13 oct. 2016



En el programa Hora Libre, que se emite por Radio La Retaguardia, dialogamos con Maximiliano Medina, coordinador del Área de Violencia Policial de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), acerca de las torturas ejercidas por agentes de Prefectura a dos jóvenes de La Garganta Poderosa y sobre el recrudecimiento en los últimos meses no solo de la cantidad de casos sino sobre todo de la metodología con que las fuerzas de “inseguridad” ejercen sus ataques.  (Por La Retaguardia)

Los agentes de Prefectura que en la madrugada del domingo 2 de octubre torturaron, golpearon y amenazaron durante horas a Iván y Ezequiel, integrantes de La Garganta Poderosa, fueron detenidos y pasados a disponibilidad tras la alta exposición mediática de los hechos. Sin embargo, no se trató de una acción dispuesta desde el Ministerio de Seguridad de la Nación, que dirige Patricia Bullrich, sino desde la propia fuerza: “no tiene que ver con una decisión política del Ministerio sino de Prefectura; charlando con gente que está trabajando el tema de seguridad hace muchos años me decía que Prefectura tiene una cultura muy particular con respecto a este tipo de cuestiones y que cuando ya no pueden sostener la defensa de alguien que comete un hecho como este, y esto pasó también con el caso de Time Warp, la fiesta electrónica en la que cuando Prefectura vio que la justicia empezó a avanzar y era insostenible la defensa de los prefectos directamente los dieron de baja. Me parece que viene por ese lado, vieron que el tema ya era realmente indefendible y evitaron quedar involucrados de alguna manera en defender a estos tipos que hoy están presos por torturar a los chicos, y no tiene que ver con una decisión del Ministerio, que es lamentable e inexplicable que no se haya expedido sobre este caso”, explicó Maximiliano Medina, coordinador del Área de Violencia Policial de la Procuvin, en diálogo con el programa Hora Libre.
Actualmente la causa sobre lo sucedido con los jóvenes se encuentra bajo proceso de investigación: “de hecho el caso hasta el día de hoy (viernes 7 de octubre) estaba bajo secreto de sumario porque estaban llevando adelante algunas medidas de investigación que no podían darse a publicidad por cuestiones vinculadas justamente al éxito de la investigación. Los 7 prefectos están detenidos bajo prisión preventiva y ahora quedarán algunas medidas de prueba para cerrar la investigación y la idea un poco lo hablábamos en la Procuración, en una reunión que tuvimos con los familiares, con los chicos y la gente que está acompañando el caso, es que lo ideal sería que la justicia pueda dar una respuesta rápida a este caso, que realmente podamos llegar a dar una respuesta efectiva y rápida porque es muy grave y ha tenido una enorme repercusión lo cual ayuda a que los casos avancen”, señaló Medina.
El integrante de la Procuvin consideró que hoy la problemática de la violencia institucional en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires es “muy grave, cotidiana y sistemática”, por lo que consideró fundamental mantener desde su organismo un contacto fluido con las organizaciones que trabajan en los barrios, como es el caso de La Garganta Poderosa: “Con La Garganta en particular tenemos una relación de mutua información y de tratar de buscarle la vuelta para justamente cuando hay un hecho tratar de actuar rápido, cosa que el proceso judicial avance. La idea que la Garganta viene impulsando hace tiempo me parece novedosa, me parece que hay que profundizarla más, pensarla más, hay que incluir muchas discusiones pero como punto de partida me parece una alternativa muy positiva en esta problemática, ojalá que se pueda seguir avanzando para lograrlo, por lo menos la Garganta en algunos casos lo ha logrado”, dijo acerca del contro popular de las fuerzas de seguridad.
Sin duda, en este tipo de casos es fundamental la presencia y compromiso de las familias, el barrio, los actores sociales que no tienen que ver con las instituciones, para superar las permanentes trabas políticas y lograr celeridad para resolver los casos: “lo hemos visto en el caso de Luciano (Arruga, causa de la que fue abogado en representación del Cels), sobre todo incluso en términos de prueba, de que de repente los chicos que siguen sufriendo estos abusos se animen a denunciar, tener una red de contención que saben que los va a cuidar, que puede articular con algunos resortes institucionales para que esos chicos que denuncian después no estén a la deriva, todo eso me parece que hay que profundizar y modificar algunas cosas, o corregir algunas otras, pero como experiencia sirve para alcanzar justicia”, consideró Medina.
Al ser consultado sobre las diversas situaciones de violencia vividas en el último tiempo, como el ataque a la murga en la villa 1-11-14, lo sucedido con Iván y Ezequiel, e incluso el intento de destitución de la procuradora general, Alejandra Gils Carbó, el silencio de Patricia Bullrich respecto a estos casos, la idea de modificar el Código Procesal Penal, Medina reflexionó: “todo se va conectando, la situación de violencia institucional en los barrios, y en esto también hay que ser claro, siempre existió, esto no es algo nuevo de los últimos 10 meses, ahora lo que sí uno puede ver es que ha aumentado o ha recrudecido muchísimo no solo en cuanto a cantidad de hechos de violencia sino también en cuanto a los modos. El hecho de entrar a balazos a reprimir cuando está ensayando una murga de chicos de 8 años es algo que a mí no me deja de sorprender, pasó hace casi 10 meses y no me deja de sorprender. Ese tipo de hechos tal vez hace un tiempo no pasaba, no eran tan burdos, por eso digo que la violencia se ha recrudecido en los barrios, uno lo nota a ojo. Igualmente estamos trabajando en generar datos duros de denuncia como para verificar si estadísticamente esto ha sido así”.
En este punto, Medina remarcó: “uno a ojo puede ver que hubo un aumento de violencia, de casos y también un cambio en la modalidad del ejercicio de la violencia, uno ve incluso más dura esa violencia, eso sumado obviamente al cambio político y a determinadas embestidas. Hoy, y lo digo con mucho orgullo en el sentido de que estoy perteneciendo a esa institución, pero el único espacio institucional que por ejemplo contuvo y escuchó a los chicos de la Garganta fue la Procuvin, la Procuración General de la Nación. En general hoy se está atado a un discurso público de más mano dura, incluso de refrendar y defender acciones privadas como el caso del carnicero o el caso del médico en San Martín (personas que sufrieron robos o intentos de robos y respondieron atropellando o disparando y matando a los ladrones), hay una ola discursiva donde se está fomentando la tolerancia cero en general por parte de la sociedad, y además hay gestos políticos claros de ausencia de control, mensajes hacia las fuerzas de vale todo, en ese contexto ir contra tal vez un espacio donde a lo mejor se pretende dar una disputa con respecto a este tipo de cosas obviamente que preocupa porque uno ve enormes retrocesos, si bien antes tampoco era la panacea, pero se ven hoy en esta temática enormes retrocesos respecto a lo que viene pasando y preocupa porque esto recién comienza, en lo discurso y en los hechos hay mucha más violencia en general, con lo cual ojala que esto de alguna manera en la disputa política con las organizaciones populares, con la gente valiosa que todavía está trabajando determinados estamentos del Estado se pueda revertir, pero obviamente que la situación es alarmante, en los últimos años por lo menos a mi criterio es una de las situaciones más preocupantes que hemos tenido en esta materia últimamente, ojalá que lo demos vuelta, habrá que seguir dando la batalla”, finalizó el coordinador del Área de Violencia Policial de la Procuvin.

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