8 ago. 2016



Pago extra en las comisiones, depósitos que nunca son reintegrados, pago de impuestos y arreglos edilicios que corresponden a dueños y precios desmedidos son algunos de los atropellos que deben soportar los inquilinos de la Ciudad de Buenos Aires, pues la entidad que debería defenderlos está mayormente integrada por corredores inmobiliarios. Inquilinos Agrupados es una organización que ofrece asesoramiento, información y acompañamiento y que se constituye con el objetivo de hacer valer los derechos de los inquilinos por sobre el aprovechamiento de inmobiliarias y propietarios. El programa Otras Voces, Otras Propuestas, por Radio La Retaguardia, dialogó con Gervasio Muñoz, integrante de la agrupación y recientemente amenazado por corredores inmobiliarios. (Por La Retaguardia)


“Hicimos la denuncia penal a tres corredores por amenazas, dos que tienen inmobiliarias y una es que el presidente del Colegio de Corredores Inmobiliarios. Tuvimos una mediación en la que exigimos que se retracten en la tapa de clasificados de Clarín, que es donde los inquilinos buscan departamento. Nos dijeron que no, así que iniciamos la imputación. Veremos qué decide la justicia”, explicó Muñoz.
Sobre la labor de Inquilinos Agrupados, Muñoz informó: “En principio, defendemos a los inquilinos del mercado inmobiliario, y en ese sentido planteamos el asesoramiento legal y gratuito para todos los inquilinos de la ciudad. Por otro lado, llevamos el reclamo de los inquilinos a la justicia. Tiene que ver con un fallo que logramos en mayo, en el que todas las inmobiliarias de la ciudad hoy tienen que respetar la ley, generando así que quede en mano del sector de los inquilinos algo así como 1.500 millones de pesos por año que antes se les transferían al mercado inmobiliario en negro y de forma ilegal”, denunció. “Seguimos en la justicia con eso, estamos ahora aportando más pruebas que se solucione el fondo de la demanda. También tenemos propuestas legislativas en la ciudad y el Congreso. En estos últimos meses estamos armando el primer sindicato de inquilinos. Nos estamos abocando un cien por ciento a eso”, anunció.
Para Muñoz, la razón por la que deben intervenir las inmobiliarias, es “porque no está el Estado. Y donde no está el Estado está el mercado. Si entre aquellos que no pudimos acceder a la vivienda y los que sí y las ponen en alquiler el Estado no se encarga de intermediar, se encarga el mercado. Las inmobiliarias hoy tienen el 90 por ciento del mercado. Creo que es fundamental la participación del Estado, porque estamos hablando de una necesidad básica como es la vivienda. El Estado tiene que tener una voz y un rol central”, planteó. “No creo que prospere una relación directa entre inquilino y propietario. Y sucede lo mismo que con las inmobiliarias: cuando no hay inmobiliaria, un propietario te cobra lo que quiere, no te arregla la vivienda. No son todos los casos, por supuestos. También hay estafas, los inquilinos ponen muchísimo dinero, y después no tienen la llave o ya está viviendo alguien ahí dentro. Hay muchas situaciones en las que en un tema tan sensible como estos en las que tiene que intervenir el Estado”, aseguró Muñoz. Sobre el congelamiento de precios como alternativa, Muñoz informó que lo están haciendo en Alemania y en Nueva York. “Si nosotros en Argentina planteamos un congelamiento de alquileres, nos tildarían de rusos, de pro-Cuba. Estamos muy atrasados en cuestión de políticas de vivienda, sobre todo porque en Latinoamérica, en los países en desarrollo el tema de la tierra es muy grave, y por eso en los discursos siempre prometen que todos vamos a ser propietarios. Mientras los inquilinos sigamos creyendo que en algún momento vamos a ser propietarios, el único que gana con esto es el mercado inmobiliario”, consideró. “Por eso insistimos tanto con que no queremos ser propietarios, pero queremos alquilar de forma justa: no destinar el 50 por ciento, o más, de nuestro salario al pago del alquiler; no tener que pagarles a las inmobiliarias, porque el negocio lo hace el propietario, no el inquilino; necesitamos leyes que regulen el mercado inmobiliario, que garanticen el acceso justo a la vivienda. Ese es nuestro planteo frente a un modelo cultural que ya no tiene nada que ver con lo que sucede hoy en Latinoamérica y en el mundo, en donde la única aspiración que se puede tener para acceder de forma justa a la vivienda es siendo propietario”, expresó Muñoz.
