3 dic. 2016


Radio Zona Libre y La Retaguardia transmitieron en vivo el jueves 24 de noviembre la presentación del nuevo número de la revista de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD) en homenaje a Enrique Cachito Fukman. Fue en la Asociación de Empleados de Farmacia con la presencia de Nora Cortiñas, Elia Espen y Mirta Baravalle, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, y Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga. Por la AEDD hablaron Osvaldo Barros y Nilda Eloy. (Por La Retaguardia)

Para Familiares y Amigos de Luciano Arruga, Cachito Fukman fue un referente, por eso decidieron el pasado 24 de noviembre levantar su programa Desde Afuera, que se emite todos los jueves a las 19, y realizar una transmisión especial junto a La Retaguardia de la presentación del último número de la revista de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos a la que Cachito pertenecía.
Osvaldo Barros, integrante de AEDD, fue el primero en tomar la palabra en el acto que no fue solo una presentación de una revista sino – sobre todo – un homenaje a Enrique Cachito Fukman.
Tras agradecer a la Asociación de Empleados de Farmacia por el espacio para desarrollar el acto, Barros se refirió al contenido de la nueva edición de la revista: “lo que quisimos hacer en realidad fue presentar un poco la visión de la Asociación respecto al momento que estamos viviendo, y respecto a los 40 años que se cumplieron del 24 de marzo de 1976. Esta revista tiene temas que no pudimos poner, que nos quedan en el debe de la revista, una nota más extensa sobre la violencia contra la mujer, una nota internacional que iba a ser sobre lo que está pasando en México y en particular con los compañeros desaparecidos de Ayotzinapa, una nota sobre la megaminería y todo lo que está ocurriendo alrededor de este tema, pero la ausencia de Cachito nos llevó a ocupar más lugar alrededor de su desaparición física”.
En cuanto al editorial de la revista, Barros especificó:  “quisimos poner lo que pensamos nosotros, una reivindicación de nuestra generación, de la lucha, de los ideales revolucionarios, porque empezamos diciendo quiénes éramos en aquel momento, militantes revolucionarios, idealistas, en los distintos lugares, en los sindicatos, en las aulas, en las facultades, en los talleres, todos luchando por un mundo distinto, por la revolución que por supuesto la entendíamos de distintas formas, con distintas acepciones, pero todos seguros que queríamos un mundo distinto, un mundo mejor, sin explotación, sin explotadores, y sin explotados. También reforzamos en la editorial la idea de la independencia de los organismos de derechos humanos, la necesidad de esta independencia, frente al Estado y frente a los partidos políticos, que no es algo nuevo que estamos diciendo, hace 10 años lo planteamos en uno de los primeros números de nuestra revista. También nos referimos a la necesidad de que los juicios no se den en forma fragmentada, por pocos casos y pocos represores; lo venimos diciendo desde que se anularon las leyes de obediencia debida y punto final, y son cosas que siguen sucediendo. Si miramos el cuadro de los juicios que en este momento se están desarrollando en distintos lugares del país, muchos de ellos son por pocos casos y pocos represores, lo que no ayuda en absoluto a la comprensión cabal de lo que ocurrió durante la dictadura militar, el genocidio, el intento de desarticulación de las organizaciones populares, sociales, sindicales combativas, para implantar un modelo distinto, de explotación que aún hoy sufrimos sus consecuencias. En este editorial seguimos diciendo que seguimos reivindicando la lucha de nuestros compañeros que fue la nuestra y que esos ideales y esas luchas las seguimos manteniendo y las seguimos desarrollando, vamos a seguir llevando adelante esta lucha por los juicios, por combatir la violación a los derechos humanos en el presente, que sostenemos desde siempre, que para eso seguimos sosteniendo el Encuentro Memoria Verdad y Justicia, que entendemos que sigue siendo una necesidad importante en el campo popular para llevar adelante las luchas de ayer y las de hoy”.
