12 jul. 2016


Fue el ánimo, fue la esperanza, fue la marcha. Llegó la sentencia.  Así, inexorable, sin dejar espacio para la sorpresa, cumpliendo el sino del destino de los vulnerables. Negación de justicia, reafirmación del stronismo mostrando su cruel rostro de Poder Real.  (Por Ángel Fernández Schejtman*, desde Paraguay, para La Retaguardia)

Claramente llegó el mensaje desde el estrado de los jueces;  “(…) acá no importan las opiniones de las iglesias, de los clubes de futbol, de las organizaciones sociales, de los políticos.  Este tribunal se rige con la verdad del proceso.  Las opiniones de quienes no forman parte, son eso, opiniones.  Luego de casi un año de juicio, con más de 190 testimonios, las pruebas aportadas por la fiscalía, nos lleva a la siguiente resolución…”.  A partir de estas palabras, cayó la sentencia, confirmando las condenas altísimas en años, ignorando todos los argumentos de las defensas, sepultando la esperanza, ya no de absolución, si no de condenas más bajas.
Esto no fue inesperado, pero las malas noticias nunca dejan de golpear el alma.  Stronismo auténtico, ese que no admite ni el más mínimo gesto de dignidad de parte de los vulnerables, ese al que no le alcanza con vencer: debe doblegar, arrasar y, finalmente, disciplinar.  Aleccionar a los que observan, para que se propague el mensaje; prohibido levantar cabeza.
Y fueron los gritos, la bronca, el estallido desesperado. Especialmente de aquellos que sufrieron en sus cuerpos las torturas, las cárceles eternas, y que aún siguen acompañando las luchas poniendo todo.
Ahora es tiempo de absorber el golpe, en un intento desesperado por torcer el destino fatal que ya estaba escrito desde antes de la Masacre.  Los Campesinos son culpables de matar policías y a sus propios Compañeros.
La insólita versión de la fiscalía, absurda, incoherente, fuera de los mínimos parámetros jurídicos, fundamentado en testimonios de policías extorsionados por sus jefes, es la “verdad” real.   Es el fundamento de este escándalo social, que se enorgullece de su inseguridad jurídica.
Hoy, ahora, dentro de la sala de juicio, permanecen en un gesto de rebelión civil, 25 personas que acompañaron a los procesados, fuera del palacio, el aguante militante, que asume gestos dramáticos, huelga de hambre, hoy uno, mañana otro, pasado otro.  En el fondo, todos y todas saben que estos gestos no van a torcer la sentencia ya dictada.
Los abogados defensores forcejearon a los empujones contra los policías, las Mujeres les gritaron en la cara las verdades de corrupción, de narcopolítica, de prevaricación como método en la justicia de Paraguay, la maldad encarnada en la fiscalía, la subordinación de los Poderes del Estado, ante el mandato de los latifundistas, ladrones de tierras, (más de 8 millones de hectáreas) traspasadas durante la dictadura de Stroessner, que nunca volverán a ser tierras fiscales destinadas a la reforma agraria.
Empieza una etapa de recursos, quejas, impugnaciones, nulidades, herramientas que serán evaluadas por los otros stronistas de los otros juzgados; en medio pasaran años entre un pedido y otro. Y luego las instancias internacionales…

Fotos de la marcha previa a la sentencia.
30 años para Rubén Villalba más 5 de seguridad a cumplir en Tacumbú.
20 años para Luis Olmedo, 18 años para Arnaldo Quintana y Néstor Castro, a cumplir en Emboscada.
6 años para Fanny Olmedo, Dolores López y Lucía Agüero, en domiciliaria hasta que quede sentencia firme.
4 años para Felipe Benítez, Adalberto Castro, Alcides Ramírez y Juan C. Tillería, que fueron liberados.
Demasiado tiempo, para estar preso, esperando…
Así y todo, algo bueno va surgir. Cuando los desesperados pierden la esperanza, nace la creatividad o la violencia.  No hay espacio para la violencia.
Les renovamos a los Campesinos la seguridad de que seguiremos apoyándolos, luchando contra la invisibilidad de este drama.
TODOS SOMOS CURUGUATY// TODOS SOMOS LOS CURUGUATYS QUE DIARIAMENTE SE REPITEN EN LA PATRIA GRANDE.  NO NOS VENCERAN!!!


* Conduce el programa radial Paraguay Vive, los miércoles a las 19 por Radio La Retaguardia.

DESCARGAR

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada