7 ene. 2017


El Tribunal Oral Federal (TOF) de Formosa condenó al ex gendarme Horacio Rafael Domato a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de un plan genocida. En tanto, Ángel Spada, que actuaba junto a Domato, se encuentra prófugo desde que se inició la instrucción de la causa. Radio La Retaguardia dialogó con Alejandra Carrizo, integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de esa provincia, sobre las sensaciones de los querellantes tras el veredicto y de cómo sigue el camino de justicia en la zona nordeste del país. (Por La Retaguardia)

“Desde el punto de vista de nuestra convicción de querellantes, desde la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, junto con la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, con quienes habíamos unificado alegatos, nos sentimos absolutamente conformes en el sentido que el juez otorgó los años que había pedido nuestra querella que eran 25 y ha sido una condena por crímenes de lesa humanidad en el marco de un plan genocida, lo que nos parece absolutamente reconfortante. (La pena) es por 4 desapariciones forzadas, en este caso la sentencia dice tormentos agravados seguidos de muerte en 4 casos por delitos de lesa humanidad en el marco de un plan genocida, aparte de eso por 26 privaciones ilegítimas de la libertad y 24 casos de aplicación de tormentos agravados”, expresó Alejandra Carrizo en el inicio de la charla con el programa radial Oral Y Público.
El ex gendarme Horacio Rafael Domato recibió una condena de 25 años por parte del tribunal, presidido por Ángel Nardiello e integrado Gabriel Vega y Hugo Decaria, en el marco del cuarto juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en Formosa.
“En general solemos decir que toda sentencia tiene cierto sabor agridulce –agregó Carrizo– y tiene que ver con los que no están, los que se van muriendo en el camino, los padres y las madres que murieron antes de conocer la sentencia, y también tiene el sabor agridulce por no saber dónde están los cuerpos de las personas desaparecidas; pero dentro de todo para nosotros es absolutamente reconfortante el comportamiento del tribunal y la sentencia a la que hemos arribado”, sostuvo.
“Otro dato reconfortante es que este tribunal ordenó que todo el predio, que en ese entonces se conocía como el centro clandestino de detención La Escuelita y que en realidad era la Unidad Especial Cuatrerismo de la policía provincial, se haga un rastrillaje exhaustivo y que se vayan localizando áreas probables de excavación para lo que se pidió que la causa se derive al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Además, los jueces instan a que haya una activa participación de la fiscalía y de las querellas en dicho proceso. En este sentido es un fallo que avanza en la búsqueda de la verdad”, manifestó la integrante de la APDH Formosa, quien precisó que los fundamentos de la sentencia se conocerán el 16 de marzo.
Al ser consultada acerca de cómo fue reflejado el desenlace del juicio en la prensa local, Carrizo señaló: “la verdad que la noticia ha salido en casi todos los medios locales, y la sentencia salió tal cual ha sido dictada; sí se dio más difusión hacia el final del juicio que a lo largo de todo el proceso. Dentro de todo estamos conformes con el tratamiento que le dio la prensa, ojala hubiera sido un poco más pero por lo menos dieron difusión al veredicto”.
La integrante de la APDH Formosa remarcó, sin embargo, que en algunos medios de difusión se dijo que estas condenas tienen olor a venganza o que son una revancha: “para nosotros es una justicia absolutamente reparadora y de ninguna manera vamos por el lado de la venganza sino por el acceso a la justicia y por la reconstrucción de la verdad y la memoria fundamentalmente. Es una justicia reparadora y no hablamos de venganza”, explicó.
En relación a cómo continuarán desarrollándose los juicios de lesa humanidad en la provincia, detalló: “tenemos todavía varias instrucciones que fueron abiertas a continuación de la causa Camicha, y una de las causas que estaría prontito para elevarse a juicio tiene que ver con quien durante la última dictadura cívico militar estuvo a cargo de la alcaidía de mujeres donde para nosotros también funcionó un centro clandestino de detención y es la doctora Dora Regenni, y también estaría pendiente y cerca de la elevación a juicio todo lo que tiene que ver con la complicidad civil y de la corporación judicial; el ex juez (Luis) Vivas es otro de los que se encuentran en proceso de instrucción y pensamos que probablemente en 2017 se logre ya la elevación a juicio”.
De todos modos, hay un nombre que desvela especialmente a los organismos de derechos humanos de Formosa: “en realidad lo que estamos esperando es la captura de Ángel Herminio  Spada que era jefe del área de Inteligencia del Regimiento de Infantería de Monte, y del grupo de tareas en el que actuaba conjuntamente con Domato, y que es justamente quien se fugó cuando se inicia la causa Camicha en 2013. Estamos bastante empecinados en la búsqueda de esta persona que se encuentra prófuga y que fue vista por última vez en el año 2014 en la zona de Resistencia. Solemos trabajar conjuntamente con organismos que son querellantes en toda la zona del nordeste que intensificaron los esfuerzos para poder localizarlo. Así que otro de los juicios que esperamos es en el que se juzgará de una vez por todas, y una vez que lo localicemos, a Ángel Spada”, expresó Carrizo.
En tiempos de algunos retrocesos en lo que a políticas de derechos humanos refiere, es importante mantener las victorias conseguidas como lo es que en las sentencias de los juicios por delitos de lesa humanidad se continúe hablando en el marco del genocidio.

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