Barros repasó otros temas incluidos en este número de la revista, como la situación actual de los sitios de la memoria: “hay un artículo sobre el tema que intenta ser una reflexión acerca de lo que está pasando con los distintos sitios que existen en nuestro país,  la desnaturalización diría yo de lo que está ocurriendo en casi todos los ex centros clandestinos de detención y exterminio. Hemos puesto como emblema el tema de la ESMA porque es una cuestión emblemática por su dimensión, por su tamaño, por todo lo que está pasando ahí, lo que ocurrió allí no fueron solamente los asados, los carnavales, las murgas, los recitales, en todos estos eventos no se habló nunca de lo que era ese lugar, qué era la ESMA. Entendemos que estos lugares tienen que ser independientes de los partidos políticos y no pueden desarrollarse ahí actos políticos partidarios como ha ocurrido en la ESMA, como ocurre en el Ex Olimpo y en otros centros clandestinos de detención. Entendemos también que estos centros no pueden ser, como se está intentando ya desde hace dos años, centros culturales que van desarrollando actividades que se van separando de la composición de lugar de lo que era cada uno de esos sitios, ni hablar que en algunos están funcionando trabajadores en el mismo lugar físico donde estaban nuestros compañeros detenidos desaparecidos, en el mismo lugar donde se torturaba a los compañeros tienen sus oficinas algunos de esos trabajadores en distintos centros de detención”.
Barros expresó que para la Asociación estos hechos terminan llevando al olvido: “de la misma forma que va a llevar al olvido lo que está pasando con los juicios a los represores –retomó–, porque no es que de la noche a la mañana este gobierno macrista da la absolución a los represores, los declara inocentes, eso no está pasando, los juicios se están desarrollando pero lo que pasa es que se están vaciando, porque no existe en ningún caso el soporte de información para que estos juicios se desarrollen, la desarticulación de las distintas oficinas que existían en el Estado para cubrir y nutrir de información a las fiscalías ya no existen o están debilitadas, carentes de posibilidad de brindar la información que se necesita sobre la dictadura, los represores, los legajos, etcétera, entonces se van a ir vaciando y al mismo tiempo el Poder Judicial está adviniéndose a los nuevos vientos políticos que existen en nuestro país, no es solo lo que está pasando ahora de las domiciliarias, que varias ya se habían dado antes del 10 de diciembre, sino me refiero también por ejemplo a lo que sucedió en noviembre del año pasado, en medio de las elecciones, en el juicio de Arsenales en Tucumán, donde fueron condenados a perpetua los represores y a los 15 días se les dio domiciliaria. O lo que está pasando en el juicio por el Operativo Independencia también en Tucumán, donde la mitad de la sala está ocupada por los familiares de los represores con carteles que se burlan del juicio, con caretas que se burlan de las víctimas, en el medio está la Gendarmería separando y del otro están los familiares de las víctimas. Además, el tribunal permite que durante las audiencias se interrogue a los testigos sobre su militancia, qué hacían, qué no hacían, por qué, y permite que los abogados defensores e incluso algunas veces los propios represores increpen a los distintos testigos; todo esto teniendo en cuenta lo que es Tucumán donde hay un sentimiento de temor generalizado donde muchos testigos víctimas y familiares no quieren declarar por temor a lo que puede pasar, porque en Tucumán vive en la vereda de enfrente un represor y eso lo está permitiendo el tribunal que está llevando adelante este juicio. Ni decir de la cantidad de represores condenados hasta por lo menos el 30 de junio de este año, eran nada más que 689 represores condenados en 10 años de juicios, apenitas un poquito más de un represor por campo de concentración, si pensamos que en cada comisaría actuaban 200, 300 efectivos, que calculamos que el grupo de tareas de la ESMA no bajó de 300, 400 efectivos, lo mismo en el Club Atlético, lo mismo en otros centros clandestinos de detención, vemos que la cantidad de represores condenados hasta el día de hoy es ínfima”.
