16 ene. 2017


La polémica se suscitó luego de una declaración que sacaron decenas de organizaciones que integran al movimiento de mujeres en esa ciudad a partir de una serie de requisitos que consideraron discriminatorios. La ganadora del concurso La Reina del Mar se pronunció a favor de la competencia y aseguró que no se trata de violencia de género. En Radio La Retaguardia, Patricia Gordon, integrante de la ONG En Red, explicó cómo surgió el cuestionamiento al certamen en diálogo con Rosaura Barletta y Luis Angió en el programa Otras Voces, Otras Propuestas. (Por La Retaguardia)

Foto: Gordon junto a sus compañeras de En Red.

"Desde el movimiento de mujeres de Mar del Plata, días previos a la elección de la reina del Mar sacamos un comunicado en el que expresábamos que nos preocupaba mucho la situación discriminatoria, que también se enmarca dentro del artículo 5 de la ley contra la violencia de género, porque observábamos que dentro de los requisitos explícitos estaban enumerados ciertos puntos que incurren en algún tipo de discriminación. Las chicas que se anotan tienen que ser solteras, no pueden tener hijos, tienen que tener determinada edad y la secundaria completa. Y dentro de los requisitos implícitos, se están avalando ciertos estereotipos en relación a los cuerpos; una mujer excedida de peso, por ejemplo, no se podría llegar a anotar en este tipo de concurso", planteó Gordon sobre las imposiciones. Además, explicó la militante, "hacíamos una fuerte crítica al Estado, sobre todo al Gobierno municipal, porque en el marco de lo que es la emergencia contra la violencia de género —acuerdo firmado por este municipio— no se está trabajando adecuadamente. Generalmente, tiene que ver con la falta de presupuesto. Por un lado, se invierte una cantidad de dinero importante en este tipo de fiestas y concursos. Y, por otro lado, sigue habiendo un número importantísimo de femicidios, muchas mujeres que van a pedir ayuda no la encuentran, faltan recursos humanos. Hubo muchas situaciones que hicieron que nosotras lanzáramos este documento repudiando este tipo de concursos", planteó.
Para Gordon, la construcción de conciencia es muy difícil: "Está costando mucho instalar en la sociedad —algo que culturalmente ha sido naturalizado y aceptado— este tipo de violencia simbólica. Citaba la ley porque en el artículo 5 se habla de la violencia simbólica. Parece que cultural y socialmente es un muy difícil establecer una relación entre los distintos tipos de violencia. El femicidio, que sería el último eslabón de una cadena y que muchas veces comienza con otro tipo de violencia (la descalificación, el tratamiento que se le da al cuerpo de la mujer como objeto)". En este sentido, la militante aclaró que esto no es nuevo, "hay numerosos estudios que pueden dar cuenta de esto. Hay una tendencia del mercado a que las mujeres entren dentro de este molde, y es una cuestión que tiene que ver con el control, el disciplinamiento. Muchas veces se dice qué tiene que ver un concurso de belleza con la violencia de género, pero la realidad nos muestra otra cosa".

Entre el concurso de belleza y la "moda" de los femicidios

Sobre el cambio en las circunstancias a partir de la nueva gestión, Gordon consideró: "Hace cuarenta y cinco años que se hace esta fiesta en la ciudad, han pasado todos los gobiernos. Tenemos un intendente que ha dicho públicamente hace poco tiempo que la violencia de género y el femicidio son una moda y que se invierte mucho dinero en campañas. Eso provocó una reacción muy fuerte no solamente desde los movimientos de mujeres, sino de toda la sociedad. Delante de todo esto están los familiares y las víctimas de violencia de género, que, de hecho, han participado de las actividades que venimos realizando. No nos olvidemos que en Mar del Plata ocurrió el femicidio de Lucía Pérez, lo que dio paro al primer paro nacional de mujeres. Las políticas públicas del Gobierno actual están basadas en todos estos prejuicios, en un nivel de cierta violencia. Un funcionario municipal zamarreó a la mamá de Lucía Pérez cuando fue a reclamar porque no se había cumplido con los acuerdos que se habían hecho para el entierro. Las denuncias llueven, los recursos humanos faltan. Se está trabajando desde el movimiento de mujeres entro de un observatorio, pero todo es muy lento. Este documento y el posicionamiento muy fuerte que hemos tomado en relación a esta fiesta también tienen una historia".
En relación al trasfondo del evento, explicó: "Esto es un tema político, en el sentido más profundo del término, ni siquiera digo que es partidario. Hay mucho dinero en juego. Por lo tanto, hay una resistencia para que esto se transforme en otra cosa. Nosotras en ningún momento, más allá de las críticas que hemos recibido, hablamos de una cuestión prohibicionista. Estamos cuestionando este factor discriminatorio, porque en cuarenta y cinco años vi una chica que no cumplía con estos patrones considerados de belleza para participar en estos concursos. Quisieron cambiar un poco todo, salieron a decir que ahora se estaba eligiendo a una embajadora cultural", contó. En ese sentido, para Gordon "si es una embajadora cultural, tendrá que ser valorada por otro tipo de atributos, no por las medidas, el color de cabello ni la belleza aceptada socialmente para este tipo de cosas. Estamos cuestionando qué es lo que sustenta este tipo de concursos, con una base discriminatoria muy fuerte y que reproduce subordinación, desigualdad, y se transformen en otra cosa. Nosotras propusimos esto, hasta ahora no hemos tenido una respuesta de parte del Gobierno municipal. Hoy nos enteramos que en Tres Arroyos se suspendió también el concurso de belleza de la reina del Trigo. Creo que ya son veinte las localidades, acordes a los tiempos que corren, las que han decidido eliminar este tipo de concursos", señaló.




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