15 dic. 2016



La Retaguardia dialogó con Jonatan Baldiviezo, integrante del Observatorio por el Derecho a la Ciudad, sobre los intereses que se esconden en el proyecto de creación de un Distrito Joven que el gobierno porteño propone para una amplia zona de la Costanera Norte, en la que se autorizará la concesión e instalación de explotaciones y locales comerciales vinculados a lo que el PRO relaciona con la juventud como boliches bailables y gastronómicos. (Por La Retaguardia)


“Esto encubre la legalización de concesiones ya existentes en la Ciudad de Buenos Aires; en los años ’90 todo lo que era la Costanera y las tierras ganadas al río se empezaron a concesionar por 20 y 30 años. Hubo grandes movilizaciones y reclamos sociales que lograron ordenanzas, ya que en ese momento no existía la Legislatura porteña, ni la Ciudad Autónoma, sino que era el municipio, era la Capital Federal. Esas ordenanzas establecían que una vez finalizadas las concesiones de la Costanera, esos terrenos iban a ser destinados a grandes parques y plazas de la Ciudad. En 1993 también se había ganado que una vez que se convertía en parque ya no se podía privatizar, el Estado no podía concesionarlo, ni dar permisos, nada, tenía que ser un parque público de acceso libre y gratuito. Pasaron décadas, empezaron a vencerse estas concesiones y obviamente el PRO, que es el gobierno en gestión cuando se empezaron a vencer, decidió no cumplir con esas promesas legales de los ’90 y con esas conquistas sociales de destinar la Costanera a espacio público, sino que empezó a buscar la forma de privatizar estos sectores. Una de esas formas es este proyecto de ley que se llama Distrito Joven”, explicó Jonatan Baldiviezo en diálogo con el programa La Retaguardia, que conducen Fernando Tebele, Eugenia Otero y Catriel Fernández.
El integrante del Observatorio por el Derecho a la Ciudad afirmó que esta iniciativa tiene como fin legalizar las concesiones o las explotaciones comerciales en el norte de la Costanera: “allí están, por ejemplo, locales gastronómicos como Pizza Banana, Siga la Vaca, Rodizio, el boliche Pacha. Esos terrenos estaban zonificados y destinados por la Legislatura para ser parques, pero en un parque no se puede habilitar la explotación de un boliche, uno no se imagina en la Plaza de Mayo un boliche funcionando o un restaurante en el Parque Lezama o en el Parque Centenario. Eso está prohibido por el Código de Planeamiento y eso tendría que estar prohibido también en la Costanera, pero todos estos años el gobierno siguió habilitando este tipo de explotaciones en terrenos que estaban destinados a ser parques, incluso Pachá está rodeado por el Parque de las Américas que es público, donde también hay un gran estacionamiento. Cuando empezaron a haber muchos cuestionamientos judiciales, denuncias públicas  en los medios, el gobierno dijo que iba a subsanar todas estas ilegalidades con la creación de un polo que concentre los boliches y locales gastronómicos al que van a llamar Distrito Joven, que a su vez es bien distinto a los distritos que se fueron creando en la zona sur, como el Distrito del Diseño, de las Artes, del Deporte, que implicaban exenciones fiscales para la instalación de empresas y comercios relacionados con esas temáticas. El Distrito Joven establece un área de concesión de tierras públicas en la Costanera Norte de la Ciudad, en el que se autoriza la concesión e instalación de explotaciones y locales comerciales relacionados con la juventud o con lo que el PRO ha relacionado con la juventud como por ejemplo boliches bailables, locales gastronómicos”.
Los proyectos de ley que implican la concesión de tierras públicas en la Ciudad de Buenos Aires tienen un tratamiento más complejo en la Legislatura porteña. Necesitan una doble aprobación. Esta iniciativa fue aprobada el año pasado en una primera lectura. A comienzos de 2016 se llevó adelante una audiencia pública, luego de la cual se tiene que aprobar por segunda vez en el Parlamento porteño: “Después de la audiencia pública, ocurrió la tragedia de Time Warp en Costa Salguero y nuevamente salieron a la luz todos los negociados de las concesiones en la Costanera, no solamente la parte de control de las habilitaciones, también se empezó a ver cómo podía ser que Costa Salguero existiera sobre un parque público, ya que está en un lugar irrisorio, sin respetar el Camino de Ribera, y eso hizo que se frenara la discusión de este proyecto en la Legislatura”, señaló Baldiviezo.
El tratamiento de este proyecto para su aprobación en segunda lectura podría ser incluido en el temario de la sesión del próximo jueves del Parlamento de la Ciudad, sin embargo la iniciativa se presentaría con algunos cambios: “con la llegada de fin de año se vencieron otras concesiones grandes de la Costanera como por ejemplo Punta Carrasco –especificó Baldiviezo–, un predio de casi 6 hectáreas en la Costanera, justo al lado de Costa Salguero, cuya concesión venció en noviembre de este año. Aprovecharon  entonces que estaba este proyecto y dijeron ‘por qué solamente vamos a legalizar estas concesiones al norte de la Costanera, si podemos legalizar todas las concesiones de la Costanera y habilitar la privatización de toda la Costanera’. Entonces el polígono del Distrito Joven ya no es una pequeña sección, donde estaban estos restaurantes y boliches, sino que lo ampliaron desde Costa Salguero hasta la Reserva Natural Universitaria, es decir que ahora el Distrito Joven va a ser toda la Costanera Norte y la Legislatura va a autorizar que se pueda privatizar el 35% de esos terrenos, entre ellos está el Parque de la Memoria, el Parque de las Américas, Costa Salguero, Punta Carrasco. Ellos buscan incorporar estos espacios verdes que ya existen para en el discurso decir que no se va a privatizar toda la Costanera sino únicamente el 35%, pero ese 35% incluye precisamente a estos grandes terrenos públicos que están concesionados. Costa Salguero tiene 17 hectáreas, es una mini ciudad, que tendría que ser un parque y existen allí edificios que en su momento ni siquiera tenían habilitación de la ciudad; cuando se construyeron ninguno tenía permiso de obra, era como una ciudad dentro de una ciudad donde los grandes empresarios, muchos de ellos relacionados con el gobierno, hicieron lo que hicieron. En su momento se clausuraron muchos locales porque ni siquiera contaban con la habilitación de la Ciudad de Buenos Aires para funcionar, y cuando se otorgaban las habilitaciones se lo hacía para que existieran hoteles, estacionamientos, bares, boliches sobre un terreno que tenía que ser un parque”.
