22 ago. 2016


Renée Ahualli, sobreviviente junto a Ángela Urondo Raboy de la cacería en la que fue asesinado Francisco Urondo y fue desaparecida su compañera Alicia Cora Raboy, conversó con Radio La Retaguardia durante el programa Oral y Público. La Turca relató las amenazas recibidas por referentes de derechos humanos de Tucumán y habló de las provocaciones sufridas durante la megacausa Operativo Independencia, que comenzó hace pocos meses. La casa de la abogada Laura Figueroa fue violentada por 6 hombres mientras se homenajeaba a Juan Carreras en Catamarca, cuyos restos aparecieron en el Pozo de Vargas recientemente y otro grupo de militantes sufrió una persecusión automovilística. (Por La Retaguardia)

Foto: Reneé Ahualli declarando en el juicio que juzgó el asesinato de Urondo y la desaparición de Raboy. (www.unidiversidad.com)

Tucumán tiene fiebre. Todos sus anticuerpos parecen haber despertado casi al mismo tiempo. El caso de la joven Belén, presa tras haber cursado un aborto espontaneo en un hospital público y recientemente liberada, movilizó al movimiento de mujeres, que conformó una Mesa por la Libertad de Belén amplia políticamente. Ahora es el turno de responder a las amenazas contra militantes de derechos humanos, justamente cuando se sustancia la megacausa que centra su mirada en el Operativo Independencia.
En apoyo a la abogada Laura Figueroa se llevó a cabo una marcha el jueves pasado, el mismo día en el que Belén sería liberada. Cansada de la larga jornada, Renée Ahualli contó que "marchamos a Plaza Independencia, junto con la Dra. Figueroa. Hubo muy buena concurrencia de varios partidos políticos y de organizaciones de DD.HH". Se redactó un documento que al momento de su lectura contaba ya con muchas adhesiones de todo el país, a las que fueron sumándose otras durante el acto en la Plaza principal de Tucumán.
"Tenemos una agenda bastante apretada. Con juicio jueves y viernes, la militancia está muy movilizada y son muchas las cosas que se están haciendo. Sumado a ello, el problema de Milagro Sala, y el de Belén", quien fuera liberada minutos antes de comenzar la entrevista, noticia que La Retaguardia le comunicó a Ahualli durante la charla.

Las amenazas

Sobre las amenazas, el relato comenzó en la localidad de Belén, Catamarca, cuando "se realizó el homenaje a Juan Carreras, originario de aquella localidad. Recuperado del Pozo de Vargas -contó Ahualli-, sus restos fueron llevados al Panteón de la familia, porque no se recuperó el cuerpo, sino pedacitos. Hasta su completa recuperación tiene que estar en una urna accesible para ir poniendo los restos que (el equipo argentino de) antropología forense va identificando. Imaginate lo que es un cuerpo humano que cae desde 30 metros...", dijo en referencia a la fosa común en donde arrojaron al estudiante, secuestrado en 1976.
"Son días muy agitados", explicó al destacar los preocupantes hechos de apriete. Uno ocurrió cuando "los compañeros que volvían a Tucumán tras un acto por la Masacre de Capilla del Rosario fueron perseguidos en la ruta y hostigados por una camioneta empujándolos fuera del asfalto. Allí viajaban 3 ex presos políticos".
Al día siguiente del homenaje en Catamarca, "acto en el que habló la doctora Figueroa, fue también hostigada por dos vehículos cuando volvía por la ruta de Catamarca a Tucumán. Pero en ese ínterin, durante su ausencia, irrumpieron en su casa y rompieron las rejas y la puerta de acceso. Revolvieron todo sin llevarse nada, y según contaron los vecinos, vieron salir de allí a 6 hombres vestidos con traje de civil", relató.
Ahualli calificó de claras acciones de amenaza y "hostigamiento a las personas que trabajan por los Derechos Humanos y que han intervenido en juicios. Aunque Laura en este momento no está en Operativo Independencia, sí ha estado en otros anteriores como querellante", aclaró.
La referencia del presidente Macri a una supuesta "guerra sucia", la polémica acerca de la cifras de detenidos-desaparecidos y el festival desatado de domiciliarias, según Ahualli envalentona a los genocidas: "más que preocupados, están impunes y subidos al caballo. Remozaron nuevamente la teoría de los dos demonios, y la de "guerra", en lugar de Terrorismo de Estado, como lo que fue. Por eso están incentivados desde arriba y muy envalentonados. Esto se nota también en los juicios; en la postura de los abogados defensores, los que defienden a los genocidas", remarcó.
La prisión domiciliaria resulta "otro hecho preocupante de impunidad, no sólo por enviar a sus casitas a todos los condenados a perpetua, sino porque este encierro tampoco se cumple y encontrás a los genocidas en cualquier lugar caminando libremente. Con el agravante que en provincias tan pequeñas como la nuestra, te los cruzas en el supermercado o en el café", graficó.

Copiar a los organismos

La impronta de la impunidad se manifiesta durante el desarrollo de la megacausa Operativo Independencia, en Tucumán, donde el clima, sostuvo Ahualli, es "muy agresivo y provocador, inclusive los familiares llevan fotos, carteles, nos copian un poco, ¿no? Presentan también imágenes religiosas y les hacen el sana-sana o el arrorró. Todos los días tenemos que ver estas provocaciones durante los juicios", aseguró. Las herramientas que los organismos de Derechos Humanos y familiares han utilizado en estos años son imitadas en este contexto en el que "se reflota la teoría de los dos demonios y todo lo que está pasando en este momento con DD.HH. Suelen llevar un cartel que dice 'derechos humanos para humanos derechos'. Esto lo sufrimos a diario, no se conmueven ante nada. Uno ya está grande, también como ellos, que se hacen los viejitos pero que han cometido maldades terribles".
Ahualli, como la mayor parte de quienes asisten a los juicios de manera cotidiana, no pierden la capacidad de sensibilizarse ante los testimonios: "Por ahí se te pianta un lagrimón porque escuchás a los testigos y a las víctimas declarando todas las barbaridades a las que fueron sometidos; no podés creer que seres humanos hayan hecho lo que hicieron con las torturas. Se siente mucha indefensión, cuando luego de haber sido testigo y víctima, y de haber declarado en varios juicios, ves que éstos están impunes, con condenas a perpetua, pero recorriendo las calles".
La concientización social respecto del Terrorismo de Estado presenta ambigüedades: "Creo que hay mucha más conciencia y más reacción de la gente, generalizada, pero no es lo ideal. Muchas personas no han pasado por esto, ni lo han vivido. Tampoco se les aclaró, o no se aclararon las cosas como debería. De lo que ocurrió en este país y del significado de Terrorismo de Estado hay aún falta de conciencia, pero sí existe un buen grupo que la tiene y ha tomado conciencia de lo que significa una dictadura. Aún falta mucho".
"Estamos de pie y seguimos luchando, aunque a una le quede poco hilo en el carretel", dijo entre risas Ahualli sobre el cierre, con el cuerpo cansado tras la marcha, pero todavía con voluntad para seguir levantando la voz. Del otro lado de la radio, Ángela Urondo Raboy la escuchaba atentamente. "Un abrazo y sé que ella sabe todo lo que la quiero y lo que significamos ambas para ambas", le respondió el mensaje la Turca. Nunca se acaba el hilo cuando el ovillo pasa de generación en generación.

 DESCARGAR

0 comentarios:

Publicar un comentario