático de este plan macabro, en el que intervienen un abanico multidisciplinario del PODER REAL en Paraguay.
Repetición obscena de la historia de abuso y ensañamiento contra los más vulnerables, en este caso que tiene como eje la lucha por la tierra.  Reclamo ancestral de un colectivo sin tierra, en su propia tierra. (Por Ángel Fernández Schejtman* desde Paraguay para La Retaguardia)

Desalojados brutalmente durante la dictadura stronista, avasallando los derechos de propiedad ancestral.  Gente que lucha por dignidad, por respeto, en definitiva, por vivir dignamente haciendo lo que saben hacer, trabajar el suelo de forma amigable con el medio ambiente, manteniendo el eje organizativo y ordenador que es la familia.
Hoy la masacre de Curuguaty, desnuda lo obvio; el régimen strosnista no terminó con stroessner, está profundamente arraigado en la cultura y ejerce de forma brutal el control social y disciplinador de cualquier tipo de resistencia.
Las carpas armadas en la Plaza de la Justicia, las rejas en que se encadenan los que hacen el aguante, el guiso igualador, el terreno solidario, hacen de esta espera un acto de vida que podrá dar carnadura a un nunca mas.

Los abogados presentes en este campamento resaltan sus virtudes y meritos, no solamente por lo épico de la defensa técnica, sino por su conciencia de saber que esto es mucho más que un juicio.
El Doctor Lezcano Claude, ex ministro de la Corte Suprema de Paraguay, se sumó a la defensa, en su alegato final, expuso una obra del Derecho que deberá quedar en los anales de la objetividad y razonabilidad jurídica. Sus argumentos demostraron el absurdo de las acusaciones del Ministerio Publico. Éstos se basan en la teoría que concibiera el ex fiscal Jalil Rachid, que dice que los campesinos eran un grupo militarizado, armados y formados tácticamente para repeler el avance de 350 policías, entre los que se cuentaban dos grupos especializados de policía militar; uno de ellos, la FOPE (armado por la ex embajadora de EEUU en Paraguay Ayalde literal ya que ella proveyó de las armas y uniformes en nombre del proyecto de seguridad ciudadana).
El ex fiscal, al comprobar que los policías en lugar de ajustarse al versión “oficial” entraban en contradicciones dejando al descubierto la estafa procesal que esconde a los verdaderos asesinos, los autores intelectuales, las mafias, y los intereses políticos que terminaron con el gobierno de Fernando Lugo, fue nombrado vice ministro del interior, teniendo a su cargo a toda la policía. Su discurso de presentación fue para dejar en claro que la Masacre de Curuguaty es un tema de “seguridad nacional” y la “versión” de la fiscalía es la verdad jurídica.
En este plan macabro les faltó el cómplice del stronismo: el Silencio.  A partir de la pregunta ¿qué pasó en Curuguaty?, se comenzó a descubrir la realidad, y eso es algo que el establishment paraguayo no soporta.
Hoy es día de vigilia. Los peores pronósticos dan por sentado que las condenas serán altísimas. Valga como muestra el pedido de la fiscalía de 30 años más 10 de seguridad para Rubén Villalba; 25 para Nestor Castro, y así sigue la escala descendente.
Conversamos con el Dr. Azuaga, abogado defensor quien, con visión realista, prepara las apelaciones y planifica la estrategia futura junto a sus colegas.
La presencia activa de la Iglesia, en su versión de opción por los pobres, es una barrera ética y social difícil de sortear para el stronismo. En nuestro próximo programa tendremos las definiciones de Paí Oliva, quien claramente define el porqué se pone el cuerpo en esta lucha.
También estuvimos en el lugar de la prisión domiciliaria, acompañando la Asamblea entre los campesinos y los movimientos sociales articulados en apoyo y gestión de medidas de resistencia civil ante esta injusticia.

Hubo palabras de apoyo y, sobre todo, un esfuerzo para poner en claro sobre las posibilidades de tener una sentencia en contra. Esto significara una nueva etapa en la lucha, que fue aceptada por los imputados, sus familiares y seres queridos.
Tuvimos oportunidad de charlar con Néstor Castro, mano a mano, y hablamos de todo, especialmente sobre las acusaciones de la fiscalía. Esto sirve para tener la mirada de uno de los actores principales de este drama, no solamente por estar acusado y haber escuchado que la fiscalía pide para él más de 20 años de cárcel.  Él perdió a su hermano y compañeros muy cercanos.  Fue herido y torturado, y nos pidió que no abandonemos esta causa. Agradeció el acompañamiento.
Mañana será el final de una etapa; mañana, puede no saberse cuál es la sentencia ya que el tribunal maneja los tiempos políticos. La intervención decidida de los medios de comunicación tradicionales, puso este tema en agenda, mucha gente se pregunta: ¿Qué pasó en Curuguaty?. Nadie cree la versión de la mafia.
Hasta acá hay muchos signos esperanzadores: la unidad de sectores diversos que dejan de lado diferencias para pedir Justicia.  Algo es seguro: el stronismo, encarnado en hijos y nietos de los asesinos, ya no podrá seguir con sus prácticas mafiosas sin pagar costos.

Seguimos en vigilia, las víctimas de la dictadura stronista guardamos la esperanza de que este mega crimen ayude a mover los estamentos de impunidad y, por qué no, podamos comenzar a llevar adelante nuestros juicios contra los asesinos de la dictadura.

* Conduce el programa radial Paraguay Vive, los miércoles a las 19 por Radio La Retaguardia.

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