13 ene. 2017



El gobierno nacional retomó el debate de un proyecto que apunta a bajar la edad de imputabilidad penal de 16 a 14 años. En el programa radial La Retaguardia, que conducen Fernando Tebele y Eugenia Otero, hablamos con Laura Taffetani, integrante de la Fundación Pelota de Trapo que trabaja cotidianamente con niños y niñas en situaciones de vulnerabilidad, para conocer su opinión sobre esta discusión que una vez más aparece en la sociedad argentina impulsada por el poder de turno. (Por La Retaguardia)

“Si uno fuera cínico diría que está bueno que bajen la edad de imputabilidad incluso para los bebés, cosa que creo que los chicos estarían mejor en las cárceles que en las tierras en las que están viviendo, en los asentamientos, con tema narcotráfico, con el paco, con el hambre, con la policía, esos sí que son infiernos. Son cárceles legitimadas y naturalizadas por la propia sociedad, y ahí hay millones de pibes y es ahí donde están penalizados desde que nacen”, afirmó Laura Taffetani de Pelota de Trapo en el inicio del diálogo con el programa radial La Retaguardia.
La abogada, especialista en infancia y adolescencia, señaló que cuando se habla de bajar la edad de imputabilidad en realidad habría que pensar más en qué es lo que se quiere lograr en relación al tema específico de la inseguridad: “creo que el principal logro, y lo logran realmente cada vez que largan estas discusiones a la opinión pública, es que se construya como enemigo a los pibes y no se vea todo lo que está sucediendo. Desde hace tiempo, recibimos desde los noticieros las noticias más graves con una naturalidad impresionante, vemos entonces que hay una ciudad tomada por los narcos como Rosario, que la policía o dos por tres un comisario están involucrados en todas estas acciones, ciudades enteras, barrios enteros, la 1-11-14, y con una naturalidad escuchás a los periodistas decir que no se puede entrar a un pasillo, hablar de la cantidad de muertos, de las balas perdidas… de todo esto es de lo que no hablamos cuando empezamos a hablar de la baja en la edad de imputabilidad. Es una cosa muy perversa por los costos que tienen después, uno sabe bien que después de estas discusiones es cuando dejamos más inermes a los pibes, porque la sociedad misma piensa en el enemigo y entonces siente que está lejos de tener una responsabilidad en esto y una responsabilidad en las generaciones que vienen, hay que pensar que un país se construye a partir del proyecto que se tiene como infancia, entonces es como ‘listo, no es más mi problema, es más, es mi enemigo y si los terminan es mejor’”, reflexionó.
Para Taffetani, la instalación del tema de la baja en la edad de imputabilidad, aunque después el proyecto no avance, se da generalmente en momentos en que el tema de la inseguridad empieza a tener fuerza en los medios: “venimos viviendo en los últimos tiempos muchísimos hechos de mucha gravedad, es la consecuencia de la impunidad con la que se mueven; pero lo cierto es que esta discusión viene siempre que se suceden varios hechos delictivos en los que es cuestionada la política de seguridad del gobierno que corresponde ante cada hecho, entonces lo que se hace es desviar el eje. En este caso yo lo desconozco, pero uno ha tenido varios años en esto como para saber que hay internas que se juegan en seguridad y evidentemente cada vez que se suceden hechos como los que han pasado estos últimos días tiene que ver con internas que quizás nunca nos enteraremos. Podríamos hacer un rastreo y creo que sería muy sano hacer una investigación al respecto, pero tuvimos varios gobernadores en la provincia de Buenos Aires desde (Carlos) Ruckauf en adelante, pero (Daniel) Scioli fue recurrente en esto, siempre venía con el tema de la baja de imputabilidad en momentos en que estaba habiendo alguna conflictividad más seria de lo habitual en el tema de inseguridad, entonces desviaba el eje, construía el enemigo pero no se hablaba más de la policía”.
En este punto, Taffetani retomó lo sucedido en los últimos días, con el asesinato del adolescente Brian Aguinaco: “lo vemos en el tema de Flores, que inclusive es lo que terminó derivando en esta discusión, las primeras marchas allí fueron justamente por las zonas liberadas de la policía, después terminamos hablando de Brian el autor (menor señalado como autor del asesinato de Aguinaco), con todo lo terrible porque realmente es un fenómeno doloroso cómo dos jóvenes terminen, uno siendo victimario del otro, en una cosa simplista de discutir que el problema de seguridad en nuestro país se debe a los chicos que delinquen. La verdad que es muy hipócrita”.

