13 ene. 2017


El pasado 7 de enero se realizó en El Bolsón una marcha histórica contra la privatización de los bienes comunes de esa ciudad, cuya hegemonía terrateniente se reparte entre Lewis y Benetton. Gabriela Wuthrich, integrante de la Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro y activista feminista, contó cómo se gestó la movilización popular que nucleó a unas 10 mil personas, aproximadamente la mitad de los habitantes que tiene esa localidad. Fue a través Radio La Retaguardia, en el programa Sueños Posibles que conduce Alfredo Grande junto a Irene Antinori. La charla fue anets del fallo que se conoció hoy. (Por La Retaguardia)


"La jornada de protesta realizada en El Bolsón fue histórica. Hace más de diez años que se está sosteniendo la resistencia al loteo en una zona donde hay nacientes de agua que hacen posible el trabajo de cultivos en la parte más rural de la ciudad. Esto es al pie del cerro Perito Moreno. La Asamblea en Defensa del Agua y la Tierra tiene una página donde pueden encontrar más información. Se puede seguir en detalle la lucha. El 16 de diciembre hubo asamblea extraordinaria del Concejo Deliberante que volvió a impulsar este loteo que consideramos completamente ilegal", denunció Wuthrich. La militante explicó que "la sesión tuvo que realizarse tras un cordón policial y un vallado inédito. Ante la manifestación popular respondieron con represión y gases. No teníamos antecedentes de una represión similar. El uso de gases lacrimógenos ocurrió por primera vez. En esas condiciones legitiman eso que el pueblo claramente dijo que no quiere. Desde entonces hay un acampe en pleno centro de la ciudad, en el cruce de la avenida San Martín y la Ruta 40 que se llama Acampe Pacífico Popular en Defensa del Agua y de la Tierra y muchas organizaciones movilizadas, e información sobre el conflicto en la página de FM Alas", indicó.

Foto: notas.org.ar
Wuthrich explicó cómo se hermanaron luchas: "Lo inédito es que en la segunda marcha multitudinaria realizada el sábado 7 se confluyó con el Festival de la Diversidad en el que yo participo de la organización. Esta fue la novena edición que se estaba planeando desde hace casi un año y nos encontramos en medio de esta lucha en la que participamos, abrimos las puertas y fue un desafío articular luchas que entendemos que tienen hilos comunes. Son las opresiones del capitalismo y del patriarcado. Fue un trabajo cuerpo a cuerpo con la participación de una gran cantidad de personas que vienen al festival y este año se triplicó", destacó. "Coincidían las marchas el 7, el festival cierra con una marcha y ya estaba programada la marcha encabezada por una bandera de soberanía popular que hicimos por tercera vez después de que fue quemada en un centro comunitario donde se reúne la Asamblea. Fue muy interesante trabajar para poder comprender estos hilos finos que nos unen en las opresiones pero también en las resistencias y en las prácticas políticas comunes y no sumar marchas ni hacer que una tuviera jerarquía sobre la otra sino trabajar para que marchemos en estos intereses comunes y desafíos y prácticas comunes. Hubo más de 10 mil personas, casi la mitad de la población", contó la militante.
Además, advirtió que "la privatización de la tierra en El Bolsón es un tema que hay que historizar, que es de larga data y bien complejo y entendemos que tiene que ver con luchas comunes en Latinoamérica por el territorio y el agua. En los setenta se empezó a instalar la idea de El Bolsón como una aldea hippie donde todo está bien, y también se instalaban tensiones, en los ochenta ser hippie pasó a ser un estigma y algo muy ligado al señalamiento a quienes querían subvertir un orden de relaciones sociales injustas pero también con toda la carga de lo que señalábamos como subversivo en la dictadura y se perseguía, reprimía y desaparecía", planteó. Para Wuthrich, "esta historia marca la historia de El Bolsón con enfrentamientos de estigmatizaciones que cada tanto se reactualizan aunque cambian los sujetos, los estigmas y la relación. En este sentido hubo en la marcha un escenario más complejo. Hubo visibilidad y protagonismo de putos, travas, tortas, de las comunidades mapuches además de una cantidad de organizaciones sociales incontable. Doce cuadras de marcha. Esto marca un escenario de sujetos nuevos, visibles en una lucha común", consideró.
Esos sujetos nuevos acaba de hacer historia al conseguir la suspensión del loteo por vía judicial. Pero, como ya saben sus vecinos de Esquel que detuvieron a la minería con un plebiscito aunque continúan alerta, con los poderosos no se puede bajar la guardia.

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