4 ene. 2017


Las autoridades comunicaron la medida a través de un mail sin firma que se envió a tres cuartas partes de la comisión gremial interna de docentes en la carrera de Medicina. Natalia Israeloff, trabajadora de la Universidad; Susana Etchegoyen, militante social; y Eduardo Soares, abogado de presos políticos y militante de izquierda, dialogaron con Alfredo Grande en el programa radial Sueños Posibles sobre lo ocurrido. Además, difundimos un audio de Gustavo Duek, el secretario académico de la institución, quien advirtió en una reunión con docentes del sindicato que todos los que hacieran política gremial serían apartados. (Por La Retaguardia)

Foto: laizquierdadiario.com.ar

“Estamos terminando la asamblea con más de 80 personas y varios gremios. El 30 de diciembre a las seis y media de la tarde recibimos un correo casi toda la comisión directiva del sindicato diciendo que no estábamos incluidos en la oferta académica para el 2017 de la carrera de Medicina en la Universidad. Esto no es un despido masivo, pero sí es una clara persecución gremial. Todos estábamos contratados porque no se han abierto concursos, hay docentes que tienen más de cinco años y todavía están contratados aunque el Convenio Colectivo de Trabajo establece que a los tres años el despido debería ser mediante un concurso”, explicó Israeloff, docente y delegada gremial.
Además, contextualizó el accionar de la comisión interna: “Nosotros damos hace tiempo una disputa porque la carrera de Medicina tiene un perfil social, renovado, humanista que no le sienta bien a esta gestión en este contexto nacional. El correo ni siquiera tiene firma, es a nombre del departamento de Salud de la Universidad, esto es en el marco que el rector de la Universidad, el señor Daniel Martínez, realiza un hostigamiento absoluto a cualquier disidencia que haya. Es fascista y autoritario”.

La amenaza grabada

Gustavo Duek, el secretario académico, adoptó una actitud abiertamente persecutoria en una reunión con docentes afiliados al sindicato cuyo registro puede escucharse al final de esta nota : “Yo no quiero que transmitan una amenaza velada. Lo que quiero decir es que si hubiera gente que tiene aún con esta transmisión la intención de hacer política gremial -esto sí lo pueden transmitir- Gustavo Duek se va a encargar de que no estén más en la Universidad. Ya que Rovere (Mario, ex viceministro de Salud de la Nación) no se hizo cargo, ustedes no se pueden hacer cargo, Gustavo sí se va a hacer cargo. Es mí responsabilidad que docentes se hayan metido en esta Universidad no con la intención de proteger al proyecto sino con la intención de hacer política gremial. Gustavo Duek va a hacer todo lo posible para que los docentes sigan en el proyecto y puedan desarrollarlo y continúe pero no va a defender gente que ha entrado acá para hacer política gremial. Este es el mensaje que yo les quiero dejar”, concluyó Duek hablando de sí mismo en tercera personal, el mejor estilo Maradona.
En este sentido, Eduardo Soares, de la Gremial de Abogados, destacó las irregularidades de los despidos: “Ellos no se fijan en la ley para avanzar, por eso no entiendo por qué nosotros lo hacemos para pelear. Hay dos situaciones: una es la que ella (por Israeloff) describe en relación al paso del tiempo y la prohibición de despedir de esa manera. Pero además, son todos delegados electos y tienen fueros laborales. No los pueden rajar. A los tipos les importa muy poco el derecho administrativo, el derecho laboral y hasta el derecho penal si te tienen que matar”, consideró. “Con lo cual, mi mensaje es que las leyes son una especie de pasto que tiene que cumplir quien ejerce el gobierno y la sociedad. Desde el punto de vista jurídico, el Código Civil tiene lo que se llama la excepción. Es decir, si hago un contrato, el Código me autoriza a no cumplir si no cumple la otra parte. Desde el punto de vista político, que es lo que a mí me interesa, cualquiera está facultado, lo dice el artículo 21 de la Constitución cuando plantea que uno está obligado a armarse en defensa de la patria si hay una dictadura”, ejemplificó Soares. En este sentido, “me parece que estos compañeros están habilitados no sólo desde el punto de vista jurídico sino político, para usar todos los medios posibles para intentar lograr que no les avasallen sus derechos”.
Israeloff, entonces, explicó las medidas de fuerza tomadas: “En eso estamos, tratando de arbitrar los medios. No van a empezar las clases en la Universidad. Adherimos al abrazo al Palacio Pizzurno en solidaridad con los compañeros para potenciar la lucha entre todas las organizaciones gremiales, sindicales, políticas, sociales, culturales porque da ganas de poner bombas en todos lados e incendiar todo”, planteó. Para Israeloff, la diferencia de esta gestión con la de otras universidades es clara: “Lo que hay que ver acá para entender el vínculo con el macrismo es la connivencia de las autoridades. Aunque el rector no lo haya expresado oficialmente, está alineado con el Pro y tiene todas las de ganar para realizar los ajustes que necesite. Esas son las internas que se están jugando en la UNLaM. No olvidemos que el 2017 es un año electoral y el señor Martínez tiene aspiraciones electorales en la provincia de Buenos Aires, con lo cual también se quiso sacar de encima a un sindicato disidente limpiando a la Comisión Directiva para poder hacer su campaña electoral un poco más tranquilo”, aseguró.
“Esto se trata de política, de poder; las leyes son el poder, y siempre que haya un poder, habrá un contrapoder”, destacó.
Susana Etchegoyen, que había participado de la asamblea docente, explicó: “Se declaró alerta y movilización y un plan de lucha para enero que incluye una huelga cuya fecha vamos a decidir en una próxima asamblea, pero ya se decidió que no hay inicio de clases si no reincorpora a las tres cuartas partes de la comisión interna gremial de la Universidad. Está claro que los echaron por su participación y esto corona una serie de acontecimientos que vienen ocurriendo y que instalan fuertemente la idea de que está muy bien no tener juricidad”, planteó Etchegoyen. Para la militante, “la ilegalidad está, y son ilegítimos, pero avanzan sobre cualquier forma que las burocracias capitalistas o burguesas han podido reciclar de tal forma que garanticen los negocios, porque eso es una democracia capitalista. El despido de los 15 compañeros docentes en UNLaM se suma a otros que vienen produciéndose en La Matanza desde el descabezamiento del proyecto de Universidad de otro tipo”, consideró. En términos de democracia, la militante recordó: “Esto se da en una Universidad que prohibe las asambleas, que prohibe los centros de estudiantes, que prohibe la agremiación desde hace muchos años”. Ya lo había dicho Duek.



Audio Gustavo Duek
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