Exclusión, locura e individualismo

La integrante de la Fundación y Agencia Pelota de Trapo relacionó directamente estas acciones y discusiones con la exclusión social: “a esta altura del partido puedo conocer cuál es la razón con la que se mueve un Estado para sostener una exclusión social como la que sucede en Argentina y que ha ido creciendo en estos 40 años, es decir sostener la desigualdad, sostener nosotros en nuestra mirada la desigualdad que tenemos a ojos vista no es fácil. Una cosa que me había impactado mucho es que Alberto (Morlachetti, referente del Movimiento Nacional Chicos del Pueblo y de la Fundación Pelota de Trapo, fallecido en 2015) hablaba siempre de la condición humana - porque trabajaba mucho el tema - y decía que realmente para una persona convertirse en asesina o aceptar un genocidio tiene que siempre encontrar razones, sino se vuelve loco. Entonces de qué forma nosotros aceptamos una sociedad como en la que estamos viviendo, evidentemente es buscando siempre razones por las cuales es válido que chicos mueran de hambre, crezcan cercenados en las facultades más concretas, sean personas que terminan siendo analfabetas funcionales porque no han tenido ningún tipo de estímulo y sobreviven mutilados o lo que sucede después cuando van creciendo que a ellos les toca que ‘el que no sirve no va’ y además les mostramos un modelo de consumo que es inaccesible, que es un problema mucho mayor. Es un problema como sociedad haber caído en una cosa de que ofrendamos la vida al Dios mercado de la forma en que lo estamos haciendo, pero más allá de eso en estos sectores excluidos es mucho más cruel”.
Para Taffetani ya no sirven medidas de corto plazo para revertir esta situación: “necesitamos plantearnos mucho más profundo porque la única seguridad que la gente pueda hacerse realmente de una sociedad tiene que ver con la comunidad  y lo que ha venido pasando es que este individualismo tan extremo y esta cosa de aceptar la desigualdad lo que nos ha hecho es munirnos de una soledad tan enorme que estamos tan expuestos a que nos suceda de todo, porque no es solo una cuestión delictiva, nos puede estar pasando un accidente que nadie va a actuar porque nos hemos encerrado cada uno a cuidar nuestras cosas en nuestras propias casas, y a veces ni siquiera eso. Entonces necesitamos la construcción de una seguridad colectiva; y seguridad lo digo ya en un término integral que no es solo la vida, sino la seguridad es vivir de otro modo, aprender a vivir felices, que no sea este ritmo que estamos llevando, y no lo digo con una visión idealista, digo que esto ya no está dando para más y hemos convertido en un infierno nuestra propia existencia, entonces después buscamos chivos expiatorios”.
“Podemos juntarnos en reuniones de técnicos –continuó Taffetani–, pero me parece irónico porque también del lado de la defensa a veces se plantean cosas ridículas como decir que los chicos necesitan una ley de responsabilidad penal juvenil porque no tienen garantías procesales… como si tuvieran garantías procesales los adultos o por lo menos la gran cantidad de adultos que no es el sector privilegiado que sí goza de todas las garantías. Hay un filósofo italiano que realmente creo que ha podido describir este futuro, como muchos lo han hecho, pero él habla de que la excepción dejó de ser una excepción sino que es la regla, lo que está pasando ahora en un Estado de derecho es la excepción y la regla es justamente la ausencia de este Estado de derecho. Él dice ‘construimos territorios donde colocamos poblaciones excluidas’, y ahí no hay derecho alguno, ahí la orden de allanamiento nosotros decimos que es la itaka contra la puerta y entrar, en esos lugares no hay vida, entonces por eso resulta hipócrita hablar de la baja en la imputabilidad y creo que es nuestro deber desnudarlo y construir a largo plazo en una sociedad en la que vuelva a reinar la igualdad”.
Al hablar de igualdad, Taffetani hizo una aclaración: “siempre me enojó mucho que toda la época posmoderna denostó el término de igualdad confundiéndolo con la homogeneidad y el término de igualdad en los seres humanos demuestra que todos nacemos con las mismas necesidades y los mismos derechos a la vida y no tendríamos nunca que haber renunciado a esto y es nuestra pelea, pero en el mientras tanto el deber que tenemos es justamente proteger las crías”.

Desafío conjunto

Para la integrante de Pelota de Trapo el panorama en el inicio de este nuevo año es desalentador, pero también implica un llamado: “nos dio realmente una desazón enorme, uno espera cada principio de año que el gobierno pudiera promover ciertas medidas porque los problemas están en agenda, siempre estamos hablando de los ni-ni, que el sector más castigado en la desocupación son los jóvenes, de la cuestión de la educación, hablamos de mil cosas pero todos esos problemas no tienen correlato con esto que se está planteando y uno esperaba a principio de año otra cosa; es decir no la esperaba en el sentido de que estos gobiernos aceptan el capitalismo como viene y realmente no tienen el deseo de transformarlo, pero al menos un dibujo, pero la verdad que la primera medida de este gobierno en 2017 en relación a los pibes ha sido convocar a una mesa para discutir la punibilidad”.
Durante la charla, Taffetani relacionó esta discusión con el acto en que a fines de 2016 tanto Pelota de Trapo como Radio La Retaguardia recibieron diplomas de reconocimiento a su labor por parte de la APDH La Matanza: “fue un panorama país de tantas luchas que se libran en el territorio. Yo no dejaba de escuchar cada voz, cada persona que agarraba el micrófono, porque creo que de eso se trata cuando se larga el tema de la baja en la edad de imputabilidad, es invisibilizar todas esas luchas que se dan en el territorio”.
“La verdad que el panorama es desalentador pero el desafío para todos estalló. Creo que es necesario unir fuerzas, nos preocupó mucho lo que pasó con los compañeros de Resumen Latinoamericano y creo que son momentos para pensar en hacer cosas juntos y cuidarnos entre todos”, aseguró Laura Taffetani en el cierre del diálogo con La Retaguardia

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