La revista de la Asociación incluye a su vez un artículo sobre la actual situación represiva: “nos habla de lo que está pasando a partir del 10 de diciembre con la represión a los movimientos populares y los intentos por parte de distintos estamentos del gobierno de involucrar en forma directa a las fuerzas armadas en la represión al campo popular, con el argumento del narcotráfico, de cuidar las fronteras. Todavía es algo que no se ha dado pero lo observamos desde distintos lugares, voces, de la televisión y la radio, de los diarios que trabajan con el gobierno, desde La Nación, desde TN. También está en discusión la teoría de los dos demonios que es algo que pensábamos que estaba enterrado y lo están poniendo sobre el tapete de forma permanente por ejemplo en el juicio por el Operativo Independencia. Esta teoría es algo que tenemos que seguir combatiendo más que nunca, creemos que tenemos que volver a trabajar muy profundamente en las bases, en la juventud, con nuestra visión para combatir esta teoría y las posibilidades de nuevas detenciones domiciliarias, del olvido y del perdón hacia donde nos quieren llevar. Desde la Asociación decimos como siempre que no habrá olvido, no habrá perdón, no nos vamos a reconciliar, seguimos con las banderas en alto de nuestros compañeros que fueron las nuestras, que siguen siendo las nuestras y decimos que porque luchábamos nos desaparecieron y porque aparecimos vamos a seguir luchando”, aseveró Osvaldo Barros.

El hada de los milagros y los abrazos

Luego fue el turno de Mirta Baravalle de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, quien aseguró sentirse muy marcada por este acto: “venía como diciendo ‘bueno, vamos a hacer una presentación de una revista’ y pareciera que una está en otra, me parecía que era como normal cuando uno va a una presentación de un libro, será porque queremos alejarnos un poco de lo que realmente sabemos en qué consiste, y yo los miro a todos, los tengo ante mi vista a todos juntos y no es fácil porque yo estoy mirando a todos nuestros hijos e hijas y estoy pensando lo que ellos sufrieron, lo que ustedes sufrieron, y que pese a todo ese sufrimiento pudieron salir de esa situación tan terrible y que con ustedes están presentes nuestros hijos e hijas, creo que si no estuvieran ustedes el mundo no hubiera sabido lo que pasó en Argentina y realmente los quisiera abrazar a uno por uno, que me contagiaran también su valor, su fuerza, su persistencia en tener siempre presente a sus compañeros y compañeras, y decirles que siempre están en mi corazón, yo quisiera ser una de esas hadas de las que hacen muchos milagros para mínimamente suavizar todo ese dolor, todos esos años vividos, todos esos recuerdos que tienen presentes, pero que les dieron la fuerza para seguir en esta lucha inclaudicable y así como Cachito está en todos nuestros corazones y Adriana (Calvo), esa mujer que nos enseñó a nosotras las Madres qué significaba también el amor y el compañerismo hacia sus compañeros y compañeras, así que yo lo que les voy a manifestar todo el amor que siento hacia ustedes, el orgullo que tengo de que estemos juntos y que los valoro inmensamente y gracias por su presencia. Sabemos que  sus compañeros, los 30.000 detenidos desaparecidos, están siempre acompañándolos. Gracias desde el fondo de mi corazón”.

Aquí, allá, en todas partes

“Lo que quiero decir es que Cachito está, se fue la materia pero no se fue él, yo lo veo por todos lados, creo que todos lo vemos en su lucha, en sus enojos contra cosas injustas, en todo, así pasó también con Adriana, así pasa con todos los que se fueron, pero los que quedaron, mejor dicho los que quedamos, aprendimos que no hay que callarse”, comenzó su intervención Elia Espen, también integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.
“Hay que pelearla para poder tener algún día una cosa justa –continuó– y no como están haciendo ahora con los juicios que es una burla, para mí es una burla porque yo declaré, mis hijas declararon, pero están todos sueltos y a mí me daba la impresión cuando nos miraban como que se burlaban y encima a los juicios no los llevan a ellos porque, según dijeron, no hay por qué llevarlos, porque movilizarlos cuesta mucho, en realidad no los llevan para cobijarlos, para cuidarlos, no es cuestión de que se molesten los muchachos bajo ningún punto de vista. Así que lo que nos queda es seguir, seguir con el ejemplo que nos dejaron todos los que se fueron y ustedes los jóvenes también y los de más edad que tienen mucha experiencia, es lindo dejarle a los jóvenes un camino que puedan seguir y decir ‘acá estamos y acá la vamos a seguir peleando, no nos vamos a olvidar de todos los chicos que cayeron’, yo me acuerdo cuando hablaba con mi hijo, que siempre me decía ‘hay que pelearla, algún día se va a dar’, y yo creo que tenía razón, que esa es la manera en la que hay que seguir, peleándola, no callarse, y cuando te vienen con algún cuentito de hadas -como suelen venir- uno tiene que contestarles bien, pero reventarlos por dentro con la contestación, con educación pero hay que decírselos, no callarse”.
