25 ago. 2016


Victoria Aguirre es una joven de 23 años que lleva 18 meses presa en Misiones por el asesinato de su hija Selene, que tenía dos años y medio y sufría un retraso madurativo. La justicia no escuchó a Victoria, que denuncia a Rolando Emilio Lovera de maltratos contra ella y su hijita, y la mantiene privada de su libertad cuando en realidad se trata de un caso de femicidio vincular. En el Enredando las Mañanas del jueves pasado, tras haber escuchado una entrevista de La Retaguardia a su hermana Claudia, charlamos con Emilia Marian, que la visitó en la cárcel. (Por RNMA)

Foto: Victoria Aguirre (Revista Superficie)



“A partir de enero a él le da un ataque de celos por las atenciones que tenía mi hermana con Selene, su hija”, narró Claudia. “Entonces comienza a maltratar a la nena, mi hermana le pide que no le pegue, que si la golpea se puede morir y la respuesta de él fue  ´¿vos me estás diciendo que yo soy culpable de la enfermedad que tiene tu hija?´ y comenzó a sacudirla, a golpearla, a tirarla hacia arriba”. Selene tenía dos años y medio y un retraso madurativo. “Mi hermana se la quita de los brazos y él comienza con las agresiones, tanto verbales como físicas, y le rompe el teléfono a ella; la encierra en la pieza y se va a trabajar -trabajaba como sereno en una arenera-. Al regresar el otro día a la mañana ve que mi hermana tenía armado el bolso para volver con los padres y se enoja mucho más que a la noche y las vuelve a castigar, tanto a ella como a la nena”, explicó la mujer: “así sucedió varios días y ella no les podía avisar a mis padres porque no tenía celular; él le prestaba el suyo para hablar pero teniendo a la nena en brazos y amenazándola con que si decía lo que no tenía que decir la mataba, porque también tenía un cuchillo o un arma de fuego, entonces mi hermana decía lo que él le pedía por miedo a que mate a la nena”.
“A partir del 20 de enero comienzan las agresiones más fuertes, con abusos sexuales a mi hermana y amenazas más potentes”, detalló Claudia Aguirre: “ya no la deja más en la casa encerrada, sino que la lleva con él a la arenera a dormir con la nena arriba de un cartón, en el piso, al resguardo de un techo de dos por dos cuando llovía, se salpicaban; la nena no podía estar en esas situaciones porque le agarraban sus ataques”. Perversamente, mientras Victoria no podía tener contacto con su familia, “él posteaba fotos en Facebook diciendo que se iban a Ituzaingó, fotos de la nena poniendo que estaba chocha viajando”.
El 27 de enero Victoria logró que llevaran a Selene al hospital. Lo convenció diciéndole que era por unas alergias que tenía, pero en realidad era para que se den cuenta de los golpes y la ayudaran. “Ella creía que la nena se iba a salvar porque iba  a estar al resguardo de la justicia, pero no sucedió, porque los médicos no hicieron nada”, dijo Claudia.
Mientras los médicos atendían a Selene llegó el horario en el que él entraba a trabajar a la arenera, entonces le exigió a Victoria que se llevara a la nena, pero ante el planteo de que la dejaran un rato más porque estaba medicada “él la miró a la doctora y le dijo ´fijate lo que le hice a la nena, imagínate lo que te puedo hacer a vos´, y la médica no hizo nada, así que mi hermana se tuvo que ir con él”.
“Esto fue el 27 de enero, el 29 de enero ella vuelve al hospital, pero ya con su hija sin vida”, contó la hermana de la mujer que ya lleva un año y medio en prisión. “En ese momento recién sí llamaron a la policía, la detuvieron a ella, él se fugó y lo atraparon recién a las cuatro de la tarde y porque el jefe del comando lo buscó para decirle que tenía que declarar que mi hermana mató a la hija porque si no lo iban a detener a él”.