“Propietarios que tienen una sola vivienda cada vez hay menos, por eso baja la cantidad de propietarios. El proyecto que presentamos en el Senado, que se trataría en agosto, no dice nada absolutamente del impuesto a la vivienda vacía. Primero, es un proyecto viable. Un impuesto a la vivienda vacía presentarlo a siete meses de que el mercado ganó las elecciones sería firmar la derrota del proyecto. Hoy el Estado nacional está conducido por el mercado, por las constructoras, por el mercado financiero trasnacional. Un impuesto a la vivienda vacía afectaría los intereses y entraríamos en una discusión muy grande sobre la intervención de la propiedad privada que nosotros no estamos dispuestos a dar porque no vamos a ganar”, explicó. Para Muñoz, es necesario determinar cuántas viviendas ociosas hay en la Ciudad. “El censo del 2010 dice que hay 340.000, es muchísimo. Y la realidad es que cuando hacemos estudios con otras organizaciones que se encargan de esto, no nos da más de 250.000. Una cosa es que hay discutamos que hay 100.000 más o menos, pero sí es grave que no se sabe cuántas hay ni cuáles son. Por lo tanto, sería imposible aplicar un impuesto a la vivienda ociosa. Porque, además, el secreto que hay sobre la propiedad privada en Argentina es muy grande”, aseveró. El integrante de Inquilinos Agrupados explicó que lo que buscan es el cumplimiento de la ley, no una normativa nueva: “Que inquilinos paguen un mes de comisión y no dos son 1.500 millones menos para el mercado inmobiliario. En el proyecto de ley planteamos algunas pequeñas modificaciones del Código Civil que afectarían en gran medida al mercado inmobiliario y cambiaría muchísimo la vida de los inquilinos (unos 6.500.00 en el país)”, aseguró. Una de las cosas que cambiaría es el plazo de alquiler. “Hoy un contrato para el alquiler no puede ser menor a dos años; nosotros planteamos que sean tres años. Esto generaría una pérdida del 30 por ciento para el mercado inmobiliario. También planteamos el precio del alquiler. Hoy no está atado a absolutamente ningún valor; el propietario puede aumentar el alquiler en función de la demanda y de su capricho”, explicó. La propuesta en relación a los precios es “que estén regidos por un índice que tiene que ver con un promedio entre el índice de salario y el índice de inflación. Por ejemplo, si la inflación es del 40 por ciento y los salario 30 por ciento, los alquileres no pueden superar aumentos del 35 por ciento, y tienen que ser anuales, no semestrales como ahora, en función de lo que el mercado decide que aumentar. También hay algunas otras cuestiones, como tratar de equiparar la correlación de fuerzas entre el inquilino, el propietario y la inmobiliaria”, aseguró.
Sobre la posibilidad de llevar su organización a la provincia de Buenos Aires, Muñoz planteó: “Nosotros tratamos de que se creen nuevas organizaciones. Hoy estuvimos reunidos con la organización de inquilinos sanjuaninos para contarles cómo venimos laburando, como laburan ellos, qué necesitan, cómo podemos aportar. Contamos con organizaciones en muchas provincias, estamos todas nucleadas dentro del Frente Nacional de Inquilinos. Cada una tiene su lógica, algunas tenemos más desarrollo territorial y político, otras no tienen desarrollo político, pero tienen un buen desarrollo en cuanto asesoramiento y a la difusión de derechos”. Para Muñoz, durante mucho tiempo se mantuvo en silencio esta problemática, además de que el inquilino se pensó como propietario. “Tenemos un gran desafío: que el sector de los inquilinos logremos conformar un sector y que quede organizado. Por eso insistimos tanto y estamos trabajando para la conformación del sindicato. Así como están organizados las inmobiliarias, las constructoras, los administradores de consorcios, los propietarios, los porteros, porque tienen intereses, porque los quieren defender, porque hacen negocio, porque necesitan organizarse para interactuar con la clase política, con la justicia, lo mismo necesitamos los inquilinos. Tenemos que defendernos y lograr ser un contrapeso fundamental y pelear contra el mercado inmobiliario”, aseguró Muñoz. Por último, informó que ofrecen asesoramiento gratuito –con un bono solidario de 50 pesos- en Emilio Lamarca 1860, martes y jueves de 16 a 20. Su dirección de correo electrónico es [email protected]

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