“En todos estos años cuando veo a los jóvenes, veo a mi hijo y a todos los chicos de aquel entonces que conocí, porque yo conocí a unos cuantos, y los veo presentes por todos lados, pero lo que queda es seguir, no abandonen nunca la lucha, porque las nuevas generaciones tienen que saber lo que pasó, pero no de boca de los otros que tapan y cobijan a todos los represores, sino de boca de nosotros que la pasamos y sufrimos y que seguimos sufriendo con la falta de nuestros hijos, nuestros hermanos. Los quiero mucho, fuerza y no abandonar nunca la lucha, fuerza”, cerró Elia.

Memoria dinámica

“Soy la más joven de esta mesa y lo digo porque sé que realmente les pone contentos que haya una representante treinteañera, que les viene a decir que la lucha va a continuar, que somos muchos los que venimos escuchando atentamente, lo hemos escuchado a Cachito siempre, escuchamos a Nilda (Eloy), a cada uno de ustedes cada vez que nos hablan en las actividades, los escuchamos mucho de verdad, y cada una de las palabras que nos dicen no solamente nos emocionan sino que también nos obligan a seguir, a organizarnos, a luchar, a respetar a cada uno de los compañeros y compañeras que tenemos a nuestro alrededor”, afirmó Vanesa Orieta al inicio de su participación, entre risas por la delimitación etarea.
“Sé también que no les gusta que hablemos de ustedes –continuó– y eso está bueno también porque nosotros también aprendemos de eso un montón, de la generosidad, de la humildad, que son valores fundamentales que hay que tener en este recorrido, si no no estamos entendiendo de qué están hablando ustedes cuando hablan de otra sociedad, con qué parámetros mirar esa otra sociedad y seguramente estamos hablando de cambios bien estructurales pero también estamos hablando de cambios personales que nos engrandecen como seres humanos. Cachito fue una de las personas que hablaba de todas estas cuestiones que expreso yo pero puede expresar cualquiera de mis compañeros tranquilamente con las mismas palabras, mis compañeros son mis compañeros del grupo de Familiares y Amigos de Luciano Arruga. Sí estamos recordando a Cacho está bueno mencionarlo a él, nos abrió la posibilidad como familiares primero, como grupo después, a presentarnos frente a muchos de ustedes y expresarles nuestras ideas, nuestros pensamientos, nuestra denuncia, y también nos empujaba a ir más allá, no solamente a presentarnos con nuestras ideas sino a retorcerles un poquito más adentro pidiéndoles que hagamos un ejercicio de la memoria bien importante que tenía que ver con una memoria dinámica, activa, que era contraria a la memoria estática que pretendía mirar la violación a los derechos humanos como algo que era propio de un momento histórico y algo que no ocurría en el presente, y no solo nos animó a decirles a ustedes que planteemos esta idea, que tenía un sentido, que era necesario hablar de la memoria en un sentido bien dinámico, haciéndole entender a esta sociedad que había una continuación en las políticas de control y muerte, que esas herramientas que se usaron con el genocidio se seguían implementando ahora, buscando otros cuerpos, los cuerpos de nuestros pibes de los barrios humildes, cambiando la dirección del objetivo a ser secuestrado, asesinado, desaparecido, el objetivo pasaba a ser claramente los pibes pobres, pibes y pibas de los barrio humildes, trabajadores, empobrecidos, de los barrios excluidos, y la verdad que era darnos la posibilidad también a seguir creciendo en la construcción de esta memoria que nos tiene que obligar todos los días a poner los pies en la tierra y a pensar la violencia tan fuertemente instalada, a pensar que el sufrimiento que le propician a un pibe, a una piba de nuestro barrio es igual al sufrimiento que le podrían haber propiciado a cualquiera de sus compañeros, la tortura la sufre igual un pibe de un barrio, la desaparición de un pibe de nuestro barrio los familiares la sufrimos igual, capaz que a nuestra gente en nuestros barrios les cuesta mucho poder rápidamente accionar, saber dónde encontrar esos lazos solidarios que se van a unir rápido y que van no a solucionar el problema con rapidez pero al menos sí poder hacer un proceso del dolor digno, que no termine con ese familiar tirado en una cama sin haber podido hacer ningún proceso”.