“A ella la sacaron arrastrándola del hospital a la comisaría, la encierran en un calabozo y le piden a mi mamá que compre calmantes porque ella estaba muy mal” cuenta Claudia; “obvio que iba a estar mal si su hija estaba muerta”. La hermana de Victoria detalló también que el médico policial le revisó solamente “desde los tobillos hasta las rodillas y desde las muñecas hasta el codo” y que “mi hermana tenía moretones en la espalda, eso lo vieron las otras detenidas, lo vimos nosotras y lo vieron las mujeres policías que estaban ahí”.
Quienes integramos la Red Nacional de Medios Alternativos nos acercamos a la historia de Victoria Aguirre en el 13º Encuentro de la comunicación comunitaria, alternativa y popular que se realizó en Posadas. Emilia Marian, militante y periodista, participó del encuentro y tuvo la posibilidad de visitar a Victoria en la cárcel y escuchar su testimonio, del que no pudo ni siquiera tomar apuntes en papel, porque no le permitieron ingresar elementos de registro para la entrevista.
“En Victoria encontré una joven con fuerza a pesar de lo estropeada que está por toda la violencia que sufrió, tanto física como mental y como institucional”, definió la comunicadora.
“Nos relató la situación en particular de la cárcel como presas, de tener una sola ducha para 15 mujeres del pabellón, que la comida es malísima, las agresiones a las que la someten”, resaltó Marian y contó que “a ella cuando entró la tuvieron 24 horas aislada, parada y acusándola de haber matado a su hija; es decir que continuó viviendo violencias”.
“En el caso puntual de Victoria, lo que tenemos que decir es que padeció un femicidio vincular, igual que en el caso de Yanina González”, explicó: “el femicida, que en este caso es Lovera, atacó a lo más preciado de Victoria, porque su vida giraba en torno al amor a Selene, a sus cuidados: de las dos, murió la más débil”.
“La actitud de este femicida era típica, él primero era muy amable, la sedujo hasta que fueron a vivir juntos y ahí comenzó el infierno; después le decía que veía una sombra que lo hacía hacer eso, que lo disculpe, le hablaba de San La Muerte, le generaba toda una psicopatía, un terror, mientras maltrataba a la niña, le hacía hacer juegos que no podía hacer una niña con un retraso madurativa”, relató Marian.
“Dos días antes de que el mate a la nena, van al hospital y Lovera amenazó a Victoria, entonces ella le decía cosas incoherentes a la médica para que se dé cuenta, pero entonces le preguntó delante de él si le pegaba y por supuesto respondió que no porque tenía miedo de que le hiciera algo a Selene”, remarcó la periodista: “Victoria, como otra estrategia, quiso escribir en la planilla que tenía que firmar que la busquen, que necesitaba ayuda, pero Lovera se le paró al lado todo el tiempo. Nadie la ayudó, por eso el tema de la violencia institucional, igual que cuando la llevaron presa arrastrando, nadie la revisó, nadie constató los abusos sexuales” y aseguró que “si esa médica hubiera actuado, Selene podría estar viva”.
“El médico policial que la revisa lo hizo en una habitación sin  luz y así nomás; no se determinó si hubo abuso sexual, no se le hizo análisis de sangre aunque ella decía que él la había drogado para sacarle la fuerza, le dio un jugo y se desvaneció”, señaló la comunicadora.
Sobre Victoria, dijo que “es una chica que está activa en este momento, que mejoró su actitud y su ánimo” pese a que “hace dieciocho meses que está con prisión preventiva y enfrenta una pena de 25 años por homicidio agravado por el vínculo, mientras el femicida está detenido y solamente enfrenta una pena de homicidio simple de posibles 7 años”.
La periodista también subrayó que “Lovera tiene relación con las familias de poder de Oberá y el abogado que lo defiende es de la familia judicial”.
En los últimos días se conformó en Misiones la mesa por la libertad de Victoria Aguirre. El movimiento de mujeres consiguió la libertad de las hermanas Jara, de Yanina González, de Belén, y parece no permitir una sola presa más por ser mujer y ser pobre.

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