Para Baldiviezo se está ante un punto de inflexión en lo que respecta no solo a la concepción de la planificación urbana de la Ciudad sino también a cierta estigmatización de lo que debería ser la juventud: “ahora avanzaron en este paradigma de que la Costanera tenía que ser de acceso libre y gratuito, de que la Ciudad no tiene que construirse de espaldas al río, de que la Costanera tiene que ser un acceso para que todos podamos disfrutar, pero se aprovecharon de las circunstancias para algo que ni siquiera había sido discutido en audiencia pública porque allí se discutió solo la privatización de un sector de la Costanera, están avanzando con esto que es realmente nefasto y es un punto de inflexión en la concepción de la planificación urbana, del acceso a la costa y respecto a los espacios verdes, están permitiendo la concesión de toda la Costanera Norte, legalizando estas concesiones que vienen de los ’90, y justamente cuando el gobierno anuncia estas concesiones te dicen que las tierras siguen en manos del Estado y cuando finalicen las concesiones el Estado se va a quedar con las tierras, y en la historia de la Ciudad de Buenos Aires todas las concesiones que vencieron ninguna retornó a las manos del Estado, las concesiones se renovaron o se vendieron las tierras públicas, y lamentablemente esa historia se está repitiendo nuevamente con la Costanera. Ahora buscan estrategias como la del Distrito Joven, vendiendo como un espacio de seguridad, donde los jóvenes van a poder ir en un ámbito de control del Estado, de seguridad, de disfrutar de una cultura nocturna, que también es esa estigmatización, donde se relaciona a la juventud con actividades nocturnas de boliches y no con otro tipo de actividades culturales, sociales, deportivas que el Estado debería impulsar. No solamente es el negocio de la tierra pública sino también es una concepción de la juventud, cuáles son los roles que la juventud tiene que cumplir en esta sociedad que hace que este proyecto sea doblemente negativo para la Ciudad de Buenos Aires”.
En diálogo con La Retaguardia, Jonatan Baldiviezo aseguró que la gestión PRO en la Ciudad se ha caracterizado por saber manejar el marketing y encubrir lo que se puede considerar como  un negocio de la tierra pública con iniciativas con fines sociales, como es el caso de la construcción de la Villa Olímpica en la zona de Villa Lugano de cara a los Juegos Olímpicos de 2018: “esto también es parte de esta lógica, muchos de los anuncios que quizás uno considere que son buenos y necesarios como la construcción de viviendas para los deportistas han sido utilizadas para hacer más negocios. Cuando se habla del proyecto de la Villa Olímpica, el gobierno no solamente autorizó la construcción de viviendas en estas 6 manzanas dentro del Parque de la Ciudad sino que también autorizó la venta de más de 40 hectáreas del mismo parque, algo que a nivel mundial es una locura. El gobierno autorizó la urbanización de un parque metropolitano en la zona sur, creo que en ninguna ciudad del mundo se autorizaría a urbanizar un parque, menos en la Ciudad de Buenos Aires donde los espacios verdes son necesarios y escasos por la gran densidad de la población. No solamente se están destinando 6 manzanas para la vivienda de los deportistas, que a futuro quedarían para viviendas sociales, sino que aprovechando esas circunstancias avanzaron en la venta de más de 40 hectáreas del Parque de la Ciudad para venderlas al mercado para hacer negocios inmobiliarios, con ningún fin social. Aun no fueron vendidas pero hace un mes la Legislatura autorizó estas ventas”.
Una muestra más de que las políticas del PRO en la Ciudad de Buenos Aires van de la mano de los negocios inmobiliarios que impulsan los mismos amigos de siempre del poder.

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2 comentarios:

  1. Relacionar la juventud con la cultura nocturna es obligatorio queridos! Es un fenómeno mundial! Encontrar un espacio donde la industria del ocio nocturno no interfiera con la actividad diaria de la ciudad es muy importante! dónde quieren meter los boliches entonces? en un galpón en el medio de la ciudad? en una zona industrial? esa es la noche que ustedes quieren editores? A ustedes que les importan los jovenes verdad? o la noche! La consesión de espacios ganados al río, espacios que de cualquier manera no iba a aexistir a menos que tuvieran una utilidad que realmente beneficie al comercio me parece perfecto! Acá el problema de los opositores es la envidia que tienen de ellos no haber hecho buenos negocios porque no les da la cabeza y por eso critican todo lo que hace el pro. En que quieren convertir esos espacios? en lugares para la gente que nadie cuida y que a nadie le importan? Que fácil es criticar cuando nadie tiene un gramo de cerebro para juzgar la critica no? medios mediocres.

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    1. ¡Gracias por tu opinión anónimo! Por suerte nuestros lectores no son mediocres.

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