“Esto es lo que nos falta, pero nos falta también porque nuestros barrios, nuestros vecinos, nuestros padres, nuestras madres, nuestras abuelas, están arrasados por años y años de pobreza e indignidad, que nos tienen en un lugar totalmente diferente al que puede estar ubicado un sector de la sociedad, que tampoco es mucho, porque son muchos, muchos los pobres, y si hablamos de pensar esto en una lógica positiva, que nos permita realmente llegar a esos objetivos que acá todo el tiempo se están expresando, que es el gran cambio que esperamos para poder tener una sociedad justa, me parece que es necesario que empecemos a construir en conjunto, imaginariamente hay una línea entre el pobre que lucha y los sectores no empobrecidos, no le voy a poner ningún título de ninguna pertenencia de clase, aquellos sectores que realmente tienen entendimiento y saben cómo poner a disposición de la organización y la lucha esas herramientas que tienen, hay una línea que nos divide, no la planteamos nosotros pero está. Capaz que ustedes me dicen que no, pero vengo de un barrio y se nota y se siente, por eso creo que esto que se ha generado, que entiendo que es un caso muy particular, un caso que no es la generalidad de los casos, pero esto que ha pasado con Familiares y Amigos y que nos ha permitido poder meternos en algunos lugares y poder discutir el problema de la gente de los barrios y poder discutirla con compañerazos como ustedes que todos los días nos enseñan, esto del ejemplo tiene que empezar a calar hondo en nuestra sociedad para que cada vez sean más fuerte los lazos que nos unan, desde adentro de los barrios para afuera porque nuestra gente no puede seguir quedando siempre adentro del barrio, con la organización adentro del barrio, y con las propuestas que muchas veces van al ritmo de lo que el momento político indica, y tenemos que tratar de liberar también a la gente de los barrios de esos movimientos algunas veces especulativos que se dan según el momento político”, agregó.
Orieta además afirmó que es necesario poder reflexionar fuertemente “sobre lo que somos como sociedad”: “nosotros somos los que nos dejaron estos asesinos genocidas, eso somos nosotros, a pesar de que yo no estuve ahí en ese momento, que no se llevaron a ninguno de mis familiares más cercanos, se llevaron a mis hermanos y a mis hermanas, se llevaron a mi gente también y eso cala en la vida de cada uno de nosotros, el genocidio ha dejado sus huellas y las sigue y seguirá dejando, y no les quepa ninguna duda que nosotros vamos a seguir llevando la palabra de ustedes y que vamos a seguir hablando de lo que nos ocurrió como pueblo con el genocidio y lo que eso trajo y sigue produciendo que es la muerte, y no nos vamos a olvidar nunca más de los 30.000 compañeros, pero tampoco nos vamos a olvidar, creo que por sobre todas las cosas, de aquellos compañeros que vivieron todo ese proceso y que se levantaron después de eso para venir a enseñarnos a nosotros la fortaleza que tenemos que tener para seguir adelante y crean que nosotros lo hemos aprendido de ustedes. La memoria es también encontrar en ustedes la posibilidad de pensar que existe un horizonte y que ese horizonte tiene que ver con el respeto a los derechos de cada uno de los ciudadanos que habitan en este territorio. Así que por Cachito, por todos los compañeros que día a día le ponen el cuerpo y tienen esta dinámica de la memoria que recuerda lo que sufrimos como pueblo y lo que seguimos sufriendo como pueblo, como dice Nora (Cortiñas), hasta la victoria siempre y a no parar”.

Siempre presente

Para Nora Cortiñas, también integrante de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, la reunión no implicaba solo presentar una revista: “es presentar la historia de Cachito que está acá con nosotros y que dejó ese recuerdo imborrable, del que nosotras podemos decir muchísimo porque estuvo siempre con nosotras, acompañándonos, llevándonos, todos ustedes con nosotras son buenos compañeros pero Cachito era especial… todos los días estaba, había que ir a Tierra del Fuego, a Jujuy, llamaba por teléfono y te decía que ya tenía los pasajes, él siempre estaba listo para salir corriendo, realmente fue el hijo y el compañero nuestro para mantenernos también con la vitalidad”.
Cortiñas además tuvo especiales palabras para con los ex detenidos desaparecidos: “a  medida que vamos a los juicios y escuchamos el testimonio que dan, confirmamos que sin ustedes no habría juicios, sería imposible, no se puede. Cuando los escuchamos sentimos que ninguno se olvidó de los compañeros y compañeras que quedaron soterrados en el infierno, y eso nos ayuda a nosotras. Cuando nosotras los escuchamos, estamos escuchando la voz de nuestros hijos, cada una de nosotras, porque los pudimos disfrutar tan poquito tiempo, 20 años, 25 años y ya, se terminó, entonces ustedes son la continuación de ellos, cada anécdota que cuentan, cada uno, mujer, varón, nos trae la historia de ellos, ustedes nos hacen crecer a nosotras y ustedes nos dan la savia de todos los días, entonces tienen que seguir y sabemos que van a seguir. Por eso yo le pido a la gente que vayan a los juicios para valorizar lo que es el testigo, la gente que lo vivió adentro y que hoy con una generosidad, una ética, una entrega están adelante, o no porque ahora los genocidas no van a presenciar el testimonio, son todos cobardes, y todavía ellos siguen siendo privilegiados, siguen siendo protegidos. Uno y los testigos vamos y protestamos, yo quiero que estén, pero ellos están todos guardados, pero no importa, el testimonio queda ahí adentro de ese espacio, queda grabado, además ellos los escuchan porque donde estén los conectan y eso es invalorable. Si tenemos que protestar de muchas cosas que antes no nos gustaron sí tenemos que celebrar que están los juicios porque tienen la belleza de los testigos, el testimonio tomado con toda ética de los abogados y abogadas extraordinarios que tenemos, jueces y juezas que los vemos todos los días y tienen ganas de hacer justicia, porque creo que el que no tiene ganas no acepta estar en la mesa de un juicio porque además después de escuchar los testimonios que se escuchan sería imposible que sean impasibles; y tenemos los fiscales, las fiscalas, la gente que acompaña, ustedes entran a una audiencia y ven alrededor gente amable que te trata bien y que te ayuda, y después la ayuda del (Centro de Asistencia a Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos ) Ulloa y la contención a los testigos, todo eso valorémoslo, empujemos para que no nos saquen ese logro importante”.
“Quiero decir también –siguió Nora–, porque no quiero ser injusta, que el primer juicio donde (Raúl) Alfonsín con las armas calientes y humeantes se atrevió a hacer contra las tres primeras juntas, después podemos criticar todo pero ahí se abrió para nosotros una esperanza de que acá se podían hacer juicios, que era posible, ¿por qué claudicó? Porque además los partidos de oposición y la juventud que tenía, esa que no valía nada, bueno, pobres, lo dejaron en el camino, después tuvo errores, para nosotros acá no se salva ningún presidente porque queremos más, nosotras queremos más, queremos todo y por eso seguimos, y seguimos porque ustedes están al lado nuestro y porque veo que tienen ese amor por todos los que no están, quizás no estaríamos sin todo el esfuerzo que ustedes tuvieron que hacer, algunos en la cárcel, otros en el exilio, otros como podían rescatando al resto de la familia porque para eso vino la dictadura militar, para tratar de desarmarnos de todo, pero nos fuimos reponiendo y seguimos luchando, y esta es la resistencia, los necesitamos a ustedes todos los días, así que no nos olviden nunca, somos egoístas y los comprometemos a que nos quieran”.
Cortiñas aprovechó la reunión para invitar a los presentes a la Marcha de la Resistencia que realizarán las Madres el jueves 8 de diciembre, de 12 a 20, en Plaza de Mayo: “voy a hablar de esta resistencia de 40 años para decir que cuando ustedes no estaban visibles porque estaban presos y en distintos lugares nosotras estábamos porque ustedes de cualquier manera eran nuestro sostén, la ilusión de nosotros siempre esperando que aparecieran los hijos y yo les voy a contar una escenita de cuando venía algún desaparecido que aparecía y venía a la casa de las madres, era ‘abrí la boca, a ver, tenés los dientes, mirame’, era investigarlos, me acuerdo ahora y digo qué locura, y siempre diciendo ‘a lo mejor mañana viene mi hijo’, esa resistencia que seguimos teniendo ahora, por eso el jueves 8 de diciembre no es la marcha de la resistencia única, nosotros vamos por 40 años de jueves de resistencia, si va a salir mejor o peor este año será porque se entrecruzan no duendes, sino fantasmas y mostruos –dijo Nora entre risas – pero vayan a la Plaza desde las 12 del mediodía hasta las 20, si quieren nos quedamos un ratito más, pero nadie se asuste porque ¿vieron que corren vientos raros? Quiere decir que la decisión nuestra de hacer esa marcha ese día jodió, ya no había que dejar el campo libre, no importa, vamos a estar, juntos pero no revueltos, ya vamos a ver cómo separamos la paja del trigo, no se asuste nadie pero la vamos a hacer porque la resistencia es por muchas cosas, por eso les decimos a nuestros amigos que cada uno ponga en un cartel a lo que se resiste, llenemos la plaza de carteles que digan ‘me resisto a…’ que haya una ley antiterrorista, que haya un proyecto X, al protocolo contra las marchas y los piquetes, a que no abran los archivos, a que los jueces tengan cerrado con llave los archivos para decir a quién entregaron los bebés nacidos en el cautiverio de sus madres y entregados a policías, militares, empresarios, me resisto a Monsanto, a la Barrick Gold, a Chevron, a todo lo que vemos que no está bien y lo que dejaron del otro gobierno que es lo que duele a los que ahora quieren hacer otra cosa no vamos a ocultar el pasado porque si no ponemos la mugre abajo de la alfombra y no sirve de nada. Vayamos y al que no le gusta que no lea los carteles, hay libertad”.
Hacia el final, Cortiñas destacó también la resistencia de los sobrevivientes: “las madres estuvimos 40 años haciendo la resistencia, ustedes empezaron antes, no nos olvidamos que ustedes militaban antes que nosotras saliéramos a la calle a buscarlos y a pedir verdad, justicia y memoria, ustedes los militantes que están acá empezaron antes que nosotras, no descubrimos nosotras la lucha en la calle y les estamos agradecidos a todos y todas. Entonces sigamos sin claudicar, diciéndoles que no vamos a entregar las banderas de lucha que levantaron antes de nuestros hijos y de ustedes otras generaciones que lucharon en la Argentina cuerpo a cuerpo, no vamos a bajar las banderas, cuando las madres ya no las podamos levantar enseguida los vamos a llamar para que ustedes las sigan teniendo, nadie va a bajar las banderas, ese es el compromiso que tenemos. Y decirles otra vez gracias porque también cuando los miramos decimos ‘¿cómo sería ahora Gustavo? ¿cómo vos?’, vamos por la calle y vamos mirando ‘¿cómo sería mi hija? ¿Así?’, por eso esto de que quieren meter otra vez la teoría de los dos demonios, no se la vamos a dejar pasar, acá hubo un ejército de ocupación que invadió el propio país y se lo vamos a decir todos los días, acá no hubo guerra sucia y acá vamos a seguir luchando hasta que nos quede el último halito de vida. Así que gracias a todos y diremos todos juntos, como hacemos los jueves, 30.000 detenidos desaparecidos presentes, ahora y siempre, hasta la victoria siempre, venceremos”.

Palabra de víctima y querellante

La última en tomar la palabra fue Nilda Eloy, integrante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, quien se refirió a la causa por la segunda desaparición de Jorge Julio López: “les puedo informar que está desaparecido y podemos revisar la causa de arriba para abajo y de abajo para arriba, los últimos cuerpos, y no vamos a encontrar nada real, la causa López sigue juntando papelitos, sigue investigando esas teorías tan absurdas, que ya parecían absurdas en los primeros años, la de la mujer águila, los que llamaban por teléfono diciendo que la hija había soñado que había visto una mano, seguimos igual, sigue juntando papel en la fiscalía federal de La Plata”.
Además, Eloy se refirió al 24 de noviembre, fecha en que se realizaba la presentación, como un día muy particular para La Plata: “hace 40 años tenía lugar un enorme operativo donde participó la policía y el Ejército al mando de (Ramón) Camps, (Miguel) Etchecolatz y (Roque) Presti, que era el jefe del Regimiento 7, hace 40 años ya para esta hora habían sido asesinados los 4 compañeros que vivían en esa casa y secuestrada Clara Anahí Mariani que tenía en ese momento 3 meses de edad. En el marco de esa casa se conmemoran dos fechas, una es la del día de hoy, la del ataque, y otra es la del 12 de agosto, la de la vida, el día del nacimiento, el cumpleaños de Clara Anahí. Justamente el 12 de agosto de hace 10 años atrás fue la última actividad pública que con nosotros compartió Jorge Julio López. El responsable de todos estos hechos, de la primera y hasta que a mí me demuestren lo contrario de la segunda desaparición de Jorge, el operativo en lo que después se conoció en La Plata como la Casa de la Resistencia, el secuestro de Clara Anahí, el no dar ningún atisbo de información sobre esa mujer que hoy tiene 40 años es Miguel Osvaldo Etchecolatz”.
“Hoy tuvimos una nueva audiencia en la Cámara Federal de La Plata –relató Eloy– donde nos estamos agarrando con uñas y dientes de los únicos pedacitos de causas por los que está detenido (Etchecolatz) ya que en las causas por las que está condenado el Tribunal Oral Federal Número 1 de La Plata le otorgaron la domiciliaria, ahora está detenido exclusivamente por las causas que todavía están en primera instancia, y lo que en este momento están haciendo desde su defensa es no solamente pedir la domiciliaria sino agarrarse también de ese otro artilugio que es pedir el cese de prisión preventiva porque como no está condenado en esos tramitos, el tiempo pasa… y hoy trataba de explicarles a los jueces qué significa la prisión preventiva para aquellos que nos obligaron a ser víctimas, que ese sujeto nos colocó en este papel que nosotros transformamos posteriormente en querellantes, la prisión preventiva es como haber subido un escalón, es como que de alguna manera esta justicia que tenemos te dice ‘tenés razón, es un delincuente, marche preso’, yo sé que es ridículo por ahí pensarlo así, yo no soy abogada ni nada por el estilo pero si sacan las prisiones preventivas con la excusa de que ha pasado X cantidad de tiempo nos están volviendo a castigar y por qué tenemos que ser castigados nosotros por el tiempo de demora de la justicia. Lo importante es saber que por esta lucha en particular que se está llevando en los juzgados de La Plata Etchecolatz sigue detenido, creo que fundamentalmente porque hemos pedido que normalmente no se hace que es que las audiencias con las salas de la Cámara fueran orales, públicas y pedimos que hablen las víctimas no solo los abogados, hace 10 días era por la domiciliaria de Etchecolatz en el Pozo de Banfield, escuchar a Clara Petrakos describir el piso donde parió su madre, escuchar a Vicky Moyano el relato de toda su vida desde su nacimiento en Banfield, escuchar a Alejandrina Barry cuyo embarazo se cursó en Banfield, no hay argumentos jurídicos ante palabras de semejante peso que puedan dar cabida a la libertad de Etchecolatz”.
El cierre del acto de presentación de la revista de la Asociación y sobre todo del homenaje a Cachito Fukman fue con música. La figura de Cachito, su historia y lucha, como las de los 30.000 detenidos desaparecidos, estuvieron junto a quienes asistieron a la Asociación de Empleados de Farmacia. Parte del aire y de la resistencia.

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